Mensajes de ALBARES (Guadalajara) enviados por IR:

Tener a alguien que te diga que te quiere.
Usar el jersey de la persona que te gusta y que todavía huele a su perfume.
Contemplar un atardecer.
Hacer nuevos amigos.
El primer beso.
Ser parte de un equipo.
Encontrar dinero en un pantalón que no usabas desde el año pasado.
•Reírse sin motivos.
•Llamadas a medianoche que duran horas.
•Reírse de uno mismo.
Una buena conversación.
•Recibir una llamada de al­guien que hace mucho no ves.
•Aprobar tu último examen.
•Salir de la ducha y que la toalla esté calientita.
•Acostarte en tu cama y es­cuchar cómo llueve afuera.
Escuchar tu canción favorita en la radio.
•Encontrar miles de e-mails cuando vuelves de las vaca­ciones.
•Reírse hasta que te duela la tripa.
•Enamorarse.
alguno de los mejores momentos de la vida
REFRANES SOBRE LA SALUD:

Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
REFRANES SOBRE LA SALUD:

•Come poco y cena temprano si quieres llegar a anciano
Bueno, lo dicho hasta mañana.
Aunque estarán cansados.
Seguro se lo han pasado estupendamente.
Los de la Warner ya habrán venido.
Carmen, ya tiene para entretenerte un rato.
Hasta mañana mmj, me alegro que te haya gustado.
Alguien siempre pensará en ti como un ejemplo a seguir. No l@ defraudes", por muy ocupado que se este.
Tengamos en cuenta, cómo tratamos a nuestros seres queridos, sin importar sus edades...
-"Y yo a ti corazón y me encantaron tus flores, especialmente la azul", -le contesté-.
Ella me contestó: -"Mamá, no te preocupes, te quiero de cualquier manera".
Le contesté: -"Hija, discúlpame por la forma en que te traté en la tarde, no debí gritarte de esa forma".
Ella se sonrió, y dijo: -"Las encontré cerca de un árbol, y las recogí, porque sabía que te gustarían, especialmente la azul".
-Estas flores..., ¿las escogiste para mí mi amor?
Lentamente fui al cuarto de mi hija, y me arrodillé al borde de su cama; -"Despierta cariño, despierta chiquita", -le dije-.
En este momento me sentí el ser más insignificante, y las lágrimas comenzaron a salir de mis ojos.
Pero tú ni te diste cuenta de las lágrimas en sus ojos.
Esas flores, tu hija las escogió especialmente para ti; rosa, amarilla y azul, y se acercó a ti silenciosamente para no arruinar la sorpresa.
Mira en el piso de la cocina, y encontrarás unas flores cerca de la puerta.
Cuando hablaste con un extraño, fuiste cortés, pero con tu hija que es la persona que más quieres en este mundo, te portaste grosera.
Por la noche, cuando me acosté, una voz muy baja escuché que me decía:
No me di cuenta de lo fuerte que le grité. Cuando estamos tan ocupadas nos ponemos nerviosas porque queremos abarcar más de lo que podemos.
Ella se fue con su corazoncito destrozado.
¡Pero hija, no ves que estoy liada! ¡Quítate de aquí, porque me estorbas! -le grité-.
Cuando me di la vuelta, casi la tumbo.
Esa misma tarde, mientras yo estaba muy atareada cocinando, mi hija se paró muy firme por un lado, sin que yo me diera cuenta.
Pero al llegar a casa, otra historia se desarrolló.
Continuamos nuestro camino y nos dijimos adiós.
Ambos fuimos muy amables y corteses.