Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:

Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Los muertos y las visitas, a los tres días apestan.
Los ojos son el espejo del alma.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Los médicos también se mueren.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
Los más completos varones, se amarran los pantalones.
Los niños y los locos, dicen las verdades.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Los niños y los locos dicen las verdades.
Los lunes, ni las gallinas ponen.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Los lunes ni las gallinas ponen.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Los lugares altos tienen sus precipicios.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Los negocios no tienen ocio.
Los libros nos dan la ciencia y la vida la experiencia.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Los muertos y las visitas, a los tres días apestan.
Los huéspedes y la pesca, a los tres días apestan.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
Los hombres serenos, pelean mucho menos.
Los médicos también se mueren.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
Los más completos varones, se amarran los pantalones.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Los lunes, ni las gallinas ponen.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Los lunes ni las gallinas ponen.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Los lugares altos tienen sus precipicios.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Los libros nos dan la ciencia y la vida la experiencia.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Los huéspedes y la pesca, a los tres días apestan.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
Los hombres serenos, pelean mucho menos.
Los golpes hacen silencio.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
Los fusiles y cañones, lubricarlos con razones.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Los frailes en jubón, hombres son.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Los extremos se tocan.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Los extremos nunca son buenos.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Los espárragos de Abril, para mí; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Los errores de quien cura, con la tierra han cobertura.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
Los golpes hacen silencio.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Los fusiles y cañones, lubricarlos con razones.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo.