Mensajes de PETRES (Valencia) enviados por Victoria Serna,:
Los demonios enseñan los dientes en una bandera y
el humo se eleva en espirales sobre un turiferario,
el aliento del dragón del opio
hace un Lenin de Lucifer.
La sombra de guadaña de una bandera segadora recorre
los campos de cereales, la caña
partió con la flecha del mirlo,
y, junto con su cosecha, ¿qué desapareció?
¿Mi fantasía que en tiempos la convirtió en
«trigo oriental e inmortal»
o el peso de la indiferencia?
Mi mano compartía la inquietud de
los trabajadores, pero ¿cuáles eran sus poderes
ante esos andrajosos peones
que pasaban las hojas de mi Libro de las Horas?
Los demonios enseñan los dientes en una bandera y
el humo se eleva en espirales sobre un turiferario,
el aliento del dragón del opio
hace un Lenin de Lucifer.
Todos los espantapájaros surgidos
de la cuneta con un grito crucificado
habían de alarmar a la sirena de la fábrica
o al ojo del campanario,
hasta que, como las desarrapadas cañas
una vez quemada la cosecha,
sus calcinados tallos fueron aplastados
de nuevo por la Iglesia y el Gobierno,
pero un lunes marcharon ocupando toda
la carretera, con gavillas en el puño, ... (ver texto completo)
Mi mano compartía la inquietud de
los trabajadores, pero ¿cuáles eran sus poderes
ante esos andrajosos peones
que pasaban las hojas de mi Libro de las Horas?
¿De qué sirvieron a esa amable gente del valle
mis loas a su serena luz verde?
Sobre las chimeneas y las chabolas
se cerró y oscureció el puño de una nube
gesticulando ante los relámpagos
de crepitantes, amplificados discursos
que dieron paso a un rugido de lluvia
procedente de las acequias de riego,
y la inundación convocadora de camisas
se embalsó con toda su fuerza ... (ver texto completo)
Todos los espantapájaros surgidos
de la cuneta con un grito crucificado
habían de alarmar a la sirena de la fábrica
o al ojo del campanario,
hasta que, como las desarrapadas cañas
una vez quemada la cosecha,
sus calcinados tallos fueron aplastados
de nuevo por la Iglesia y el Gobierno,
pero un lunes marcharon ocupando toda
la carretera, con gavillas en el puño, ... (ver texto completo)
¡Cuán verde y dulce la conservé
junto a mi envejecida alma! Resplandece
aunque un fornido viento la ha barrido
con su impalpable guadaña, pero ¿a dónde
condujeron mis líneas? No aportaron
consuelo como los sacerdotes franceses
o el Himno de los Trabajadores, que disociaba
el paraíso de un incremento salarial,
ese lenguaje ofrecía un amor que sólo unos pocos
podían leer, a cambio de unas monedas de cobre, ... (ver texto completo)
¿De qué sirvieron a esa amable gente del valle
mis loas a su serena luz verde?
Sobre las chimeneas y las chabolas
se cerró y oscureció el puño de una nube
gesticulando ante los relámpagos
de crepitantes, amplificados discursos
que dieron paso a un rugido de lluvia
procedente de las acequias de riego,
y la inundación convocadora de camisas
se embalsó con toda su fuerza ... (ver texto completo)
El techo galvanizado y descolorido
de la fábrica cede. Las planchas combaten
las palanquetas del viento que arrancan
sus últimos clavos, pero la capilla
de Jacmel, cuyas oraciones encadenan delicadamente
las muñecas unidas de los trabajadores (sus hombros
aún doblados como la susurrante caña,
sea cual sea la cosecha), sigue siendo tan vieja
como el valle, y la letanía
fluye con el acento de melaza ... (ver texto completo)
¡Cuán verde y dulce la conservé
junto a mi envejecida alma! Resplandece
aunque un fornido viento la ha barrido
con su impalpable guadaña, pero ¿a dónde
condujeron mis líneas? No aportaron
consuelo como los sacerdotes franceses
o el Himno de los Trabajadores, que disociaba
el paraíso de un incremento salarial,
ese lenguaje ofrecía un amor que sólo unos pocos
podían leer, a cambio de unas monedas de cobre,
sólo aquellos labradores que compartían los beneficios
de la comunión o del sindicato. ... (ver texto completo)
Las vagonetas se oxidan sobre vías muertas.
Se empezó a cultivar el plátano
y el paraíso de un muchacho
cayó segado en gavillas de aleluyas.
Entre angostas trochas la hierba
se espesa. Un cruce esperará
en vano el paso de las viejas estrofas de hierro
con su fragante carga.
El techo galvanizado y descolorido
de la fábrica cede. Las planchas combaten
las palanquetas del viento que arrancan
sus últimos clavos, pero la capilla
de Jacmel, cuyas oraciones encadenan delicadamente
las muñecas unidas de los trabajadores (sus hombros
aún doblados como la susurrante caña,
sea cual sea la cosecha), sigue siendo tan vieja
como el valle, y la letanía
fluye con el acento de melaza ... (ver texto completo)
Derek Walcott
Valle Roseau
(Para George Odlum)
Una palada de mirlos
salió disparada desde el borde de la carretera
y la memoria trinó retrocediendo
más allá de la estremecida apisonadora ... (ver texto completo)
Las vagonetas se oxidan sobre vías muertas.
Se empezó a cultivar el plátano
y el paraíso de un muchacho
cayó segado en gavillas de aleluyas.
Entre angostas trochas la hierba
se espesa. Un cruce esperará
en vano el paso de las viejas estrofas de hierro
con su fragante carga.
Una palada de mirlos
salió disparada desde el borde de la carretera
y la memoria trinó retrocediendo
más allá de la estremecida apisonadora ... (ver texto completo)
SONETO AL CORAZÓN
¡Corazón, canta!, ahonda en estos cantos
de ennoblecida fe, sin rebeldía;
aparta el viento agreste de los llantos,
rezando con fervor tu letanía.
Distante lozanía de amarantos
te llenará la red en la porfía
ardiente de alejar esos quebrantos
para obtener sublime primacía.
Flores nuevas, envueltas en belleza,
movidas por la brisa temblorosa
te cantaran amor desconocido.
La aurora borrará con su agudeza
la sombra proyectada, temblorosa
al ver que han renacido paz y olvido.
Así empieza la lucha desde lo alto
de la montaña que el idilio ampara;
si las acerca un salto
otro salto más luego las separa,
así fueron bajando de la altura
buscándose y huyendo,
suspirando unas veces y otras riendo
hasta encontrar la paz de la llanura.
Y al llegar a la vega que sonriente
como un lecho magnífico se abría
se enlazaron las dos eternamente
bajo la hermosa claridad del día;
así son nuestras almas: lentamente
la tuya irá acercándose a la mía!
Pero la suerte quiso
que las dos se acercaran de improviso
al bajar por las ásperas pendientes,
y al hallarse tan cerca sus corrientes
descorrieron el velo de sus brumas,
y al verse, sonrieron
y algo muy en secreto se dijeron
en la armoniosa voz de sus espumas.
Así empieza la lucha desde lo alto
de la montaña que el idilio ampara;
si las acerca un salto
otro salto más luego las separa,
así fueron bajando de la altura
buscándose y huyendo,
suspirando unas veces y otras riendo
hasta encontrar la paz de la llanura.
Demetrio Fábrega
El idilio de la montaña (Fragmento)
¿No has visto descender desde la altura
de la montaña, entre tupidas lianas,
dos fuentes de agua pura
que al llegar a la paz de la llanura
se buscan y se abrazan como hermanas?
Separadas nacieron, separadas ... (ver texto completo)
Pero la suerte quiso
que las dos se acercaran de improviso
al bajar por las ásperas pendientes,
y al hallarse tan cerca sus corrientes
descorrieron el velo de sus brumas,
y al verse, sonrieron
y algo muy en secreto se dijeron
en la armoniosa voz de sus espumas.
¿No has visto descender desde la altura
de la montaña, entre tupidas lianas,
dos fuentes de agua pura
que al llegar a la paz de la llanura
se buscan y se abrazan como hermanas?
Separadas nacieron, separadas ... (ver texto completo)
La poesía nace de la poesía (Ralph Waldo Emerson)
¿A qué reduce el orador, si habla en monólogo y nadie le pincha ni le excita?. Forzosamente se entorpecerá y languidecerá (Juan Luis Vives)
La poesía nace de la poesía (Ralph Waldo Emerson)
Mejor es prevenir que curar (Erasmo de Rotterdam)
La mujer es voluble como hoja movida por el viento (Giovanni Boccaccio)
El amor abre el paréntesis, el matrimonio lo cierra (Victor Hugo)
Mejor es prevenir que curar (Erasmo de Rotterdam)
Delia Quiñónez
Pájaros
La tarde se tiñó de pájaros,
fue preñándose de plumas...
La vi alzarse
profunda como una campanada.
Pero fue quedándose quieta,
tornándose lejana:
se borraron las plumas,
su tintura de pájaros
fue muriéndose toda... ... (ver texto completo)
María Monvel
De jugar cansadita
a la madre te acercas,
juntando a mis mejillas
tus mejillas de seda.
Mi inquieto amor te atrae,
mi inquieto amor te besa...
¿Eres mi primer hijo
o mi última muñeca?
¿No tienes frío, dime?
El Otoño comienza...
¡Que te importa el Otoño
si soy tu primavera!.
¿Que te importa que el viento
silbe iracundo afuera?
¡Otoño es de los niños
que tienen madre muerta! ... (ver texto completo)
No te mires al espejo junto a una lampara (Pitagoras de Samos)
Todo número es cero ante el infinito (Victor Hugo)
El capitalista es un señor que al hablar con vosotros se queda con vuestras cerillas (Ramón Gomez de la Serna)
No te mires al espejo junto a una lampara (Pitagoras de Samos)
El capitalista es un señor que al hablar con vosotros se queda con vuestras cerillas (Ramón Gomez de la Serna)
Nada vale la ciencia si no se convierte en conciencia (Carlo Dossi)
El capitalista es un señor que al hablar con vosotros se queda con vuestras cerillas (Ramón Gomez de la Serna)
El dolor silencioso es el más funesto (Jean Baptiste Racine)
Aprended a limitar vuestras ambiciones; es un funesto delirio suspirar por lo que no se puede tener (Píndaro)
La pintura se aprende en los museos (Pierre Auguste Renoir)
Alma errabunda, tenue, huésped y compañera del cuerpo ¿donde estás ahora? pálida, rígida, desnuda, privada de los consuelos habituales (Emperador Adriano)
Aprended a limitar vuestras ambiciones; es un funesto delirio suspirar por lo que no se puede tener (Píndaro)
Un tumulto es un bulto que les suele salir a las multitudes (Ramón Gómez de la Serna)
Alma errabunda, tenue, huésped y compañera del cuerpo ¿donde estás ahora? pálida, rígida, desnuda, privada de los consuelos habituales (Emperador Adriano)
Un tumulto es un bulto que les suele salir a las multitudes (Ramón Gómez de la Serna)
Inicua es la ley que a todos igual no es (Fernando de Rojas)
No darse por vencido ni aun vencido, no darse por esclavo, ni aun esclavo (Miguel de Unamuno)
El deporte es una estilización de la guerra (Francisco Umbral)
Inicua es la ley que a todos igual no es (Fernando de Rojas)
pues mira, gracias a Dios por ahora bien y tube tambien un buen fin de año
Me alegro mucho, yo tambien disfrute a tope el fin de año,
Un besooooooooooooooooo
No existe pasión más poderosa que la pasión de la pereza (Samuel Beckett)
Es más fácil dar consejos que sufrir con fortaleza la adversidad (Euripides)
No existe pasión más poderosa que la pasión de la pereza (Samuel Beckett)
La hermosura es un tiranía de corta duración (Sócrates)
La verdad no se decide por el voto popular (Ruy Perez Tamayo)
De todas las variedades de la virtud la generosidad es la mas estimada (Aristóteles)
La hermosura es un tiranía de corta duración (Sócrates)
Hola Vitoria ¿que tal?
Buenas noches Pepe, yo bien graciasssssssssssssssssss ¿Y tu como llebas el principio de año?
Un besooooooooooooo y un feliz 2013
El deporte es una estilización de la guerra (Francisco Umbral)
Di la verdad aunque sea amarga. Di la verdad aún contra ti mismo (Mahoma)
Sólo los pesimistas forjan el hierro mientras está caliente. Los optimistas confían en que no se enfríe (Peter Bamm)
El matrimonio es al amor lo que el vinagre al vino. El tiempo hace que pierda su primer sabor (Lord Byron)
Di la verdad aunque sea amarga. Di la verdad aún contra ti mismo (Mahoma)
El matrimonio es al amor lo que el vinagre al vino. El tiempo hace que pierda su primer sabor (Lord Byron)
Muchas cosas se reputan imposibles antes de haberse realizado (Plinio el Viejo)
Está a salvo de cualquier peligro aquel que, aún estando seguro, se mantiene en guardia (Ciro el joven)
Solo juzga bien aquel que pesa y compara, y cuando su voz ha de pronunciar la sentencia mas dura, no abandona la caridad (William Wordsworth)
No son buenos los extremos aunque sea en la virtud (Santa Teresa de Jesús)
Está a salvo de cualquier peligro aquel que, aún estando seguro, se mantiene en guardia (Ciro el joven)
Nuestro bien y nuestro mal no existen más que en nuestra voluntad (Epicteto)
No son buenos los extremos aunque sea en la virtud (Santa Teresa de Jesús)
Nuestro bien y nuestro mal no existen más que en nuestra voluntad (Epicteto)
El tiempo es el mejor autor, siempre encuentra un final perfecto (Charles Chaplin)
Es terrible hablar bien cuando se está errado (Sófocles)
La adversidad descubre al alma luces que la prosperidad no llega a percibir (Henri Lacordaire)
El tiempo es el mejor autor, siempre encuentra un final perfecto (Charles Chaplin)
Nos estamos volviendo serios, y, dejadme decirlo, esto es un paso inmediato hacia ser aburridos (Joseph Addison)
La adversidad descubre al alma luces que la prosperidad no llega a percibir (Henri Lacordaire)