Mensajes enviados por Maverick:
Cree en Dios, pero amarra los camellos
Cree el fraile que todos son de su aire.
Costurera sin dedal, hace poco y lo hace mal.
Costumbre mala, desterrarla.
Coser y cantar, todo es empezar.
Cortesía y buen hablar, cien
puertas nos abrirán.
Cortesía de sombrero, hace
amistades y no cuesta dinero.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Contra la fortuna, no hay
arte alguna.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Consejos vendo, y para mí no tengo.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Confianza sin tasa empobrecerá tu
casa.
Confesión obligada, no vale nada.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Con una rueda, no anda una
carreta.
Con una madrastra, al hombre le basta.
Con un fraile no puede nadie; con dos, ni Dios: con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Con un
carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Con quien te vi, te comparé.
Con
pan y vino, se anda el
camino.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.
Con pañuelo de seda vas a la arada:
señal de tener mucho o no tener nada.
Con los descuidados, medran los abogados.
Con los años viene el seso, y se va el sexo.
Con los años viene el seso.
Con las glorias se olvidan las memorias.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Con la vara que midas, serás medido.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
Con la mujer y el dinero, no te burles, compañero.
Con la
cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Con el tiempo y la paciencia se adquiere la conciencia.
Con el
médico olvidón, enfermos a montón.
Con el ingrato, no tengas trato.
Con el callar, vencerás.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.