Jesús fue sacrificado en la colina del monte de las ejecuciones llamado, El Gólgota, y fue crucificado con dos ladrones que sufrieron su mismo martirio y tuvieron el coraje de pedir el perdón arrepentido, para que intercediese ente el creador y les acogiese en su seno.
Jesús compadecido se lo concedió a los dos.
El centurión que mandaba la ejecución viendo que los tres estaban aparentemente muertos, se aseguró clavando su lanza en el costado de los tres reos, y notando que todos habían muerto, se retiró con sus soldados hacía Jerusalén.
En ese mismo instante se produjo en toda la zona de Jerusalén un fuerte terremoto, que fue seguido por un extraño silencio y por la oscuridad total. Lo que hizo escapar despavoridos y muy asustados a los crueles espectadores de triple suplicio, gritando aterrorizados:
- ¡Hemos dado muerte al hijo del señor!
- ¡Nunca perdonará el creador a Israel!
Jesús fue sacrificado en la colina del monte de las ejecuciones llamado, El Gólgota, y fue crucificado con dos ladrones que sufrieron su mismo martirio y tuvieron el coraje de pedir el perdón arrepentido, para que intercediese ente el creador y les acogiese en su seno.
Jesús compadecido se lo concedió a los dos.
Entonces el divino Jesús se retorció entre los palos del tormento de la cruz y después de provocar en su cuerpo dolorido una tirante rigidez, al instante desplomó su cuerpo sobre sí mismo y el Arcángel enviado a la tierra al expirar saliendo de su cuerpo carnal fue trasladado hacía la ciudad submarina de Luzbel.
En ese mismo instante se produjo en toda la zona de Jerusalén un fuerte terremoto, que fue seguido por un extraño silencio y por la oscuridad total. Lo que hizo escapar despavoridos y muy asustados a los crueles espectadores de triple suplicio, gritando aterrorizados:
- ¡Hemos dado muerte al hijo del señor!
- ¡Nunca perdonará el creador a Israel!
Cuando el intenso dolor de sus heridas le despertó de nuevo sus pulmones apenas podían respirar por la falta de aire. Pero el Arcángel Jesús haciendo un formidable esfuerzo se empinó sobre si mismo y estiró sus miembros doloridos para poder tomar una bocanada del aire que le faltaba, diciendo:
- ¡Luzbel as abandonado a mi organismo divino en el cuerpo carnal de los hombres, pero en tus manos encomiendo mí espíritu eterno!
- ¡Perdona a todos los hombres Luzbel porque ellos no saben lo que hacen!
Entonces el divino Jesús se retorció entre los palos del tormento de la cruz y después de provocar en su cuerpo dolorido una tirante rigidez, al instante desplomó su cuerpo sobre sí mismo y el Arcángel enviado a la tierra al expirar saliendo de su cuerpo carnal fue trasladado hacía la ciudad submarina de Luzbel.
Cuando ya llegaba penosamente a la cima Jesús se mareo por el esfuerzo y cuando espabiló le estaban colocando el cuerpo en la cruz para crucificarle. Miró Jesús a su madre humana María y viendo en su rostro el enorme sufrimiento aumentaba en gran manera su dolor, al pensar que ahora su madre se hallaría sola en la casa porque su padre José había muerto recientemente y ahora perdía a el hijo más querido de toda la familia. Con este pensamiento fijado en el cerebro Jesús apenas sintió algún dolor cuando ... (ver texto completo)
Cuando el intenso dolor de sus heridas le despertó de nuevo sus pulmones apenas podían respirar por la falta de aire. Pero el Arcángel Jesús haciendo un formidable esfuerzo se empinó sobre si mismo y estiró sus miembros doloridos para poder tomar una bocanada del aire que le faltaba, diciendo:
- ¡Luzbel as abandonado a mi organismo divino en el cuerpo carnal de los hombres, pero en tus manos encomiendo mí espíritu eterno!
- ¡Perdona a todos los hombres Luzbel porque ellos no saben lo que hacen!
Su extrema debilidad hizo caerse tres veces sobre el empedrado de la empinada cuesta, mientras a su alrededor la gente que contemplaba los habituales espectáculos de extrema crueldad de la ejecución Romana, se recreaban, se apiadaban o se burlaban de su sufrimiento alternativamente.
Cuando ya llegaba penosamente a la cima Jesús se mareo por el esfuerzo y cuando espabiló le estaban colocando el cuerpo en la cruz para crucificarle. Miró Jesús a su madre humana María y viendo en su rostro el enorme sufrimiento aumentaba en gran manera su dolor, al pensar que ahora su madre se hallaría sola en la casa porque su padre José había muerto recientemente y ahora perdía a el hijo más querido de toda la familia. Con este pensamiento fijado en el cerebro Jesús apenas sintió algún dolor cuando ... (ver texto completo)
Ahora Jesús subía con extrema y agotadora fatiga la empinada cuesta con el madero al hombro y con los dientes fuertemente apretados rogaba a Luzbel que mitigara el dolor por la impotencia y el intenso sufrimiento para así finalizar su misión en la tierra.
Su extrema debilidad hizo caerse tres veces sobre el empedrado de la empinada cuesta, mientras a su alrededor la gente que contemplaba los habituales espectáculos de extrema crueldad de la ejecución Romana, se recreaban, se apiadaban o se burlaban de su sufrimiento alternativamente.
Además para acentuar más la burla y la mofa, los soldados le habían adornado con una burda corona al proclamarse rey entre las risas. Con la corona de zarzas espinosas en la frente que le hacían sangrar profusamente chorreándole por todo el rostro.
Ahora Jesús subía con extrema y agotadora fatiga la empinada cuesta con el madero al hombro y con los dientes fuertemente apretados rogaba a Luzbel que mitigara el dolor por la impotencia y el intenso sufrimiento para así finalizar su misión en la tierra.
La ley Romana.
María desolada por lo que le habían hecho a Jesús en el palacio de Pilatos, acompañaba a su hijo que subía con una pesada cruz de madera por la cuesta del monte calvario.
Jesús estaba muy mal y se hallaba destrozado por los salvajes y despiadados soldados romanos que le habían azotado a placer con las chanzas y burlas despectivas al reino de su padre que el predicaba.
Además para acentuar más la burla y la mofa, los soldados le habían adornado con una burda corona al proclamarse rey entre las risas. Con la corona de zarzas espinosas en la frente que le hacían sangrar profusamente chorreándole por todo el rostro.
- ¡Libera a Barrabas! Dijo fríamente el jefe de los guardias judíos.
La ley Romana.
María desolada por lo que le habían hecho a Jesús en el palacio de Pilatos, acompañaba a su hijo que subía con una pesada cruz de madera por la cuesta del montecalvario.
Jesús estaba muy mal y se hallaba destrozado por los salvajes y despiadados soldados romanos que le habían azotado a placer con las chanzas y burlas despectivas al reino de su padre que el predicaba.
Pilatos, que estaba dudando de la culpabilidad de Jesús, preguntó por última vez a los judíos que le habían traído:
-Como ahora tenemos que liberar a un preso por la pascua. ¿A quien queréis que libere al judío Jesús o libero a Barrabas el ladrón y asesino?
- ¡Libera a Barrabas! Dijo fríamente el jefe de los guardias judíos.
Jesús cansado le respondió:
-La verdad solo la tiene el hombre porque ella fue implantada en el interior de los seres humanos por el creador. Pero hay hombres que aún conociendo la verdad callan su indignidad y roban a Israel el oro del templo del creador. La verdad, Romano, es que todo hombre y todo ser viviente que habita en la tierra son los hijos del creador y la maldición y la perversidad del hombres se debe a la emanación de su pecado promiscuo en jardín del Edén.
Pilatos, que estaba dudando de la culpabilidad de Jesús, preguntó por última vez a los judíos que le habían traído:
-Como ahora tenemos que liberar a un preso por la pascua. ¿A quien queréis que libere al judío Jesús o libero a Barrabas el ladrón y asesino?
- ¿Qué es la verdad? Pregunto curioso Pilatos.
Jesús cansado le respondió:
-La verdad solo la tiene el hombre porque ella fue implantada en el interior de los seres humanos por el creador. Pero hay hombres que aún conociendo la verdad callan su indignidad y roban a Israel el oro del templo del creador. La verdad, Romano, es que todo hombre y todo ser viviente que habita en la tierra son los hijos del creador y la maldición y la perversidad del hombres se debe a la emanación de su pecado promiscuo en jardín del Edén.
- ¡Romano! Yo e venido a este mundo vuestro solo para dar testimonio de la verdadera del creador y el que quiera hallar la verdad escuchara la voz que anuncia el reino del creador de la vida a través de mis palabras.
- ¿Qué es la verdad? Pregunto curioso Pilatos.
- ¿Eres entonces rey de otro lugar?
- ¡Romano! Yo e venido a este mundo vuestro solo para dar testimonio de la verdadera del creador y el que quiera hallar la verdad escuchara la voz que anuncia el reino del creador de la vida a través de mis palabras.
Jesús le miro a los ojos y le contestó.
- ¡Romano! Mí verdadero reino no pertenece a éste mundo, ya que si ese reino existiera sobre la faz de la tierra yo enviaría a mis soldados para liberarme de esta injusticia.
- ¿Eres entonces rey de otro lugar?
Resignado e impotente ante el gran cinismo de los judíos, Pilatos ordenó entonces a los soldados de la guardia que se hiciesen cargo de Jesús y cuando el fue introducido en su palacio Pilatos se acerco a el y le preguntó curioso:
- ¿Eres tú el que es llamado rey de los judíos?
Jesús le miro a los ojos y le contestó.
- ¡Romano! Mí verdadero reino no pertenece a éste mundo, ya que si ese reino existiera sobre la faz de la tierra yo enviaría a mis soldados para liberarme de esta injusticia.
- ¡Llévenselo! Y castíguenle ustedes con su ley.
- ¡Pilatos!... Nosotros no podemos matarle!
Contesto el jefe de los guardias judíos.
Resignado e impotente ante el gran cinismo de los judíos, Pilatos ordenó entonces a los soldados de la guardia que se hiciesen cargo de Jesús y cuando el fue introducido en su palacio Pilatos se acerco a el y le preguntó curioso:
- ¿Eres tú el que es llamado rey de los judíos?
Pilatos lo que no deseaba por las órdenes políticas del consulado Romano, era tener que entrometerse en estos complicados pleitos internos de los judíos y les dijo:
- ¡Llévenselo! Y castíguenle ustedes con su ley.
- ¡Pilatos!... Nosotros no podemos matarle!
Contesto el jefe de los guardias judíos.
- ¡Si el judío que os traemos ante vuestra presencia para juzgarle no fuere un agitador y un malhechor no le habríamos detenido señor!
Pilatos lo que no deseaba por las órdenes políticas del consulado Romano, era tener que entrometerse en estos complicados pleitos internos de los judíos y les dijo:
Pilatos miro a Jesús a los ojos e impresionado por esta mirada limpia de culpa que tenía el personaje que tenía delante, le preguntó a los guardias judíos del templo:
- ¿De que delitos acusáis a éste judío?
- ¡Si el judío que os traemos ante vuestra presencia para juzgarle no fuere un agitador y un malhechor no le habríamos detenido señor!
Anas mando escoltado a Jesús ante la presencia de Pilatos que es el que debería de juzgarlo, porque es la máxima autoridad Romana de la ciudad.
Cuando el gobernador romano Poncio Pilatos supo que habían detenido los judíos al samaritano Jesús el Nazareno, salió a recibirle con la curiosidad de saber algo más sobre el famoso personaje público, al que la gente sencilla escuchaba con entusiasmo, fervor y cariño.
Pilatos miro a Jesús a los ojos e impresionado por esta mirada limpia de culpa que tenía el personaje que tenía delante, le preguntó a los guardias judíos del templo:
- ¿De que delitos acusáis a éste judío?
Los asesinos de Jesús.
Cuando los soldados judíos prendieron a Jesús y lo ataron las manos a la espalda, los discípulos que allí estaban presentes aterrados de miedo huyeron ante el temor de ser prendidos ellos también. Y le abandonaron con los soldados que le condujeron ante la presencia de Anas que era el suegro del jefe del Sanedrín.
Anas mando escoltado a Jesús ante la presencia de Pilatos que es el que debería de juzgarlo, porque es la máxima autoridad Romana de la ciudad.
Cuando el gobernador romano Poncio Pilatos supo que habían detenido los judíos al samaritano Jesús el Nazareno, salió a recibirle con la curiosidad de saber algo más sobre el famoso personaje público, al que la gente sencilla escuchaba con entusiasmo, fervor y cariño.
A ningún prepotente mandatario de la ley judía le atañe que cualquier profeta iluminado les imponga las severas reglas de la honradez y del ejemplo de la Torá y la orden divina de respetar los bienes del creador para disfrute de su pueblo elegido.
Los asesinos de Jesús.
Cuando los soldados judíos prendieron a Jesús y lo ataron las manos a la espalda, los discípulos que allí estaban presentes aterrados de miedo huyeron ante el temor de ser prendidos ellos también. Y le abandonaron con los soldados que le condujeron ante la presencia de Anas que era el suegro del jefe del Sanedrín.
Eran los prepotentes ladrones de una única ley, el robo solapado y la posterior rapiña consentida por los escribas, los Rabinos y los fariseos, del oro del templo del creador del mundo y de la vida humana en la tierra.
A ningún prepotente mandatario de la ley judía le atañe que cualquier profeta iluminado les imponga las severas reglas de la honradez y del ejemplo de la Torá y la orden divina de respetar los bienes del creador para disfrute de su pueblo elegido.
Cuando José de Arimatea finalizo de hablarles la mayoría de los allí presentes se avergonzaron y se fueron callados en silencio. Solamente se quedaron en el templo los fanáticos egoístas que querían ver a toda costa practicada la segura muerte de Jesús el Nazareno.
Eran los prepotentes ladrones de una única ley, el robo solapado y la posterior rapiña consentida por los escribas, los Rabinos y los fariseos, del oro del templo del creador del mundo y de la vida humana en la tierra.
- ¡Pero vosotros calláis lo que nos dice el llamado Jesús de Nazaret a continuación y esto lo tenemos que aclarar amados hermanos!
-Ese hombre llamado el Mesías nos dice hermanos judíos que el reino del creador no pertenece a este mundo. Y nos dice la pura verdad porque ninguno de nosotros entrará en el reino divino del creador hasta que no se halla concluido el último suspiro y el postrero aliento de nuestro cuerpo carnal.
Cuando José de Arimatea finalizo de hablarles la mayoría de los allí presentes se avergonzaron y se fueron callados en silencio. Solamente se quedaron en el templo los fanáticos egoístas que querían ver a toda costa practicada la segura muerte de Jesús el Nazareno.
- ¡Sí!... Clamaron a coro todos los presentes.
- ¡Pero vosotros calláis lo que nos dice el llamado Jesús de Nazaret a continuación y esto lo tenemos que aclarar amados hermanos!
-Ese hombre llamado el Mesías nos dice hermanos judíos que el reino del creador no pertenece a este mundo. Y nos dice la pura verdad porque ninguno de nosotros entrará en el reino divino del creador hasta que no se halla concluido el último suspiro y el postrero aliento de nuestro cuerpo carnal.
-Si blasfemáis por la caridad de un hombre bueno, cometeréis un grave pecado contra el señor.
- ¡Esa cadena entupida de sandeces y alucinaciones divinas del jefe del Sanedrín sólo están fomentadas por la envidia y los celos de todos los que se han enriquecido a la sombra del creador y con el tesoro del templo de Israel!
- ¿Jesús decís que se hace llamar rey?
- ¡Nosotros los Hebreos somos un pueblo creyente y por la caridad de un hombre justo no podemos condenar esta bondad ni la misericordia de nadie y menos la del piadoso Jesús!
- ¿Decís que se hace llamar hijo del Señor?
- ¡Cierto que Jesús es el hijo del creador! Como lo somos también todos los Judíos de Israel.
- ¿Acaso vosotros no sois sus hijos?
-Si blasfemáis por la caridad de un hombre bueno, cometeréis un grave pecado contra el señor.
- ¡Esa cadena entupida de sandeces y alucinaciones divinas del jefe del Sanedrín sólo están fomentadas por la envidia y los celos de todos los que se han enriquecido a la sombra del creador y con el tesoro del templo de Israel!
- ¿Jesús decís que se hace llamar rey?
-Sabios Judíos, el ejemplo que está dando Jesús un simple hombre de Israel con su caridad y con amor eterno a los pobres de Israel es maravilloso cuando desinteresadamente entrega todo su ardoroso calor para ayudar a sus hermanos, con una labor que es esplendida y encomiable.
- ¡Nosotros los Hebreos somos un pueblo creyente y por la caridad de un hombre justo no podemos condenar esta bondad ni la misericordia de nadie y menos la del piadoso Jesús!
- ¿Decís que se hace llamar hijo del Señor?
- ¡Cierto que Jesús es el hijo del creador! Como lo somos también todos los Judíos de Israel.
- ¿Acaso vosotros no sois sus hijos?
-No quiero pensar que lo que hoy estáis juzgando aquí se haga por intereses egoístas propios a causa de la continuada rapiña del templo del creador por los fariseos y por otros Rabinos aprovechados.
-Tampoco quiero pensar en los fariseos hipócritas que temen a las palabras verdaderas de un hombre llamado Jesús y solamente temen perder todos sus privilegios en la casa del señor.
-Sabios Judíos, el ejemplo que está dando Jesús un simple hombre de Israel con su caridad y con amor eterno a los pobres de Israel es maravilloso cuando desinteresadamente entrega todo su ardoroso calor para ayudar a sus hermanos, con una labor que es esplendida y encomiable.
Murmullos de desaprobación se alzaron ante estas duras palabras del Rabino José de Arimatea, pero este siguió hablando sin inmutarse lo más mínimo, y alzaba sus brazos al cielo al continuar hablando:
-No quiero pensar que lo que hoy estáis juzgando aquí se haga por intereses egoístas propios a causa de la continuada rapiña del templo del creador por los fariseos y por otros Rabinos aprovechados.
-Tampoco quiero pensar en los fariseos hipócritas que temen a las palabras verdaderas de un hombre llamado Jesús y solamente temen perder todos sus privilegios en la casa del señor.
Solamente uno de ellos que era llamado José de Arimatea y era sacerdote del Sanedrín, fue el único que se levantó y después de pedirles a todos el uso de la palabra, dijo:
- ¡Me sangra el corazón hijos de Israel después de escuchar esta supuesta acusación de blasfemias en contra de Jesús el Nazareno y por eso debo alzar la voz de mi conciencia en su defensa!
Murmullos de desaprobación se alzaron ante estas duras palabras del Rabino José de Arimatea, pero este siguió hablando sin inmutarse lo más mínimo, y alzaba sus brazos al cielo al continuar hablando:
Cuando el responsable del Sanedrín finalizó sus pláticas muchos de los allí presentes aplaudían con entusiasmo dando gritos de muerte al impostor.
Solamente uno de ellos que era llamado José de Arimatea y era sacerdote del Sanedrín, fue el único que se levantó y después de pedirles a todos el uso de la palabra, dijo:
- ¡Me sangra el corazón hijos de Israel después de escuchar esta supuesta acusación de blasfemias en contra de Jesús el Nazareno y por eso debo alzar la voz de mi conciencia en su defensa!
-Desde ahora hermanos tenemos la potestad divina del todopoderoso para detener y para entregar a las autoridades romanas al llamado Jesús de Nazaret, para que sea juzgado como el agitador del pueblo en contra el poder de Roma y en contra el señor.
Cuando el responsable del Sanedrín finalizó sus pláticas muchos de los allí presentes aplaudían con entusiasmo dando gritos de muerte al impostor.
-Ese que se llama Jesús dice blasfemando que es el rey de Israel y sólo por esa vil mentira debe ser erradicado de la faz de la tierra, para que después de su muerte brille la santa gloria del verdadero dios celestial.
-Desde ahora hermanos tenemos la potestad divina del todopoderoso para detener y para entregar a las autoridades romanas al llamado Jesús de Nazaret, para que sea juzgado como el agitador del pueblo en contra el poder de Roma y en contra el señor.
-Además también os digo por boca del señor que Jesús se halla rodeado de muchas sucias mujeres públicas y además está rodeado de leprosos y de gentes indignas del señor.
-Ese que se llama Jesús dice blasfemando que es el rey de Israel y sólo por esa vil mentira debe ser erradicado de la faz de la tierra, para que después de su muerte brille la santa gloria del verdadero dios celestial.
-Ese que se hace llamar Jesús el Nazareno es solo un agitador que ensucia con su palabra el templo del eterno celestial. Ese mago que con sus sucios y sus amañados trucos deja embelesadas a la gente del pueblo de Israel y que por su gran maldad todo lo que habla lo dice con falsas palabras.
-Además también os digo por boca del señor que Jesús se halla rodeado de muchas sucias mujeres públicas y además está rodeado de leprosos y de gentes indignas del señor.
-Hermanos la noche pasada e preguntado al señor si este que se hace llamar Mesías y hace milagros, es su hijo, y los Querubines del todopoderoso me han respondido por boca del creador diciéndome:
-Ese que se hace llamar Jesús el Nazareno es solo un agitador que ensucia con su palabra el templo del eterno celestial. Ese mago que con sus sucios y sus amañados trucos deja embelesadas a la gente del pueblo de Israel y que por su gran maldad todo lo que habla lo dice con falsas palabras.
El Rabino comenzó su discurso diciendo:
- ¿Quién es Jesús para blasfema al hablar del reino del creador como si fuese ese reinado suyo?
- ¿Quién es ese judío que dice todos los días a la gente sencilla del pueblo de Israel que les perdona todos sus pecados si ellos creen en él?
- ¿Que es lo que tiene que ver Jesús, al que llaman sus seguidores el Nazareno, con el templo divino de Israel?
- ¿Es ese llamado Jesús un fanático alborotador que quiere destruir nuestras más antiguas creencias?
-Hermanos la noche pasada e preguntado al señor si este que se hace llamar Mesías y hace milagros, es su hijo, y los Querubines del todopoderoso me han respondido por boca del creador diciéndome:
Un misterio total envolvía la gran estancia donde los responsables religiosos del templo del creador y del pueblo de Israel se hallaban presentes.
Cuando el responsable del Sanedrín vio que todos estaban allí reunidos y presentes, tomó la palabra y la expectación de los judíos presentes aumentó al paroxismo.
El Rabino comenzó su discurso diciendo:
- ¿Quién es Jesús para blasfema al hablar del reino del creador como si fuese ese reinado suyo?
- ¿Quién es ese judío que dice todos los días a la gente sencilla del pueblo de Israel que les perdona todos sus pecados si ellos creen en él?
- ¿Que es lo que tiene que ver Jesús, al que llaman sus seguidores el Nazareno, con el templo divino de Israel?
- ¿Es ese llamado Jesús un fanático alborotador que quiere destruir nuestras más antiguas creencias?
El sigilo de la asamblea había sido total ya que la convocatoria de todos los asistentes a este acto se había hecho de persona en persona, con la palabra difundida personalmente en los oídos de cada uno de los compromisarios.
Un misterio total envolvía la gran estancia donde los responsables religiosos del templo del creador y del pueblo de Israel se hallaban presentes.
Cuando el responsable del Sanedrín vio que todos estaban allí reunidos y presentes, tomó la palabra y la expectación de los judíos presentes aumentó al paroxismo.
Unos días más tarde después de la gestión de los enviados de Satán se convocó una reunión secreta en el templo con la asistencia de los rabinos y los fariseos y escribas que eran contrarios a la doctrina de Jesús porque sus predicaciones les hacía mucha mella en sus rapiñas de usura y de protagonismo religioso y social con el pueblo judío.
El sigilo de la asamblea había sido total ya que la convocatoria de todos los asistentes a este acto se había hecho de persona en persona, con la palabra difundida personalmente en los oídos de cada uno de los compromisarios.
Los otros detalles de la operación que fue llamada Jesús, lo dejó Satán al libre albedrío de Querubines y Ángeles, cuando se pondrían en contacto directo con los fariseos y con los rabinos del templo de Jerusalén, con el objetivo de eliminar de la forma que fuese al Mesías, un hecho mas que real que Satán consideraba seguro que se produciría en un futuro próximo, en la tierra que estaba habitada por los hombres.
Unos días más tarde después de la gestión de los enviados de Satán se convocó una reunión secreta en el templo con la asistencia de los rabinos y los fariseos y escribas que eran contrarios a la doctrina de Jesús porque sus predicaciones les hacía mucha mella en sus rapiñas de usura y de protagonismo religioso y social con el pueblo judío.
Debía anular con la muerte física la parte carnal de Jesús para que después de morir el cuerpo, seguirle el rastro con sus equipos hasta que la parte divina que se desprendería al morir les indicase en donde se encontraba el escondrijo secreto de Luzbel en la tierra. Debían hacer un seguimiento de la energía divina de Jesús para conocer y así poder destruir a Luzbel y a los rebeldes. Una vez eliminada de la tierra la protección del creador del hombre, todos los seres humanos que fueron creados con ... (ver texto completo)
Los otros detalles de la operación que fue llamada Jesús, lo dejó Satán al libre albedrío de Querubines y Ángeles, cuando se pondrían en contacto directo con los fariseos y con los rabinos del templo de Jerusalén, con el objetivo de eliminar de la forma que fuese al Mesías, un hecho mas que real que Satán consideraba seguro que se produciría en un futuro próximo, en la tierra que estaba habitada por los hombres.
Después de tener grandes discusiones y polémicas con sus Querubines más allegados Satán llegó a la conclusión que su deber sería anularle físicamente antes de que fuese demasiado tarde para el imperio y para poder conseguirlo planificó lo siguiente:
Debía anular con la muerte física la parte carnal de Jesús para que después de morir el cuerpo, seguirle el rastro con sus equipos hasta que la parte divina que se desprendería al morir les indicase en donde se encontraba el escondrijo secreto de Luzbel en la tierra. Debían hacer un seguimiento de la energía divina de Jesús para conocer y así poder destruir a Luzbel y a los rebeldes. Una vez eliminada de la tierra la protección del creador del hombre, todos los seres humanos que fueron creados con poderes divinos entraran en una decadencia que les mataría sin posibilidad alguna de poder resurgir a la vida de nuevo. ... (ver texto completo)
La maldad.
El chasco que tuvo el Querubín tentador con Jesús en las instigaciones del desierto, le forzó a Satán a cambiar su estrategia y desde ahora sus objetivos directos eran, el eliminar de la manera que fuese al enviado de Luzbel en la región de Palestina.
Después de tener grandes discusiones y polémicas con sus Querubines más allegados Satán llegó a la conclusión que su deber sería anularle físicamente antes de que fuese demasiado tarde para el imperio y para poder conseguirlo planificó lo siguiente:
Maria y su hombre fueron tan felices ese día que le pagaron al creador con todas las piadosas plegarias que del ritual de los hebreos ellos sabían.
La maldad.
El chasco que tuvo el Querubín tentador con Jesús en las instigaciones del desierto, le forzó a Satán a cambiar su estrategia y desde ahora sus objetivos directos eran, el eliminar de la manera que fuese al enviado de Luzbel en la región de Palestina.
Todos cansados y contentos se distribuyeron por la pequeña casa como buenamente pudieron para po-der descansar algo. Y aunque faltaban muy escasas horas para comenzar el amanecer ya José debía de partir para el trabajo.
Maria y su hombre fueron tan felices ese día que le pagaron al creador con todas las piadosas plegarias que del ritual de los hebreos ellos sabían.