Empecé a ir de vacaciones cada año en verano del ochenta. Frente a la casa que le alquilaba a María Méndez (María la de los huevos) vivía Paco Robles, y en la pared de su casa que da a la calle Santa Bárbara, habían escrito sobre la pared blanca y con letras mayúsculas negras, “EL PARLAMENTO”, en el suelo bajo aquellas letras había una larga madera apoyada en sus extremos en unos ladrillos a modo de patas. Allí se sentaban por la mañana hombres entre sesenta y cinco y setenta años más o menos, todos ... (ver texto completo)