Laka representó a Bosnia & Herzegovina en 2008. Vestido como si fuera una mezcla entre Heidi y Pinocho, logó un meritorio décimo puesto.
Laka
Ladislav Demeterffy, más conocido como 75 Cents, representó a Croacia en 2008, acompañado por la banda Kraljevi Ulice. Cantaron "Romanca", y acabaron en el puesto 21.
Kraljevi Ulice & 75 Cents
El irlanda tienen un fino sentido del humor. Por ello, decidieron enviar a una marioneta en forma de pavo a Eurovisión en 2008, y cantó "Irelande Douze Pointe".
Dustin el pavo
Más que un friki, Rodolfo fue una burla más a un concurso musical a la baja. El actor David Fernández representó a España en 2008, respaldado por el público, que consideró oportuno enviar al Eurovisión a este personaje del late night de Andreu Buenafuente. Para muchos, uno de los mejores interpretes que hemos enviado al certamen europeo, y para otros muchos, una vergüenza. Acabó decimosexto.
Rodolfo Chikilicuatre
Alf Poier representó a Austria en Eurovisión en el año 2003. Su canción, "Weil Der Mensch Zählt", dinamitó el festival, ya que era una parodia del propio certamen. Quedó sexto. En 2005 lo intentó otra vez, con "Good Old Europe is Dying", pero fue derrotado por la banda de folk Global Kryner.
Alf Poier
La polémica suscitada por la actuación de John Cobra en TVE, no es la primera vez que un friki toma la plataforma de Eurovisión para darse fama. Nunca con sus malos modos, pero sí con mucha burla y más recochineo. Aquí les presentamos algunos de los personajes extraños que han participado en el certamen de la canción europea en los últimos años.
Los frikis de Eurovisión
Buenas señito, ¿qué tal noche hace por Hospitalet?
Buenas nochesargentina y demás forer@s. Cerrar bien las puertas y llenar las neveras que viene mucho aire. Hasta mañana.
Parece que no hay nadie por aquí....
Muchas gracias.
Tanto ‘Bones‘ como, en una medida mucho menor, ‘Castle‘, son ese aspecto claras deudoras de ‘Remington Steele’.
Está serie y Luz de Luna, eran mis fovoritas.
Tanto ‘Bones‘ como, en una medida mucho menor, ‘Castle‘, son ese aspecto claras deudoras de ‘Remington Steele’.
Justo es la manera en la que se retrató esa atracción entre Holt y Steele, con ese aire humorístico y algunos toques de las películas del Hollywood clásico, la influencia que más se nota actualmente.
Ha hecho mucha televisión pero, en realidad, está más dedicada al teatro.
Cuando la serie acabó, en 1987, pocos podían imaginar que Pierce Brosnan acabaría siendo James Bond, aunque nunca ha podido sacudirse del todo de encima al encantador Steele; Doris Roberts, la señora Pierce, ganó luego varios Emmys por ‘Todo el mundo quiere a Raymond‘, y ha sido Stephanie Zimbalist la que ha tenido peor suerte, en cuanto a popularidad, después.
creada por uno de los guionistas de ‘Remington Steele’, Glen Gordon Caron, y por los toques de comedia que salpicaban todos los episodios, potenciados aún más con el añadido, en la segunda temporada, de Mildred Pierce Krebs, la secretaria de la agencia.
Si hay algo por lo que la serie es recordada es, precisamente, por el tira y afloja entre sus dos protagonistas, algo que se repitió más tarde en ‘Luz de luna’
Esta quinta entrega se compuso de varias películas para televisión de dos horas, la última de las cuales termina insinuando que, por fin, la tensión sexual entre Laura Holt y Remington Steele va a resolverse de modo definitivo, y no sólo con los besos que se dieron de vez en cuando en algunos momentos de la serie.
En ese momento, Pierce Brosnan estuvo a punto de ser James Bond en ‘Alta tensión’, sustituyendo a Roger Moore, pero la enorme publicidad que se generó sobre esa noticia movió a la cadena a renovar la serie por una última temporada, haciendo que Brosnan no pudiera comprometerse con Bond, y que el papel acabara en manos de Timothy Dalton.
‘Remington Steele’ se mantuvo en antena durante cinco temporadas, aunque, por culpa de unas audiencias que iban siendo cada vez más bajas, la NBC la canceló tras la cuarta, en 1986.
Cuando se editó la primera temporada en DVD, de hecho, sólo Brosnan aparecía en su carátula. La elegancia y encanto de su personaje, con un pasado muy complicado que va desvelándose poco a poco, era uno de los aspectos definitorios de la serie, junto con unos títulos de crédito cuya música estaba compuesta por Henry Mancini.
Además, siempre hubo rumores de que, en realidad, Brosnan y Zimbalist no se llevaban del todo bien, quizás porque, aunque ella era la que aparecía primero en los títulos de crédito, el que se convirtió en una estrella gracias al programa fue él, figurando de manera mucho más prominente en todas las promociones de la serie.
La relación entre Holt y Steele fue potenciándose con el paso de las temporadas, sin que llegara nunca a consumarse, algo que al final se volvió en su contra.
Uno de los aspectos que se hizo más famoso era la costumbre de Steele de utilizar películas antiguas, casi siempre de género negro, como ejemplo para resolver algunos casos, y bastantes episodios basaban sus tramas en ellas. Además, todos incluían Steele en el título.
Ya desde la primera temporada, la relación de atracción no reconocida entre los dos protagonistas recibía tanta atención como los casos que debían resolver, y el tono de todos los episodios era irónico y ligeramente humorístico.
La serie resultó un éxito desde el principio.
El tema se complica cuando, durante uno de sus casos, Holt se encuentra con un ladrón, al que interpreta Pierce Brosnan, que para huir de la policía adopta la identidad del señor Steele, con lo que los dos empiezan a trabajar juntos, siendo ella el verdadero “cerebro” detrás de la agencia.
No me la perdía.
Yo tampoco, aunque algunas veces daba un poquito de asquito.
Emitida por la NBC entre 1982 y 1987, seguía a Laura Holt (Stephanie Zimbalist), una detective privada que no consigue clientes por ser mujer y que crea a un jefe ficticio, Remington Steele, para que le resulte más fácil sortear esos prejuicios y trabajar.
Si hay una serie que, en gran parte, definió lo que hoy se conoce como “tensión sexual no resuelta” en televisión, ésa fue ‘Remington Steele‘.
En el transcurso de la historia, el canal de televisión de la Resistencia emite informes de personas que, superando enemistades, se unen para repeler la ocupación "extranjera", tal como sucedió con blancos y negros en Sudáfrica (que para las fechas de producción de la serie, todavía estaba bajo el apartheid). Además, se usan referencias directas a ciertos personajes de la historia: Diana, por ejemplo, puede asociarse con el infame Dr. Josef Mengele.
La historia permaneció como una alegoría al tema nazi, llegando al extremo de que el emblema de los visitantes era sumamente similar a una swastika, de color rojo en este caso.
En el DVD de la miniserie, Johnson revela que Invasión Extraterrestre originalmente fue concebida como un programa acerca de situaciones de la política, relacionado con el ascenso al poder de un movimiento estilo Nazi en los Estados Unidos. NBC no estuvo interesada pero sí buscaba hacer una miniserie de ciencia ficción para aprovechar la explosión publicitaria de la reciente trilogía de la Guerra de las Galaxias, por lo que se le pidió a Johnson que arreglara su guión para incluir extraterrestres.
La primera media hora de la película introductoria (aunque no el final de la misma) recuerda la novela corta de 1953, Childhood's End (El Fin de la Infancia), escrita por Arthur C. Clarke. Otra novela corta titulada To Serve Man (Servir al Hombre) (que se refería a servir como comida, y que luego sería adaptada en un episodio de Dimensión Desconocida) también trata el tema de extraterrestres engañosamente amistosos con intenciones de usar a la humanidad como alimento.
El creador de la serie, Kenneth Johnson, ha dicho que la historia se inspira en la novela de 1935 llamada It Can't Happen Here (No puede suceder aquí) de Sinclair Lewis, aunque también hay marcadas influencias de la obra de Bertolt Brecht The Private Life of the Master Race (Terror y miseria del Tercer Reich)
Influencias
La Resistencia comienza a atacar a los visitantes. Posteriormente surge disidencia entre los mismos Visitantes (este grupo se conocerá como la Quinta Columna, liderada por Martin), quienes se oponen a los planes de los de su propia raza, e intentan ayudar a la Resistencia de cualquier manera posible.
La líder del capítulo de Los Ángeles es la Dra. Juliet (Julie) Parish; eventualmente Donovan se une a este grupo.
Sin embargo, se forma un movimiento de resistencia, determinado a exponer y oponerse a los Visitantes hasta donde les sea posible.
No obstante, hay muchos humanos (la propia madre de Donovan entre ellos) que colaboran con los Visitantes o que, voluntariamente, ignoran o rechazan la verdad subyacente.
Incluso algunas personalidades importantes son sujetas a una especie de lavado de cerebro (llamado "conversión"), la cual hace que tengan obediencia total hacia los Visitantes, aunque la humanidad no perciba los "pequeños" cambios que esto implica en la gente que sufre el proceso (por ejemplo, cambiar de diestro a zurdo).
Los científicos son perseguidos para desacreditarlos, pues son los que probablemente se darían cuenta primero de las intenciones de los Visitantes, aunque también para distraer la atención humana hacia otros asuntos.
Conforme la serie avanza, se revelan las verdaderas intenciones de los Visitantes: robar toda el agua de la Tierra y cosechar a la humanidad como fuente de alimento, dejando sólo unos pocos como esclavos y soldados/carne de cañón para las guerras que los visitantes tienen con otras razas extraterrestres.
Cuando Donovan trata de denunciar esta situación, la transmisión es bloqueada y Donovan se convierte en un fugitivo requerido tanto por la policía como por los Visitantes.