Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:
Acertar y errar diez, mal acierto es.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Acertar errando es suerte y no talento.
A chillidos de puerco, oídos de matancero.
Acertar a la primera, no se ve todos los días.
A chillidos de
cerdo, oídos de carnicero.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
A chico
santo, gran vigilia.
Acércate a los buenos, y serás uno de ellos.
A chico pié, gran zapato.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
A chico mal, gran trapo.
A cena de vino, desayuno de agua.
A chico caudal, mala ganancia.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
A chica cama, echarse en medio.
Acelgas a medio día y a la noche acelgas, mala comida y mala cena.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
Achaque el viernes por
comer carne.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Acertar y errar diez, mal acierto es.
una oro, dos plata, la tercera mata.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
Acertar errando es suerte y no talento.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Acertar a la primera, no se ve todos los días.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Acércate a los buenos, y serás uno de ellos.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Aceite de oliva, todo el mal quita.
A cena de vino, desayuno de
agua.
A cazuela chica, cucharadica.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de
noche las ojitas.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la
noche hojitas.
A cautela, cautela y media.
Acelgas a medio día y a la
noche acelgas, mala
comida y mala cena.
A causa perdida, mucha palabrería.
Acelgas al mediodía y a la
noche acelgas, mal me andarán las piernas.
A catarro gallego, tajada de vino.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Aceitunas y
pan, y queso eso tiene la corte en peso.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
una oro, dos plata, la tercera mata.
A casa nueva, puerta vieja.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
A casa lleve un amigo; él se quedó de amo y yo despedido.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
A casa de tu tía, más no cada día.
Aceite y vino, bálsamo divino.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Aceite de oliva, todo el mal quita.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
A cazuela chica, cucharadica.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
A cautela, cautela y media.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
A causa perdida, mucha palabrería.
A carne mala, buena salsa.
A catarro gallego, tajada de vino.
A carne dura, diente de perro.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
A carne de lobo, hambre de can.
A
casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
A carne de lobo, diente de perro.
A
casa nueva,
puerta vieja.
A caracoles picantes, vino abundante.
A
casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
A capa vieja no le dan oreja.
A
casa de tu tía, más no cada día.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
A
casa de tu hermana, una vez a la semana.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.