Mensajes de LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos) enviados por Victoria Serna,:

Si practicas la equidad, aunque mueras no perecerás.
Buenas noches Luci
Adiossssssss hasta mañana
No existe mal en la naturaleza. El mal es la falta de moderación.
¿Para qué buscar en otro sitio la justicia y la bondad? El hecho de vivir una vida natural es ser justo y bueno.
Acostúmbrate a dominar el estómago y el sueño, el impulso sexual y la ira.
Sé justo en palabras y obras.
si ella es muy guapa y simpatica yo estoy fatal los años no perdonan
No permitas que el dulce sueño cierre tus ojos sin haber repasado lo que hayas hecho durante el día.
Si es Ana de Purullena graciasssssssssssssss
Lo máximo que tiene el hombre es el alma, que lo induce al bien o al mal.
La virtud es la armonía.
Más vale apagar una injuria que apagar un incendio.
El hambre es la compañera inseparable del perezoso.
No es el trabajo lo que envilece, sino la ociocidad.
La vergüenza viene en ayuda de los hombres o los envilece.
Sé prudente. Lo mejor en todo es escoger la ocasión.
Hay que tener buen sentido y contentarse con lo que está al alcance de la mano.
No hay de que yo en verdad te deseo lo mejor Puri un besoooooooooooo y felices sueños
No hay testigo más terrible ni acusador tan potente como la conciencia.
Las almas ruines sólo se dejan conquistar con presentes.
La bestialidad es un mal menor que la perversidad, pero es más temible.
El hombre que se mantiene en el justo medio lleva el nombre de sobrio y moderado.
Todos los aduladores son mercenarios, y todos los hombres de bajo espíritu son aduladores.
Inscribe los agravios en el polvo, las palabras de bien inscríbelas en el mármol.
Perdona siempre a los demás, nunca a ti mismo.
Todas las acciones cumplidas sin ostentación y sin testigos me parecen más loables.
Nada malo puede acontecer a un hombre bueno.
Considera las contrariedades como un ejercicio.
Languidece la virtud sin adversarios.
Sólo en la fortuna adversa se hallan las grandes lecciones del heroísmo.
La adversidad es ocasión de virtud.
El primer castigo del culpable es que jamás será absuelto por su conciencia.
El hombre debe ascender constantemente en busca de la excelencia, tiene el deber de lo mejor para confirmar la bendita semejanza.
La temeridad cambia de nombre cuando obtiene éxito. Entonces se llama heroísmo.
La única manera de deshacerse de la tentación es entregándose a ella.
Hola Puri gracias y que descanses yo como no tengo sueño estare un ratito por aqui
un besooooooooooooooooooooo
Buenas noches Anises, ya ves yo bien gracias cada dia mejor
un abrazoooooooooo y felices sueños
El peor de los males es creer que los males no tienen remedio.
Si hacemos el bien por interés, seremos astutos, pero nunca buenos.
El bien es lento porque va cuesta arriba.
Había una vez un niño al que lo que más le gustaba en el mundo era ganar. Le gustaba ganar a lo que fuera: al fútbol, a los cromos, a la consola... a todo. Y como no soportaba perder, se había convertido en un experto con todo tipo de trampas. Así, era capaz de hacer trampas prácticamente en cualquier cosa que jugase sin que se notara, e incluso en los juegos de la consola y jugando solo, se sabía todo tipo de trucos para ganar con total seguridad.

Así que ganaba a tantas cosas que todos le consideraban ... (ver texto completo)
Érase una vez un niño que siempre trataba a su madre con gritos e insultos, sin importarle lo mucho que esto la entristecía. Un día, sin saber cómo, despertó en un lugar inmenso y solitario, sentado sobre una roca de la que surgían cuatro columnas que parecían sustentar el mundo entero. Estaba allí solo, cuando al poco vio llegar una inmensa bandada de cuervos con picos de metal que se lanzaron contra la roca, picoteándola con fuerza. Cuando volvió a estar sólo, misteriosamente se abrió una puerta ... (ver texto completo)
Lo que al comienzo fueron vicios, hoy son costumbres.
Hubo una vez en la selva un leopardo muy nocturno. Apenas podía dormir por las noches, y tumbado sobre la rama de su precioso árbol, se dedicaba a mirar lo que ocurría en la selva durante la noche. Fue así como descubrió que en aquella selva había un ladrón, observándole pasar cada noche a la ida con las manos vacías, y a la vuelta con los objetos robados durante sus fechorías. Unas veces eran los plátanos del señor mono, otras la peluca del león o las manchas de la cebra, y un día hasta el colmillo ... (ver texto completo)
¿Qué cara pondrías si un día una nave extreterrestre te transportara por los aires, te encerrara en una gran jaula de cristal y te llevara a un planeta entre las estrellas? Pues seguro que harías el "búho pellizcón", que es poner cara de búho, con los ojos y la boca abiertos hasta babear, y darte pellizcos en el brazo para ver que no estás soñando. Al menos eso es lo que le pasó a Tom durante buena parte de su viaje a la lejana galaxia de Atocinau.

Allí Tom se convirtió en un espectáculo para ... (ver texto completo)
Hubo una vez un pájaro de piedra. Era una criatura bella y mágica que vivía a la entrada de un precioso bosque entre dos montañas. Aunque era tan pesado que se veía obligado a caminar sobre el suelo, el pajarillo disfrutaba de sus árboles día tras día, soñando con poder llegar a volar y saborear aquel tranquilo y bello paisaje desde las alturas.
Pero todo aquello desapareció con el gran incendio. Los árboles quedaron reducidos a troncos y cenizas, y cuantos animales y plantas vivían allí desaparecieron. ... (ver texto completo)
Había una vez un granjero que quiso hacer un concurso entre su perro y su conejo, y haciendo un agujero en uno de sus grandes prados, escondió en él una zanahoria y un hueso, para ver quién los encontraba antes. El conejo, muy alegre y optimista, se lanzó a buscar la zanahoria, cavando aquí y allí, totalmente convencido de encontrarla. El perro, sin embargo, era muy pesimista, y tras husmear un poco, se tiró al suelo y comenzó a lamentarse de lo difícil que era encontrar el hueso en un campo tan ... (ver texto completo)
El señor Pajarian era un hombrecillo de cara simpática y sonriente que tenía una tienda de pajaritos. Era una pajarería muy especial, en la que todas las aves caminaban sueltas por cualquier lado sin escaparse, y los niños disfrutaban sus colores y sus cantos.
Tratando de saber cómo lo conseguía, el pequeño Nico se ocultó un día en una esquina de la tienda. Estuvo escondido hasta la hora del cierre, y luego siguió al pajarero hasta la trastienda.

Allí pudo ver cientos de huevos agrupados en pequeñas ... (ver texto completo)
En un jardín de matorrales, entre hierbas y maleza, apareció como salida de
la nada una rosa blanca. Era blanca como la nieve, sus pétalos parecían de
terciopelo y el rocío de la mañana brillaba sobre sus hojas como cristales
resplandecientes. Ella no podía verse, por eso no sabía lo bonita que era.
Por ello pasó los pocos días que fue flor hasta que empezó a marchitarse
sin saber que a su alrededor todos estaban pendientes de ella y de su
perfección: su perfume, la suavidad de sus pétalos, ... (ver texto completo)
Había una vez un cuento cortito, de aspecto chiquito, letras pequeñitas y pocas palabritas. Era tan poca cosa que apenas nadie reparaba en él, sintiéndose triste y olvidado. Llegó incluso a envidiar a los cuentos mayores, esos que siempre que había una oportunidad eran elegidos primero. Pero un día, un viejo y perezoso periodista encontró un huequito entre sus escritos, y buscando cómo llenarlo sólo encontró aquel cuentito. A regañadientes, lo incluyó entre sus palabras, y al día siguiente el cuentito ... (ver texto completo)