Es una tarde de verano del año 1956. Ya nos han dado vacaciones en la escuela. Salgo de la casa de donde vivo en Los Albacetes y me dirijo camino arriba hacia el pueblo; el sol calienta tanto, que parece que de la tierra salga fuego, pero hace un airecillo agradable.
Llego a Los Méndez y me detengo a ver un atractivo lorito que una familia ha traído de Argentina. Me hace gracia esta simpática ave que constantemente repite el nombre de un familiar de la casa: Pepe, Pepe... así, repetidas veces. Quedo ... (ver texto completo)
Llego a Los Méndez y me detengo a ver un atractivo lorito que una familia ha traído de Argentina. Me hace gracia esta simpática ave que constantemente repite el nombre de un familiar de la casa: Pepe, Pepe... así, repetidas veces. Quedo ... (ver texto completo)