Mensajes enviados por Maverick:

Adonde el corazón se inclina, el pie camina.
Acertar errando es suerte y no talento.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Abogado, juez y doctor, cuanto más lejos, mejor.
Abogado de ricos, mal de pobres.
A una mujer bigotuda, desde lejos se saluda.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
A todo se acostumbra uno, menos a no comer.
A su tiempo maduran las uvas.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
A rey muerto, rey puesto.
A raposo durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
A quien mucho tiene, más le viene.
A quien madruga, Dios le ayuda.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
A quien le den pan que llore.
A quien le dan el pie se toma la mano.
A quien feo ama, hermoso le parece.
A quien Dios no le dio hijos, el diablo le da sobrinos.
A quien debas contestar, no procures enfadar.
A poco pan, tomar primero.
A partir de mañana comenzarás el primer día del resto de tu vida.
A pan duro, diente agudo.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
A pan ajeno, navaja propia.
A palabras necias, oidos sordos.
A palabras necias, bofetones.
A padre ahorrador, hijo gastador.
A otro perro con ese hueso.
A nadie le huelen mal sus peos, ni le parecen sus hijos feos.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
A mucho amor, mucho perdón.
A misa temprano nunca va el amo.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
A medida del santo son las cortinas.
A más años, más desengaños.
A mala lluvia, buen paraguas.
A las diez, en la cama estés, y si puede sera antes, mejor que después.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
A la vejez se apoca el dormir, y se aumenta el gruñir.
A la que tenga más de trienta, no la pretendas.
A la pereza sigue la pobreza.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
A la mujer y a la cabra, soga larga, soga larga.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.