El ataque del 11-M es el mayor atentado cometido en España hasta la fecha, con 10 explosiones casi simultáneas en cuatro trenes a la hora punta de la mañana (8:00).
Récord de barbarie
La investigación ha determinado que la autoría corresponde a una célula islamista local que intentaba emular las acciones de Al-Qaeda.
Los culpables
El número oficial de muertos es de 191 (de ellos, 177 en el acto o durante los primeros minutos tras el atentado), y el recuento definitivo de heridos fue de 2.057 personas lesionadas
Víctimas
El número de afectados en el atentado fue tal que fue preciso instalar un hospital de campaña en las instalaciones deportivas Daoíz y Velarde, próximas a la calle Téllez, para proporcionar las primeras ayudas y planificar la evacuación a instalaciones hospitalarias.
Se cumplen 6 años desde aquella mañana en la que nos despertamos con una de las peores noticias de la historia de España: la masacre del 11 de marzo, donde 191 personas perdieron la vida al saltar por los aires cuatro vagones de cercanías en plena hora punta. España todavía tiene una herida abierta y quiere homenajear a sus muertos.
11 de marzo, una fecha fatídica en la historia de España
Se cumple el sexto aniversario de la masacre en Madrid
Si, si escarlatina.
Pero todavía hay escarlatina....
Me dijo la pediatra que tenía Escarlatina. Bueno fiebre ya la garaganta roja.
¿Escarlatina?
Si no había habas, se hacía con piedras, lo que pudo dar lugar a las expresiones tales como: "señalar con piedras blancas o negras"
Esta costumbre podría provenir de las culturas griega o romana, las cuales empleaban este método para la elección de ciertos cargos públicos. Al que le tocaba la blanca era elegido.
Los colores blanco y negro fueron considerados desde muy antiguo como símbolo de alegría y desgracia, respectivamente. Al echar a suertes de esta manera, se pensaba que la divinidad expresaba así su voluntad.
De similar origen pueden ser también las expresiones "son habas contadas", cuando nos referimos a una cosa cierta y clara, en alusión al número de habas que entraban a sorteo, una por participante.
Su origen lo conocemos desde el siglo XVII, momento en el que algunos organismos municipales sorteaban algunas cuestiones por el procedimiento de seleccionar entre un saco con habas blancas salvo una de color negro.
Se trata de una expresión que significa tener mala suerte, o que te ha correspondido algo malo.
Tener la negra
hola yo vivia en albares estuve hasta los 10 años luego ivamos pero mis padres vendieron la casa y no he vuelto air, he hablado con ana y ella si me conoce ya te explicara saludos
Hola yolanda. Ana ya me ha dicho quién eres. Pero yo no vivía entonces en Albares. Yo recuerdo más a tus padres que a tí.
“Vas que chutas” significa literalmente: vas de patadas, y así deje entenderse, con un doble significado: o hacer algo bien, rápido y preciso, o todo lo contrario: no tener ninguna posibilidad, ir equivocado en todo.
De esta forma se creó la palabra “chute”, el verbo “chutar” y por supuesto, las frases hechas.
Como en castellano, todas las palabras se escriben como se pronuncian, al oír “Shoot”, pronunciado por un inglés, suena así como “chut”, por lo que se en España se escribió literalmente como suela.
En realidad, “Chutar” proviene del inglés, de la palabra “Shoot”, que significa traducido: tiro o disparo fuerte de pelota.
La palabra “chuta” no existía en castellano hasta el siglo pasado, cuando la fiebre del fútbol se apoderó del interés de una gran parte del país.
Va que chuta.
Así cuando a una persona le decían “se te ve el plumero”, aludían a que se le notaban sus ideas liberales, en clara alusión al penacho de la milicia.
Lo de las plumas hace referencia al penacho que decoraba el sombrero de la milicia liberal que se creó en España en 1820 para la defensa del liberalismo. Dichas tropas llevaban un uniforme exagerado, sobre todo en el penacho de plumas, claramente desproporcionado.
Aunque ahora forma parte del lenguaje coloquial, en su origen estaba relacionado con la rivalidad política, aunque parezca mentira.
Esta expresión se usa actualmente para indicar que se conocen las verdaderas intenciones o los pensamientos del interlocutor.
Ver el plumero
Del campamento salió rápidamente a la vida civil y quedó como un pequeño insulto u muestra de desprecio hacia la otra persona.
Por lo tanto decir “ Váyase usted a la porra” era algo muy común en la vida militar, como forma de castigo leve, algo así como un arresto.
Cuando algún soldado cometía alguna falta leve, generalmente le castigaban a quedarse sin sus horas libres, y le ordenaban “ir a la porra”, es decir, al bastón que había plantado en el cuartel.
La porra era un bastón militar, que llevaban los portaestandartes de los ejércitos en los siglos pasados. Al llegar a cualquier campamento o cuartel, colocaban este bastón en un lugar despejado como punto de referencia.
Pero... ¿qué es la porra?, ¿a dónde se va?.
Posiblemente fuera el único “insulto” o “improperio” que podíamos decir de pequeños, gracias a que era una expresión muy conocida y poco agresiva.
¿Quién no ha dicho nunca esta frase cuando era niño?.
Y cuando se es mayor seguimos diciéndolo.
¿Quién no ha dicho nunca esta frase cuando era niño?.
Vete a la porra.
Por ello el refrán recomienda especial prudencia en la forma de actual a aquellas personas que son modelo para los niños pequeños.
Así, el nieto que ve hacer cosas poco recomendables a su abuelo, el también las hará, y si se le pregunta el motivo, su excusa será que “lo hace el abuelo”.
Este refrán critica a los ancianos cuyo comportamiento no es un buen ejemplo. Su conducta es vista y copiada por los más pequeños, que reproducen con fidelidad los comportamientos de los mayores
Viejo desvergonzado, hace el niño osado.
Al oír las nuevas críticas, y al no estar nada de acuerdo con ellas, el pintor salió de su escondrijo gritando: "Zapatero, a tus zapatos ".
Con el cuadro de nuevo expuesto, el mismo zapatero, viendo la corrección hecha, cogió confianza y criticó otras partes del cuadro.
El pintor, al comprobar que era cierto, retiró el cuadro y arregló el defecto recién descubierto
Un día, en una de sus mejores obras un zapatero de su ciudad se detuvo e indicó a un amigo un defecto en la forma de los zapatos que contenía el cuadro.
Cuenta que un célebre pintor griego, era muy aficionado a mostrar sus obras en la plaza pública, para así poder saber que opinaba la gente. Solía esconderse detrás de ellas para así conocer sus opiniones, sin que su presencia limitara su opinión crítica.