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aver si la adivináis
Cabezón y muy delgado
que se pone siempre negro,
después de haber sido frotado.
Ahora foreros, vamos con unas adivinanzas.
Las imagenes de la maqueta de la iglesia realizada por José Palafox también ocuparon parte del programa.
Jose y Gloria también hablaron de los trabajos artesanales que ambos realizan habitaulmente.
Los pesimistas creen que probablemente no resolverán nunca sus problemas, y suponen que sus problemas son consecuencia de sus propios fracasos y defectos personales, que tienen por imposibles de cambiar.

Los optimistas creen que sus problemas son temporales y que se deben a la mala suerte o a circunstancias incontrolables. Los optimistas creen que sus problemas se resolverán con el paso del tiempo, o que ellos mismos resolverán sus problemas. Cuando los optimistas advierten que ellos mismos tienen defectos o faltas, suponen que son capaces de mejorarse a sí mismos. ... (ver texto completo)
Los términos optimismo y pesimismo describen el modo en que las personas interpretan las cosas buenas y malas que les suceden.
Dedicado a todos los optimistas del mundo.
Cuantos más seamos, mayor será nuestra energía.
Y así conseguiremos cambiar las cosas.
Y la vida pasará y llegarán buenos y malos momentos… pero hasta que lleguen, si es que llegan… que no nos quiten la alegría de vivir.
Pésimo: _que pasa Óptimo…como vas de lo tuyo…?
Óptimo: _pues mira llevándolo de la mejor manera que puedo…. Hace buen día hoy eh?
Pésimo: _pues si, aunque hay unas nubes que no veas… pero bueno, si llueve nos echamos unos dominós y aquí paz y en la tierra gloria como dices tú…
Óptimo: _pues si…
Ahora mismo esta sentado en el banco del parque con un amigo
La ilusión de seguir viviendo, de volver a estar con su familia, de querer vivir pudo más que ella. El no sabe lo que le quedará de vida, pero es feliz.
_A cambio de eso…, soy de los que creo que si hubiera más gente optimista, con ganas de arreglar nuestro entorno… con ganas de ser feliz, a pesar de eso… con fuerza para creer en que se puede mejorar… con alegría … y sobre todo con ganas de vivir… se podrían cambiar las cosas.
En la habitación se hizo el Silencio. Los dos dejaron de mirarse y se recostaron en la cama. Y ocurrió que Don Óptimo lucho con todas sus fuerzas contra la enfermedad.
Y claro que me afectan y me deprimen. Claro que me doy cuenta de las cosas que me pasan alrededor...! _No soy ciego…! Pero no soy “TONTO”… y por eso no permito que esas cosas me afecten hasta el punto de perder la vida amargado.
Pasé penurias y malos momentos. Por supuesto que se hay guerras… no hace falta que nadie me diga que pasan diariamente millones de desgracias.
Al igual que tu, pase hambre cuando la guerra, enferme y sane, luche por sacar a mi familia a delante cuando no había trabajo, cuando había que reenganchar horas en el trabajo, para poder llevar algo que comer a casa lo hice.
O es mentira que hay guerras, atentados, violaciones… así que no me vengas con boberías… optimista no se puede ser hoy en día… Don Óptimo lo miró, sonrió y le dijo lo siguiente: _yo siempre he sido optimista por naturaleza.
Don Pésimo lo miraba con cara de pocos amigos. Y le replicó con dureza. _ es que esta vida es una mierda…! Solo pasan cosa malas, no hay sino problemas, enfermedades, y cosas malas.
Has dejado que tu mente se antepusiera a tus ojos. Y no te ha dejado ver mas alla, de lo que tú mente quería que vieras.
Has tenido la oportunidad de vivir y de tener cosas que otros no han tenido, y en lugar de disfrutarlas, dedicaste ese tiempo en pensar lo que pasaría al perderlas.
Te los has perdido porque no has dejado de analizar cada instante. Nos has dejado que llegaran las cosas y has perdido muchísimo tiempo en imaginar cosas que ni siquiera pasaron.
Es cierto que muchos eran irremediablemente malos, pero también a habido otros hermosos.
Se te han ido los años y no has disfrutado de los momentos que la vida te a brindado.
El otro abuelo lo miro con cara de “este se ha vuelto tarumba ya… _ Sí...!, volvió a decir Don Óptimo. _No te das cuenta de que te has pasado la vida viendo el lado malo de las cosas.
Total para lo que hay que ver… Don Óptimo, se incorporó un poco en la cama y mirando a su amigo, le dijo. _tienes toda la vida por delante Pésimo…!
Don Pésimo decía… _estamos jodidos eh…! Los médicos no paran de aquí para alla y me ha parecido oír… como que ya no hay remedio o algo así… Estamos acabados y se nos va la vida.
El panorama era realmente negro para estos dos buenos hombres. Y mientras, en el exterior de la habitación, se debatían en ver que pasaba y en preparar a los familiares para lo peor.
Después de ser operados de urgencia, los médicos no paraban de dar partes a sus familiares. Todos eran adversos. _probablemente estemos ante sus últimos momento…sean fuertes…etc… comentaban los doctores.
La edad que no perdona, los puso a ambos en una preocupante situación vital. Una enfermedad grave los atrapó y sin aparente panorama de solución.
Así estaban cada día. Lo que para uno era bueno, para el otro era un desastre. Ocurrió que un día, por cosas que pasan en la vida, los dos enfermaron.
Óptimo: _Hombre Pésimo… que buen día hace…
Pésimo: _Pero no ves que está nublado y va a llover
Óptimo:_Pero eso es bueno para el campo hombre, y para que se limpie el aire…!
Pésimo:_ Si..! y para cogerme una gripe…
Estos dos buenos hombres eran amigos de toda la vida. Y a pesar de su disparidad a la hora de contemplar la vida, se llevaban estupendamente.
DON OPTIMO Y DON PESIMO

Esta es la historia de dos abuelos. Uno se llama Óptimo. Era un hombre alegre, de espíritu joven y optimista por naturaleza. El otro se llamaba Pésimo. Este era un señor melancólico, de alma cansada, y sobre todas las cosas, pesimista a más no poder.
A proposito de estos personajes (optimismo y pesimismo), (bueno y malo), (blanco y negro), Vamos a dsifrutar de un cuento.
Una pareja singular, en todo caso.
Que a Don Pésimo se le dan unos aires a lo Tip, de Tip y Coll (estos fueron después) o que Don Óptimo se parece mucho a Oliver Hardy, el Gordo que acompañaba al Flaco, Stan Laurel, aunque más menudo.
Los mismos nombres describen sus caracteres, así que hay poco que añadir.
Escobar ideó una pareja, Don Óptimo y Don Pésimo, para completar su cupo de personajes.
Eran dos inefables personajes de cómic del dibujante Escobar (padre también de Zipi y Zape y de Carpanta) que se comportaban como dice su nombre: uno era el día y otro la noche; uno veía por sistema la botella medio llena y el otro medio vacía.
Los lectores más jóvenes no se acordarán de Don Óptimo y Don Pésimo, una pareja de moda en los años sesenta, setenta y ochenta. Pero con menos repercusión que otros personajes de Escobar y otros hsitorietistas.
Por desgracia para Pésimo, las circunstancias le impiden de un modo u otro de poder compartir la dicha de su amigo.
Atrae la mala suerte hacia su persona, pero al mismo tiempo don Óptimo sale siempre beneficiado o recompensado de alguna manera de los desastres que provoca.
Es una persona alta, de aspecto gris y entristecido, cuando no de mal humor. Al contrario que su amigo, don Pésimo es un cenizo.
Es posible que a raíz de estas apariciones Escobar presintiera las posibilidades contrapuestas de este personaje hacia Óptimo, así que pronto desplaza a su tía como su compañero de desventuras.
Aparece en intervenciones muy episódicas y visualmente el personaje no está totalmente definido aún, aunque ya es característica su larga nariz y su americana negra, también a juego con su bombín.
Don Pésimo co-protagoniza la segunda etapa de la serie. Este personaje aparece también en la primera etapa.
Es una persona muy agradable y su relación con ella suele ser idílica. Su aparición en la serie es discontínua.
En la primera época don Óptimo vive con su tía, una mujer de mediana edad obesa como su sobrino.
Parece que la suerte siempre está de su lado, ya que a su alrededor todo se confabula para hacer su vida más agradable.
Es una persona alegre, jovial, llena de vitalidad y energía.