Mari había mucha gente y allí no me he acercado a la
familia. Luego me he encontrado con mi primo Rafael y hemos venido andando y hablando (A voces) por la
calle Virgen de la Antígua, hasta las cuatro
esquinas de Jesús y luego por Jerez y Caballero (La calle Larga) hasta
San Gregorio y hemos vuelto a ser muchachos chicos, porque eso mismo hacíamos cuando lo eramos.