Mensajes de LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos) enviados por Victoria Serna,:

El primer paso para llegar a la indagación de uno mismo, es la práctica de la verdad.
Por sobre todo desarrollen el amor. Amen a todas las religiones y a todas las naciones.
Reconozcan a todas las religiones y acéptenlas como sendas que llevan al hombre hacia un mismo destino.
Así como una persona sin aliento, muere; la vida desprovista de verdad es inútil y se vuelve una morada para la contienda y la congoja.
El primer paso para llegar a la indagación de uno mismo, es la práctica de la verdad.
Que coloques a Dios a gran distancia de ti y lo alabes como omnisciente, omnipotente y omnipresente, no le complacerá. Desarrolla tu cercanía, proximidad y parentesco con Dios. Gánatelo por obediencia, lealtad, humildad y pureza.
Así como una persona sin aliento, muere; la vida desprovista de verdad es inútil y se vuelve una morada para la contienda y la congoja.
Aquello que está más allá de la forma y el nombre, eres tú.
La naturaleza interior del hombre es lo más cercano a la naturaleza de Dios.
Que coloques a Dios a gran distancia de ti y lo alabes como omnisciente, omnipotente y omnipresente, no le complacerá. Desarrolla tu cercanía, proximidad y parentesco con Dios. Gánatelo por obediencia, lealtad, humildad y pureza.
Dejen que su barca flote sobre las aguas, pero no permitan que las aguas estén dentro de la nave. Estén en el mundo, pero no sean del mundo. Éste es el secreto de una vida exitosa.
Aquello que está más allá de la forma y el nombre, eres tú.
La naturaleza interior del hombre es lo más cercano a la naturaleza de Dios.
Evita hacerles a los demás todo aquello que tú pienses que los demás no deberían hacerte.
Dejen que su barca flote sobre las aguas, pero no permitan que las aguas estén dentro de la nave. Estén en el mundo, pero no sean del mundo. Éste es el secreto de una vida exitosa.
Evita hacerles a los demás todo aquello que tú pienses que los demás no deberían hacerte.
Extraigan valor y la fe de cualquier lugar donde sea posible, no mantengan relaciones que aquellos que siembran la semilla del temor y la duda.
Cualquier cosa que uno haga, buena o mala lo seguirá. Nosotros cosechamos los frutos de la acciones y los deseos.
El hombre es un peregrino que ha emprendido un largo viaje: partió desde la piedra, siguió adelante hacia el vegetal y el animal y ha llegado ahora hasta la etapa humana. Tiene aún largo camino por recorrer para alcanzar lo divino, de modo que no debe detenerse.
Cada momento es precioso; cada paso debe llevarlo adelante y acercarlo a su meta.
Extraigan valor y la fe de cualquier lugar donde sea posible, no mantengan relaciones que aquellos que siembran la semilla del temor y la duda.
El hombre es un peregrino que ha emprendido un largo viaje: partió desde la piedra, siguió adelante hacia el vegetal y el animal y ha llegado ahora hasta la etapa humana. Tiene aún largo camino por recorrer para alcanzar lo divino, de modo que no debe detenerse.
Cada momento es precioso; cada paso debe llevarlo adelante y acercarlo a su meta.
La era

Mi padre y yo dormimos
en la era, y la paja
nos es lecho de estrellas. Se sienten
las culebras cruzar toda la noche
los haces de cebada, y ratas como gatos
nos roban en el trigo. Me estremezco
y no grito, porque mi padre ronca
bebiéndose la luna, y en el aire ... (ver texto completo)
No te hinches de orgullo cuando lo demás te alaben; no te sientas abatido cuando te culpen.
La paciencia es toda la fuerza que un hombre necesita.
Respeta siempre el punto de vista ajeno. No inicies disputa a la primera divergencia de opinión. El otro puede estar en lo cierto y tú en el error. Reflexiona sobre sus argumentos.
No te hinches de orgullo cuando lo demás te alaben; no te sientas abatido cuando te culpen.
Los grandes hombres esparcen la luz de la sabiduría a través de cada una de sus palabras y de sus acciones.
Respeta siempre el punto de vista ajeno. No inicies disputa a la primera divergencia de opinión. El otro puede estar en lo cierto y tú en el error. Reflexiona sobre sus argumentos.
La verdad todo lo protege. No hay guardián más poderoso que ella.
Los grandes hombres esparcen la luz de la sabiduría a través de cada una de sus palabras y de sus acciones.
La verdad todo lo protege. No hay guardián más poderoso que ella.
Seguramente

Seguramente tú porque tú eres
una nube que pasa, un puro río,
y yo tengo una sed, y un cielo frío,
seguramente como tú prefieres.

Como los quieres tú, como los hieres,
seguramente es cierto que te ansío,
y es todo cierto, sí, ¿verdad, bien mío? ... (ver texto completo)
Nada

También en los supuestos de la nada,
el amor se presiente en la querella
de una futura creación: doncella
sabiéndose fecunda, recreada.

Antes de ser mi vida inaugurada,
fui barro enamorado de una huella,
de un talle vegetal, de alguna estrella...
Yo estoy hecho de tierra enamorada.

Y enamorado estoy de ti, y sustento
este amor enraizado y presentido
más allá de la vida y el momento.

Enamorado sin haber nacido,
y ahora tan muerto y nada, que presiento
la tierra enamorada que ya he sido. ... (ver texto completo)
Muchacha

Esa boca después, esa burbuja
de una sangre que hoy hierve alborotada...
Esos ojos después, esa mirada
que ha incendiado al clavel, y lo dibuja...

Y el corazón después, que hoy late y puja...
La mariposa de su vida... Nada...
Después la muerte, digo, despiadada, ... (ver texto completo)
Mi edad media

Esos rostros románicos inmóviles, iguales
en sus ojos redondos, ¿sabemos lo que vieron?
Telarañas de siglos hasta que aparecieron
los rostros delicados de cejas ojivales.

Considero mi vida, repaso sus anales.
Pregunté a los tomistas y no me respondieron.
¿Cuál fue el aquel de aquellas matanzas que se hicieron
hasta que se inventaron las muertes naturales?

Piadosamente olvido mis siglos infantiles,
aquel cumplir diciembres pero jamás abriles,
aquel ir a la guerra tan triste de Mambrú.

Amor cortés, el mío, aunque en mis escrituras
se me hayan prolongado las edades oscuras:
hasta mi siglo veinte, no apareciste ... (ver texto completo)
Mala es mi sombra, mala. ¿Me convino
nacer? Pero nací. O así lo cuentan.
Y si me busco en mí, mis manos tientan
una pared al fondo de un camino.

Yo soy un ser nacido a contra sino.
Los hombres formidables me lamentan.
Aumentan segurísimos, y aumentan
mis posibilidades de asesino.
... (ver texto completo)
Queridísima y diestra profesora
de mi difícil corazón inquieto,
¿podrías restaurarme este soneto
que, amarillento, tu atención implora?

Mira cómo mi voz se decolora,
cómo se ha oscurecido este cuarteto.
Un tratamiento mágico y discreto
recompondría su esbeltez sonora.

Discretísima, docta criatura,
pasas como una tenue veladura
sobre mi corazón y sus pesares...

Pasas tus manos sabias, cuidadosas.
Imperceptibles, diminutas rosas,
yo beso en mí tus huellas dactilares. ... (ver texto completo)
Estoy

La escalera del viento hacia Tu altura,
se deshace en mis pies, y yo no puedo
subir, oh Dios, y sin subir, me quedo
flotando como pluma a la ventura.

¿En dónde estoy, oh Dios, o en qué postura
pondré mi vida, o cómo desenredo
los hilos de mi ansia, y me hallo, y cedo ... (ver texto completo)
(Madrigal decadente)

Esa garganta en que su voz habita,
adelgazada, amor en lo que cabe,
ni es comparable a nada ni se sabe
con qué vecinos pájaros limita.

Y si, a tal perfección, trino imita,
podría tutearse con el ave
este soneto de la voz más suave.
si su más suave voz me lo recita.

Su voz tan suave apenas si se siente.
Como suelen soñar los aburridos,
sueño un morir poético y consciente.

Primero han de morir otros sentidos.
Yo bien lo sé: definitivamente
la muerte me arrastrará por sus oídos. ... (ver texto completo)
Beso

Aquel clavel que abrió tu llamarada...
Aquella inolvidable quemadura...
Aquella doble y única locura,
¡ay!, maravilla fue, mas será nada.

Recordaré el clamor de tu mirada.
Recordará tu voz mi mordedura,
mas se deshojará mi dentadura
sobre el otoño de mi boca helada.

Ese beso me pesa gravemente.
Ha de caer a tierra por mi peso,
pero puedo y te amo todavía.

Y en los alrededores de mi frente
tendrá la maravilla de aquel beso
su consulado de melancolía. ... (ver texto completo)
Ahora, sí

Ejercicios de amor, los que ahora hago,
y los que hacen conmigo. Sacrificios
sin duda, y de dudosos beneficios.
Hoy, mérito es amar. Ayer, halago.

Antes, cuando los cisnes sobre el lago,
amante era el mejor de los oficios.
La humanidad, delicias y delicios ... (ver texto completo)
A una mejilla blanca

(Madrigal póstumo)

Lento el carmín, cayó de su mejilla.
Ya se apagó ese pétalo de fuego.
Ya no es la sangre más desasosiego
que el de saberse quieta y amarilla.

Aquella de antes, ágil y sencilla,
es esta dura realidad de luego.
Jugó la rosa a terminar. Yo juego
a lamentar su lenta maravilla.

Ahora todo es igual de diferente:
la llamarán como antes la llamaban,
la olvidarán inolvidablemente...

En un principio fue lo que se acaba.
Sigue siendo lo mismo. Solamente
que ya no está una rosa donde estaba. ... (ver texto completo)
Aún no exceder su madre el cuello exento
miré de aqueste chopo levantado;
sin brazos le vi y sombra, aún no buscado
por ella el caminante o por aliento.
En su niñez le vi; ya el blando viento
resuena entre sus galas abrazado;
galán está, mas dellas despojado;
a Enero ha de sufrir rigor violento.
Más veces lo veré, si el alma dura
al desusado ardor que ciñe el pecho, ... (ver texto completo)
Te llamarás silencio en adelante.
Lo escribo con la mano que aquel día
iba contigo entre los pinos.
Un día iré a buscarme, iré a buscar
mi fantasma sediento entre los pinos
y la palabra amor.
Esta mano lejana, de otro mundo
que conoció una rosa y otra rosa,
y el tibio, el lento nácar.
Ahora miro largamente, absorto,
esta mano que anduvo por tu rostro,
que soñó junto a ti.
Escribiré en el vino rojo un nombre:
el tu nombre que estuvo junto a mi alma
sonriendo entre violetas.
Te llamarás silencio en adelante.
Y el sitio que ocupabas en el aire
se llamará melancolía.
un penetrante río que busca locamente
su desenlace o desembocadura
donde nada la Bella Nadadora,
un raudal de manzana y roja miel,
el arañazo de la ortiga más dulce,
la sombra azul que baila en el mar de Ceilán,
tejiendo su delirio,
un clarín victorioso levantado hacia el alba,
la doble alondra del color del maíz
volando sobre un celeste infierno ... (ver texto completo)
A veces cruza mi pecho dormido
una persona o viento,
un enjambre o relámpago,
un súbito galope:
es el amor que pasa en la grupa de un potro
y se hunde en el tiempo hacia el mar y la muerte.
una falda de cámbulos,
un barco que da tumbos
por ebrio mar de noche y de cabellos
un suspiro, un pañuelo que delira
bordado con diez letras
y el laurel de la sangre,
un desbocado vendaval, un cielo
que ruge como un tigre,
el puñal de la estrella fugaz
que sólo dos desde un balcón han visto, ... (ver texto completo)
un penetrante río que busca locamente
su desenlace o desembocadura
donde nada la Bella Nadadora,
un raudal de manzana y roja miel,
el arañazo de la ortiga más dulce,
la sombra azul que baila en el mar de Ceilán,
tejiendo su delirio,
un clarín victorioso levantado hacia el alba,
la doble alondra del color del maíz
volando sobre un celeste infierno ... (ver texto completo)
Galope súbito

A veces cruza mi pecho dormido
una alada magnolia gimiendo,
con su aroma lascivo, una campana
tocando a fuego, a besos,
una soga llanera
que enlaza una cintura,
una roja invasión de hormigas blancas,
una venada oteando el paraíso ... (ver texto completo)
una falda de cámbulos,
un barco que da tumbos
por ebrio mar de noche y de cabellos
un suspiro, un pañuelo que delira
bordado con diez letras
y el laurel de la sangre,
un desbocado vendaval, un cielo
que ruge como un tigre,
el puñal de la estrella fugaz
que sólo dos desde un balcón han visto, ... (ver texto completo)
Galope súbito

A veces cruza mi pecho dormido
una alada magnolia gimiendo,
con su aroma lascivo, una campana
tocando a fuego, a besos,
una soga llanera
que enlaza una cintura,
una roja invasión de hormigas blancas,
una venada oteando el paraíso ... (ver texto completo)
Imagen casi perdida

Eres como la luz alta y delgada.
Como el viento eres clara sin saberlo.
Vacila tu actitud como la tarde
suavemente inclinada sobre el mundo.

Eres hecha de sueños olvidados
y te olvido de pronto, como a un sueño;
mi corazón te busca como el humo
busca la altura y hacia ella muere.

Como una tibia flor te lleva el día
prendida entre sus labios. Eres alta,
azul, delgada, y recta como un silbo.
Te recuerdo de pronto como a un sueño. ... (ver texto completo)
Madrigal con un río, una rosa, una hamaca...

Tú, mi amor, que caminas como un beso,
andando vas por entre mis palabras:
es como si avanzaras separando
las ramas azuladas de un jardín,
las verdes hojas trémulas de donde sale el viento.
Recorres el papel con mi escritura.
Y cuando escribo río
tú lo cruzas nadando ... (ver texto completo)
Corté en tu sangre un trébol de cuatro hojas
y desleí un lucero en tus cabellos.
Por ti dejé mi reino tenebroso.
Por ti me fui a la guerra y con tu cifra,
y una ráfaga azul sobre la frente
entrando en el futuro como el viento
a conquistar la luz y una sortija.
(El día como un leopardo en una red
de flores y relámpagos me vio).
Por ti me fui a libertar el agua ... (ver texto completo)
Tema de fuego y mar

Sólo el fuego y el mar pueden mirarse
sin fin. Ni aún el cielo con sus nubes.
Sólo tu rostro, sólo el mar y el fuego.
Las llamas, y las olas, y tus ojos.

Serás de fuego y mar, ojos oscuros.
De ola y llama serás, negros cabellos.
Sabrás el desenlace de la hoguera. ... (ver texto completo)
Soneto sediento

Mi tú. Mi sed. Mi víspera. Mi te-amo.
El puñal y la herida que lo encierra.
La respuesta que espero cuando llamo.
Mi manzana del cielo y de la tierra.

Mi por -siempre jamás. Mi agua delgada,
gemidora y azul. Mi amor y seña.
La piel sin fin. La rosa enajenada. ... (ver texto completo)
Soneto insistente

La cabeza hermosísima caía
del lado de los sueños; el verano
era un jazmín sin bordes y en su mano
como un pañuelo azul flotaba el día.

Y su boca de súbito caía
del lado de los besos; el verano
la tenía en la palma de la mano, ... (ver texto completo)
Buenas tardes Antonio,
Yo el dia muy bien,, y lo del calor,, ya sabes mucho y muy pesado,
Feliz tarde
Un abrazoooooooooooooooo
Tierra del desvelo. Rada
de deseos limitada.
Dibujo blanco de estrellas.
Manos en sol modeladas.
Tibia presión de miradas,
muchacha, playa sin huellas.
Alto lugar de lucero,
la frente maravillosa,
entre mimos de mimosa
y silbos de cocotero.
2
Alzado arroyo viajero.
Espacio de uva y rosa.
Gajo de sal anhelosa.
Largo beso prisionero.
Tacto del mundo, su traje.
Su voz, aéreo paisaje
vago de nubes-sirenas.