Respuestas para Victoria Serna,:

Te diré te amo cuando mis labios recorran tu piel ardiente por mi, cuando mis manos sientan el calor de tu amor por mi, cuando mi piel acaricie la tuya en un baile de pasión.... te diré te amo en un segundo eterno para ti y para mi. - frases romanticas para enamor a el amor
Es mejor haber amado y perdido que nunca haber amado del todo.
Hola Manuel sabes me encanta sequirte cuando juega España, eres unico,
Gracias Victoria hacemos lo mque se puede, animando el foro pa que no decaiga. matapollos
jajaaj hola Jose Angel no sera que estas vetado,
Un besooooooooooooooooo
Hola Victoria
jajaaj hola Jose Angel no sera que estas vetado,
Un besooooooooooooooooo
Hola amiga Victoria, tengo que aprovechar ahora.
Teo hoy aqui yo note mucho calor, la verdad que me toco ir en metro, y los ferrocarriles, y se ve que hay calefacion, y gracias a mi abanico jaajajaj, no es lo normal en estas fechas, y esperemos llueva de una vez
Feliz tarde noche
Un abrazooooooooooooooo
Buenas noches Victoria, que nadie asoma, en los foros, anda porque matarnos, alla ellos, un besito buena noche.
Gracias Caty muy interesante y te adelantaste
Un besoooooooooooooooooooo
¡Que tal todos, a mi me gusto el dia, en el parque disfrutando! esto seguro cambie, no hemos tenido invierno, vendra cuando no queramos, buena noche.
Buenos dias Raguel
Un besooooooooooooooooo
Que tal Victoria, pasa bien la noche, y cuentame de Ana, un besito
Buenas tardes Noemi cecilia.
Gracias a ti y espero lo pases muy bien y disfrutes de esas poesias
Feliz tarde noche
Un besooooooooooooooooooooooo
¡Buenas noches casi para tì y demàs nueceros!
¡Gracias por tus buenos augurios! Ya te contarè còmo saliò todo que seguro serà muy interesante.
¡Feliz noche y un besooooooooooooooooooooooooooo ooo!
Buenas tardes Caty.
La verdad que no lo se pero intentare enterarme
Feliz tarde
Un besooooooooooooooooo
Poeta, prosista y novelista española nacida en Santa Isabel de Fernando Poó, Guinea Ecuatorial, en 1943.
Doctora en Filosofía Pura, Antropóloga y Catedrática de Filosofía, ha ejercido la docencia desde 1965.
Ha sido Presidenta de la Sección de Literatura del Ateneo de Madrid, organizadora y miembro del grupo
poético literario La Ortiga, fundadora y directora de Ediciones La Palma en Madrid y organizadora y
coordinadora para el Gobierno de Canarias de los proyectos El Papel de Canarias y Memoria ... (ver texto completo)
No importa la distancia ni el mar que nos separa, ya que siempre habrá un cielo que nos una.
Porque alguien no te ame de la forma que quieres, no significa que no te amen con todo lo que tienen.
Buenas tardes Charo, espero sean interesantes, yo hice un curso, pero no me termino de gustar
Feliz tarde
Un besoooooooooooooooooo
Buenas tardes Victoria, esta tarde le he dicho a Antonio que en mi terraza a la sombra había 20`6 grados así que mira que día hemos tenido aquí también, haber si es cierto y llueve por aquí también,
pasalo bien y te mando un abrazo
Ama sin barreras y verás que la muerte nunca te alcanzará a ti y vivirás en la inmortalidad de los corazones que has amado con pasión y admiración.
No importa la distancia ni el mar que nos separa, ya que siempre habrá un cielo que nos una.
Buenos dias Noemi Cecilia
Un bonito dia te deseo
Un besoooooooooooooooooo
¡Muy buenas tardes, Victoria! ¡Gracias por tu saludo y tus buenos deseos que se han cumplido porque el dìa està hermoso! Luego de saludar a Antonio por HR irè a pasear a Capital, porque tengo una invitaciòn del Centro Burgalès, para ver unos videos sobre poesìa de una escritora española que està de visita en Bs. As. Ayer hizo la presentaciòn de un libro pero no pude asistir.
¡Feliz tarde y noche para tì y los tuyos y para los demàs amigos nueceros!
¡Un besooooooooooooooooooooooooooo oooo!
Buenos dias Teo
Un feliz dia y a esperar que lleque agua que tanta falta hace
Un abrazooooooooooooooooo
Buenas tardes Victoria, si es cierto esperemos que llueva por que es gordo el problema, dicen que es el invierno mas seco de los últimos 70 años, así que fíjate como va cambiando el clima de año en año, pasa buena tarde,
un abrazo,
Buenos dias Las Matas.
Este año esta de lo mas raro, solo sol y ni agua ni nieve
Aqui ya te puedes imaginar al sol molesta de verdad
Feliz dia y no te canses
Un besoooooooooooooooooooooo
Intentaré seguir tus consejos.
Ayer madruge un poquillo y tuve un día despistado guapo. Iba la menda con su cochecito por la ciudad en busca de una calle, y mirando a ver por donde andaba. En una de esas me metí en dirección prohibida.
-Un tio-: "Que morro tienes. (Y me mira con mala leche)
-Yo mismamente-: será depiste, que ando buscando una calle. (será capullo)
-Otro tío-:"allí tienes un sitio" (jajajaja)
De verdad, y claro todos pitandome.
Mira si iba despistada.
Y después de dar miles ... (ver texto completo)
Debajo la torre y la balconada
entre las galerías y las tapias
hermosa y resplandeciente flotaba,
pálida de muerte, entre las casas,
entrando silenciosa en Camelot.
Al embarcadero juntos salieron:
dama y señor, burgués y caballero,
su nombre junto a la proa leyeron,
la dama de Shalott.
¿Qué tenemos aquí? ¿Y qué es todo esto?
Y en el palacio de luces y juegos
el jolgorio real tornó silencio;
Se santiguaron todos con miedo,
los caballeros, allí en Camelot:
Pero Lancelot, meditando un poco,
fue y dijo, “Ella tiene el rostro hermoso,
por gracia de Dios misericordioso,
la dama de Shalott.”
... (ver texto completo)
Se oyó un cantar, un cantar triste y santo
cantado con fuerza y luego muy bajo,
hasta helarse su sangre muy despacio,
por completo sus ojos se cerraron
fijos en las torres de Camelot.
Porque hasta allí llegó con la marea,
de las primeras casas a la puerta,
y cantando su canción quedó muerta,
la dama de Shalott.
Debajo la torre y la balconada
entre las galerías y las tapias
hermosa y resplandeciente flotaba,
pálida de muerte, entre las casas,
entrando silenciosa en Camelot.
Al embarcadero juntos salieron:
dama y señor, burgués y caballero,
su nombre junto a la proa leyeron,
la dama de Shalott.
Tendida, vestida de un blanco nieve
desbordando por los lados del bote
las hojas cayendo sobre ella, leves,
a través del sonido de la noche,
ella flotaba hacia Camelot.
Y mientras la afilada proa hería
los campos y las esbeltas colinas,
se oyó un cantar, su última melodía,
la dama de Shalott.
Se oyó un cantar, un cantar triste y santo
cantado con fuerza y luego muy bajo,
hasta helarse su sangre muy despacio,
por completo sus ojos se cerraron
fijos en las torres de Camelot.
Porque hasta allí llegó con la marea,
de las primeras casas a la puerta,
y cantando su canción quedó muerta,
la dama de Shalott.
Del río a través del pequeño espacio
como un audaz adivino extasiado
y en trance, viendo ante sí su trágico
destino, y con el semblante impávido,
ella miró lejos, a Camelot.
Y cuando el día por fin se acababa,
ella se tendió, y soltando amarras,
dejó que la corriente la arrastrara,
la dama de Shalott.
Tendida, vestida de un blanco nieve
desbordando por los lados del bote
las hojas cayendo sobre ella, leves,
a través del sonido de la noche,
ella flotaba hacia Camelot.
Y mientras la afilada proa hería
los campos y las esbeltas colinas,
se oyó un cantar, su última melodía,
la dama de Shalott.
IV
En la tormenta que de este soplaba,
los bosques de oro pálido menguaban,
y el río ancho en su orilla los lloraba.
Un cielo negro y bajo diluviaba
encima las torres de Camelot.
Ella bajó hasta el río, y encontróse
bajo un sauce, una barca aún a flote,
y escribió, justo en la proa del bote,
“La Dama de Shalott”.
Del río a través del pequeño espacio
como un audaz adivino extasiado
y en trance, viendo ante sí su trágico
destino, y con el semblante impávido,
ella miró lejos, a Camelot.
Y cuando el día por fin se acababa,
ella se tendió, y soltando amarras,
dejó que la corriente la arrastrara,
la dama de Shalott.
Dejó la tela, y dejó el telar,
tres pasos en su cuarto ella fue a dar,
ella vio el lirio de agua reventar,
el yelmo y la pluma ella fue a mirar,
y posó su mirada en Camelot.
Voló la tela, y se quedó aparte;
se rompió el espejo de parte a parte;
“la maldición vino a mi”, gritó suave
la dama de Shalott.
IV
En la tormenta que de este soplaba,
los bosques de oro pálido menguaban,
y el río ancho en su orilla los lloraba.
Un cielo negro y bajo diluviaba
encima las torres de Camelot.
Ella bajó hasta el río, y encontróse
bajo un sauce, una barca aún a flote,
y escribió, justo en la proa del bote,
“La Dama de Shalott”.
Su frente alta y clara, al sol brillaba;
sobre los pulidos cascos trotaba;
por debajo de su yelmo flotaban
los bucles negros, mientras cabalgaba,
cabalgaba directo a Camelot.
Desde la orilla, y desde el río,
brilló en el espejo de cristal,
“tralarí lará” cantando en el río
iba Sir Lancelot.
Dejó la tela, y dejó el telar,
tres pasos en su cuarto ella fue a dar,
ella vio el lirio de agua reventar,
el yelmo y la pluma ella fue a mirar,
y posó su mirada en Camelot.
Voló la tela, y se quedó aparte;
se rompió el espejo de parte a parte;
“la maldición vino a mi”, gritó suave
la dama de Shalott.
Bajo el azul despejado del cielo
refulgía la silla de oro y cuero,
ardía el yelmo y la pluma del yelmo,
juntas como una sola llama al viento,
mientras cabalgaba hacia Camelot:
Así en la noche púrpura se viera,
bajo cúmulos sembrados de estrellas,
un cometa, cola de luz, que llega,
a la quieta Shalott.
Su frente alta y clara, al sol brillaba;
sobre los pulidos cascos trotaba;
por debajo de su yelmo flotaban
los bucles negros, mientras cabalgaba,
cabalgaba directo a Camelot.
Desde la orilla, y desde el río,
brilló en el espejo de cristal,
“tralarí lará” cantando en el río
iba Sir Lancelot.
Brillaba libre enjoyada la brida:
una rama de estrellas imprevistas
colgadas de una Galaxia amarilla.
Sonaban alegres las campanillas
mientras cabalgaba hacia Camelot:
y en bandolera, plata entre blasones,
colgaba un potente clarín. Al trote,
su armadura tintineaba, sobre
la lejana Shalott.
Bajo el azul despejado del cielo
refulgía la silla de oro y cuero,
ardía el yelmo y la pluma del yelmo,
juntas como una sola llama al viento,
mientras cabalgaba hacia Camelot:
Así en la noche púrpura se viera,
bajo cúmulos sembrados de estrellas,
un cometa, cola de luz, que llega,
a la quieta Shalott.
III
A tiro de arco del alero de ella,
él cabalgaba entre la mies de la era;
deslumbraba el sol entre hojas nuevas,
y ardía sobre las broncíneas grebas
del valiente y audaz Sir Lancelot.
Un cruzado al que arrodillado puso
con la dama por siempre en el escudo,
brillaba en el campo amarillo, junto
la lejana Shalott.
Brillaba libre enjoyada la brida:
una rama de estrellas imprevistas
colgadas de una Galaxia amarilla.
Sonaban alegres las campanillas
mientras cabalgaba hacia Camelot:
y en bandolera, plata entre blasones,
colgaba un potente clarín. Al trote,
su armadura tintineaba, sobre
la lejana Shalott.
Pero en su tela disfruta y recoge
del espejo las mágicas visiones,
y a menudo en las silenciosas noches
un funeral con plumas y faroles
y música, iba hacia Camelot:
O venían, la luna en su camino,
amantes casados de ahora mismo;
“Estoy enferma de tanta sombra”, dijo
la dama de Shalott.
III
A tiro de arco del alero de ella,
él cabalgaba entre la mies de la era;
deslumbraba el sol entre hojas nuevas,
y ardía sobre las broncíneas grebas
del valiente y audaz Sir Lancelot.
Un cruzado al que arrodillado puso
con la dama por siempre en el escudo,
brillaba en el campo amarillo, junto
la lejana Shalott.
A veces un tropel de alegres damas,
un abate, al que portan con calma,
o es un pastor de cabeza rizada,
o de largo pelo y carmesí capa,
un paje se dirige a Camelot;
y a veces cruzan el azul espejo
caballeros de dos en dos viniendo:
no tiene un buen y leal caballero
la dama de Shalott.
Pero en su tela disfruta y recoge
del espejo las mágicas visiones,
y a menudo en las silenciosas noches
un funeral con plumas y faroles
y música, iba hacia Camelot:
O venían, la luna en su camino,
amantes casados de ahora mismo;
“Estoy enferma de tanta sombra”, dijo
la dama de Shalott.
Moviéndose sobre un espejo claro
que cuelga frente a ella todo el año,
sombras del mundo aparecen. Cercano
ve ella el camino que serpenteando
conduce a las torres de Camelot;
Allí el remolino del río gira,
y descortés el aldeano grita,
y de las mozas las capas rojizas
se alejan de Shalott.
A veces un tropel de alegres damas,
un abate, al que portan con calma,
o es un pastor de cabeza rizada,
o de largo pelo y carmesí capa,
un paje se dirige a Camelot;
y a veces cruzan el azul espejo
caballeros de dos en dos viniendo:
no tiene un buen y leal caballero
la dama de Shalott.
II
Ella teje una tela día y noche,
tela mágica de hermosos colores.
Ha oído murmurar un rumor, sobre
una maldición: ay como se asome
y mire lejos, hacia Camelot.
No sabe que maldición pueda ser,
ella teje y no deja de tejer,
y otra cosa no hay que pueda temer,
la dama de Shalott.
Moviéndose sobre un espejo claro
que cuelga frente a ella todo el año,
sombras del mundo aparecen. Cercano
ve ella el camino que serpenteando
conduce a las torres de Camelot;
Allí el remolino del río gira,
y descortés el aldeano grita,
y de las mozas las capas rojizas
se alejan de Shalott.
Sólo los segadores muy temprano,
cuando siegan ya maduros los granos,
escuchan ecos de un alegre canto
que desde el río llega, alto y claro
hasta las mil torres de Camelot:
Bajo la luna el segador trabaja,
apilando haces en las eras altas.
Escucha y murmura: “es ella, el hada,
la dama de Shalott”.
II
Ella teje una tela día y noche,
tela mágica de hermosos colores.
Ha oído murmurar un rumor, sobre
una maldición: ay como se asome
y mire lejos, hacia Camelot.
No sabe que maldición pueda ser,
ella teje y no deja de tejer,
y otra cosa no hay que pueda temer,
la dama de Shalott.
Tras un velo de sauces, por la orilla,
a las pesadas barcas las deslizan
unos lentos caballos; y furtiva,
una vela de seda traza huidiza,
surcos de espuma, hacia Camelot.
Pero ¿quien la vio nunca saludando?
¿o en la ventana de su estudio estando?
¿o acaso es conocida en el condado
la dama de Shalott?
Sólo los segadores muy temprano,
cuando siegan ya maduros los granos,
escuchan ecos de un alegre canto
que desde el río llega, alto y claro
hasta las mil torres de Camelot:
Bajo la luna el segador trabaja,
apilando haces en las eras altas.
Escucha y murmura: “es ella, el hada,
la dama de Shalott”.
Tiembla el álamo, palidece el sauce,
grises brisas estremecen los aires
y la ola, que por siempre llena el cauce,
por el río y desde la isla distante
fluye que fluye, hasta Camelot.
Cuatro muros grises: sus grises torres
dominan un espacio entre las flores,
y en el silencio de la isla se esconde
la dama de Shalott.
Tras un velo de sauces, por la orilla,
a las pesadas barcas las deslizan
unos lentos caballos; y furtiva,
una vela de seda traza huidiza,
surcos de espuma, hacia Camelot.
Pero ¿quien la vio nunca saludando?
¿o en la ventana de su estudio estando?
¿o acaso es conocida en el condado
la dama de Shalott?
La dama de Shalott

I
En las orillas del río, durmiendo,
grandes campos de cebada y centeno
visten colinas y encuentran al cielo;
a través del campo, marcha el sendero
hacia las mil torres de Camelot;
y arriba, y abajo, la gente viene,
mirando a donde los lirios florecen, ... (ver texto completo)
Tiembla el álamo, palidece el sauce,
grises brisas estremecen los aires
y la ola, que por siempre llena el cauce,
por el río y desde la isla distante
fluye que fluye, hasta Camelot.
Cuatro muros grises: sus grises torres
dominan un espacio entre las flores,
y en el silencio de la isla se esconde
la dama de Shalott.
En silencio te busco y sueño con poderte amar.
Buen dia Vitori, y para todo el foro, hace un precioso dia, a disfrutarlo besitos
Feliz tarde Jose Luis
Un besooooooooooooo
Buenos dias, Victoria.
Aplicadas niñas, las de la foto.
Le peque, Vitori, intuyo eres tù.
Un beso y que el espìritu de la mirada de estas peques, continuè en tì por siempre.
feliz.
Buenas noches Noemi Cecilia
Una feliz noche y un buen miercoles
Un besoooooooooooooooooo
¡Felices sueños, Victoria! ¡Muchas gracias por tu saludo y buenos deseos! ¿Muy buen mièrcoles tambièn para tì!
¡Un besooooooooooooooooooooooooooo ooooo!
Que triste es querer con alma y vida, y que la persona querida, tan solo te llame amiga. - frases romanticas tristes
En silencio te busco y sueño con poderte amar.
Dónde esta la gloria de vivir sin amar, eso es como llorar sin lágrimas o como hablar sin idioma alguno. - frases romanticas tristes
El es el hombre de mi vida, se que nunca lo podré tener pero a pesar de eso sigo enamorada de él, esperando una esperanza para llegar, hacer que me quiera tambien y mientras eso pase, aquí estaré.
El amor es ciego sólo para los ojos. El corazón ve todo claramente.
Dónde esta la gloria de vivir sin amar, eso es como llorar sin lágrimas o como hablar sin idioma alguno. - frases romanticas tristes
Un largo pensamiento me invade, me hace pensar en que tu dulzura y tu ternura son mi sueño hecho realidad, que la pasión de tu cuerpo es el cielo eterno... que tu amor es mi ambición - frases romanticas tristes
Tuyo, solo tuyo para darte placer, para enamorar al amor más feliz, para sentir en tu piel el calor del amor, solo tuyo para gozar de tu cuerpo sin limite y alcanzar el cielo hasta el amanecer