Aqui duerme,
duerme el miedo que llueve dentro
y la luna que perdimos
y el arbol de tus sueños
Y las fotos,
de una chica rodeando con sus brazos
a un chico con suerte
y con cara de tonto
y que nada pudo hacer
para hacerte feliz... (ver texto completo)
En los negocios de la vida no es la fe lo que salva, sino la desconfianza.
En la vida todo pasa o todo queda, y lo nuestro es pasar.
En la vida social, las conversaciones más interesantes empiezan siempre cuando tienen que concluirse.
La luna llena de sombras
el cielo donde estuve
el rimel y la cara
el beso y el perfume
Aqui yace, yace el beso y el perfume
las palabras y las nubes
el rimel y la cara
Y la tarde, se apodera de la casa
de las veces que te quise
de la luz de las ventanas
y que te eh podido hacer
dime en que te pude herir
como eh podido dejarte marchar asi
cada trozo de pared ... (ver texto completo)
Hola Victoria, ya estoy aquiiiiiiii, estaba bloqueadoooooo!.
El ordenador, gran avance de la humanidad, pero cuando no funciona nos entra una mala lecheeee!.
Veo que sigues adelante y sigues bien, en estado de buena salud, y eso me alegra a mi y a todos los foreros.
Cuatro dias por delante de fiesta quedan, haber como se dan?, espero que todo vaya bien, y a disfrutar.... ya nos hablaremos. (si el ordenador quiere)
Un fuerte abrazo con cariño, pero sin mucha alegria, (que estamos en semana santa), ... (ver texto completo)
HOLA CARMELO LA VERDAD ES QUE ME ESTRAÑO NO VER TUS SALUDOS
EN LO DE QUE TE PONES DE MAL HOMOR ES VERDAD A MI ME HA PASADO LA VERDAD NO MUCHAS VECES`PERO SABE MAL
AQUI SIGO ENTRANDO Y DESCANSANDO, YA QUE ME CANSO UN POCO
ESPERO DISFRUTES DE ESTOS DIAS DE FIESTA Y APROVECHANDO ESTE BUEN TIEMPO
YO POR AQUI ESTARE
UN FUERTE ABRAZOOOOOOOOOOOOOOOOOOO Y Y POR QUE NO CON ALEGRIA Y CARIÑOOOOO
En la vida real, el que no se rinde es todo un valiente.
En la vida cada minuto es un milagro que no se repite.
En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida.
Entonces, cuando yacíamos
abrazados frente a la ventana
abierta al desmonte de olivos (do
semillas desnudas dentro de un fruto que el verano
ha abierto violento, y que se llena
de aire) no teníamos recuerdos. Éramos
el recuerdo que tenemos ahora. Éramos
esta imagen. Ídolos de nosotros
para la fe sumisa de después.
Hay un doble gemido solitario,
la llamarada que el temblor atiza,
el empuje genésico, lunario,
del instante que clama y se eterniza.
El rumor de la fronda desdibuja
leves palabras de confesionario
que el mástil de tu ardor vence y estruja.
Fallece en la ribera la gloriosa
marejada fugaz entre burbujas:
yo te aguardo en su sábana arenosa.
Abdiqué del silencio y del atajo:
una fosforescencia victoriosa
empieza a germinarme desde abajo.
de diosa primeriza, de altanera
urgencia de morir en tu debajo,
libertada y, al punto, prisionera.
comparece mi voz ante su espejo.
Recibe arrebatada mi panera
la miga de tus besos. Hay un dejo
Cumple la selva el rito de la vida,
acuchillan el agua los reflejos,
y oriunda de la brasa, estremecida,
despertando el deseo que me acosa;
un jaguar señorea en su guarida,
y late entre sus dientes una rosa.
de un cierto olor en celo que me inspira
a descorrer mis velos, jubilosa.
La garganta de un pájaro delira
En el eco de la musitadora
respiración del monte que nos mira
celebro tu llamada portadora
Cambia una nube su perfil, empaña
la túnica radiante de la aurora
y tu caricia con mi sed se ensaña.
Timon el confidente de la sombra,
la luna pensativa me acompaña:
su rojiza preñez mi pulso asombra.
al luminoso aroma congregado.
Mi acento entre que calla y que te nombra
va alertando al follaje sobre el vado.
mi terco corazón desbrujulado;
un esquivo temblor sus velas suma
Sobre la lengua
el metálico sabor de tu deseo.
Sobre mi lengua alfarera
la posta de tus ojos insomnes,
el largo itinerario de tu cuerpo.
Sobre la penumbra de la lengua
no tanto la dulzura entrelazada
sino el ácido febril del mordisqueo.
Sobre los pliegues de la lengua
el desolado gusto de la ausencia,
la candente sazón de nuestro aliento.
Sobre la lengua
la memoria salada de tus ojos
y los zumos del beso.
El viento de tu espalda me golpea.
Ya no estás frente a mí
ya te estás yendo.
Una lluvia se larga a murmurar
por parajes desiertos20
y en mi almohada se queda
tiritando el deseo.
Te sientas en mis bosques pulmonares,
intercambias silencios con mis nervios
aspirando mi sed a sorbos bien pequeños.
Mi pasión oxigena el deletreo
de la palabra incierta.
Todo es luz allá adentro;
mi corazón ardiendo.
Construyen una casa
media cuadra abajo
y yo me levanto aquí
con las persianas bajas
a escuchar los ruidos,
los martillos clavando las puntillas,
tac, tac, tac, tac,
y luego escucho los pájaros y
tac tac tac
y voy a acostarme, ... (ver texto completo)
Los domingos no llueve.
Me quedo como muerta detrás de los balcones
y espero de la tarde cualquier cosa distinta.
Pero no llegas nunca.
Te olvidas de mi pelo
y del vuelo ligero que emprende al contemplarte.
Mis costas se te pierden
y te olvidas del sur y de mi boca.
Te olvidas de la lumbre,
de la flor siempreviva ... (ver texto completo)
(Cuando un beso
queme la garganta
y dos manos buenas
cierren la caricia.)
(Cuando un deseo
salvaje de gratitud
para los hombres
enmudezca mi lengua.)
Cerca del mar,
¡nunca!
asfixia lenta.
No en la noche.
Ciega el balanceo de las cosas
y los colores.
(Cuando un beso
queme la garganta
y dos manos buenas
cierren la caricia.)
Cualquier día.
No en la montaña.
Cerca del mar,
¡nunca!
asfixia lenta.
No en la noche.
Ciega el balanceo de las cosas
y los colores.
Cualquier día,
nunca
las manos enlazadas
con el frío.
Cualquier día,
nunca
las manos enlazadas
con el frío.
¡Oh, firmamento abrasador, sencilla-
mente ofrecer y asir soles profundos
al frutecer la sangre en el relente!
¡Y dar y recibir dones fecundos,
como un surco acogiendo la semilla
feraz y fértil en su mes ferviente!
La quemazón del lecho y su blancura,
sintió agitarse ese temblor violento
de tu cuerpo sembrado por el viento
con que ensayé sellar mi quemadura.
¡Oh, firmamento abrasador, sencilla-
mente ofrecer y asir soles profundos
al frutecer la sangre en el relente!
El arco en desazón de tu cintura
cimbreó su tallo en fresco movimiento,
como si todo el soplo de tu aliento
no cupiese en la red de su envoltura.
La quemazón del lecho y su blancura,
sintió agitarse ese temblor violento
de tu cuerpo sembrado por el viento
con que ensayé sellar mi quemadura.
El arco en desazón de tu cintura
cimbreó su tallo en fresco movimiento,
como si todo el soplo de tu aliento
no cupiese en la red de su envoltura.
Por eso el dedo índice sobre mis labios
te contruye el silencio,
esa atmósfera dodnde alientas
y que te crea de nuevo,
deleitándose en cada forma
con la pasión de un escultor.
Por mi silencio existes.
No necesitas la realidad de la forma,
ni la piel, ni el relieve de las venas…
ni el contorno del labio superior.
Prescindes ya del nombre.
Yo espero otro para nombrarte,
un nombre que convenga a tu ser nuevo.
El nombre que los ángeles pronuncian en voz baja
y aún no ha abierto su flor al borde de mi oído.
Tú, desde el cielo de la frente
hecha para el vuelo de los más puros pensamientos,
hasta el rastro de música apagada
que deja el pie desnudo
en la arena de una playa nocturna, aún
no descubierta.
Las palabras nos separan
y nos demoran el amanecer de los besos.
La madrugada de los ojos en los ojos.
Por eso el dedo índice sobre mis labios
te contruye el silencio,
esa atmósfera dodnde alientas
y que te crea de nuevo,
deleitándose en cada forma
con la pasión de un escultor.
Cielo de aguas de olvido.
Frescor perezoso de palmeras inexistentes.
Fuente recién abierta. Aguasangre
que a través de las venas de la tierra
viene del seno de una campesina,
nace en el corazón de una madre
que canta una canción de cuna
y brota en ese punto donde se rompe
la vena más débil y amorosa de la tierra.
Tú, desde el cielo de la frente
hecha para el vuelo de los más puros pensamientos,
hasta el rastro de música apagada
que deja el pie desnudo
en la arena de una playanocturna, aún
no descubierta.
Las palabras nos separan
y nos demoran el amanecer de los besos.
La madrugada de los ojos en los ojos.
Tú, en el minuto que conmemora
la dulczura inefable del perfil
y la inocencia de las manos unidas
en un solo pulso,
en un salto a otro espacio, en una sangre única.
Cielo de aguas de olvido.
Frescor perezoso de palmeras inexistentes. Fuente recién abierta. Aguasangre
que a través de las venas de la tierra
viene del seno de una campesina,
nace en el corazón de una madre
que canta una canción de cuna
y brota en ese punto donde se rompe
la vena más débil y amorosa de la tierra.
Tú
en la pureza de los círculos concéntricos
que crecen y se evaden
desde secretos puntos de armonía.
Tú, en el minuto que conmemora
la dulczura inefable del perfil
y la inocencia de las manos unidas
en un solo pulso,
en un salto a otro espacio, en una sangre única.
Tú
en la pureza de los círculos concéntricos
que crecen y se evaden
desde secretos puntos de armonía.
Dónde estuve,
dónde voy,
dónde estoy
quiero saber,
pues abierto sobre el aire,
muerto, no sabré que, soy vivo,
lo que quise ser.
Hoy lo quisiera yo ver;
no mañana:
¡Hoy!
Lo que yo quiero saber
es dónde estoy…
Dónde estuve,
sé que nunca lo sabré.
Adónde voy ya lo sé…
Dónde estuve,
dónde voy,
dónde estoy
quiero saber,
pues abierto sobre el aire,
muerto, no sabré que, soy vivo,
lo que quise ser.