Ver el
pozo potable me trae entrañables y muy buenos recuerdos de cuando vivía en el
pueblo. En especial de los domingos por la tarde, cuando pasear hasta allí era casi obligado, pues practicamente no existía otra diversión para una crias como nosotras. Salía con mi
amiga del alma, Loly, y pocas veces nos atreviamos a caminar un poco más allá. Ahora la
carretera esta asfaltada y ha mejorado muchísimo pero por los años 70 apenas si había sitio para que pasara un
coche y los baches y las
piedras dificultaban
... (ver texto completo)