Mensajes de LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos) enviados por Victoria Serna,:
125
¡Que mañana ni otro día!,
Al punto me contestó:
la paga ya se acabó;
¡siempre has de ser animal!
Me raí y le dije: yo…
no he recebido ni un rial.
Buenos días Victoria, te has caído de la cama? Pasa buen día que ya estamos otra vez en fin de semana.
Buenos dias Ana, mas o menos,,,, hoy saldre pronto y quise saludar y poner unos mensajes Feliz dia y a ser feliz
Un besooooooooooooooooooo
124
Pa sacarme el entripao
vi al mayor, y lo fi a hablar;
yo me lo empecé a atracar,
y como con poca gana
le dije: tal vez mañana
acabarán de pagar.
123
Pero ahi me puede quedar
pegao pa siempre al horcón,
ya era casi la oración
y ninguno me llamaba;
la cosa se me ñublaba
y me dentró comezón.
122
Yo me arrescosté a un horcón
dando tiempo a que pagaran,
y poniendo güena cara
estuve haciéndome el poyo,
a esperar que me llamaran
para recibir mi boyo.
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Sacaron unos sus prendas,
que las tenían empeñadas;
por sus deudas atrasadas
dieron otros el dinero;
al fin de fiesta el pulpero
se quedó con la mascada.
120
pues nunca lo vi llegar,
y al cabo de muchos días
en la mesma pulpería
dieron una güena cuenta,
que la gente muy contenta
de tan pobre recibía.
119
Nos tenía apuntaos a todos
con más cuentas que un rosario,
cuando se anunció un salario
que iban a dar, o un socorro;
pero sabe Dios qué zorro
se lo comió al comisario;
118
Aunque es justo que quien vende
algún poquito muerda,
tiraba tanto la cuerda
que, con sus cuatro limetas
él cargaba las carretas
de plumas, cueros y cerda.
117
¡Ah, pulpero habilidoso!
Nada le solía faltar.
¡Ahijuna!, Para tragar
tenía un buche de ñandú;
la gente le dio en llamar
el boliche de virtú.
116
Sólo tenía cuatro frascos
y unas barricas vacías,
y a la gente le vendía
todo cuanto precisaba…
algunos creiban que estaba
allí la proveduría.
115
Era un amigo del jefe
que con un boliche estaba;
yerba y tabaco nos daba
por la pluma de avestruz,
y hasta le hacía ver la luz
al que un cuero le llevaba.
114
Y cáibamos al cantón
con los fletes aplastaos,
pero a veces medio aviaos
con plumas y algunos cueros,
que pronto con el pulpero
los teníamos negociaos.
113
No teníamos más permiso,
ni otro alivio la gauchada,
que salir de madrugada,
cuando no había indio ninguno, campo ajuera a hacer boliadas
desocando los reyunos.
112
Ansí pasaron los meses,
y vino el año siguiente,
y las cosas igualmente
siguieron del mesmo modo:
adrede parece todo
pa atormentar a la gente.
110
Y pa mejor hasta el moro
se me jue de entre las manos;
no soy lerdo pero, hermano,
vino el comendante un día
diciendo que lo quería
pa enseñarle a comer grano.
111
Afigúrese cualquiera
la suerte de este su amigo,
a pie y mostrando el umbligo,
estropiao, pobre y desnudo;
ni por castigo se pudo
hacerse más mal conmigo.
109
Sólo una manta peluda
era cuanto me quedaba
la había agenciao a la tabla
y ella me tapaba el bulto;
yaguané que allí ganaba
no salía– ni con indulto.
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Y pa mejor hasta el moro
se me jue de entre las manos;
no soy lerdo pero, hermano,
vino el comendante un día
diciendo que lo quería
pa enseñarle a comer grano.
108
Poncho, jergas, el apero,
las prenditas, los botones,
todo, amigo, en los cantones
jue quedando poco a poco;
ya me tenían medio loco
la pobreza y los ratones.
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Sólo una manta peluda
era cuanto me quedaba
la había agenciao a la tabla
y ella me tapaba el bulto;
yaguané que allí ganaba
no salía– ni con indulto.
107
Yo no tenía ni camisa
ni cosa que se parezca;
mis trapos sólo pa yesca
me podían servir al fin…
no hay plaga como un fortín
para que el hombre padezca.
108
Poncho, jergas, el apero,
las prenditas, los botones,
todo, amigo, en los cantones
jue quedando poco a poco;
ya me tenían medio loco
la pobreza y los ratones.
106
Y andábamos de mugrientos
que el mirarnos daba horror;
les juro que era un dolor
ver esos hombres, ¡por cristo!
En mi perra vida he visto
una miseria mayor.
107
Yo no tenía ni camisa
ni cosa que se parezca;
mis trapos sólo pa yesca
me podían servir al fin…
no hay plaga como un fortín
para que el hombre padezca.
El pulpero. A buena cuenta
104
seguiré esta relación,
aunque pa chorizo es largo:
el que pueda hágase cargo
cómo andaría de matrero,
después de salvar el cuero
de aquel trance tan amargo. ... (ver texto completo)
106
Y andábamos de mugrientos
que el mirarnos daba horror;
les juro que era un dolor
ver esos hombres, ¡por cristo!
En mi perra vida he visto
una miseria mayor.
El pulpero. A buena cuenta
104
seguiré esta relación,
aunque pa chorizo es largo:
el que pueda hágase cargo
cómo andaría de matrero,
después de salvar el cuero
de aquel trance tan amargo.
105
Del sueldo nada les cuento,
porque andaba disparando;
nosotros de cuando en cuando
solíamos ladrar de pobres:
nunca llegaban los cobres
que se estaban aguardando ... (ver texto completo)
102
Ahi no más me tiré al suelo
y lo pisé en las paletas;
empezó a hacer morisquetas
y a mezquinar la garganta...
pero yo hice la obra santa
de hacerlo estirar la jeta.
103
Allí quedó de mojón
y en su caballo salté;
de la indiada disparé,
pues si me alcanza me mata,
y al fin me les escapé,
con el hilo de una pata.
102
Ahi no más me tiré al suelo
y lo pisé en las paletas;
empezó a hacer morisquetas
y a mezquinar la garganta...
pero yo hice la obra santa
de hacerlo estirar la jeta.
101
Era el hijo de un cacique,
sigún yo lo averigüé;
la verdá del caso jue
que me tuvo apuradazo,
hasta que por fin de un bolazo
del caballo lo bajé.
100
Dios le perdone al salvaje
las ganas que me tenía...
desaté las tres marías
y lo engatusé a cabriolas...
¡pucha...! Si no traigo bolas
me achura el indio ese día.
99
Si me atribulo o me encojo,
siguro que no me escapo:
siempre he sido medio guapo,
pero en aquella ocasión
me hacía buya el corazón
como la garganta al sapo.
98
Tendido en el costillar,
cimbrando por sobre el brazo
una lanza como un lazo,
me atropelló dando gritos:
si me descuido... El maldito
me levanta de un lanzazo.
Buenos dias Crispulo
Un feliz dia te deseo
Un abrazooooooooooooo
97
Y pa mejor de la fiesta
en esa aflición tan suma,
vino un indio echando espuma,
y con la lanza en la mano,
gritando: acabáu cristiano,
metau el lanza hasta el pluma.
96
¡Es de almirar la destreza
con que la lanza manejan!
de perseguir nunca dejan,
y nos traiban apretaos.
¡si queríamos, de apuraos,
salirnos por las orejas!
95
Al que le daban un chuzazo,
dificultoso es que sane.
en fin, para no echar panes,
salimos por esas lomas,
lo mesmo que las palomas
al juir de los gavilanes.
94
¡Qué fletes traiban los bárbaros!
¡como una luz de ligeros!
hicieron el entrevero
y en aquella mezcolanza,
este quiero, éste no quiero,
nos escogían con la lanza.
93
¡Qué vocerío! ¡qué barullo!
¡qué apurar esa carrera!
la indiada todita entera
dando alaridos cargó,
¡jue pucha!... Y ya nos sacó
como yeguada matrera.
92
Se vinieron en tropel
haciendo temblar la tierra.
no soy manco pa la guerra
pero tuve mi jabón,
pues iba en un redomón
que había boleao en la sierra.
91
Al punto nos dispusimos
aunque ellos eran bastantes;
la formamos al instante
nuestra gente, que era poca,
y golpiándose en la boca
hicieron fila adelante.
90
Habían estao escondidos
aguaitando atrás de un cerro...
¡lo viera a su amigo Fierro
aflojar como un blandito!
salieron como maíz frito
en cuanto sonó un cencerro.
89
Una vez entre otras muchas,
tanto salir al botón,
nos pegaron un malón
los indios y una lanciada,
que la gente acobardada
quedó dende esa ocasión.
88
Nos volvíamos al cantón
a las dos o tres jornadas,
sembrando las caballadas;
y pa que alguno la venda,
rejuntábamos la hacienda
que habían dejao rezagada.
77
Daban entonces las armas
pa defender los cantones,
que eran lanzas y latones
con ataduras de tiento...
las de juego no las cuento
porque no había municiones.
76
Ahi empezaba el afán
-se entiende, de puro vicio-
de enseñarle el ejercicio
a tanto gaucho recluta,
con un estrutor... ¡qué... Bruta!
que nunca sabía su oficio.
75
Recién entonces salía
la orden de hacer la riunión,
y caíbamos al cantón
en pelos y hasta enancaos,
sin armas, cuatro pelaos
que íbamos a hacer jabón.
74
A veces decía al volver
del campo la descubierta
que estuviéramos alerta,
que andaba adentro la indiada,
porque había una rastrillada
o estaba una yegua muerta.
73
Más de un año nos tuvieron
en esos trabajos duros;
y los indios, le asiguro
dentraban cuando querían:
como no los perseguían,
siempre andaban sin apuro.
72
Y es lo pior de aquel enriedo
que si uno anda hinchando el lomo
se le apean como un plomo...
¡quién aguanta aquel infierno!
si eso es servir al gobierno,
a mí no me gusta el cómo.
Vikyy, a todos los que me visitan les enseño los cromos estoy eforica ¡
Ana me alegro mucho de que disfrutes de tus cromos
Un besooooooooooooo
Buenos dias Rosas y un feliz dia te deseo
Un besoooooooooooooooooo
Hola REINA, cómo has pasado el día?
Buenos dias Ana que el dia sea muy feliz
Un besooooooooooooooooooo
71
Yo primero sembré trigo
y después hice un corral,
corté adobe pa un tapial,
hice un quincho, corté paja...
¡la pucha que se trabaja
sin que le larguen un rial!.
70
¡Y qué indios, ni qué servicio;
si allí no había ni cuartel!
Nos mandaba el coronel
a trabajar en sus chacras,
y dejábamos las vacas
que las llevara el infiel.