Buenos días profesor.
Lo de el clavo yo los únicos clavos que conocían por aquellos años eran los de la puerta la la casa. así que amarramos el carrizo antes de poner la piel en la orza. Simplemente equivoqué el nombre debía estar pensando en algo que tengo que mandarte un abrazo y un zumbido.
Buen día mi alumno preferido.
No pensaba contestarle este
mensaje, pero lo he pensado y para que después no se mosqueé, así lo hago.
Mire, usted no solo es exagerao si no que se queda corto.
En su época los únicos clavos que se conocían eran los de la
puerta, pero de la puerta de la
iglesia, de los contrario a usssteeeed, lo hubieran clavado a un
árbol y hoy no andaría por esas cataluñas cogiendo oliva como anda. Y de coger oliva usted, na de na; usted pasea chulamente.
Le ¡He dicho!