Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:
Más allá de su etnia, la mayoría de los vaqueros venían de clases sociales bajas, y la paga era baja. El vaquero promedio ganaba alrededor de un dólar por día, además de la comida, y, cuando estaba cerca del rancho, tenía una cama en un barracón con literas.
Debido a que los vaqueros tenían un estatus social bajo en la pirámide de su tiempo, no hay figuras firmes en la proporción actual de las distintas razas. Un escritor afirmó que los vaqueros eran ‘de dos clases: aquellos reclutados en Texas y otros estados de la falda este; y mexicanos, de la región del sudoeste’. Los informes de censos indican que un 15% de todos los vaqueros eran de origen afroamericano –en una escala que iba desde el 25% fuera de Texas, a unos pocos en el noroeste. De la misma ... (ver texto completo)
si mi esme tanvien letienen que operal de un quiste en
la rodilla pero esta dandole largas
pero quien le da largas tu o los médicos
nose como no telo an zensurado
lodigo por como ba bestido
pues antes de esta mandé otra hecha desde otro ángulo y no me la aceptaron
ni a toñi ni a maricarmen ni arosa mari
parece quese an puesto de acuerdo
y esque se echan de menos
tendran cosas que hacer, yo cuando termino de trabajar como no tengo nada que hacer pues entro por aqui
esque esta enfermo
creo que tenia un pequeño problema en una rodilla y parece que lo van a operar, pero no es muy complicado
yo nunca podria ir tan de prisa
haora quiero a prender a mandar fotos
pero aber si quieren en senñarme
no es muy dificil mandar fotos, con un parde clases que te den aprendes
pues te digo que ami ya' meda ravia de entrai en el
foro de alamedilla y que no pongan ni un mensaje
es verdad, se le ve poco por alli y a toñi tampoco se le ve
jaja ayer icieron la pasada de los burros y tiraron muchos caramelos
ese es un vecino de mi cortijo
quetal antonio
creo que victoria tiene fiesta hoy
victoria me parece que está con su marido en el hospital
nose como puedes pones tantos mensajes en tan poco tienpo
eso es costumbre fina y por que no haya nadie por aqui
tanpoco bendra hoy pepepaco
y ana tanvien esta un poco perdida
seguro que no entra hoy tampoco
Muchos vaqueros eran indígenas que habían sido entrenados para trabajar en las misiones españolas y habían estado a cargo de los ganados de los misioneros. Luego, sobre todo después de 1890, cuando la política americana promovió la ‘asimilación’ de los indios, algunas de sus escuelas comenzaron a enseñar tareas para los ranchos. Actualmente, algunos nativos americanos del oeste de EEUU poseen ganado y pequeños ranchos, y muchos todavía son empleados como vaqueros, especialmente en los ranchos ubicados ... (ver texto completo)
Los vaqueros americanos surgieron de distintos lugares. A fines de 1860, a continuación de la guerra civil americana y la expansión de la industria ganadera, los antiguos soldados de la Unión y la Confederación se fueron al oeste en busca de trabajo, y así también lo hicieron muchísimos hombres blancos en general. También un número importante de ex esclavos afroamericanos siguieron el estilo de vida vaquera, en parte porque no había tanta discriminación en el oeste como en otras áreas de la sociedad ... (ver texto completo)
Con la llegada de los trenes y el incremento de la demanda de carne en los inicios de la guerra civil americana, el vaquero americano evolucionó ya que las tradiciones antiguas junto con la necesidad de transportar el ganado de los ranchos donde crecían hasta la estación más cercana impusieron la necesidad del cambio.
Mientras los comerciantes de habla inglesa se expandían hacia el oeste, las tradiciones españoles e inglesas, el idioma y la cultura se mezclaron entre sí. Antes de la guerra de América y México de 1848, los mercaderes de Nueva Inglaterra viajaron por barco a California donde se encontraron con hacendados y vaqueros, e intercambiaron artículos para las pieles y sebo producido en los ranchos. Los comerciantes americanos tenían contactos similares con la vida vaquera. Comenzando con estos encuentros ... (ver texto completo)
La llegada de los caballos fue muy importante, ya que los equinos se habían extinguido en América desde el final de la era de hielo prehistórica. Sin embargo, los caballos se multiplicaron rápidamente en esas tierras y se volvieron cruciales para el éxito de los españoles y demás colonizadores. Los primeros caballos eran de origen andaluz o árabe, pero comenzó a desarrollarse una raza única de caballos americanos en el norte y el sur de América a través de la cruza y la selección natural de los animales ... (ver texto completo)
Así, aunque son considerados como un icono norteamericano, los vaqueros comenzaron a partir de una tradición hispánica, que evolucionó en lo que hoy se conoce como el vaquero del norte de México y el charro de las regiones Jalisco y Michoacán. La mayoría de los vaqueros eran de origen mestizo y nativo americano, mientras que gran parte de los hacendados –los dueños de los ranchos- pertenecían a la raza española.
Durante el siglo XVI los conquistadores y otros colonizadores españoles llevaron sus tradiciones rurales así como sus caballos y reses a América, empezando por Méjico y Florida. Las tradiciones de España sufrieron transformaciones por el ambiente geográfico y las circunstancias culturales de la Nueva España, que más tarde pasó a ser México y el sudoeste de EEUU. Al mismo tiempo, la tierra y la sociedad de América recibieron cambios drásticos por la influencia española.
Los españoles iniciaron lo que hoy es la tradición vaquera, que comenzó con el sistema de hacienda en la Españamedieval. Este estilo de ranchos se esparció a través de la península ibérica, y luego fue importado a América. Las dos regiones poseen un clima seco y poco pasto, y por eso los ganados grandes requerían vastas porciones de tierra para obtener suficiente forraje. La necesidad de cubrir distancias grandes dio lugar al desarrollo del vaquero a caballo.
A causa del tiempo y la habilidad física necesaria para desarrollar ciertos requisitos, los vaqueros a menudo comienzan su carrera en la adolescencia, y ganan sueldos cuando tienen las habilidades suficientes para ser contratados. Si no resultan heridos, manejan ganados o caballos por el resto de su vida laboral. En los EEUU algunas mujeres asumieron estas tareas, pero las vaqueras no recibieron demasiado reconocimiento hasta fines del siglo XIX. Actualmente, en los ranchos del oeste, los vaqueros ... (ver texto completo)
La palabra cowboy tiene todavía más orígenes posibles. En principio la palabra ‘cowherd’ fue usada para describir al pastor de ganado, y a menudo hacía referencia a un niño adolescente, que trabajaba por lo general a pie. Esta palabra es de uso muy antiguo en el inglés, ya que se originó antes del año 1000. En la antigüedad, el pastoreo de ovejas, de ganado y de cabras solía ser trabajo de menores, y todavía es una tarea de jóvenes en varias culturas del tercer mundo.
Originariamente el término se entendía literalmente como ‘muchacho que cuida vacas’, pero el sentido moderno tiene que ver con los cuidadores adultos de ganado del oeste americano de 1849. Las variaciones de la palabra cowboy aparecieron más tarde. En 1852 surgió el término ‘cowhand’, y ‘cowpoke’ en 1881, originalmente usados para las personas que llevaban al ganado en los vagones ferroviarios. Los nombres que denominan a los cowboys actualmente son búcaro, cowpoke, cowhand, y cowpuncher. ‘Cowboy’ ... (ver texto completo)
La palabra inglesa ‘cowboy’ deriva de varios términos que se refieren al ganado o al trabajo de cuidado del mismo.
La palabra ‘cowboy’ apareció en el inglés en 1725. Al parecer era la traducción al inglés del término ‘vaquero’, palabra del español que denominaba a las personas que cuidaban ganados montados a caballo. Esta palabra derivó de ‘vaca’, en inglés ‘cow’. El término español viene del latín ‘vacca’. Otra palabra inglesa para cowboy es ‘buckaroo’, que viene del árabe ‘bakara’ o ‘bakhara’, ... (ver texto completo)
El vaquero tiene sus raíces en España y en los primeros habitantes de América. Con el paso del tiempo, las diferencias en los terrenos, el clima y la influencia de las tradiciones de manejo del ganado entre las distintas culturas crearon diferentes estilos de equipamiento, vestimentas y cuidados de animales. Así como los vaqueros se adaptaron al mundo moderno, sus equipos y técnicas también cambiaron, aunque muchas tradiciones siguen vigentes
Las vaqueras, nombradas como tales hacia fines del siglo XIX, tienen un rol histórico menos documentado, pero en el mundo moderno consiguieron realizar las mismas tareas, y son muy respetadas por sus logros. También hay vaqueros en otras partes del mundo, sobre todo en Sudamérica y Australia.
Un vaquero es un pastor de animales que posee ranchos y ganados, tradicionalmente anda a caballo, y a menudo realiza otras tareas relacionados con el rancho. El vaquero americano histórico de fines del siglo XIX se convirtió en una figura legendaria. Uno de los subtipos, llamado ‘wrangler’, se dedica al cuidado especial de los caballos. Además del trabajo en el rancho, algunos vaqueros trabajan o participan en rodeos.
Luego se desarrollaba el juego entre gladiadores, el combate propiamente dicho. Primero, con armas inofensivas, que servían para el pre-calentamiento de los guerreros.
Entonces el editor daba inicio al combate, rodeado por la multitud exultante y entusiasmada, además de la música de acompañamiento típica para estos juegos.
Los primeros gladiadores en salir al escenario eran siempre los equites. Si algún gladiador no luchaba con el suficiente empeño, se le daba un “golpe de fusta” o latigazo.
Tras el espectáculo venationes –si éste figuraba en el programa– se interrumpía la lucha a la hora del almuerzo. Cabe mencionar que la compleja escenografía reproducía ambientes exóticos o mitológicos.
Durante el citado intervalo, tras la ejecución de los condenados a muerte, algunas personas eran arrojadas a las fieras (damnatio ad bestiam) o inmoladas del modo más bárbaro.
Los juegos comenzaban por la mañana y seguían una ceremonia preestablecida: un cortejo ritual (pompa) rendía honores a la autoridad del emperador, que siempre estaba presente.
Por otra parte, el organizador del combate entre gladiadores se llamaba munerario. La primera noche ofrecía un banquete (llamado coena libera) donde los ciudadanos podían estar cerca de los gladiadores para conocerlos en persona.
El organizador del juego (llamado editor o procurador imperial) avisaba a la ciudadanía mediante inscripciones sobre los muros de las casas. Ahí ofrecía los detalles del encuentro: la munera, el nombre de los gladiadores que lucharían en el escenario y su especialización; también se precisaba cuál sería la paga.
Para celebrar su inauguración se ofrecieron juegos que duraron cien días, con notables papeles de gladiadores y animales (estos últimos, llamados venationes).
El más famoso y más grande de todos fue el Anfiteatro Flavio (el Coliseo) en Roma, cuyo trabajo de edificación se inició durante el imperio de Vespasiano en el año 72 después de Cristo y fue concluido por su hijo Tito en el año 80.
Los arquitectos concibieron una construcción extremadamente funcional para favorecer la visión del público: los anfiteatros (de las palabras theatron: espacio destinado a los espectadores, y amphi: que se ve todo el entorno), fabricado con una gran tabla de leños e importantes muros en derredor.
Los incidentes se iniciaron durante el combate de gladiadores, y provocaron muertos y heridos que terminaron con la clausura del estadio por diez años.
El espectacular estado físico de estos hombres atraía a las mujeres de la nobleza romana, por lo que merecieron el apelativo de “suspiria puellarum”.
Un episodio que bien sintetiza el fanatismo por estos ídolos data de la tremenda riña que se desarrolló en el año 59 antes de Cristo, en el anfiteatro de Pompeyo, entre los fanáticos locales y los “visitantes”.
Diversos mosaicos representan la pugnae (combate, pugna) escrito junto al sobrenombre del gladiador, lo cual demuestra el afecto que el público sentía por el campeón, durante toda su carrera. Los más famosos llegaron a combatir cerca de cuarenta veces en el escenario de anfiteatros.
Es más fácil creer que su muerte en el escenario no fuera tan frecuente, excepción hecha por el sanguinario combate denominado “munera sine missione”.
Pero la realidad debía ser seguramente bien distinta, dado que el costo para mantener a los luchadores era mayor que la ganancia que los editores recibían del público.
La tradición popular y la cinematografía clásica han representado los combates entre gladiadores como encuentros extremadamente truculentos y siempre mortales.
Vivían en casas separadas, donde formaban su “familiae gladiatoriae”; allí también albergaban un pequeño escenario para los frecuentes adiestramientos efectuados por i doctores (que eran sus entrenadores).
Los guerreros eran agrupados por un empresario (llamado lanista), que conseguía su propio beneficio publicitando los espectáculos.
El precio variaba según las cualidades de los combates y el grado de preparación física requerida. Y el editor se empeñaba en resarcir aquellos gladiadores que morían en el combate.
Los gladiadores (de gladio, espada corta) eran por lo general prisioneros de guerra, esclavos, hombres recientemente liberados, criminales condenados a muerte, pero también había hombres libres que –atraídos por las posibilidades económicas y la futura fama– decidían entrar a la carrera de gladiador (auctorati). También mujeres han pasado por los escenarios de lucha.
Sobre el escenario del Coliseo se extendían numerosos corredores y ambientes destinados a hospedar a los gladiadores y a las bestias feroces que podían ser llevados al centro de la escena en carros elevados o rampas
El puesto destinado a los senadores y a los miembros de la corte fue construido por orden de Augusto, y se llamó “el palco del emperador” (bautizado también “pulvinar”).
Su acceso quedaba reservado gracias a la presencia de un corredor subterráneo por donde se dice que pasaba Cómodo, según las crónicas historiográficas romanas.
La primera planta tiene una altura de 10.50 metros con semicolumnas de estilo dórico; el segundo es dos metros más alto que el anterior y está formado por columnas jónicas. La tercera planta mide 11.60 metros de altura y tiene columnas corintias mientras el cuatro es un muro con pequeñas ventanas cuadradas.
El vencedor era premiado con una palma de oro, dinero y la inmensa popularidad conseguida, especialmente en el caso de las damas.
Y si el gladiador que ganaba era un esclavo, después de diez victorias se le regalaba un collar de metal que le otorgaba la libertad. Desde ese momento podía decidir si continuar combatiendo por dinero o emprender otra actividad, como por ejemplo ser instructor en la escuela para gladiadores.
Aunque a veces se empleaban armas inofensivas pero pintorescas, la mayor parte del combate era dura y sangrienta. Solía concluir con la muerte de uno de los gladiadores.
Se supone que los espectáculos de gladiadores se originaron en las antiguas y lejanas ceremonias fúnebres etruscas, que involucraban sacrificios humanos para calmar la ira del Infierno y la inquietud de los muertos.
Gladiadores, Máquinas de Lucha