...//...
Seguí a mi padre y entramos en otro restaurante. Esta vez no armó tanto alboroto. Nos trajeron las bebidas, y empezó a someterme a un verdadero interrogatorio sobre la temporada de billarda. Al cabo de un rato golpeó el borde de la copa vacía con el cuchillo y empezó a gritar otra vez:
--Garçon! Cameriere! Kellner! ¡Oiga usted! ¿Le molestaría mucho traernos otros dos de lo mismo?
-- ¿Cuántos años tiene el muchacho? --preguntó el camarero.
--Eso --dijo mi padre-- no es en absoluto ... (ver texto completo)
Seguí a mi padre y entramos en otro restaurante. Esta vez no armó tanto alboroto. Nos trajeron las bebidas, y empezó a someterme a un verdadero interrogatorio sobre la temporada de billarda. Al cabo de un rato golpeó el borde de la copa vacía con el cuchillo y empezó a gritar otra vez:
--Garçon! Cameriere! Kellner! ¡Oiga usted! ¿Le molestaría mucho traernos otros dos de lo mismo?
-- ¿Cuántos años tiene el muchacho? --preguntó el camarero.
--Eso --dijo mi padre-- no es en absoluto ... (ver texto completo)
Vamos ben, a cousa ponse interesante.