Mensajes enviados por PEPEPACO:

El fanatismo consiste en redoblar el esfuerzo cuando has olvidado el fin.
Jorge Santayana (1863-1952) Filósofo y escritor español.
No se puede razonar con los fanáticos. Hay que ser más fuerte que ellos.
Alain (1868-1951) Filósofo y ensayista francés.
Algo debe haber hecho mal o no sería tan famoso.
Robert Louis Stevenson (1850-1894) Escritor británico.
Cobra buena fama y échate a dormir.
Refrán
A la gloria de los más famosos se adscribe siempre algo de la miopía de los admiradores.
Georg Christoph Lichtenberg (1742-1799) Profesor de física y científico alemán.
Quizá, el camino más directo para conquistar la fama sea el afirmar con seguridad y pertinencia y, por cuantos modos sea posible, el haberla conquistado.
Giacomo Leopardi (1798-1837) Poeta y erudito italiano.
Los apellidos famosos, en lugar de enaltecer, rebajan a quienes no saben llevarlos.
François de la Rochefoucauld (1613-1680) Escritor francés.
La fama es peligrosa, su peso es ligero al principio, pero se hace cada vez mas pesado el soportarlo y difícil de descargar.
Hesíodo (S. VIII AC-?) Poeta griego.
Señal de tener gastada la fama propia es cuidar de la infamia ajena.
Baltasar Gracián (1601-1658) Escritor español.
El hombre famoso tiene la amargura de llevar el pecho frío y traspasado por linternas sordas que dirigen sobre ellos otros.
Federico García Lorca (1898-1936) Poeta y dramaturgo español.
La fama es un trozo de nada que el artista agarra al vuelo sin saber por qué.
Fernando Arrabal (1932-?) Dramaturgo, poeta y novelista español.
No he cultivado mi fama, que será efímera.
Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino.
El cielo de la fama no es muy grande, y cuántos más en él entren a menos tocan cada uno de ellos.
Miguel de Unamuno (1864-1936) Filósofo y escritor español.
El Estado soy yo.

Luis XIV de Francia (1638-1715) Rey de Francia.
Para ser un hombre de estado, primero debes ser elegido.
James William Fulbright (1905-1995) Político estadounidense.
Cuando nacen las sociedades, los jefes de un Estado son los que dan a éste su carácter especial. Después, este carácter especial es el que forma a los jefes de Estado.
Montesquieu (1689-1755) Escritor y político francés.
Los Estados son grandes máquinas que se mueven lentamente.
Sir Francis Bacon (1561-1626) Filósofo y estadista británico.
El Estado, al igual que el suelo sobre el que se halla situado, no es un patrimonio. Consiste en una sociedad de hombres sobre los cuales únicamente el Estado tiene derecho a mandar y disponer. Es un tronco que tiene sus propias raíces.
Immanuel Kant (1724-1804) Filosofo alemán.
El estado ideal no es aquel en que cada uno tiene acceso a la misma cantidad de riqueza, sino en proporción a su contribución a la riqueza general.
Henry George (1839-1897) Economista inglés.
Al tratar del Estado debemos recordar que sus instituciones no son aborígenes, aunque existieran antes de que nosotros naciéramos; que no son superiores al ciudadano; que cada una de ellas ha sido el acto de un solo hombre, pues cada ley y cada costumbre ha sido particular; que todas ellas son imitables y alterables, y que nosotros las podemos hacer igualmente buenas o mejores.
Ralph Waldo Emerson (1803-1882) Poeta y pensador estadounidense.
Los Estados, para la diplomacia, no son los pueblos, sino los reyes que los dirigen o los esclavizan.
Juan Donoso Cortés (1809-1853) Ensayista español.
Apenas son suficientes mil años para formar un Estado; pero puede bastar una hora para reducirlo a polvo.
Lord Byron (1788-1824) Poeta británico.
Un hombre de estado debe tener el corazón en la cabeza.
Napoleón I (1769-1821) Napoleón Bonaparte. Emperador francés.
Podemos observar en la república de los perros que todo el Estado disfruta de la paz más absoluta después de una comida abundante, y que surgen entre ellos contiendas civiles tan pronto como un hueso grande viene a caer en poder de algún perro principal, el cual lo reparte con unos pocos, estableciendo una oligarquía, o lo conserva para sí, estableciendo una tiranía.
Jonathan Swift (1667-1745) Político y escritor irlandés.
El estado es un mecanismo históricamente temporal, una forma transitoria de sociedad.
Mijail Bakunin (1814-1876) Revolucionario ruso.
Los estados poderosos sólo pueden sostenerse por el crimen. Los estados pequeños sólo son virtuosos porque son débiles.
Mijail Bakunin (1814-1876) Revolucionario ruso.
Si un hombre fuese necesario para sostener el Estado, ese Estado no debería existir; y al fin no existiría.
Simón Bolívar (1783-1830) Militar y político de origen venezolano.
Todos los Estados bien gobernados y todos los príncipes inteligentes han tenido cuidado de no reducir a la nobleza a la desesperación, ni al pueblo al descontento.
Nicolás Maquiavelo (1469-1527) Historiador, político y teórico italiano.
El estado es un inmenso cementerio al que van enterrarse todas las manifestaciones de la vida individual.
Mijail Bakunin (1814-1876) Revolucionario ruso.
El ejecutivo del Estado moderno no es otra cosa que un comité de administración de los negocios de la burguesía.
Karl Marx (1818-1883) Filósofo y economista alemán.
El niño reconoce a la madre por la sonrisa.
Leon Tolstoi (1828-1910) Escritor ruso.
El maquillaje que embellece más es una sonrisa sincera.
Anónimo
La sonrisa es el idioma general de los hombres inteligentes. Sólo son tristes los tontos y los delincuentes.
Víctor Ruiz Iriarte (1912 -1982) Dramaturgo español.
No hay ninguna cosa seria que no pueda decirse con una sonrisa.
Alejandro Casona (1903-1965) Dramaturgo español.
Hay sonrisas que no son de felicidad, sino de un modo de llorar con bondad.
Gabriela Mistral (1889-1957) Escritora chilena.
Empieza cada día con una sonrisa y mantenla todo el dia.
W. C. Fields (1879-1946) Actor y cómico estadounidense.
La sonrisa es una verdadera fuerza vital, la única capaz de mover lo inconmovible.
Orison Swett Marden (1850-1924) Escritor de libros de autoayuda.
Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada.
William Shakespeare (1564-1616) Escritor británico.
Son necesarios cuarenta músculos para arrugar una frente, pero sólo quince para sonreír.
Swami Sivananda
Una gran sonrisa es un bello rostro de gigante.
Charles Baudelaire (1821-1867) Escritor, poeta y crítico francés.
Una sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe; sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra.
Anónimo
Más fácil es escribir contra la soberbia que vencerla.
Francisco de Quevedo (1580-1645) Escritor español.
La soberbia nunca baja de donde sube, porque siempre cae de donde subió.
Francisco de Quevedo (1580-1645) Escritor español.
El oro hace soberbios, y la soberbia, necios.
Refrán
La naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad y abyectos y humildes en la adversidad.
Nicolás Maquiavelo (1469-1527) Historiador, político y teórico italiano.
Ruin arquitecto es la soberbia; los cimientos pone en lo alto y las tejas en los cimientos.
Francisco de Quevedo (1580-1645) Escritor español.
La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano.
San Agustín (354-439) Obispo y filósofo.
Así como hay un arte de bien hablar, existe un arte de bien escuchar.
Epicteto de Frigia (50-135) Filósofo grecolatino.
Escucha aún a los pequeños, porque nada es despreciable en ellos.
Lucio Anneo Séneca (2 AC-65) Filósofo latino.
Saber escuchar es el mejor remedio contra la soledad, la locuacidad y la laringitis.
William George Ward (1812-1882) Escritor y teólogo inglés.