¡Bueno, sé que tengo permiso! Pués vereis, nuestro colodro francés y Bernardita, están pasando unos dias estupendos. Están hospedados en un
hotel justo frente a mi
casa y ayer estuvimos ellos dos, mi hija Lidia, mi marido y yo, de ruta por el centro de Torremolinos, tapeando y comiendo marisquitos, pescaito frito y vinito de
Málaga; de escándalo, de verdad. Después echamos la tarde de baño y cenamos juntos en mi casa.
Hoy nuestro colodro francés, que conoce muy bién
Andalucia, ha llevado a Berna
... (ver texto completo)