Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

Al abad sin ciencia ni conciencia, no le salva la inocencia.
Al "ayer" lo conoci, pero a "mañana" nunca lo vi.
Al "andate de mi casa" y "que quieres con mi mujer", nunca hay que responder.
o, sal, y pimiento, y lo demas es cuento.
Ajo, cebolla, y limon, y dejate de inyeccion.
Aire de Levante, agua delante.
Ahora que tenemos tiempo, cuentame un cuento.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Aguanta tus necesidades y evita ventosidades.
Agua quiere el pez vivo; el muerto, vino.
Agua que no has de beber, dejala correr.
Agua que haya de beber, no la enturbiare.
Agua por mayo, pan para todo el año.
Agua pasada, no mueve molinos
Agua no enferma, ni embriaga ni endeuda.
Agua le pido a Dios, y a los politicos, nada
Agua fría no levanta vejiga; agua hirviendo, al momento
Agua estancada, es que está cansada.
Agua en cesto, se acaba presto.
Agua en ayunas: o mucha, o ninguna.
Agua del pozo y mujer desnuda, llevan al hombre a la sepultura.
Agua corriente, sana a la gente.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
Agosto, frio el rostro.
Agarreme, que llevo prisa.
Agarrando aunque sea fallo.
Afortunado en el juego, desgraciado en amores.
Adentro Ratones, que todo lo blanco es harina!
Ademas de cornudos, apaleados.
Adelante con los faroles.
Acuerdate, nuera, de que tambien seras suegra.
Acoge lo provechoso, y no admitas lo dañoso.
Aclaracion no pedida, acusacion manifiesta.
Acertar a la primera, no se ve todos los dias
Abrojos, abren ojos.
Abrigo contra el frío, estar bien bebido.
Abriga bien el pellejo, si quieres llegar a viejo.
Abre la boca, que te va la sopa.
Abre el ojo, y te ahorraras enojos.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Abierto el cajon, convidado esta el ladron.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
A veces vivimos nuestra vida sintiendonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
A veces perdiendo se gana.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tu lo sabes.
A todo puerco gordo le llega su San Martin.
A su tiempo maduran las brevas.
A río revuelto, pescadores mareados.
A quien tienes que dar la cena, no le quites la merienda.