# Los ojos verdes, el pescado azul, el vino, el que elijas tú. (Enviado por: Francisco Rubio)
# Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven
# Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea
# Los ojos comen más que la boca y digieren menos.
# Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
# Los ojos a todos ven, y ellos no se ven.
# Los oídos no sirven de nada, a un cerebro vacío. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
# Los oficios públicos ni se piden ni se rechazan. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
# Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
# Los niños y los locos siempre dicen las verdades.
# Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad
# Los niños y las bestias, no quieren fiestas. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
# Los niños en tortilla no hay quien los resista.
# Los niños dicen al jugar lo que oyen a sus padres en el hogar.
# Los niños del herrero no tienen miedo a las chispas.
# Los nietos son hijos dos veces paridos.
# Los negocios no tienen ocio.
# Los necios hacen la fiesta y los listos la celebran.
Pues también es casualidad, ahora que llego yo.
joder tio, pues tampoco has estado tanto tiempo
me tomo un descanso, despues vuelvo
No es oro todo lo que reluce: A veces, las apariencias engañan. El oro, todos lo sabemos, brilla como muchos metales, pero no todo lo que brilla es metal precioso. En la vida, sucede algo similar: no todo es como nos parece.
No es nada lo del ojo: Según cuenta la tradición, alguien, como consecuencia de una riña callejera, tuvo la mala suerte de resultar herido en el rostro y perder uno de sus ojos. Entonces, lo recogió en su propia mano y comenzó a correr por las calles de la ciudad, en busca de ayuda. Mientras iba a toda velocidad por la vía pública y para darse valor ante la gente que lo miraba con preocupación por tan grave accidente, iba diciendo... no sufro nada... no pasa nada... en realidad, no es nada lo del ... (ver texto completo)
No decir esta boca es mía: No hablar palabra, permanecer callado. A veces, se la utiliza como sinónimo de prudencia, para no decir algo de lo que podamos arrepentirnos luego.
No dar por el pito más de lo que el pito vale: No adjudicar a las cosas más valor del que realmente tienen.
No dar el brazo a torcer: No ceder, no darse por vencido, por analogía con la acción de los pulseadores, que tratan de mantener firme su brazo ante la resistencia del oponente que intenta doblegarlo.
Ni ebrio ni dormido: Expresión que se habría originado en un episodio vivido por el general Belgrano, al hallar a un centinela que se había quedado dormido luego de una borrachera. Desde entonces, habría dictado una norma por la que se establecía que "ningún vigía podía estar ni ebrio no dormido en su puesto". Posteriormente, la locución pasó a ser sinónimo de terminante negativa ante cualquier hecho.
Nadie es héroe para su ayuda de cámara: Según algunos, la expresión pertenece a los Ensayos, de Montaigne; para otros, habría sido pronunciada por Madame Carnuel, aludiendo a lo difícil que es conservar el prestigio de la intimidad. En nuestra lengua, circula la forma nadie es un señor delante de su criado.
Música celestial: En tiempos remotos, era muy debatido el tema de la existencia o no, de tres clases de música: la instrumental, conocida por todos; la música humana, que reflejaría la armonía entre el cuerpo y el espíritu y la música celestial o mundana, también llamada "música de las esferas", considerada inaudible para los sentidos, pero que estaba determinada por la velocidad y distancia de los astros. Incluso, se llegó a afirmar que las siete notas de la escala musical se correspondían con los ... (ver texto completo)
Muchas manos en un plato hacen mucho garabato: Cuando muchas personas tienen injerencia en un tema, el resultado no puede ser positivo.
Mezclar la hacienda: Entreverarse las amistades de alguien con otras que pertenecen a distinto estrato social, actividad profesional o preferencia ideológica, como si realmente la hacienda de uno se mezclara con la de otro.
# Los muertos y las visitas, a los tres días apestan
# Los muchos manjares traen los males a pares.
# Los muchachos embravecen y los viejos enflaquecen.