Cuantos recuerdos me trae mi perro, cuantas alegrías. El era mi mejor amigo, mi consuelo en las penas cuando salía al campo triste, siempre a mi lado jugando ladrando y feliz. Cuanto cariño a cambio de nada sin sacar los dientes si le pegaba. Ayer volví a escuchar una canción de cuando el perro tenía, yo era un niño y en la radio LA NIÑA DE ANTEQUERA DECÍA: Era la llave de mi cortijo y del ganao su centinela. No había lobo que se acercara a los corderos en la ribera. Era valiente con los valientes ... (ver texto completo)