Estuve en los Albaricoques con mi familia y unos amigos pues estábamos interesados en ver las calles por donde se rodaron las secuencias finales de La muerte tenía un precio. Pues somos apasionados se esas películas de Leone junto con su música. Pero me decepcionó no poder ver los escenarios reales.Sólo pudimos estar un rato junto al cortijo de los frailes.Sé que iremos otra vez a ver si lo encontramos pues me he enterado de que gran parte lo están reconstruyendo y la era quitando los matojos y con ... (ver texto completo)