Que tristeza he sentido cuando he leído los últimos comentarios escritos en esta página.
Siempre hay alguno con la mente enferma, que mira con recelo a los que un día debimos de marchar por falta de medios económicos para poder subsistir con dignidad, porque los que no lo hicieron fueron los menos y la mayoría de ellos en aquellos tiempos, bien por herencia o por pertenecer a
familias adineradas del pasado se podían permitir cierta calidad de vida.
Yo os puedo asegurar, sin intención
... (ver texto completo)