El Difunto carecía de armazón jurídico para sustentar el Régimen. Esto no le privó de dotarse de un aparato institucional que le permitiera “adecentar” una dictadura que careció hasta su extinción de la más mínima legitimidad política y democrática. Y así, terminada la segunda guerra mundial los prebostes del Régimen –empujados por las circunstancias- idearon una falsa representatividad para elegir (orgánicamente) a los representantes del pueblo: la familia (donde se nace), el municipio (donde se ... (ver texto completo)