Contra los vientos huracanados, tempestades, terremotos, maremotos, tshunamy, volcanes,
lluvias torrenciales, nieves a “tutti plain”, etc., etc., o sea contra las fuerzas de la
naturaleza “desbocadas”, a veces, es difícil combatirlas; además si no estamos preparado y no las prevemos, más difícil todavía.
Pero he aquí, que en este país, con nuestra picaresca desde el Lazarillo de Tormes, el despilfarro, el llevárselo momio, él todo vale o lo que se quiera llamar, llegamos al esperpento y al desastre.
Las
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