En el portal de la escuela y unos minutos antes de las nueve de la mañana, unos cuantos niños esperábamos a que nuestro buen maestro D. José, abriera la puerta para entrar en el aula. Mientras llegaba ese momento, en ese portal, y como cada día, comentábamos los temas que habíamos estudiado en casa y que el día anterior nos los había mandado D. josé como unas de las tareas. Esa mañana, no comentamos apenas las lecciones ya que, un compañero que vivía en La Ermita y le gustaba el cante, se puso a ... (ver texto completo)