Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

# Menos daño es padecer la pena que merecerla.
# Menos da una piedra. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
# Menos correr y más hacer.
# Menea la cola el can, no por ti, sino por el pan.
# Mendo, tu me engañas y yo te entiendo.
# Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros
# Memoria no ejercitada, pronto menguada.
# Membrillo, espada y mujer, de Toledo deben ser.
# Mellizos son, uno es santo y el otro ladrón.
pues lo que quieras, yo sueño no tengo, pero de estar todo el día leyendo apuntes, tambien se cansa la vista.
pues nada, me voy, hasta otro rato
pues así mas o menos estoy yo, por eso en lugar de ponerme a estudiar, habia decidido entrar un rato para ver si quedaba alguien
yo estoy aguantando mas por terminar de escuchar el futbol
es que yo me he entretenido un rato de charla despues de la cena
pues yo ya me voy a ir, se me cierran los ojos
ya mr iba a dormir
leche, si ya no veo ni las letras
stoy yo de casualidad
ya mr iba a dormir
¿Hay alguien por aqui a estas horas?
stoy yo de casualidad
Está claro, eso sí, que falta le hacía a la mujer que le hicieran una restauración completa. Pero se han olvidado algo. Y es que por ahora no se pueden hacer operaciones de cerebro. Con lo cual sigue siendo igual de bruta aunque la cara la tenga más fina. La voz cazallera, por lo visto, tampoco se la han podido arreglar; con lo cual la sensación de que han metido a Belén Esteban en el cuerpo de una donante es cada día mayor. Y la sensación es rara con ganas. Así pues, la conclusión es que Michael Jackson ya tiene una substituta en España: Belén Esteban. Lo malo es que ni canta ni baila ni ná. Y el hombre se movía la mar de bien. ... (ver texto completo)
En fin, que ahora está de rabiosa actualidad porque se ha vuelto a operar. Es la noticia de la semana en este país. Ahora todo el mundo dice que está muy guapa, más faltaría después del pastón que se ha dejado. Tenía la cara como un cromo arrugado y ahora la tiene como un cromo estirado. Le han arreglado la nariz y le han quitado las bolsas de los ojos, que eran tan grandes que hasta se podían ver las letras: Carrefour. Es que es muy del pueblo llano.
De ahí ha surgido un grito de guerra que se llama "Arriba la Esteban", que gritan sus fans enfervorecidas. No se sabe si también lo gritan cuando van a hacer paracaidismo: " ¡Arriba! ¡Arriba la Esteban!" Y la mujer cagada viva. Con la cara que tenía, verla caer en paracaídas debe de ser un espectáculo digno de cuadro de arte abstracto. Con la boca abierta y el botox petando como si de un papel de burbujitas se tratase. Glorioso.
Y llegamos a la época actual. Después de casi apoderarse del programa de Ana Rosa, pasó a ser co-presentadora de Sálvame, el nuevo programa de telebasura de Jorge Javier Vázquez. Este programa ha tenido un inmenso éxito gracias a sus virtudes: no tener guión, decir chorradas y gritar mucho. Tanto éxito ha tenido que el presentador se ha llevado un premio Ondas, consiguiendo que el premio se desprestigie aún más de lo que ya lo estaba. Los premios ya no son lo que eran. Ahí la Esteban se ha convertido ... (ver texto completo)
Siguiendo con la historia de esta mujer, la Esteban se fue a vivir con Jesulín con la niña y como los padres de Jesulín no la querían se fue de casa. Este hecho, que puede parecer banal, ha condicionado la programación emitida por Telecinco en los últimos diez años. Que se dice pronto. Así que después de dejarlo con el diestro... Que por cierto, si un torero es zurdo, ¿cómo le llaman? ¿Por qué a los toreros les llaman diestros siempre? Yo les llamaría asesinos, pero este es otro tema. Al lío, cuando ... (ver texto completo)
Esta mujer se hizo famosa hace un chorro de años cuando se lió con Jesulín, torero y cantante, y éste la dejó preñada. De su unión nació Andreíta, famosa por tener que comerse el pollo. Según reputados científicos, Andreíta es la niña con la que se ha detectado la mayor dosis de vergüenza ajena en un cuerpo. Ser hija de Belén Esteban y verla por la tele es como tener continuamente a tu padre en una boda bailando un pasodoble e invitándote a salir. Eso en el caso de que la niña no sea como ella y ... (ver texto completo)
Hoy toca hablar de otro tema, también de rabiosa actualidad y también sobre alguien a quién le tocó la Lotería hace muchos años. En este caso, de forma metafórica. Estoy hablandoos, como bien habréis deducido por el título, de Belén Esteban. Estoy absolutamente fascinado con el fenómeno televisivo en el que se ha convertido esta mujer y cómo ha conseguido legiones de fans incondicionales sin decir absolutamente nada, ni ser cantante, ni escritora, ni actriz ni ná. Tiene fans por gritar en la tele y ojo: por hablar como el pueblo llano. Es decir, Belén Esteban es el paradigma del triunfo de la mediocridad y la ignorancia por encima de todo lo demás. ... (ver texto completo)
Yo desde aquí pido piedad, que he empezado las vacaciones y quiero dormir como una persona. No como un topo, escuchando gente agujereando su hábitat. Señor vecino, si quiere usted batir cosas hágalo por la tarde, o a media mañana aunque sea; pero no a las ocho de la mañana por caridad. O compre mayonesa de bote, leches. Y quite esos pósters ya, que son muy feos. Y turbadores.
Vosotros os reiréis, pero es muy doloroso despertarse por la mañana con tal sonido. El otro día me desperté y no sabía si estaban batiendo huevos o se habían puesto con una percutora a levantar las baldosas de mi habitación. Me levanté sobresaltado gritando: " ¡Dejad mi habitación tranquila! ¡Vale que no hay pisos para hacer, pero no se pongan a trabajar porque sí!" Pero no había nadie. Era la maldita batidora. Estoy por ponerme de tono en el móvil la canción de la mayonesa, porque al final le estoy cogiendo cariño a esto de levantarme con sonidos estridentes. ... (ver texto completo)
Todo esto tiene que ser verdad, porque sino no entiendo la manía de este vecino de batir cosas, lo que sea, a primera hora de la mañana. La cocina de este fabuloso batidorófilo cae justo al lado de mi habitación, y el lugar en el que procede a disfrutar con la vibración de su electrodoméstico favorito cae justo en la cabecera de mi cama. O por lo menos lo parece. Y siempre, siempre, siempre, la usa cuando yo no tengo que madrugar. Hoy que me he levantado temprano el muy mamón seguro que ha hecho un puré de sobre. ... (ver texto completo)
Y no es un fan normal, no; es un fan enfervorizado. Tiene hasta pósters de batidoras por toda la casa. En el lavabo tiene imágenes de batidoras en tanga de leopardo y picardías picantones. Las batidoras también pueden ser sexys, ¿por qué no? Yo sólo espero que no lleve esa afición demasiado lejos o terminaremos viéndolo en las noticias de sucesos. "Joven intenta jincarse su batidora y se hace papilla", "Aficionado a las batidoras es pillado in fraganti licuándose los cataplines", "Un joven se hace ... (ver texto completo)
Nunca se sabe de lo que cualquier persona puede ser fanático, hay clubs de fans para todo: incluso para Tamara Yurena Ámbar o la Duquesa de Alba; si no os lo creéis mirad a vuestros contactos del Facebook. Como diría aquel sabio: "Hay gente pa' tó". Lo que uno no podría nunca imaginar es que alguien fuera fan de las batidoras. Sí, de las batidoras. Tal y como lo leéis. Yo tengo un vecino que ama a las batidoras por encima de todas las cosas.
Así pues, a partir de ciertas edades la única manera en la que puedas ver a un chaval con alcohol en las piernas es porque alguien le haya tirado el cubata encima. Quién le iba a decir, mientras se limpiaba sus pantalones piratas, que su amigo el borracho estaba haciéndole un favor y evitándole un resfriado asegurado. O transformando sus gemelos en cocoteros.
Por suerte llega la adolescencia y te crecen los pelos en las piernas. Y las madres, por no hacer un mejunje extraño, dejan de ponerte alcohol. Supongo que siguiendo la misma lógica chamánica de las madres, los pelos de las piernas pueden ser una alta protección contra las famosas infecciones de garganta veraniegas. Si os depiláis, queridos metrosexuales y ciclistas, debéis saber que vuestras piernas no estarán suficientemente a salvo hasta que no os las frotéis con alcohol.
El otro motivo era el de "evitar resfriados". Que como todo el mundo sabe los resfriados se producen por los poros de las piernas. Sobre todo los que tienen que ver con dolores de garganta. Por todos es conocida la famosa angina de pantorrilla, de alta virulencia en verano.
"Poner las piernas más fuertes". Ya se sabe, el alcohol no sólo te desinhibe, sino que te hace creer más macho. Por lo visto el de 96º aplicado a las piernas te convierte en una especie de Hulk de poder supremo que al pisar la calle en verano evita que te hagas heridas. Un niño sin costras en las rodillas es un niño sano (y raro de ver), y con el alcohol: adiós costras. Y si te las haces, imposible que se infecten ya que ya vienen impregnadas de nuestro querido producto etílico. Todo son ventajas.
No sé hasta qué punto estará extendida esta tradición, pero en mi entorno cercano era algo habitual. ¿La razón? Pues ninguna. He intentado documentarme sobre el tema, pero no hay absolutamente nada. Le he preguntado a mi madre, la experta en frotaciones alcohólicas pierniles, y no lo tiene claro. Los posibles motivos:
Así pues, al empezar el veranito ibas a buscar tus pantaloncillos cortos para salir a la calle a jugar con tus amigos. Y de repente al ir a abrir la puerta aparecía tu madre corriendo con un bote de alcohol en la mano. Imaginaosla a cámara lenta y con voz distorsionada: "Niiiñooouuuuuu, el alcooohhhooouuuooollll" Y tú: " ¿Qué pasa? ¿Me he hecho una herida y no me he enterao?" Y no, te cogía, abría el bote y empezaba a restregarte con el alcohol -que todo sea dicho, estaba frío- y te dejaba las piernas ... (ver texto completo)
Las madres suelen tener costumbres bastante extrañas. Ninguna sigue una lógica, o por lo menos ellas no la saben; sin embargo todas repiten las tradiciones tal cual sin pararse a pensar por qué lo hacen. Una de ellas era la de poner alcohol en las piernas cuando llegaba el verano y nos empezábamos a poner pantalones cortos. Y no queridos lectores, no me refiero a echar whisky encima de las piernas escanciando alegremente, no. Que no estaba la cosa para malgastar el whisky. Luego te paraban por la ... (ver texto completo)
Sea como sea, son peligrosos estos usos de piropos para cualquier cosa. Los demás pueden tomárselo demasiado bien o demasiado mal, si no tienen en cuenta que es un tic lingüístico sin más importancia. Con todo y con eso, es una coletilla que debe de ser exterminada junto a todas las demás, por el bien de las conversaciones. ¿Cuántas veces no nos hemos puesto a contar el número de veces que una persona repite su coletilla favorita? Sobre todo con profesores... Así pues, sean originales, cambien de frases, ¿vale? ¿vale? ¿no? Gracias guapos/as. ... (ver texto completo)
Peor hubiera sido, eso sí, que ese chaval al oir la palabra guapo detrás suyo se lanzase como una exhalación a darle un morreo a la susodicha. " ¡Por fin alguien me dice guapo! ¡Tómame! ¡Hazme un hombreeee! Ssllslsslrrrupppp" Con la lengua fuera, desaforada, bamboleándose entre los labios de la coletillosa mujer, mientras ella intenta alcanzar al spray antimosquitos para echárselo en los ojos y gritarle un "contigo no, bicho" rociándole de Kill-paff.
Ese es uno de los peligros de decir guapo a todo el mundo para cualquier cosa. Que alguien como un niño se dé cuenta de que todo es una farsa, una coletilla de amplio uso con poco sentido. Alguna persona, consciente de su fealdad, puede incluso llegar a ofenderse. Imagínense a alguien mellado, cejijunto, calvo y con pelos en la nariz, los ojos desorbitados, una barriga prominente y las orejas de soplillo. Y aparece una persona de estas pidiéndole algo mientras está de espaldas. "Perdona guapetón, ¿me dices dónde puedo encontrar la calle Sepúlveda?" Y se gira el chaval y grita: " ¡Encima pitorreo hija de puta! ¡Encima pitorreo!" No se puede jugar así con los sentimientos de las personas. ... (ver texto completo)
Todo esto lo digo porque he recordado un día en el que yo trabajaba en el supermercado y una compañera no muy agraciada topó con una de estas personas fanáticas del guapo. La mujer, enganchada a su coletilla, respondía a todas las indicaciones de la cajera con un gracias seguido de guapa, un de nada seguido de guapa y así sucesivamente. Su hijo, que estaba muy atento a la conversación le espetó a la madre, con esa cruel sinceridad que caracteriza a los niños: "Mamá, ¿tú le llamas guapa a todo el mundo, no?" Con la trabajadora delante. Cuando a ésta se le quedó la cara a cuadros, la madre, no contenta con eso dijo: "Será guapa para su madre, ¿no?" Toma ya, ole ahí, el arte y el salero y la gracia de la señora. Y el tacto, todo sea dicho, y el tacto. ... (ver texto completo)
Tener una coletilla habitual es algo ligeramente cansino. Que se lo digan a los futbolistas con sus "sí bueno" " ¿no?" y a las demás personas del mundo con sus " ¿sabes?" "tío" "venga" " ¿vale?" y el no menos usado "guapo". Esto no es que sea ligeramente cansino, es que llega a ser cargante. Vale guapo, gracias guapa, muy bien cariño y guapa, de nada guapetón, a ti guapísima tía buena maciza. Etcétera, etcétera. Al final se emocionan y todo. ¿Por qué usan con tal alegría una palabra que debería indicarse como piropo? Cuando le digan a alguien guapo de verdad, ¿qué le dicen? "Te voy a comer el CENSORED y los CENSORED y luego CENSORED CENSORED CENSORED". ¿Todo eso? No se sabe. ... (ver texto completo)
Así pues, ¿por qué lo hacen? ¿Qué clase de elitismo pretenden demostrar? Si lo ven, lo ven y punto. Y que no vengan con excusas de zappeo porque no cuela. O lo típico de estar hablando de un Gran Hermano y decir: "El tío aquel que se lió con la otra y luego se fue al Caribe, se trajo una mulata y cómo se llamaba... Ummm, quee no me acueeerdo". Como si no se acordara del nombre, porque claro, no lo ve. Se sabe la vida entera, pero el nombreee... "Es que pa' los nombres soy mu' malo". Ya.
Aún así, en algunos casos el misterio es abrumador. Las personas a veces cogen costumbres que no pueden dejar de hacer, y una de ellas es ir siempre al mismo sitio, a la misma hora y hacer exactamente lo mismo. La rutina les mola. Supongo que si un día cierran la tienda, el cine o el bar habitual sufren un shock emocional y no salen de casa nunca más en el mejor de los casos. Por eso, cuando uno de esos sitios cierra no ves nunca más por ningún lado a esas personas... Desaparecen.
Si son gente desconocida las teorías aumentan una barbaridad. ¿Qué hace ese tío siempre ahí? ¿No tiene casa? Sí, todo el mundo se pregunta esto siempre: ¿No tiene casa? Como si los bares o las tiendas de videojuegos tuvieran una plataforma pro-mendigos para mantenerlos dentro de sus paredes. "Ni un sintecho nunca más, Bar Tolo le ofrece un trabajo no remunerado que consiste en ser figurante de bar, para que parezca que está lleno, y a cambio no le echará a patadas". Bravo. En las tiendas de videojuegos ... (ver texto completo)
De todas formas, esto no pasa solo en los bares. Pasa en cualquier sitio de la ciudad. Hay gente que no la ves nunca en ningún sitio, pero vas al cine, por ejemplo, y te las encuentras allí. Si son conocidos la conversación es siempre la misma: "Anda, otra vez nos vemos aquí" "Sí, qué casualidad" "Sí, ya ves, ni que os hubiéramos venido siguiendo eh, je je je" Mientras le susurra al otro: " ¿Habrán descubierto el transpondedor que le colocamos en los bajos del coche? Espero que no". Espías de pacotilla.
Podría ser por eso que están ahí, pero no. Están por gusto. Porque el bar les mola. A algunos que he visto me parecen más bien mimos de las Ramblas de Barcelona disfrazados de cincuentones dejados. Se mantienen quietos totalmente y cuando les echas una monedilla beben del cubata. O piden otro al camarero, dependiendo del momento. Son un espectáculo, en serio. Vienen guiris del mundo entero a verlos.
Pero lo que pasa es que estas personas existen, no es necesario hacer la estatua. Ellos están ahí y permanecen clavados en la barra de cualquier bar. Ya sea de copas o de tapas. Que en uno de tapas se puede entender, a veces tienen tanta grasa que aunque no quieras te quedas ahí. Que eso le pasó a un amigo mío. Se apoyó, pidió una tapa de chipirones y cuando fue a levantar el brazo se le desgarró la piel y se le veía el hueso y todo. Tuvo que venir la ambulaaancia... Un jaleeeo... Mi amigo gritándole ... (ver texto completo)
A lo que me refiero es a esas personas que están en la barra apostadas formando parte del mobiliario del bar. Yo creo que los diseñadores de bares deberían crear huecos para esas personas. Si montase algún día un bar, cosa harto improbable a no ser que me haga concursante de Gran Hermano, que entonces ya no me queda otra salida que hacer un bar... Si lo hiciese, pondría una estatua de bronce de un señor con palillo de dientes en la boca y camiseta de tirantes imperio con el codo apoyado en la barra ... (ver texto completo)
A veces pasa que en lugares donde vamos de vez en cuando nos encontramos siempre a las mismas personas. Por alguna razón no cambian ni su pose ni su lugar habitual aunque les echen salfumán por la cabeza y aguarrás en los pies. Están ahí. No se sabe por qué, pero ahí aguantan el tipo. En los bares pasa mucho, y ojo, que no me estoy refiriendo a los camareros. No vayáis ahora a uno y le digáis: "Ostras, no sé qué pasa que siempre que vengo te encuentro aquí" Que te dedicará su mejor sonrisa, más falsa ... (ver texto completo)
Eso sí, hoy es el día en el que hay que felicitarse porque ser zurdo ya no es considerado algo malo, por lo menos en el primer mundo; y hay que reivindicar la zurdez como una única característica diferencial de las personas y no algo por lo que ser perseguido ni discriminado. Ni aquí ni en ningún sitio.
Pero ser zurdo tiene sus ventajas. ¡Uf! ¡Se lee cada cosa! Que si son más creativos e inteligentes, que si se piensa de otra forma... ¡Para estar orgulloso de ser zurdo! Hasta el punto que uno leyendo lo que dicen por ahí de los zurdos le sube el ego de tal forma que ya se cree un genio. ¡Como si fuera cosa de ser zurdo únicamente! Es como la gente que mira los famosos que nacieron el mismo día que ellos: "Mira, soy como Leonardo Da Vinci, que nací el mismo día" Pues mira hijo, si esa es tu ilusión...
Hasta el punto de que los niños que demostraban ser zurdos en el colegio los intentaban invertir para que usasen la mano derecha. Sin ir más lejos, sinister en latín es izquierda; y la palabra que deriva de ella en castellano: siniestro, todos sabemos qué connotaciones tiene. Por alguna razón creían que ser zurdo significaba estar desviado del camino recto que había que seguir, como si el que fuera zurdo caminara ladeado. En general, en la mayoría de culturas del planeta, simplemente los discriminaban ... (ver texto completo)