Mensajes de LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos) enviados por Victoria Serna,:
Buenas tardes Victoria, hay que ver como curras en el foro, da gusto pasar por aquí, pasa buena tarde. Un besooooooo
Buenas tardes Ana, ahora apenas estoy por el foro, esi intento saludar a los amiogos que entrais,,,,,,,, como tu mi fiel amiga Feliz tarde y disfruta del fin de semana
Un besooooooooooooooooooo
Buenas tardes Victoria, y a todos los foreros pasar una buena tarde y haber si el fin de semana es maravilloso para todos metereologicamente hablando, pasarlo bien y os mando mi saludo,
Buenas tardes Teo, la tarde preciosa ahora ya anochecio, Feliz tarde noche
Un abrazoooooooooooooo
175
Por ahi andarán sufriendo
de nuestra suerte el rigor:
me han contao que el mayor
nunca dejaba a su hermano;
puede ser que algún cristiano
los recoja por favor.
176
¡Y la pobre mi mujer,
Dios sabe cuánto sufrió!
Me dicen que se voló
con no sé qué gavilán:
sin duda a buscar el pan
que no podía darle yo.
175
Por ahi andarán sufriendo
de nuestra suerte el rigor:
me han contao que el mayor
nunca dejaba a su hermano;
puede ser que algún cristiano
los recoja por favor.
173
Después me contó un vecino
que el campo se lo pidieron;
la hacienda se la vendieron
pa pagar arrendamientos,
y qué sé yo cuantos cuentos;
pero todo lo fundieron,
174
los pobrecitos muchachos,
entre tantas afliciones,
se conchabaron de piones;
¡mas qué iban a trabajar,
si eran como los pichones
sin acabar de emplumar!
172
Al dirme dejé la hacienda
que era todito mi haber;
pronto debíamos volver,
sigún el juez prometía,
y hasta entonces cuidaría
de los bienes, la mujer.
173
Después me contó un vecino
que el campo se lo pidieron;
la hacienda se la vendieron
pa pagar arrendamientos,
y qué sé yo cuantos cuentos;
pero todo lo fundieron,
172
Al dirme dejé la hacienda
que era todito mi haber;
pronto debíamos volver,
sigún el juez prometía,
y hasta entonces cuidaría
de los bienes, la mujer.
171
Sólo se oíban los aullidos
de un gato que se salvó;
el pobre se guareció
cerca, en una vizcachera:
venía como si supiera
que estaba de güelta yo.
170
¡Quién no sentirá lo mesmo
cuando ansí padece tanto!
Puedo asigurar que el llanto
como una mujer largué:
¡ay, mi Dios: si me quedé
más triste que jueves santo!
169
No hallé ni rastro del rancho:
¡sólo estaba la tapera!
¡Por cristo si aquello era
pa enlutar el corazón!
¡Yo juré en esa ocasión
ser mas malo que una fiera!
168
Volvía al cabo de tres años
de tanto sufrir al ñudo
resertor, pobre y desnudo,
a procurar suerte nueva;
y lo mesmo que el peludo
enderecé pa mi cueva.
167
Entro y salgo del peligro
sin que me espante el estrago,
no aflojo al primer amago
ni jamás fi gaucho lerdo:
soy pa rumbiar como el cerdo,
y pronto caí a mi pago.
165
Una noche que riunidos
estaban en la carpeta
empinando una limeta
el jefe y el juez de paz,
yo no quise aguardar más,
y me hice humo en un sotreta.
166
Me parece el campo orégano
dende que libre me veo;
donde me lleva el deseo
allí mis pasos dirijo,
y hasta en las sombras de fijo
que donde quiera rumbeo.
165
Una noche que riunidos
estaban en la carpeta
empinando una limeta
el jefe y el juez de paz,
yo no quise aguardar más,
y me hice humo en un sotreta.
163
Dende chiquito gané
la vida con mi trabajo,
y aunque siempre estuve abajo
y no sé lo que es subir
también el mucho sufrir
suele cansarnos, ¡barajo!
164
En medio de mi inorancia
conozco que nada valgo:
soy la liebre o soy el galgo
asigún los tiempos andan;
pero también los que mandan
debieran cuidarnos algo.
163
Dende chiquito gané
la vida con mi trabajo,
y aunque siempre estuve abajo
y no sé lo que es subir
también el mucho sufrir
suele cansarnos, ¡barajo!
Feliz dia Marcelino que lo disfrutes
Un abrazooooooooooooooo
Un besooooooooooooo y gracias, de momento sequire, al fin no hago daño a nadie
Disfruta del dia
156
vamos dentrando recién
a la parte mas sentida,
aunque es todita mi vida
de males una cadena:
a cada alma dolorida
le gusta cantar sus penas.
Paris lo siento vi que quitaste tu mensaje y yo hice lo mismo, ya lo se despues de dos años por aqui se muy bien lo que hay,,, pero hay que pasar de todos estos que protestan,
Que tengas un feliz dia y no te canses
Un besooooooooooooooooooooooooooo o
154
Pa vichar son como ciegos;
no hay ejemplo de que entiendan,
ni hay uno solo que aprienda,
al ver un bulto que cruza,
a saber si es avestruza,
o si es jinete, o hacienda.
153
Cuando llueve se acoquinan
como perro que oye truenos.
¡Que diablos!, Sólo son güenos
pa vivir entre maricas,
y nunca se andan con chicas
para alzar ponchos ajenos.
152
Si hay calor, ya no son gente;
si yela, todos tiritan;
si usté no les da, no pitan
por no gastar en tabaco,
y cuando pescan un naco
uno al otro se lo quitan.
151
Y lo pasan sus mercedes
lengüetiando pico a pico
hasta que viene un milico
a servirles al asao–
y eso sí, en lo delicaos,
parecen hijos de rico.
150
No hacen más que dar trabajo,
pues no saben ni ensillar;
no sirven ni pa carniar:
y yo he visto muchas veces
que ni voltiadas las reses
se les querían arrimar.
149
Yo no sé porqué el gobierno
nos manda aquí a la frontera
gringada que ni siquiera
se sabe atracar a un pingo.
¡Si creerá al mandar un gringo
que nos manda alguna fiera!
148
De las manos y las patas
me ataron cuatro cinchones;
les aguanté los tirones
sin que ni un ¡ay! Se me oyera,
y al gringo la noche entera
lo harté con mis maldiciones.
147
Entre cuatro bayonetas
me tendieron en el suelo;
vino el mayor medio en pedo
y allí se puso a gritar:
¡pícaro, te he de enseñar
andar reclamando sueldos!
146
Por de contao, con el tiro
se alborotó el avispero;
los oficiales salieron
y se empezó la junción;
quedó en su puesto el nación,
y yo fi al estaquiadero.
145
Ahi no más, ¡cristo me valga!,
Rastrillar el jusil siento:
me agaché, y en el momento
el bruto me largó un chumbo;
mamao, me tiró sin rumbo,
que si no, no cuento el cuento.
144
Cuando me vido acercar:
quién vivore–? Preguntó;
¿qué víboras?, Dije yo.
¡Ha garto!, Me pegó el grito,
y yo dije despacito:
¡más lagarto serás vos!
143
Estaba de centinela
y por causa del peludo
verme más claro no pudo,
y esa jue la culpa toda:
el bruto se asustó al ñudo
y fi el pavo de la boda.
142
Era un gringo tan bozal,
que nada se le entendía,
¡quién sabe de ande sería!
Tal vez no juera cristiano,
pues lo único que decía
es que era papolitano.
Buenos dias Vitori un finde de lo mejor, para ti y los tuyos, besitos
Buenos dias Berta un dia muy feliz y a disfrutarlo
Un besooooooooooooooooooooooooooo o
141
Jamás me puedo olvidar
lo que esa vez me pasó;
dentrando una noche yo
al fortín, un enganchao,
que estaba medio mamao,
allí me desconoció.
140
Y pa mejor, una noche
¡qué estaquiada me pegaron!
Casi me descoyuntaron
por motivo de una gresca:
¡ahijuna, si me estiraron
lo mesmo que guasca fresca!
139
Ansina, pues, conociendo
que aquel mal no tiene cura,
que tal vez mi sepoltura
si me quedo iba a encontrar,
pensé mandarme mudar
como cosa más sigura.
138
Y colijo que no quieren
la barunda componer;
para eso no ha de tener,
el jefe que esté de estable,
más que su poncho y su sable,
su caballo y su deber.
137
Yo he visto en esa milonga
muchos jefes con estancia,
y piones en abundancia,
y majadas y rodeos;
he visto negocios feos
a pesar de mi inorancia.
136
Allí tuito va al revés;
los milicos son los piones,
y andan en las poblaciones
emprestaos pa trabajar;
los rejuntan pa peliar
cuando entran indios ladrones.
135
Aquello no era servicio
ni defender la frontera;
aquello era ratonera
en que sólo gana el juerte:
era jugar a la suerte
con una taba culera.
134
Yo andaba desesperao,
aguardando una ocasión
que los indios un malón
nos dieran, y entre el estrago
hacérmeles cimarrón
y volverme pa mi pago.
133
Pero qué iba a hacerles yo,
charabón en el desierto;
más bien me daba por muerto
pa no verme más fundido:
y me les hacía el dormido
aunque soy medio despierto.
132
¡Ah, hijos de una…! ¡La codicia
ojalá les ruempa el saco!
Ni un pedazo de tabaco
le dan al pobre soldao,
y lo tienen, de delgao,
más ligero que un guanaco.
131
Y todo era alborotar
al ñudo, y hacer papel;
conocí que era pastel
pa engordar con mi guayaca;
mas si voy al coronel
me hacen bramar en la estaca.
130
Llamó al cabo y al sargento
y empezó la indagación:
si había venido al cantón
en tal tiempo o en tal otro…
y si había venido en potro,
en reyuno o redomón.
129
Supo todo el comendante
y me llamó al otro día,
diciéndome que quería
aviriguar bien las cosas…
que no era el tiempo de rosas,
que aura a naides se debía.
128
Vide el pleito mal parao
y no quise aguardar más…
es güeno vivir en paz
con quien nos ha de mandar;
y reculando pa atrás
me le empecé a retirar.
127
Esto sí que es amolar,
dije yo pa mis adentros;
van dos años que me encuentro
y hasta aura he visto ni un grullo;
dentro en todos los barullos
pero en las listas no dentro.
126
Se le pusieron los ojos
que se le querían salir,
y ahi no más volvió a decir
comiéndome con la vista:
¿y qué querés recibir
si no has dentrao en la lista?