Había un manicomio en Hinojosa en el que todos los internos vivian muy felices y muy bién cuidaitos y muy bien traidos y llevados. Por llevarlos que no quede, decició el director del internado, vamos a llevarlos a todos de vacaciones a Menorca y allí se fueron todos muy tranquilitos y muy felices. Empezaron su viajecito en autobús hasta el aeropuerto; que creo que fué el de Castellón y desde allí emprendieron vuelo hasta la Isla.
Cuando despegaron, qué felicidad... hasta el piloto era un interno ... (ver texto completo)
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