Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:

Las conquistas territoriales han servido al hombre, para esclavizar a una parte de la población que no quería perder sus tierras, y para poder robarles sus posesiones, estos pueblos fueron sometidos por la fuerza de las armas por los señoritos y los caciques que merodeaban en torno aduladores.
Un clamor se asentimiento general subió desde las primeras filas de los Templarios.
-Hombres que lucharon con entusiasmo por mejorar la pésima coedición en la cual sobrevive una parte de la humanidad, en muchas naciones de la Tierra. Pueblos que deberían de vivir pletóricos de alimentos y abundancia, arrastran sus vacías vidas por la más espantosa miseria a causa del derroche y la explotación de su existencia, por los caciques de turno.
Las conquistas territoriales han servido al hombre, para esclavizar a una parte de la población que no quería perder sus tierras, y para poder robarles sus posesiones, estos pueblos fueron sometidos por la fuerza de las armas por los señoritos y los caciques que merodeaban en torno aduladores.
-En las Ardenas, hermanos, fue donde la confianza y el orgullo mal llevado fue mortal para el Temple y también para algún caballero que estaba presente el día que se inmolaron en aras de la estupidez.
- ¡Yo estuve allí, y me salve por un exceso de celo de mis propios hombres! Y contemplé todo lo que allí paso con mis propios ojos.
- ¡Fue el asesinato colectivo de los hombres fieles a Cristo y a su mensaje de misericordia!
-Hombres que lucharon con entusiasmo por mejorar la pésima coedición en la cual sobrevive una parte de la humanidad, en muchas naciones de la Tierra. Pueblos que deberían de vivir pletóricos de alimentos y abundancia, arrastran sus vacías vidas por la más espantosa miseria a causa del derroche y la explotación de su existencia, por los caciques de turno.
El hombre de la rosa continuó en el mismo tono:
-La verdad histórica resplandecerá, si nosotros los templarios sabemos hacer bien las cosas, y no nos sucede por exceso de confianza lo acaecido en el pasado.
-En las Ardenas, hermanos, fue donde la confianza y el orgullo mal llevado fue mortal para el Temple y también para algún caballero que estaba presente el día que se inmolaron en aras de la estupidez.
- ¡Yo estuve allí, y me salve por un exceso de celo de mis propios hombres! Y contemplé todo lo que allí paso con mis propios ojos.
- ¡Fue el asesinato colectivo de los hombres fieles a Cristo y a su mensaje de misericordia!
Un largísimo rumor de aprobación general, surgió desde las secas gargantas de más de un centenar de superiores presentes en la reunión.
El hombre de la rosa continuó en el mismo tono:
-La verdad histórica resplandecerá, si nosotros los templarios sabemos hacer bien las cosas, y no nos sucede por exceso de confianza lo acaecido en el pasado.
- ¡La Orden, queridos hermanos en Cristo, ha sido humillada de nuevo, por los esbirros que acabaron con la existencia de nuestro Gran Maestre Jacques de Molay y los caballeros templarios!
- ¡El Temple no consentirá que la Iglesia de Roma haga más vejaciones a nuestra Orden!
Un largísimo rumor de aprobación general, surgió desde las secas gargantas de más de un centenar de superiores presentes en la reunión.
La reunión con los principales miembros europeos del Temple económico, comenzó en el edificio que la Orden tenía antes en la calle Blas de Bruxelas. Las palabras del hombre de la rosa resonaron entre las paredes del vasto salón, cómo si su boca fuese la larga cola de duros latigazos que restallaran sin piedad delante de los caballeros allí reunidos.
- ¡La Orden, queridos hermanos en Cristo, ha sido humillada de nuevo, por los esbirros que acabaron con la existencia de nuestro Gran Maestre Jacques de Molay y los caballeros templarios!
- ¡El Temple no consentirá que la Iglesia de Roma haga más vejaciones a nuestra Orden!
Las reservas de oro del Temple habían mermado, después de la derrota sufrida por los quiromantes secretos del vaticano en el bosque de las Ardenas en Bélgica y ahora era el momento de reponer los fondos secretos del Temple que fueron depositados por los hombres de Molay en Cantabria, des-pués del asesinato en la hoguera del estado mayor de la Orden en esa triste época.
Era su gran empeño y era su más anhelante deseo y voto a Cristo que lo conseguiría.
La reunión con los principales miembros europeos del Temple económico, comenzó en el edificio que la Orden tenía antes en la calle Blas de Bruxelas. Las palabras del hombre de la rosa resonaron entre las paredes del vasto salón, cómo si su boca fuese la larga cola de duros latigazos que restallaran sin piedad delante de los caballeros allí reunidos.
Y mientras todo eso sucedía en la región española de Cantabria, el Maestre, el hombre de la rosa, se entrevistaba en París con el Gran Maestre Mundial del Temple, que era lo que había quedado vivo de los antiguos miembros del Temple de Guatire. Lo que Setroc quería, era tratar de encender de nuevo la tea de la Orden lo más rápidamente posible en el resto de Europa. La Orden necesitaba apoyos de la importante y poderosa trama de los industriales y de las finanzas, para que los hombres de Cristo se ... (ver texto completo)
Las reservas de oro del Temple habían mermado, después de la derrota sufrida por los quiromantes secretos del vaticano en el bosque de las Ardenas en Bélgica y ahora era el momento de reponer los fondos secretos del Temple que fueron depositados por los hombres de Molay en Cantabria, des-pués del asesinato en la hoguera del estado mayor de la Orden en esa triste época.
Era su gran empeño y era su más anhelante deseo y voto a Cristo que lo conseguiría.
Silenciosamente partieron todos por la noche hacía el destino, sintiendo dentro de sus almas el calor y la emoción por la enorme tarea que les aguardaba a todos. Campo Corona sabía que las dificultades eran muchas, sin añadir los muchos inconvenientes que encontraría entre los muchos sicarios del Papa.
Corona presentía que los hombres del Papa esta-ban esperando en algún lugar del valle de Liébana para liquidarles sin piedad y sin compasión alguna.
Mientras tanto Rafael se encargaba en el pueblo ... (ver texto completo)
Y mientras todo eso sucedía en la región española de Cantabria, el Maestre, el hombre de la rosa, se entrevistaba en París con el Gran Maestre Mundial del Temple, que era lo que había quedado vivo de los antiguos miembros del Temple de Guatire. Lo que Setroc quería, era tratar de encender de nuevo la tea de la Orden lo más rápidamente posible en el resto de Europa. La Orden necesitaba apoyos de la importante y poderosa trama de los industriales y de las finanzas, para que los hombres de Cristo se ... (ver texto completo)
Capitulo 20
Campo Corona estaba por orden de su Maestre con el mando y el control de la expedición al Valle de Liébana para poder conseguir rescatar el Arca de la Alianza de la cripta y trasladarla para finalizar la operación “Paraíso Terrenal” en la zona de Cos en Cantabria. Los preparativos para la marcha de los expedicionarios al Valle habían sido prolijamente preparados por el intendente de la Orden, Ramón Sainz de Baranda, que se había dedicado en cuerpo y alma a ese empeño, y hacer lo que ... (ver texto completo)
Silenciosamente partieron todos por la noche hacía el destino, sintiendo dentro de sus almas el calor y la emoción por la enorme tarea que les aguardaba a todos. Campo Corona sabía que las dificultades eran muchas, sin añadir los muchos inconvenientes que encontraría entre los muchos sicarios del Papa.
Corona presentía que los hombres del Papa esta-ban esperando en algún lugar del valle de Liébana para liquidarles sin piedad y sin compasión alguna.
Mientras tanto Rafael se encargaba en el pueblo ... (ver texto completo)
El Hombre de la Rosa tomo la decisión más difícil de su vida. Empezar la enorme tarea otra vez con el Arca de Dios y desplazarla hasta el pueblo de Cos en el más absoluto secreto. Era su labor, y a él dedicaría si hacía falta, los últimos años de su vida en la tierra para poder conseguirlo
Capitulo 20
Campo Corona estaba por orden de su Maestre con el mando y el control de la expedición al Valle de Liébana para poder conseguir rescatar el Arca de la Alianza de la cripta y trasladarla para finalizar la operación “Paraíso Terrenal” en la zona de Cos en Cantabria. Los preparativos para la marcha de los expedicionarios al Valle habían sido prolijamente preparados por el intendente de la Orden, Ramón Sainz de Baranda, que se había dedicado en cuerpo y alma a ese empeño, y hacer lo que ... (ver texto completo)
Sagisama fue el nombre que los antiguos hombres de la montaña habían dado a la ciudad secreta por los misterios que se confinaban dentro de ella.
También lo hicieron, por las creencias de habitar los antiguos dioses en las oscuras y viejas cuevas.
Aunque ningún ser humano había estado jamás en la ciudad, ni siquiera Remigio había estado dentro como guardián de la quinta puerta. El Temple era el siguiente paso para utilizar la llave de Sagisama y trabajar todos en una larga paz en favor de Cristo ... (ver texto completo)
El Hombre de la Rosa tomo la decisión más difícil de su vida. Empezar la enorme tarea otra vez con el Arca de Dios y desplazarla hasta el pueblo de Cos en el más absoluto secreto. Era su labor, y a él dedicaría si hacía falta, los últimos años de su vida en la tierra para poder conseguirlo
Cuando en Torrelavega recibieron esas tan gratas noticias los hidalgos templarios se enorgullecieron por acertar en el empeño de situar los objetos más sagrados de Dios dentro del Paraíso.
Y cómo estaban cerca de conseguirlo, los pasos a seguir eran fundamentales para que la Orden del Temple pudiese desarrollar su estrategia a fondo.
Se trataba de llevar a ese territorio tan sagrado del Creador al Arca y deponerla en el Jardín del Edén para siempre.
Sagisama fue el nombre que los antiguos hombres de la montaña habían dado a la ciudad secreta por los misterios que se confinaban dentro de ella.
También lo hicieron, por las creencias de habitar los antiguos dioses en las oscuras y viejas cuevas.
Aunque ningún ser humano había estado jamás en la ciudad, ni siquiera Remigio había estado dentro como guardián de la quinta puerta. El Temple era el siguiente paso para utilizar la llave de Sagisama y trabajar todos en una larga paz en favor de Cristo ... (ver texto completo)
Porque el bueno de Remigio, aún no sabía que los dos templarios que vigilaban atentamente sus pa-sos le habían colocado micrófonos en la Iglesia y estaban enterados de las palabras dichas a Remigio por los dos enérgicos Arcángeles que custodiaba la ciudad por encargo del Señor.
Cuando en Torrelavega recibieron esas tan gratas noticias los hidalgos templarios se enorgullecieron por acertar en el empeño de situar los objetos más sagrados de Dios dentro del Paraíso.
Y cómo estaban cerca de conseguirlo, los pasos a seguir eran fundamentales para que la Orden del Temple pudiese desarrollar su estrategia a fondo.
Se trataba de llevar a ese territorio tan sagrado del Creador al Arca y deponerla en el Jardín del Edén para siempre.
Cuando la voz concluyo y la nube desapareció de la Iglesia, Remigio muy nervioso y casi temblando abandonó el bello templo cerrando la puerta detrás de él. Nada hacía presagiar al guardián de la llave, el enorme cambio que desde hoy se iba a producir en los futuros acontecimientos.
Porque el bueno de Remigio, aún no sabía que los dos templarios que vigilaban atentamente sus pa-sos le habían colocado micrófonos en la Iglesia y estaban enterados de las palabras dichas a Remigio por los dos enérgicos Arcángeles que custodiaba la ciudad por encargo del Señor.
No había Remigio aún concluido de proferir estas palabras, cuando brotaron inmaculados vapores de los intersticios de las pulidas piedras que formaban la pared y cubriéndole totalmente con sus calidos efluvios le anunciaron con fuerza y con resonancia con las siguientes palabras:
- ¡Guardián eres de Sagisama y cómo fiel guardián morirás en el empeño sin ayuda Divina posible!
- ¡Remigio, tú función se acabara cuando la puerta de la ciudad de tu Dios se abra a los seres humanos que anhelan contemplar ... (ver texto completo)
Cuando la voz concluyo y la nube desapareció de la Iglesia, Remigio muy nervioso y casi temblando abandonó el bello templo cerrando la puerta detrás de él. Nada hacía presagiar al guardián de la llave, el enorme cambio que desde hoy se iba a producir en los futuros acontecimientos.
Las palabras surgieron de la garganta de Remigio cavernosas y claras:
-Conifur… Amasias… Sagisama…
¡Debéis favorecer que penetre el flujo humano en el alma inmortal!
¡Yo que soy Egale, el de la puerta secreta, os pido protección omnipotente para mí y para mí hermana Casilda que es una fiel devota de Hermes!
No había Remigio aún concluido de proferir estas palabras, cuando brotaron inmaculados vapores de los intersticios de las pulidas piedras que formaban la pared y cubriéndole totalmente con sus calidos efluvios le anunciaron con fuerza y con resonancia con las siguientes palabras:
- ¡Guardián eres de Sagisama y cómo fiel guardián morirás en el empeño sin ayuda Divina posible!
- ¡Remigio, tú función se acabara cuando la puerta de la ciudad de tu Dios se abra a los seres humanos que anhelan contemplar ... (ver texto completo)
Encomendándose fervorosamente como todos los días al Señor, Remigio se reclinó ante el bello altar de la antigua Iglesia y pidió que le protegiese de la desatada ambición del Temple.
Acto seguido Remigio dirigió sus pasos hasta tener delante de sus ojos la mitad de la parte posterior y creyendo que ningún mortal le oía, pronunció unas extrañas invocaciones y palabras, al tener delante de su cara una lapida de piedra, que representaba en un bello relieve a los actos más significativos del juicio ... (ver texto completo)
Las palabras surgieron de la garganta de Remigio cavernosas y claras:
-Conifur… Amasias… Sagisama…
¡Debéis favorecer que penetre el flujo humano en el alma inmortal!
¡Yo que soy Egale, el de la puerta secreta, os pido protección omnipotente para mí y para mí hermana Casilda que es una fiel devota de Hermes!
Cuando Remigio entró en el templo muy temprano por la mañana, estaba siendo vigilado con atención por los dos honorables templarios que se habían quedado a vivir en el pueblo. Porque su misión se basaba únicamente en seguir de cerca todos los pa-sos que daban el tabernero y su hermana en todas sus salidas por la circunscripción y por la aldea.
Y toda la información y las novedades que había la trasmitían todos los días por el radio transmisor a la sede del Temple de Torrelavega.
Encomendándose fervorosamente como todos los días al Señor, Remigio se reclinó ante el bello altar de la antigua Iglesia y pidió que le protegiese de la desatada ambición del Temple.
Acto seguido Remigio dirigió sus pasos hasta tener delante de sus ojos la mitad de la parte posterior y creyendo que ningún mortal le oía, pronunció unas extrañas invocaciones y palabras, al tener delante de su cara una lapida de piedra, que representaba en un bello relieve a los actos más significativos del juicio ... (ver texto completo)
La portada de la hermosa Iglesia, con una mezcla de estilos que iban desde el románico al gótico, se encaraba a los feligreses con una extensa y amplia sarta de figuras esculpidas en la piedra de forma y aspecto satánico que a cristianos menos valientes les daba temor el contemplarlos. Cómo el pequeño pueblo no tenía párroco, al cura que le tocaba cele-brar la misa, es el que debía de realizar todos los domingos, la penosa y verdadera peregrinación de los antiguos fieles devotos que caminaban por ... (ver texto completo)
Cuando Remigio entró en el templo muy temprano por la mañana, estaba siendo vigilado con atención por los dos honorables templarios que se habían quedado a vivir en el pueblo. Porque su misión se basaba únicamente en seguir de cerca todos los pa-sos que daban el tabernero y su hermana en todas sus salidas por la circunscripción y por la aldea.
Y toda la información y las novedades que había la trasmitían todos los días por el radio transmisor a la sede del Temple de Torrelavega.
El valle donde estaba enclavada la pequeña aldea de Cos resplandecía de intensos tonos de un fuerte verdor, que complacía la vista a pesar del plomizo cúmulo de penetrantes nubes que pululaban por el grisáceo firmamento.
La portada de la hermosa Iglesia, con una mezcla de estilos que iban desde el románico al gótico, se encaraba a los feligreses con una extensa y amplia sarta de figuras esculpidas en la piedra de forma y aspecto satánico que a cristianos menos valientes les daba temor el contemplarlos. Cómo el pequeño pueblo no tenía párroco, al cura que le tocaba cele-brar la misa, es el que debía de realizar todos los domingos, la penosa y verdadera peregrinación de los antiguos fieles devotos que caminaban por ... (ver texto completo)
Disfrutando de la inmortalidad y de la infinita alegría que supone el vivir siempre al lado de sus seres queridos sin más sufrimientos y sin tener que hacer esfuerzo físico alguno para que todos ellos puedan comer.
El valle donde estaba enclavada la pequeña aldea de Cos resplandecía de intensos tonos de un fuerte verdor, que complacía la vista a pesar del plomizo cúmulo de penetrantes nubes que pululaban por el grisáceo firmamento.
Los dioses de las infinitas religiones que hay sobre el planeta se alegrarían de ver a todos los humanos unidos y contentos.
Disfrutando de la inmortalidad y de la infinita alegría que supone el vivir siempre al lado de sus seres queridos sin más sufrimientos y sin tener que hacer esfuerzo físico alguno para que todos ellos puedan comer.
En los tiempos nuevos que corrían, debían ser más cuidadosos en las siguientes operaciones secretas que emprenderían en Cos y en Liébana. Y ha unir en un extraordinario lugar a dos principales signos sagrados para la humanidad. Llevar el instrumento de Dios hasta el Paraíso Terrenal, para el posterior disfrute de unos auténticos héroes civilizados, si es que logran realizar esa extraordinaria hazaña.
Los dioses de las infinitas religiones que hay sobre el planeta se alegrarían de ver a todos los humanos unidos y contentos.
Capitulo 19
La noche caía acompañada de una poderosa lluvia torrencial la cual saturaba de abundancia de agua a los arroyos que corrían por las empinadas laderas de las colinas. Riachuelos que se desbordaban por el torrencial aguacero y arrasaban todo a su paso hasta que el agua llegada al valle, y que después, con fuerza arrolladora expandía su poder sobre las extensas praderas inundándolas temporalmente.
La tristeza plomiza de Cantabria se juntaba con el ansia de los pocos templarios que quedaban ... (ver texto completo)
En los tiempos nuevos que corrían, debían ser más cuidadosos en las siguientes operaciones secretas que emprenderían en Cos y en Liébana. Y ha unir en un extraordinario lugar a dos principales signos sagrados para la humanidad. Llevar el instrumento de Dios hasta el Paraíso Terrenal, para el posterior disfrute de unos auténticos héroes civilizados, si es que logran realizar esa extraordinaria hazaña.
El no tenia a ningún personaje que le esperase o se compadeciese de su sufrimiento y del aislamiento que padecía desde que su difunto hermano le había propuesto para ser Cardenal de la Iglesia. Ahora ya era muy tarde para rectificar su vida y enderezarla en otro sentido que quizá fuese más adecuado para él, pero ya no tenía tiempo suficiente para ser uno de los rectos ciudadanos de Italia, se había torcido con la placentera y cómoda ayuda de toda índole que le habían proporcionado sus padres algo ... (ver texto completo)
Capitulo 19
La noche caía acompañada de una poderosa lluvia torrencial la cual saturaba de abundancia de agua a los arroyos que corrían por las empinadas laderas de las colinas. Riachuelos que se desbordaban por el torrencial aguacero y arrasaban todo a su paso hasta que el agua llegada al valle, y que después, con fuerza arrolladora expandía su poder sobre las extensas praderas inundándolas temporalmente.
La tristeza plomiza de Cantabria se juntaba con el ansia de los pocos templarios que quedaban ... (ver texto completo)
La oronda gordura de Montini le hacía ser glotón por pura necesidad física, a pesar de las cantidades ingentes de colesterol que este siervo de Dios tenía en las paredes de sus venas, que le presagiaban un fatal desenlace. El camino que llevaba el Cardenal, que sería pronto dramático, apenas le importaba, el parecer de sus médicos y de las demás gentes que se hacían llamar sus amigos, era lo más importante para el apocalíptico ego que su familia tenía desde su juventud.
El no tenia a ningún personaje que le esperase o se compadeciese de su sufrimiento y del aislamiento que padecía desde que su difunto hermano le había propuesto para ser Cardenal de la Iglesia. Ahora ya era muy tarde para rectificar su vida y enderezarla en otro sentido que quizá fuese más adecuado para él, pero ya no tenía tiempo suficiente para ser uno de los rectos ciudadanos de Italia, se había torcido con la placentera y cómoda ayuda de toda índole que le habían proporcionado sus padres algo ... (ver texto completo)
Los preparativos para empezar la difícil misión por la parte que le tocaba al Monasterio de San Martín estaban preparados y programados por los monjes. Los miembros de la Iglesia que se habían agregado junto con el Cardenal Montini, se encontraban en la fase primaria de la elaboración preparatoria y no sabían aún cuando empezarían a ser operativos de verdad, ni sabían cuando estarían preparados para empezar sus verdaderas labores de comisarios para desenmascarar a los templarios antipapas. Ningún ... (ver texto completo)
La oronda gordura de Montini le hacía ser glotón por pura necesidad física, a pesar de las cantidades ingentes de colesterol que este siervo de Dios tenía en las paredes de sus venas, que le presagiaban un fatal desenlace. El camino que llevaba el Cardenal, que sería pronto dramático, apenas le importaba, el parecer de sus médicos y de las demás gentes que se hacían llamar sus amigos, era lo más importante para el apocalíptico ego que su familia tenía desde su juventud.
Los demás no contaban para ningún planteamiento serio y razonable de supervivencia, y todos podían ser sacrificados si ello fuese necesario en aras de la gloria y el honor del Sagrado Colegio Cardenalicio y del Papa como cabeza de la Iglesia.
Los preparativos para empezar la difícil misión por la parte que le tocaba al Monasterio de San Martín estaban preparados y programados por los monjes. Los miembros de la Iglesia que se habían agregado junto con el Cardenal Montini, se encontraban en la fase primaria de la elaboración preparatoria y no sabían aún cuando empezarían a ser operativos de verdad, ni sabían cuando estarían preparados para empezar sus verdaderas labores de comisarios para desenmascarar a los templarios antipapas. Ningún ... (ver texto completo)
Ninguno de estos sencillos planteamientos pasaba por la senil cabeza del agasajado Cardenal Montini que se hallaba muy mimado en el Monasterio entre gasas y algodones, por ser la autoridad eclesiástica y, única, que había ahora en la zona de Liébana.
Los demás no contaban para ningún planteamiento serio y razonable de supervivencia, y todos podían ser sacrificados si ello fuese necesario en aras de la gloria y el honor del Sagrado Colegio Cardenalicio y del Papa como cabeza de la Iglesia.
Cristo, siempre según los historiadores religiosos, nos decía siempre, que el reino donde habitaba su padre no se hallaba en el interior del planeta tierra. Y no pertenecía el Paraíso del amado Padre, Dios, un brutal mundo en donde los hombres se mataban unos a otros sin compasión alguna.
Ninguno de estos sencillos planteamientos pasaba por la senil cabeza del agasajado Cardenal Montini que se hallaba muy mimado en el Monasterio entre gasas y algodones, por ser la autoridad eclesiástica y, única, que había ahora en la zona de Liébana.
Todos los inicios del cristianismo se basan, no en el ejemplo misericordioso de Cristo, sino que son el reflejo del pensamiento y de las escrituras de los escribas que amañaban la historia dándola la forma que fuera más conveniente, para poder así, con sus artificiales argumentos, poder fanatizar a las masas de dóciles borregos que no tenían criterios propios ni voluntad. Ellos solo tenían hambre y miseria, y con este mísero bagaje y con la escasa preparación e inteligencia, cualquier desaprensivo ... (ver texto completo)
Cristo, siempre según los historiadores religiosos, nos decía siempre, que el reino donde habitaba su padre no se hallaba en el interior del planeta tierra. Y no pertenecía el Paraíso del amado Padre, Dios, un brutal mundo en donde los hombres se mataban unos a otros sin compasión alguna.
El desecamiento de las vehementes proclamas que del pulpito hacían los sacerdotes desde las Iglesias se había enjugado, y la gente del pueblo que tenía más preparación, contradecía las aburridas charlas de los monótonos evangelios con argumentaciones serias y reflexivas, las cuales desmontan la enorme comedia religiosa que existía en todos los antiguos escritos sagrados.
Todos los inicios del cristianismo se basan, no en el ejemplo misericordioso de Cristo, sino que son el reflejo del pensamiento y de las escrituras de los escribas que amañaban la historia dándola la forma que fuera más conveniente, para poder así, con sus artificiales argumentos, poder fanatizar a las masas de dóciles borregos que no tenían criterios propios ni voluntad. Ellos solo tenían hambre y miseria, y con este mísero bagaje y con la escasa preparación e inteligencia, cualquier desaprensivo ... (ver texto completo)
La Iglesia finalizaría la tarea que comenzó un día en Francia y después ella podía descansar tranquila y en paz los próximos siglos, con un amen piadoso y religioso que relajaría durante un cierto tiempo al Papa y a la Curia romana y la prepararía para los tiempos que por falta de credo se aproximaban.
El desecamiento de las vehementes proclamas que del pulpito hacían los sacerdotes desde las Iglesias se había enjugado, y la gente del pueblo que tenía más preparación, contradecía las aburridas charlas de los monótonos evangelios con argumentaciones serias y reflexivas, las cuales desmontan la enorme comedia religiosa que existía en todos los antiguos escritos sagrados.
El Abad, que tenía un comportamiento en la mesa algo más recatado que su anfitrión, le adulaba sin cesar, sabiendo que los cerdos eran más pulcros y más recatados que lo que le demostraba su santo huésped. Le dejaba hacer por el bien de esa difícil empresa que entre todos los siervos de la Iglesia y los miembros de la masonería iban a comenzar en contra del Temple.
La Iglesia finalizaría la tarea que comenzó un día en Francia y después ella podía descansar tranquila y en paz los próximos siglos, con un amen piadoso y religioso que relajaría durante un cierto tiempo al Papa y a la Curia romana y la prepararía para los tiempos que por falta de credo se aproximaban.
El Cardenal Montini contento por la marcha de los acontecimientos se enfrascó de lleno en saborear la sabrosa comida, sin reparar si el Abad le seguía en la intemperancia y el ritmo glotón que llevaba el fiel representante del Papa en Cantabria.
La baba grasienta le corría a raudales por entre los labios y las mejillas, al morder con verdadera ansia y buen apetito los perniles de carne de oveja joven recién asada, mientras de rato en tanto el Cardenal se refregaba sus pringosas manos en un babero ... (ver texto completo)
El Abad, que tenía un comportamiento en la mesa algo más recatado que su anfitrión, le adulaba sin cesar, sabiendo que los cerdos eran más pulcros y más recatados que lo que le demostraba su santo huésped. Le dejaba hacer por el bien de esa difícil empresa que entre todos los siervos de la Iglesia y los miembros de la masonería iban a comenzar en contra del Temple.
Cuando estuvieron los dos religiosos bien sentados en las cómodas sillas de la enorme mesa de caoba. Mesa que estaba repleta de infinidad de variadas y condimentadas viandas de todas clases, y además, estaba ornada con variados y exóticos frutos de los que cultivan con sacrificio y sudor los clérigos del Monasterio. Todo lo que una mente glotona alcan-zase ha imaginar, en guisos, se hallaba en la mesa del comedor ese día.
El Cardenal Montini contento por la marcha de los acontecimientos se enfrascó de lleno en saborear la sabrosa comida, sin reparar si el Abad le seguía en la intemperancia y el ritmo glotón que llevaba el fiel representante del Papa en Cantabria.
La baba grasienta le corría a raudales por entre los labios y las mejillas, al morder con verdadera ansia y buen apetito los perniles de carne de oveja joven recién asada, mientras de rato en tanto el Cardenal se refregaba sus pringosas manos en un babero ... (ver texto completo)
La cocina de la Abadía, tenía en la zona, una gran reputación de buen gusto, buen condimento y buen vino.
Cuando estuvieron los dos religiosos bien sentados en las cómodas sillas de la enorme mesa de caoba. Mesa que estaba repleta de infinidad de variadas y condimentadas viandas de todas clases, y además, estaba ornada con variados y exóticos frutos de los que cultivan con sacrificio y sudor los clérigos del Monasterio. Todo lo que una mente glotona alcan-zase ha imaginar, en guisos, se hallaba en la mesa del comedor ese día.
El Cardenal Montini y el Abad, algo más relajados por la fuerte tensión padecida, se marcharon hasta el amplio comedor de la Abadía, para degustar en solitario el apetitoso, abundante y calido desayuno que les habían preparado los monjes.
La cocina de la Abadía, tenía en la zona, una gran reputación de buen gusto, buen condimento y buen vino.
Las tareas de vigilancia y el control de los lugares y los puntos clave, para tratar de hallar el lugar en donde pudiese hallarse el Temple y sus templarios de Torrelavega, se distribuyeron convenientemente dentro de los muros del Monasterio y por eso cada uno de los miembro sabía lo que tendría que hacer de ahora en adelante.
El Cardenal Montini y el Abad, algo más relajados por la fuerte tensión padecida, se marcharon hasta el amplio comedor de la Abadía, para degustar en solitario el apetitoso, abundante y calido desayuno que les habían preparado los monjes.
El claustro de la Orden Benedictina estaba reunido en el salón principal del monasterio de San Martín, en un conclave que se componía mayoritariamente de agentes secretos de la Iglesia. En donde todos se afanaban y tomaban notas para no perder ni un ápice de discursos y preparativos que los mandos ejecutivos de la Congregación de la Fe del Colegio Vaticano señalaban.
Las tareas de vigilancia y el control de los lugares y los puntos clave, para tratar de hallar el lugar en donde pudiese hallarse el Temple y sus templarios de Torrelavega, se distribuyeron convenientemente dentro de los muros del Monasterio y por eso cada uno de los miembro sabía lo que tendría que hacer de ahora en adelante.
Toda la materia nacía y moría sin pausa ni respiro creando mudablemente las fantásticas caprichosas, y la más extravagante forma viva que a los dioses antiguos se les antojase de crear y daban al espacio tiempo la forma conveniente para que cada una de las especies se amoldase a su circunstancia casual.
El claustro de la Orden Benedictina estaba reunido en el salón principal del monasterio de San Martín, en un conclave que se componía mayoritariamente de agentes secretos de la Iglesia. En donde todos se afanaban y tomaban notas para no perder ni un ápice de discursos y preparativos que los mandos ejecutivos de la Congregación de la Fe del Colegio Vaticano señalaban.
Era un eterno ciclo que se devoraba a sí mismo en el tiempo, mientras el Universo se transformaba en el ordenado caos que se auto programaba sin cesar ni un instante.
Toda la materia nacía y moría sin pausa ni respiro creando mudablemente las fantásticas caprichosas, y la más extravagante forma viva que a los dioses antiguos se les antojase de crear y daban al espacio tiempo la forma conveniente para que cada una de las especies se amoldase a su circunstancia casual.
¿Porque los seres vivos que habitan el Universo se alimentaban de la vida que creaban para sobrevivir en el tiempo, y en un espacio que no perdonaba al hombre cuando le llegaba la muerte?
Era un eterno ciclo que se devoraba a sí mismo en el tiempo, mientras el Universo se transformaba en el ordenado caos que se auto programaba sin cesar ni un instante.
La vida se desarrolla dentro del planeta, de manera constante y armoniosa mientras el hombre se man-tenga neutral y tranquilo con especies que cohabi-tan a su alrededor. Pero llega el aciago día en que los humanos probaron la carne de los animales, y en este preciso instante fue cuando el hombre que habitaba la tierra entró en un laberinto infernal que era depredación y muerte para otros seres vivos.
¿Porque los seres vivos que habitan el Universo se alimentaban de la vida que creaban para sobrevivir en el tiempo, y en un espacio que no perdonaba al hombre cuando le llegaba la muerte?
Capitulo 18
La tarde languidecía en el vasto y rojo horizonte que dejaban entrever las escasas acumulaciones de nubes que tenía de día el firmamento, y era enton-ces, cuando la naturaleza se abrevia a demostrar al hombre que no estaba solo en la superficie de la tierra, que dentro del planeta vivían una infinidad de seres que respiraban y vivían junto al hombre, sin dificultar en nada su actividad biológica.
La vida se desarrolla dentro del planeta, de manera constante y armoniosa mientras el hombre se man-tenga neutral y tranquilo con especies que cohabi-tan a su alrededor. Pero llega el aciago día en que los humanos probaron la carne de los animales, y en este preciso instante fue cuando el hombre que habitaba la tierra entró en un laberinto infernal que era depredación y muerte para otros seres vivos.
Aun cuando después de la muerte de sus padres la convivencia se relajó algo en la casa, la costumbre de austeridad y virtuosidad se mantuvo siempre en la vida diaria de los hermanos. Remigio en vida de sus padres se embarcó como marino y navegó por los mares del mundo, hasta que su anciano padre le reclamó urgentemente a su lado para que tomara el relevo en la custodia y la vigilancia del acceso a la quinta puerta y para que protegiese el secreto y la tenencia de la quinta llave. Los agentes enviados ... (ver texto completo)
Capitulo 18
La tarde languidecía en el vasto y rojo horizonte que dejaban entrever las escasas acumulaciones de nubes que tenía de día el firmamento, y era enton-ces, cuando la naturaleza se abrevia a demostrar al hombre que no estaba solo en la superficie de la tierra, que dentro del planeta vivían una infinidad de seres que respiraban y vivían junto al hombre, sin dificultar en nada su actividad biológica.
Remigio y ella, se llevaban formidablemente bien en esta extraña correspondencia que tenían los dos hermanos en todas las funciones de unas esotéricas vidas que se dedicaban a preservar los valores de la civilización humana y que servia para seguir los rastros en la creación divina del hombre. Casilda creía que la vida era así desde su juventud, debido fundamentalmente al enorme aislamiento social al cual había estado sometida por sus severos padres, que siendo masónicos no dejaban a sus hijos en ... (ver texto completo)
Aun cuando después de la muerte de sus padres la convivencia se relajó algo en la casa, la costumbre de austeridad y virtuosidad se mantuvo siempre en la vida diaria de los hermanos. Remigio en vida de sus padres se embarcó como marino y navegó por los mares del mundo, hasta que su anciano padre le reclamó urgentemente a su lado para que tomara el relevo en la custodia y la vigilancia del acceso a la quinta puerta y para que protegiese el secreto y la tenencia de la quinta llave. Los agentes enviados ... (ver texto completo)
Casilda, viciosa, ramoneaba cacahuetes detrás del mostrador de la tienda bar; que tenía más mierda y más solera antigua que la barrica de vino que tenía Nerón en su palacio de Roma antes de incendiar la ciudad. Ella presentía que la depresión que tenía su hermano, era debida a la responsabilidad de ser el guardián de la quinta llave y además por la soledad y por el obligado aislamiento del ineludible com-promiso masónico.
Remigio y ella, se llevaban formidablemente bien en esta extraña correspondencia que tenían los dos hermanos en todas las funciones de unas esotéricas vidas que se dedicaban a preservar los valores de la civilización humana y que servia para seguir los rastros en la creación divina del hombre. Casilda creía que la vida era así desde su juventud, debido fundamentalmente al enorme aislamiento social al cual había estado sometida por sus severos padres, que siendo masónicos no dejaban a sus hijos en ... (ver texto completo)