Mensajes enviados por antonio:

Sírvete de lo aparente como indicio de lo inaparente.
Seguir un sólo camino es retroceder.
Un hombre vulgar puede acabarse lo mismo que un gran hombre.
Sólo un loco celebra que cumple años.
Las valiosas presas convierten en ladrones a los hombres honrados.
Todo lo difícil debe intentarse mientras es fácil.
La totalidad esta presente incluso en las piezas rotas.
Ser discutido, es ser percibido.
La franqueza en las mujeres, es casi siempre una inconsecuencia.
El mejor camino para salir es siempre a través.
De haber escrito mi propio epitafio este hubiese sido: Tuve una riña de enamorados con el mundo.
La policía a veces inventa más de lo que descubre.
Lo más escandaloso que tiene el escándalo es que uno se acostumbra.
El sarcasmo es el lenguaje del diablo.
No impongas a nadie lo que tu mismo no puedas soportar.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Cada cosa que existe es una virgen que ha de ser amada para hacerse fecunda.
El enano ve gigantes por todas partes.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
La gentileza siempre es un signo de traición.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en la hoya.
¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación más grande.
Es preferible el bien de muchos a la opulencia de pocos.
Es preciso prestarse a los otros, pero no darse sino a uno mismo.
Lo oscuro acabamos viéndolo; lo completamente claro lleva más tiempo.
Al amor, al baño y a la tumba, se debe ir desnudo.
El cálculo nunca hace al héroe.
A rey muerto, rey puesto.
Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
En el Cielo dicen Aleluya, porque en la Tierra han dicho Amén.
Da lo que mandas y manda lo que quieras.
Soñar es la actividad estética más antigua.
Sólo el infortunio puede convertir un corazón de roca en un corazón humano.
Hay velas que lo alumbran todo, menos su propio candelabro.
Si pretendes y te esfuerzas en agradar a todos, acabarás por no agradar a nadie.
En el hombre hay una serpiente: el intestino, que tienta, traiciona y castiga.
No hay árbol recio ni consistente sino aquel que el viento azota con frecuencia.
De devociones absurdas y santos amargados, líbranos, Señor.
Mantén tu rostro hacia la luz del sol y no verás la sombra.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Las cosas de palacio van despacio.
Manos blancas no ofenden.
Una vez al año no hace daño.
Los grandes incendios nacen de las chispas pequeñas.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Apresúrate lentamente.
Los hombres buenos y bellos se conquistan con gentilezas.
Engarza en oro las alas del pájaro y nunca mas volará al cielo.
La uniformidad es la muerte; la diversidad es la vida.