Mensajes de ALBARES (Guadalajara) enviados por mmj:

La situación en España
La verdadera revolución llegó en los años 60, con la liberación sexual de la mujer. Los jóvenes se desnudaban en Woodstock al son de la guitarra de Jimmy Hendrix, o Janis Joplin, entre otros. Entonces, la típica furgoneta "hippie", llamada Volkswagen Caravelle, se convirtió en el símbolo del "amor libre".
La liberación de la mujer
¿Quién no se acuerda de la escena en el autocine del clásico del cine "Grease"? En los años 40 y 50, con la creación de los autocines, se potenció al máximo el sexo en el coche. La oscuridad de las salas al aire libre era más que suficiente para que los jóvenes dieran rienda suelta a sus hormonas.
Los autocines del amor
La Gran Depresión de los años 30 fue un duro golpe para la economía mundial. Quizá por eso, mantener relaciones sexuales en un coche servía para olvidar las penurias económicas. Entre los modelos más caros estaba el Chrysler Imperial, y los más pobres se conformaban con el Citroën 11.
Los años 30
Hacer el amor en el coche es una práctica que se extendió en los años 20, cuando surgieron los primeros vehículos cubiertos. Sin embargo, había quienes preferían hacerlo sobre el capó, al tener una amplia superficie horizontal donde uno podía echarse tranquilamente. Los mejores modelos para estas prácticas eran el Alfa Romeo 8C (en la imagen) o el Mercedes-Benz SSK.
Sobre el capó de un Alfa Romeo 8C
Los carruajes incluso tenían una ventaja sobre los coches modernos: el caballo sabía volver a casa. Así, mientras tú te dedicabas a pasar un buen rato en buena compañía, el animal te dejaba sano y salvo en casa. Lástima que los actuales vehículos no tengan piloto automático...
Ventaja sobre los coches
Aunque pensemos que mantener relaciones sexuales en un coche es cosa de nuestra época, la verdad es que en los carruajes de caballos ya se producían este tipo de encuentros. El motivo era el mismo: para resguardarse del frío, de miradas indiscretas y ante la posibilidad de tener un lugar mejor para disfrutar.
Sexo en carruajes
Hacer el amor en el coche no suele ser algo precisamente cómodo, aunque siempre hay alguien a quien le gusta. Al margen del posible morbo, o un arranque de pasión repentino, lo cierto es que el coche se usa como escenario amoroso cuando no hay otro lugar a mano.
Una necesidad
¿Quién no ha mantenido alguna vez relaciones sexuales en un coche? El vehículo ha sido siempre un buen sustituto cuando no se tiene un lugar donde dar rienda suelta a la pasión. Aunque normalmente se asocia con la gente joven, ya que son aquellos que tienen menos recursos, no son pocos los adultos que aprovechan su coche para algún que otro escarceo amoroso. ¿Quieres conocer cuál es la historia de esta práctica tan extendida?
A lo largo de la historia el automóvil ha solucionado los problemas amorosos de los jóvenes (y no tan jóvenes)
Hacer el amor en el coche
El filme recaudó más de 600 millones de dólares y convirtió el amateurismo X en industria multimillonaria.
Garganta Profunda, 1972. 25.000 dólares
Una ayuda del American Film Institute, donde cursaba sus estudios un joven David Lynch, fue la clave para el primer largometraje del director estadounidense, que tardó seis años en filmarse.
Cabeza Borradora, 1977. 20.000 dólares
A pesar de su escaso presupuesto, en 1993 este filme se llevó el Premio del Público en el festival de Sundance.
El Mariachi, 1992. 7.000 dólares
Después de vender su colección de cómics, pedir dinero a su familia y amigos y agotar la tarjeta de crédito, Kevin Smith filmó una película que triunfó en Cannes, Deauville y Sundance, y que se alzó como paradigma de la nueva comedia indie
Clerks, 1994. 27.000 dólares
Casi 11.000 dólares recaudados por cada uno invertido dieron a esta película el récord de beneficios económicos de la historia del cine.
Este homenaje a Porky? s y Clerks se rodó en tres semanas en un piso alquilado. El montaje y la posproducción se hicieron en casa de los directores, con un equipo informático limitado. Los actores no cobraron y los travellings se lograron nada más y nada menos que con la cámara sobre una silla de ruedas.
La fiesta, 2003. 6.000 euros
El protagonista, Jon Heder, cobró 1.000 dólares por esta película, mientras que el filme se montó con un programa informático casero. Lo que se recaudó multiplicó por más de 100 el presupuesto.
Napoleon Dynamite, 2004. 316.000 euros
Una propuesta barata que consiguió llevarse un Oscar y en la que se optó por cámara al hombro y, en algunas escenas, oculta.
Once, 2006. 130.000 euros
Se trata de la película más barata de la Historia. El presupuesto se destinó a comprar café, té y palancas (claves en la trama). Se rodó con dos cámaras domésticas y fue montada en la oficina del director, usando programas de edición básicos. En cuanto a los actores, tiraron de amigos, amigos de amigos y gente que se unió por Facebook y MySpace.
Colin, 2008. 50 dólares
Consiste en que el usuario, en la web, puede solicitar la proyección de la película en su ciudad o pueblo. EStrenada finalmente en casi 2.000 salas, llegó a superar los 60 millones de dólares.
El tráiler de la película incluía imágenes de los espectadores en un preestreno... ¡y muertos de miedo! Está filmada con dos actores, una cámara y apenas una localización (la propia casa del director). Su estreno fue limitado: 12 copias y proyecciones en pases nocturnos de fin de semana. Después probaron con un nuevo concepto: el platform on demand.
Paranormal Activity, 11.000 dólares
El filme 'Paranormal Activity' ha revolucionado Hollywood gracias a una campaña en Internet terrorífica... Y lo más importante, ¡sin necesidad de invertir cantidades de dineromillonarias! Repasa con nosotros las películas que mejor se lo montaron para romper en taquilla.
Las pelis más baratas de la historia
Buenas noches señito, que aficción al futbol teneís. A Ana no le queda más remedio con tanto chico.
Lo trae el camarero y parece un "regalo" de la casa, algo que ya está incluido en el precio ya que nosotros no lo hemos pedido. Pero no, al final nos lo cobrarán, y no suele ser barato. Si nos ocurre, lo mejor es preguntar al camarero si está incluido en el precio y, si no es así, pedir que se lo lleven.
No es un timo, pero tampoco un regalo. ¿Cuántas veces nos han cobrado algo en un restaurante que no hemos pedido pero que ha aparecido en nuestra mesa? Puede ser una cesta de pan, tostadas para untar con mantequilla o cualquier otro entrante.
Yo no he pedido esto...
En ese momento se acerca un grupo de jóvenes que viene a ayudarle a que pagues tu "deuda". Hay otras variantes de este timo, que se da mucho en mercados en los que se te ofrece algo de "regalo" como tabaco, caramelos o un tatuaje de Henna pero que luego te piden que lo pagues.
Vas caminando por las calles de Estambul -donde este timo está muy extendido- y le recoges a un limpiabotas el cepillo que se le ha caído. El, en agradecimiento, te ofrece limpiarte los zapatos totalmente gratis. Pero cuando ha terminado resulta que ha habido "una confusión", y te dice que debes pagarle el servicio, que además es carísimo.
Regalos que no son regalos
Has pinchado. Los motoristas que llevas detrás también se retiran al arcén y te ofrecen su ayuda. Mientras uno te ayuda con el gato, otro aprovecha para abrir el coche o el maletero y llevarse tus cosas.
Mientras rellenabas los papeles para alquilar un coche no te diste cuenta de que había un par de personas vigilándote a ti y tus posesiones. Una vez dentro del coche y cuando apenas llevas unos metros, te paras en un semáforo. Y escuchas un ruido, un reventón de una de tus ruedas.
El pinchazo