En estos momentos estoy recordando un día en la escuela de D. José: recuerdo como esperábamos varios niños a la puerta en aquel pequeño portal ó porche a que abriera nuestro maestro aquella puerta verde. Mientras tanto, nos entreteníamos en algún juego hasta que, aquel niño que se le daba bien el cante y que vivía en La Ermita se arrancó cantando una canción que decía así. "dame limosna de amores, Dolores, dámela por caridad... no me niegues mi serrana el agüita de beber..."
Aquel niño, tenía gracia ... (ver texto completo)
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