Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

Los acontecimientos en Venezuela comenzaban a tomar aires de revuelta mientras el caraqueño Francisco de Miranda, desde Estados Unidos y las Antillas, preparaba una invasión que dibujaba la noción de Independencia. Ajeno a todo aquello, Bolívar se reúne con su suegro en Madrid, para trasladarse a París en 1804. Napoleón no tardaría en declararse emperador de Francia. Este último había organizado una clase aristócrata, hallada entre la burguesía, que se reunía en los grandes salones a los cuales asistía ... (ver texto completo)
En una de ellas conoció a María Teresa Rodríguez del Toro, con quien se casaría el 26 de mayo de 1802 en la capilla de San José, en el palacio del duque de Frías. Mientras Bernardo Rodríguez, padre de la muchacha, decidía dar largas al compromiso, Bolívar los sigue hasta Bilbao y aprovecha para viajar a Francia: Bayona, Burdeos y París. Inmediatamente después de la boda se trasladan a Caracas y, a pesar de los resquemores que canalizaban los criollos a través de sus conspiraciones, Bolívar permanece ... (ver texto completo)
Corría el año 1799 cuando Bolívar desembarcó en tierras peninsulares. En Madrid, a pesar de seguir sus estudios, el ambiente de la ciudad le seducía: frecuentaba los salones de lectura, baile y tertulia, y observaba maravillado la corte del reino desde los jardines de Aranjuez, lugar éste que evocaría en sueños delirantes en su lecho de muerte. Vestía de soldado en esos tiempos en los cuales España comenzaba a hablar de Napoleón, y así visitaba al marqués de Ustáriz, hombre culto con quien compartía ... (ver texto completo)
Mientras esto sucedía, tuvo la suerte de formarse con los mejores maestros y pensadores de la ciudad; figuraban entre ellos Andrés Bello, Guillermo Pelgrón y Simón Rodríguez. Fue este último, sin embargo, quien logró calmar por instantes el ímpetu nervioso y rebelde del niño, alojándolo como interno en su casa por orden de la Real Audiencia; lo cual sería la génesis de una gran amistad. Pero ni esto ni aquello de la milicia fueron suficientes para aquietar al muchacho, y sus tíos decidieron enviarlo ... (ver texto completo)
Entre los valles de Aragua y la ciudad de Caracas discurrió la infancia y parte de la adolescencia del joven Simón. Combinaba sus estudios en la escuela de primeras letras de la ciudad con visitas a la hacienda de la familia. Más tarde, a los quince años de edad, los territorios aragüeños cobrarían un nuevo significado en su vida cuando, por la mediación que realizara su tío Esteban, "ministro del Tribunal de la Contaduría Mayor del Reino" ante el rey Carlos IV, fuera nombrado "subteniente de Milicias ... (ver texto completo)
Ésta era, por lo demás, la clase a la cual pertenecían Juan Vicente Bolívar y Ponte, y María de la Concepción Palacios y Blanco, padres del niño Simón. Era el menor de cuatro hermanos y muy pronto se convertiría, junto a ellos, en heredero de una gran fortuna. Bolívar quedó huérfano, definitivamente, a los nueve años de edad, pasando al cuidado de su abuelo materno y posteriormente de sus tío Carlos Palacios; ellos velarían por la educación del muchacho, mientras la negra Hipólita, su esclava y nodriza, ... (ver texto completo)
Los mantuanos, a pesar de los privilegios que tenían, habían desarrollado un sentimiento particular del "ser americano", que los invitaba a la rebeldía: "Estábamos (explicaría Bolívar más tarde) abstraídos y, digámoslo así, ausentes del universo en cuanto es relativo a la ciencia del gobierno y administración del Estado. Jamás éramos virreyes ni gobernadores sino por causas muy extraordinarias; arzobispos y obispos pocas veces; diplomáticos nunca; militares sólo en calidad de subalternos; nobles, ... (ver texto completo)
Cuando la Independencia de América comenzaba a pensarse con otros nombres y a iniciar su recorrido autónomo, nació en Caracas, el 24 de julio de 1783, Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios. Venezuela era entonces una Capitanía General del Reino de España, en cuya población se respiraban resquemores por las diferencias de derechos existentes entre la oligarquía española dueña del poder, la clase mantuana o criolla, terratenientes en su mayoría, y los estratos bajos de pardos ... (ver texto completo)
# Quien no crea en buena madre, creerá en mala madrastra.
# Quien no conoce abuela, no conoce cosa buena.
# Quien no come por san Juan, o es loco, o no tiene pan. (24 de junio)
# Quien no castigó culito, no castiga culazo.
# Quien no castiga al murmurador, causa le da para ser peor.
# Quien no calla lo suyo, ¿cómo callará lo tuyo?
# Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
# Quien no baja la mano de la hoz, no es buen segador. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
# Quien no aventura, no gana.
# Quien no asegura, no prende.
# Quien no arrisca, no aprisca.
# Quien no anuncia cada día, no vende su mercancía.
# Quien no agradece una rosa, no agradecerá ninguna cosa. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
# Quien no agradece, tarde o temprano perece.
# Quien no adoba gotera, deshace la casa entera.
# Quien no abre los ojos, tiene que abrir el bolsillo.
# Quien nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come ni bebe ni chupa ni besa.
# Quien nada teme, nada le espanta.
# Quien nada sabe de subida, nada sabe de bajada.
# Quien nada pide, nada recibe.
# Quien nada hace, nada teme.
# Quien nace para octavo, no llega a cuarto. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
# Quien nace para monaguillo, no llegará a sacristán.
# Quien nace en pajar, en pajar quiere acabar.
# Quien nace afortunado, le ponen huevos los gallos; y a quien nace para ruina, ni las gallinas.
# Quien muy cortés se te viene, engañarte quiere.
# Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
# Quien muda estado, muda cuidado.
# Quién mucho vino bebe, así se daña, y a otros hiere. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
# Quien mucho traga, mucho caga.
# Quien mucho tiene, más le viene.
# Quien mucho se inclina, el culo enseña.
# Quien mucho se empacha no esta sin tacha. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
# Quien mucho se baja, el culo enseña.
# Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
# Quien mucho se abaja, el culo enseña.
# Quien mucho reza, poco ofrece.
# Quien mucho quiere y poco puede, con el querer se quede. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
# Quien mucho quiere, sin nada se queda. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
# Quien mucho promete, poco da.
# Quien mucho pone la mesa, no tendrá la bolsa repleta.
# Quien mucho pide, nada alcanza.