Según el estudio, la temperatura media en España a finales del siglo XXI podría ser de hasta seis grados más en verano y entre dos y tres en invierno. Además, las precipitaciones seguirán descendiendo a lo largo de todo el año.
Si ahora nos quejamos de calor las previsiones para finales del siglo XXI no son nada alentadoras. El aumento de temperaturas será algo habitual en este siglo.
Previsiones nada halagüeñas
Esta falta de precipitaciones no solo afecta a España, sino a todos los países mediterráneos.
Un Mediterráneo más seco
Sube el calor y bajan las lluvias. El estudio refleja que las precipitaciones se han reducido de forma importante si se comparan con las registradas en las décadas de los 60 y 70. Es más, los últimos diez años del siglo XX fueron los más secos desde 1950.
Las mediciones de temperatura se llevan estudiando y registrando desde principios del siglo XX y aunque se ha comprobado un aumento de las temperaturas en España, éste se ha potenciado en las últimas tres décadas.
Últimas tres décadas
Puede parecer una tontería o poca cosa, pero este aumento supera en un 50% al registrado en el hemisferio norte y casi tres veces más que la media mundial.
En el último cuarto de siglo, las temperaturas medias han aumentado medio grado en nuestro país. Así lo ha confirmado un informe titulado "Clima en España: pasado, presente y futuro".
Aumento de medio grado
Vivir en la Península Ibérica no será algo muy atractivo en un futuro. Ni siquiera para los amantes del calor, del sol y de la playa.
Futuro
España se está calentando a mayor velocidad. Concretamente, un 50% más que el hemisferio norte y casi tres veces más que América. En las próximas décadas tendremos más calor, menos lluvias en primavera y un Mediterráneo más salado y caluroso.
Un informe sobre el clima en España refleja que a finales del siglo XXI las temperaturas en nuestro país podrían aumentar hasta seis grados en verano y entre dos o tres en invierno.
El prota obedece (e incluso le da una pistolita que esconde en el tobillo), pero seguirá investigando por su cuenta hasta resolver el crimen. - Ejemplos: Arma Letal, Superdetective en Hollywood
Nuestro héroe tal vez sea el mejor poli de la ciudad, el único que resuelve los casos más difíciles. Pero eso a su superior no le satisface. Siempre le va a gritar por saltarse las normas, y al final de la reprimenda le suelta la clásica bomba: "quiero que me entregues tu placa y tu arma".
El jefe del protagonista nunca aprueba sus métodos
Debe ser que los exámenes para "malo de película" son demasiado fáciles... - Ejemplos: Misión Imposible 3, Jungla de Cristal
!". Y de ese modo ya tiene una motivación definitva para repartir estopa hasta el final de la película. - Ejemplos: Lobezno, El Imperio Contraataca, La Venganza de los Sith
Qué difícil es ser un héroe. Sobre todo teniendo en cuenta que, antes o después, sufrirá una pérdida o una revelación traumática. Y cuando ocurre la reacción suele ser la misma: caer de rodillas y, mirando al cielo, gritar un buen " ¡NOOOOOO!".
Ante la adversidad, el heroe siempre grita " ¡nooooo!"
Pues bien, incluso con toda esa fantásica tecnología, el villano siempre cuelga a tiempo para evitar que le localicen. Como mucho el agente habrá conseguido situarlo en un área de la ciudad... pero de varios kilómetros. - Ejemplos: Rescate, Última Llamada
Interior de la Comisaría. Los agentes y el protagonista esperan la llamada del secuestrador o asesino. En cuanto descuelgan, el especialista pide que se "enrrollen" para que dé tiempo a rastrear la llamada.
Nunca da tiempo a localizar las llamadas
Ese truco se ha convertido en un mal hábito en el cine de acción moderno, y ahora podemos ver a Bruce Willis o Van Damme acabando con cientos de enemigos y una sola pistola, que nunca necesita cartuchos nuevos. - Ejemplos: Cara a Cara, Commando
Todo comenzó cuando en las viejas películas del Oeste los vaqueros usaban revólveres de seis balas, pero los directores no querían interrumpir la acción mostrando al héroe recargando su arma una y otra vez.
Las balas nunca se agotan
... Además, los "malos" se ajustan a la moda de la época, siendo comuniistas rusos, terroristas islámicos o mercenarios bielorrusos, según corresponda. - Ejemplos: Trilogía de Jungla de Cristal, Mentiras Arriesgadas
La gran mayoría de los héroes de acción son americanos, por lo que ya es costumbre que sus enemigos proceden de Alemania, Francia, Inglaterra...
Los villanos son extranjeros
No importa si el protagonista está desangrado y malherido, porque un solo beso de su chica bastará para devolverle a la vida. ¡Y sin estudiar siete años Medicina! - Ejemplos: Trilogía de Matrix, El Quinto Elemento
La novia del héroe tiene algo que la hacer mejor que cualquier cirujano, ATS o médico de urgencia: sus besos.
Se puede resucitar con un beso
Pero en cuanto el protagonista le da la espalda o va a besar a la chica, el villano le sorprende y asusta al espectador (o lo intenta) por última vez. - Ejemplos: Terminator, la saga de James Bond
En el enfrentamiento final, el héroe ha dado su merecido a su enemigo, y le deja hecho trizas, inconsciente o incluso muerto.