Hoy, que me encuentro acuartelado por una gripe que me trastoca la mente, estoy dispuesto a contestar a todo aquel
forero que se digne escribir.
Es verdad Ana, los feriantes, el mundo del
circo, las compañías ambulantes de
teatro, cuando -por las razones que sean- pasan casi inadvertidos, a los que como tú, son sensibles a su esfuerzo, se les abre el alma: así de penoso son a veces los trabajos. Pero fíjate también en el labrador extremeño: mira al
cielo, y ruega a Dios, sin que caiga su
agua ... (ver texto completo)