Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:

La liebre que salta la mata es de quien la mata.
La luz de alante es la que alumbra.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
La Luna no es de queso ni se come con melao.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
La Luna de Enero y el amor primero.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
La lujuria nunca duerme.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
La lluvia de Abril cabe en un barril.
La libertad no tiene par.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
La ley pareja no es dura.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
La ley justa no es rigurosa.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
La lima, lima a la lima.
.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
La ley del embudo no es norma ni escudo.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
La ley de Dios no come trampa.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
La letra mata, su sentido sana.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
La letra mata, el espíritu vivifica.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
La letra, con sangre entra.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
La lengua queda y los ojos listos.
La libertad no tiene par.
La lengua larga es señal de mano corta.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
La lengua es el castigo del cuerpo.
La ley pareja no es dura.
.
La lengua es el azote del culo.
La ley justa no es rigurosa.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
La leña verde, mal se enciende.
.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
La leña torcida da fuego recto.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo
Variante: La leña, cuanto más seca más arde.
La ley del embudo no es norma ni escudo.
La leña cuando más seca más arde.
La ley de Dios no come trampa.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
La letra mata, su sentido sana.
La leche cocida, tres veces subida.
La letra mata, el espíritu vivifica.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
La letra, con sangre entra.
La larga visita la alegría quita.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
La lengua queda y los ojos listos.
La labranza no tiene alabanza.
La lengua larga es señal de mano corta.
La labranza no tiene acabanza.
La lengua es el castigo del cuerpo.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
.
La lengua es el azote del culo.
La labor de Enero no la cambies por dinero.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
La leña verde, mal se enciende.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
La leña torcida da fuego recto.
La envidia y las fiebres matan al que las padeceLa Justicia y la razón, las más recias armas son.
Variante: La leña, cuanto más seca más arde.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
La leña cuando más seca más arde.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
La leche cocida, tres veces subida.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
La lealtad se paga.
La envidia es una mala consejera.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
La larga visita la alegría quita.
La envidia es carcoma de los huesos.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
La labranza no tiene alabanza.
La envidia acorta la vida.
La labranza no tiene acabanza.