Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:
Las armas cortas estaban apunto y dispuestas para repeler cualquier agresión en los amplios bolsillos de la indumentaria militar de camuflaje que todos ellos llevaban puesta.
Nada que se moviese a destiempo escapaba a los vivaces ojos de Campo Corona, aun cuando en el espeso bosque que atravesaban se respirase paz y bondad. El jamás se fiaba porque sabía que desde cualquier lugar podía llegarles la muerte de las manos de los esbirros del Papa que debían estar en algún lugar del bello y extenso Valle de Liébana. Corona pensaba con razón, que era bastante seguro que los individuos del Papa ya tendrían establecidas sus bases de operaciones en los viejos edificios que tenía ... (ver texto completo)
Todos creían, que cómo ahora no había el peligro de un ataque por parte de los fallecidos guardianes de Lebeña, la animada marcha seria cómo coser y cantar. Solamente Rufino y Corona con su probada experiencia no se fiaban de nada ni de nadie y por eso estaban atentos a los sentidos que transmitía el bosque para repeler cualquier peligro que pudiese presentarse de improviso.
Las armas cortas estaban apunto y dispuestas para repeler cualquier agresión en los amplios bolsillos de la indumentaria militar de camuflaje que todos ellos llevaban puesta.
Corona, Ramón, Rafa, Pepe y Rufino, necesitaban tanta abundancia de material para poder realizar con alguna comodidad el difícil y fatigoso trabajo que el Temple les habían encomendado.
¡Abrir la Cripta Sagrada y explorarla de nuevo, sin que ningún monje ni ningún eclesiástico del Valle de Liébana, sospechasen, que el Temple estaba de nuevo en acción!
Todos creían, que cómo ahora no había el peligro de un ataque por parte de los fallecidos guardianes de Lebeña, la animada marcha seria cómo coser y cantar. Solamente Rufino y Corona con su probada experiencia no se fiaban de nada ni de nadie y por eso estaban atentos a los sentidos que transmitía el bosque para repeler cualquier peligro que pudiese presentarse de improviso.
Mientras eso sucedía en Torrelavega, los demás en cumplimiento de una misión secreta encomendada por la Orden, caminaban entre bardales y senderos en un todo terreno que serpenteaba trabajosamente por las peliagudas vías de tierra del espeso bosque cargando con la pesada impedimenta que la difícil misión requería en unos momentos que eran muy difíciles para la supervivencia de todos ellos.
Corona, Ramón, Rafa, Pepe y Rufino, necesitaban tanta abundancia de material para poder realizar con alguna comodidad el difícil y fatigoso trabajo que el Temple les habían encomendado.
¡Abrir la Cripta Sagrada y explorarla de nuevo, sin que ningún monje ni ningún eclesiástico del Valle de Liébana, sospechasen, que el Temple estaba de nuevo en acción!
El poder de la Masonería y el poder del Temple se enfrentaban directamente, por primera vez, en la historia de la humanidad. Los afiliados de las órdenes herméticas y misteriosas querían tener más poderes sobre la existencia de la vida y sobre la naturaleza que los otros y, cómo ninguno de los dos le cedía al contrario un ápice de su dominante saber, inevitablemente terminaban enfrentándose a una muerte sin sentido aparente para nadie.
Mientras eso sucedía en Torrelavega, los demás en cumplimiento de una misión secreta encomendada por la Orden, caminaban entre bardales y senderos en un todo terreno que serpenteaba trabajosamente por las peliagudas vías de tierra del espeso bosque cargando con la pesada impedimenta que la difícil misión requería en unos momentos que eran muy difíciles para la supervivencia de todos ellos.
La única forma que el Temple tenía de despertar al ser adormecido que creó la antigua humanidad, era adquiriendo las tierras de Cos comprometidas en el supuesto enclave subterráneo de Sagisama.
El poder de la Masonería y el poder del Temple se enfrentaban directamente, por primera vez, en la historia de la humanidad. Los afiliados de las órdenes herméticas y misteriosas querían tener más poderes sobre la existencia de la vida y sobre la naturaleza que los otros y, cómo ninguno de los dos le cedía al contrario un ápice de su dominante saber, inevitablemente terminaban enfrentándose a una muerte sin sentido aparente para nadie.
Capitulo 6
Rafael actuaba autorizado por el Temple para usar los fondos secretos de la Orden en la operación de la zona de Cos y se había introducido en los círculos de las inmobiliarias de Torrelavega para que el trasvase de tales cantidades de fondos pasase más desapercibido a la hacienda pública. Nada se había escapado a su perspicacia ni a su ladina manera de planificar unos negocios que acariciaban con gran sutileza la sucia superficie de la ilegalidad.
La única forma que el Temple tenía de despertar al ser adormecido que creó la antigua humanidad, era adquiriendo las tierras de Cos comprometidas en el supuesto enclave subterráneo de Sagisama.
- Antes de separar a las almas hermanas, debo dar la última noticia recibida de los fraternos espías de Liébana. La antigua cripta que tenía el Arca de la Alianza en su interior se halla de nuevo cargada de poder y de la gloria del Señor, por las mediciones de los hermanos expertos que tenemos vigilando la zona desde entonces, ahora ya sabemos que hay de nuevo en su interior la energía más que suficiente para tener temer de nuevo a Dios a ha su poderosa fuerza Divina, porque el hombre siempre a tornado ... (ver texto completo)
Capitulo 6
Rafael actuaba autorizado por el Temple para usar los fondos secretos de la Orden en la operación de la zona de Cos y se había introducido en los círculos de las inmobiliarias de Torrelavega para que el trasvase de tales cantidades de fondos pasase más desapercibido a la hacienda pública. Nada se había escapado a su perspicacia ni a su ladina manera de planificar unos negocios que acariciaban con gran sutileza la sucia superficie de la ilegalidad.
-Ningún miembro supremo de la masonería nos ha traicionado jamás, y todos esperamos que ninguno de los siete que hoy hemos asistido a esta reunión sea tan débil y tan cobarde para hacerle algún daño a Dios Nuestro Señor. Los guardianes de las llaves del Paraíso sabrán hacer su trabajo con la ayuda de Dios y de todos los sufridos compañeros masones que apoyan nuestra perseverancia y entrega.
- Antes de separar a las almas hermanas, debo dar la última noticia recibida de los fraternos espías de Liébana. La antigua cripta que tenía el Arca de la Alianza en su interior se halla de nuevo cargada de poder y de la gloria del Señor, por las mediciones de los hermanos expertos que tenemos vigilando la zona desde entonces, ahora ya sabemos que hay de nuevo en su interior la energía más que suficiente para tener temer de nuevo a Dios a ha su poderosa fuerza Divina, porque el hombre siempre a tornado y cometido los mismos errores. Y mucho me temo, hermanos en Cristo, que estamos asistiendo a una nueva epopeya de titanes secretos que desatan sin control alguno las poderosísimas fuerzas que dejó en la Tierra la Divina sabiduría de Dios. ... (ver texto completo)
-Que ninguno de los siete miembros de la sabidu-ría se llame a engaño si se atreviese a traicionar la obra del maestro Hermes delatando nuestro secreto divino ante la Iglesia ó el Temple, porque sabe que será fulminado por Dios y por los demás hermanos como si de un asqueroso perro sarnoso se tratase.
-Ningún miembro supremo de la masonería nos ha traicionado jamás, y todos esperamos que ninguno de los siete que hoy hemos asistido a esta reunión sea tan débil y tan cobarde para hacerle algún daño a Dios Nuestro Señor. Los guardianes de las llaves del Paraíso sabrán hacer su trabajo con la ayuda de Dios y de todos los sufridos compañeros masones que apoyan nuestra perseverancia y entrega.
- Cada uno trabajará cómo siempre en vuestra área particular sin contacto físico alguno con los demás hermanos. Pero notificando cómo siempre a todos lo que averigüen en retruécano secreto. Y solo los hermanos masones que se encuentren cerca de esta perversidad que nos aborda hoy, esos compañeros deberán alejar por su cuenta y riesgo esta maldad que amenaza la existencia de la vida en la Tierra.
-Ahora compañeros saldremos cada uno a nuestra conveniencia por cada una de las siete puertas del quinto ... (ver texto completo)
-Que ninguno de los siete miembros de la sabidu-ría se llame a engaño si se atreviese a traicionar la obra del maestro Hermes delatando nuestro secreto divino ante la Iglesia ó el Temple, porque sabe que será fulminado por Dios y por los demás hermanos como si de un asqueroso perro sarnoso se tratase.
-Nuestro deber ahora compañeros constructores es destruir y aniquilar sus mecanismos financieros sin compasión. Actuando cómo todos sabemos hacer desde el albor de los tiempos, pero consagrando en este empeño nuestra habitual discreción. Y si fuera preciso eliminaremos los malditos cuerpos que nos estorben de los más recalcitrantes y los peligrosos siervos del Temple, para poder preservar el oscuro secreto de Dios y de la tierra con sus muertes.
- Cada uno trabajará cómo siempre en vuestra área particular sin contacto físico alguno con los demás hermanos. Pero notificando cómo siempre a todos lo que averigüen en retruécano secreto. Y solo los hermanos masones que se encuentren cerca de esta perversidad que nos aborda hoy, esos compañeros deberán alejar por su cuenta y riesgo esta maldad que amenaza la existencia de la vida en la Tierra.
-Ahora compañeros saldremos cada uno a nuestra conveniencia por cada una de las siete puertas del quinto ... (ver texto completo)
- ¡La enorme operación financiera para comprar los terrenos en el pueblo de Cos a sido gestionado por un despacho inmobiliario que tiene sus oficinas en Torrelavega, hermanos masones. Una oficina, que hoy sabemos ha sido formada misteriosamente de la noche a la mañana sin personalidad jurídica de ninguna clase, ni ningún rastro posible para poder averiguar los orígenes de su constitución, ni de su respaldo financiero.
-El más absoluto sigilo encubre a tan misteriosa oficina de negocios públicos, ... (ver texto completo)
-Nuestro deber ahora compañeros constructores es destruir y aniquilar sus mecanismos financieros sin compasión. Actuando cómo todos sabemos hacer desde el albor de los tiempos, pero consagrando en este empeño nuestra habitual discreción. Y si fuera preciso eliminaremos los malditos cuerpos que nos estorben de los más recalcitrantes y los peligrosos siervos del Temple, para poder preservar el oscuro secreto de Dios y de la tierra con sus muertes.
Un murmullo de desaprobación general aumentaba en el salón con los gestos grotescos de los brazos y las manos apretadas en puño con la desesperación que daba la impotencia de no poder hacer nada por evitar la espantosa maldad que se avecinaba para todos ellos.
- ¡La enorme operación financiera para comprar los terrenos en el pueblo de Cos a sido gestionado por un despacho inmobiliario que tiene sus oficinas en Torrelavega, hermanos masones. Una oficina, que hoy sabemos ha sido formada misteriosamente de la noche a la mañana sin personalidad jurídica de ninguna clase, ni ningún rastro posible para poder averiguar los orígenes de su constitución, ni de su respaldo financiero.
-El más absoluto sigilo encubre a tan misteriosa oficina de negocios públicos, ... (ver texto completo)
Una sonora voz que identifica a Remigio, se escuchó en el viejo salón algo apagada por la mascara que le cubría totalmente el rostro.
- ¡Están comprando las tierras que protegen la ciudad sagrada! ¡El paraíso que nuestros antepasados ocultaron al infame mundo de las bestias humanas que lo poblaban, cuando el hombre y la mujer fueron expulsados por Dios de un jardín que llamaron terrenal!
Un murmullo de desaprobación general aumentaba en el salón con los gestos grotescos de los brazos y las manos apretadas en puño con la desesperación que daba la impotencia de no poder hacer nada por evitar la espantosa maldad que se avecinaba para todos ellos.
Cuando por fin se levantó de su asiento uno de los presentes, nadie movió un ápice en el oscuro salón de la casa, cuando comenzaron a oírse las palabras del ser humano más instruido que había entre esos iniciados:
-Que los siete pilares de nuestra vida humana nos protejan de la terrible peste que amenaza al quinto pilar de la Tierra, compañeros de la ciencia y del saber.
Una sonora voz que identifica a Remigio, se escuchó en el viejo salón algo apagada por la mascara que le cubría totalmente el rostro.
- ¡Están comprando las tierras que protegen la ciudad sagrada! ¡El paraíso que nuestros antepasados ocultaron al infame mundo de las bestias humanas que lo poblaban, cuando el hombre y la mujer fueron expulsados por Dios de un jardín que llamaron terrenal!
Siete sillas se hallaban colocadas en el contorno de la mesa redonda sobre siete puntos que eran rectos y bien equitativos.
Siete encapuchados - con mascaras que tapaban su rostro - se sentaban en completo silencio entre las siete sillas, esperando para escuchar la palabra del masón compañero que tenía la categoría suficiente para poder hablar.
Tener la boca cerrada y ser sutil y silencioso era la ley de Dios entre estos herméticos constructores de la humanidad.
Cuando por fin se levantó de su asiento uno de los presentes, nadie movió un ápice en el oscuro salón de la casa, cuando comenzaron a oírse las palabras del ser humano más instruido que había entre esos iniciados:
-Que los siete pilares de nuestra vida humana nos protejan de la terrible peste que amenaza al quinto pilar de la Tierra, compañeros de la ciencia y del saber.
La logia secreta de Santander se convocó al instante de recibir el aviso de alarma del enclave sagrado de Cos y se reunió de inmediato en la sala privada del grupo de los hermanos de la sabiduría suprema situada en un circunspecto chalet de la calle Reina Vitoria.
Siete sillas se hallaban colocadas en el contorno de la mesa redonda sobre siete puntos que eran rectos y bien equitativos.
Siete encapuchados - con mascaras que tapaban su rostro - se sentaban en completo silencio entre las siete sillas, esperando para escuchar la palabra del masón compañero que tenía la categoría suficiente para poder hablar.
Tener la boca cerrada y ser sutil y silencioso era la ley de Dios entre estos herméticos constructores de la humanidad.
Ningún vecino vendía ni compraba tierras en Cos desde la noche de los tiempos y por estos motivos Remigio y Casilda se extrañaban sobre manera porqué la calma y la paz acostumbrada que siempre se respiraba en el pueblo se estaban haciendo añicos sin motivos aparentes.
La logia secreta de Santander se convocó al instante de recibir el aviso de alarma del enclave sagrado de Cos y se reunió de inmediato en la sala privada del grupo de los hermanos de la sabiduría suprema situada en un circunspecto chalet de la calle Reina Vitoria.
Capitulo 5
Remigio estaba desbordado por los rápidos acontecimientos que se estaban produciendo en algunas tierras de los alrededores de Cos, todos los vecinos que tenían tierras cerca del pueblo habían recibido una tan generosa oferta por la venta de sus propie-dades que jamás pudieron ni soñar. Intuyendo que sucedía algo extraño que no alcanzara a compren-der aún, el guardián de la quinta llave dejó sobre la corteza de un acordado árbol del pueblo la señal de alarma convenida de antemano para ... (ver texto completo)
Ningún vecino vendía ni compraba tierras en Cos desde la noche de los tiempos y por estos motivos Remigio y Casilda se extrañaban sobre manera porqué la calma y la paz acostumbrada que siempre se respiraba en el pueblo se estaban haciendo añicos sin motivos aparentes.
Son cómo notables dioses que ayudan a germinar la vida en la naturaleza y luchan para que ella sirva a los hombres el maná primogénito para proseguir con la fecundación de lo sobrenatural.
Capitulo 5
Remigio estaba desbordado por los rápidos acontecimientos que se estaban produciendo en algunas tierras de los alrededores de Cos, todos los vecinos que tenían tierras cerca del pueblo habían recibido una tan generosa oferta por la venta de sus propie-dades que jamás pudieron ni soñar. Intuyendo que sucedía algo extraño que no alcanzara a compren-der aún, el guardián de la quinta llave dejó sobre la corteza de un acordado árbol del pueblo la señal de alarma convenida de antemano para ... (ver texto completo)
Parecía que la vida sonreía de nuevo al Temple y a los caballeros que habían quedado activos y vivos en las viejas tierras españolas.
Tierras donde aún viven para siempre las sombras honorables de los antiguos caballeros que cabalgan para tomar posesión del Santo Grial y del Arca de la Alianza con Cristo.
Son cómo notables dioses que ayudan a germinar la vida en la naturaleza y luchan para que ella sirva a los hombres el maná primogénito para proseguir con la fecundación de lo sobrenatural.
La pequeña cuadrilla de fieles amigos después de libar varias botellas del excelente blanco de Maica, se levantaron del rincón en donde estaba situada la mesa redonda del Centro Andaluz y se encamina-ron hacía la intensa luz de un mediodía brillante y esplendido.
Parecía que la vida sonreía de nuevo al Temple y a los caballeros que habían quedado activos y vivos en las viejas tierras españolas.
Tierras donde aún viven para siempre las sombras honorables de los antiguos caballeros que cabalgan para tomar posesión del Santo Grial y del Arca de la Alianza con Cristo.
-No dejaremos jamás ninguna labor del Temple sin atender hermano. Corona junto con Rufino, Pepe y la ayuda del amigo Ramón, seréis los que entraréis en la campana de piedra para saber si la reliquia de Dios ha vuelto a su legítimo lugar.
-Yo, Rafael, y Maica cuando tenga el día libre, nos encargamos de investigar en la zona de Cabezón de la Sal y en la aldea de Cos.
-Preparar los equipos y las armas, los que valláis a Liébana, porque nuestros enemigos no se duermen jamás. La mayoría de vosotros ... (ver texto completo)
La pequeña cuadrilla de fieles amigos después de libar varias botellas del excelente blanco de Maica, se levantaron del rincón en donde estaba situada la mesa redonda del Centro Andaluz y se encamina-ron hacía la intensa luz de un mediodía brillante y esplendido.
- ¿Dejaremos entonces detenida la investigación de nuestro desaparecido Arca en la Cripta de Lebeña?
Pregunto Corona.
-No dejaremos jamás ninguna labor del Temple sin atender hermano. Corona junto con Rufino, Pepe y la ayuda del amigo Ramón, seréis los que entraréis en la campana de piedra para saber si la reliquia de Dios ha vuelto a su legítimo lugar.
-Yo, Rafael, y Maica cuando tenga el día libre, nos encargamos de investigar en la zona de Cabezón de la Sal y en la aldea de Cos.
-Preparar los equipos y las armas, los que valláis a Liébana, porque nuestros enemigos no se duermen jamás. La mayoría de vosotros ... (ver texto completo)
- ¡Entre los grandes hechos de Dios y del hombre, buscamos el Santo Grial… hermano…el Santísimo Cáliz de Cristo!
- ¿Dejaremos entonces detenida la investigación de nuestro desaparecido Arca en la Cripta de Lebeña?
Pregunto Corona.
- ¡Maestro! ¿Que buscas en Sagisama?
Le requirió Rafael.
- ¡Entre los grandes hechos de Dios y del hombre, buscamos el Santo Grial… hermano…el Santísimo Cáliz de Cristo!
El hombre de la rosa, cansado de tanta estupidez, se puso serio y dijo:
-Olvidaros por un instante de los apetitos y deseos carnales, aunque sean hechos tan humanos que sir-ven al hombre hasta para odiarse y mancillarse sin otra ley ni ningún otro orden.
- ¿Sabéis acaso hacía donde nos está empujando la fatal inercia de nuestro propio destino, ahora?
- ¿Tenéis una ligera idea de la gran responsabilidad que adquirimos al conservar la esencia del Temple intacta? ¿Es que alguno de vosotros sabe el ... (ver texto completo)
- ¡Maestro! ¿Que buscas en Sagisama?
Le requirió Rafael.
Al final la discusión se quedó en aguas de borrajas simplistas, porque la tendencia de los que estaban allí era el normal cachondeo que tenían siempre en esas reuniones entre amigos.
El hombre de la rosa, cansado de tanta estupidez, se puso serio y dijo:
-Olvidaros por un instante de los apetitos y deseos carnales, aunque sean hechos tan humanos que sir-ven al hombre hasta para odiarse y mancillarse sin otra ley ni ningún otro orden.
- ¿Sabéis acaso hacía donde nos está empujando la fatal inercia de nuestro propio destino, ahora?
- ¿Tenéis una ligera idea de la gran responsabilidad que adquirimos al conservar la esencia del Temple intacta? ¿Es que alguno de vosotros sabe el destino que nos aguarda si seguimos esperando lo que nos escarmiente y nos dañe, con los brazos cruzados?
Termino de preguntar el Maestre. ... (ver texto completo)
Ramón que se sintió aludido en su fuero interno, dijo.
-Yo soy en ese aspecto cómo todo el mundo en los años de la ancianidad que vivimos todas las perso-nas en el planeta, porque vosotros ya sabéis que la fogosidad amorosa que el hombre tiene desde la mocedad hasta la madurez se acaba apagando en los años finales de la vida.
Terminó Ramón mirando a los presentes.
Al final la discusión se quedó en aguas de borrajas simplistas, porque la tendencia de los que estaban allí era el normal cachondeo que tenían siempre en esas reuniones entre amigos.
¡Una cosa es ser maricón y otra es ser lesbiano!
Dijo Rufino con guasa.
- ¡Mierda para los dos gremios!
-Dijo Rafa tajante, y siguió diciendo:
-Lo más probable caballeros es que ninguno de los aquí presentes exceptuando quizás a nuestro nuevo amigo Ramón, al que apenas conozco, pueda hacer el amor con intensidad y con fluidez.
Sentenció Rafael.
Ramón que se sintió aludido en su fuero interno, dijo.
-Yo soy en ese aspecto cómo todo el mundo en los años de la ancianidad que vivimos todas las perso-nas en el planeta, porque vosotros ya sabéis que la fogosidad amorosa que el hombre tiene desde la mocedad hasta la madurez se acaba apagando en los años finales de la vida.
Terminó Ramón mirando a los presentes.
Corona que era impasible al desaliento, - porque se conformaba con el pensamiento y las miradas - se divertía de lo lindo haciendo ver ha los vecinos de mesa que estaba prendado de Maica mientras es-canciaba en la garganta esos pálidos sabores de la excelente manzanilla que contenía su copa.
- ¡Mira que sois caciques y cabrones!
Soltó sin más preámbulos Corona, y continuó:
- ¡Qué tiene de malo recrearse en la anatomía de la mujer! ¿Es que acaso sois maricones?
Terminó Corona sin inmutarse lo ... (ver texto completo)
¡Una cosa es ser maricón y otra es ser lesbiano!
Dijo Rufino con guasa.
- ¡Mierda para los dos gremios!
-Dijo Rafa tajante, y siguió diciendo:
-Lo más probable caballeros es que ninguno de los aquí presentes exceptuando quizás a nuestro nuevo amigo Ramón, al que apenas conozco, pueda hacer el amor con intensidad y con fluidez.
Sentenció Rafael.
Rufino en cambió cómo tenía con quien desahogar sus largas y medidas tensiones amorosas, se fijaba más bien socarronamente en la actitud de su amigo Campo Corona, insinuando en voz baja para pro-vocarle, las buenas hechuras de la moza.
Corona que era impasible al desaliento, - porque se conformaba con el pensamiento y las miradas - se divertía de lo lindo haciendo ver ha los vecinos de mesa que estaba prendado de Maica mientras es-canciaba en la garganta esos pálidos sabores de la excelente manzanilla que contenía su copa.
- ¡Mira que sois caciques y cabrones!
Soltó sin más preámbulos Corona, y continuó:
- ¡Qué tiene de malo recrearse en la anatomía de la mujer! ¿Es que acaso sois maricones?
Terminó Corona sin inmutarse lo más mínimo. ... (ver texto completo)
Campo Corona y Rufino se sentaron junto a Rafa, que astutamente observaba el prolifero devaneo de Campo Corona cuando la elegancia y el agradable cuerpo de Maica se le acercaba ha la mesa redonda para servir vino y tapas. Rafa cavilaba, que aunque Campo Corona jamás se sobrepasase con Maica ni con nadie, los lascivos ojos de su amigo reflejaban la ostentación del más puro deseo al contemplar la belleza de la mujer.
Rufino en cambió cómo tenía con quien desahogar sus largas y medidas tensiones amorosas, se fijaba más bien socarronamente en la actitud de su amigoCampo Corona, insinuando en voz baja para pro-vocarle, las buenas hechuras de la moza.
Entre los invitados se hallaba, Ramón, hombre con ilustre apellido y mejor familia, nombrado por ley hereditaria con el nombre de Sainz de Baranda. Un hombre versado en las tradiciones herméticas y de la misericordia creyente, interesado en encontrar el intrincado camino que había en el alma interior de los caballeros templarios.
Ramón cómo invitado especial del Maestre ocupa-ba en torno a la mesa un puesto preferencial, lugar que se había ganado a pulso en los días anteriores al acompañar y ayudar ... (ver texto completo)
Campo Corona y Rufino se sentaron junto a Rafa, que astutamente observaba el prolifero devaneo de Campo Corona cuando la elegancia y el agradable cuerpo de Maica se le acercaba ha la mesa redonda para servir vino y tapas. Rafa cavilaba, que aunque Campo Corona jamás se sobrepasase con Maica ni con nadie, los lascivos ojos de su amigo reflejaban la ostentación del más puro deseo al contemplar la belleza de la mujer.
4
La reunión habitual que celebraba el Temple en la ciudad de Torrelavega, era seguida con interés por algunos simpatizantes, con permiso del hombre de la rosa, para que los amigos pudiesen asistir al acto de consagración de los caballeros de Cristo.
Entre los invitados se hallaba, Ramón, hombre con ilustre apellido y mejor familia, nombrado por ley hereditaria con el nombre de Sainz de Baranda. Un hombre versado en las tradiciones herméticas y de la misericordia creyente, interesado en encontrar el intrincado camino que había en el alma interior de los caballeros templarios.
Ramón cómo invitado especial del Maestre ocupa-ba en torno a la mesa un puesto preferencial, lugar que se había ganado a pulso en los días anteriores al acompañar y ayudar ... (ver texto completo)
Jamás hablaban palabra alguna cuando alguna vez penetraba en la taberna de Remigio. Solamente se estrechaban la mano con la contraseña habitual y con las presiones en los dedos al estilo masónico, y mirándose a los ojos y sin decir palabra alguna, se separaban sin preámbulos ni protocolos hasta la próxima visita. Si había alguna novedad digna de mención, Remigio se la pasaba disimuladamente al darle la mano escrita en papel.
4
La reunión habitual que celebraba el Temple en la ciudad de Torrelavega, era seguida con interés por algunos simpatizantes, con permiso del hombre de la rosa, para que los amigos pudiesen asistir al acto de consagración de los caballeros de Cristo.
El sólo y único contacto de Remigio y Casilda con el mundo exterior se realizaba siempre a través del hombre que tenía en la zona el Papa. Un personaje que era un fantástico y anciano señor con el pelo totalmente blanco que residía dentro del Obispado de la capital y se hacía llamar Genius.
Jamás hablaban palabra alguna cuando alguna vez penetraba en la taberna de Remigio. Solamente se estrechaban la mano con la contraseña habitual y con las presiones en los dedos al estilo masónico, y mirándose a los ojos y sin decir palabra alguna, se separaban sin preámbulos ni protocolos hasta la próxima visita. Si había alguna novedad digna de mención, Remigio se la pasaba disimuladamente al darle la mano escrita en papel.
Esa era la aportación actual de Remigio y Casilda, para conservar todos los misterios de la fidelidad y la inmortalidad del hombre. Misterio que guardaba con ahínco el planeta Tierra en sus entrañas, desde que Dios cerró para siempre el Paraíso Terrenal al expulsar de su interior al hombre
El sólo y único contacto de Remigio y Casilda con el mundo exterior se realizaba siempre a través del hombre que tenía en la zona el Papa. Un personaje que era un fantástico y anciano señor con el pelo totalmente blanco que residía dentro del Obispado de la capital y se hacía llamar Genius.
Remigio cómo guardián de la puerta quinta y de su llave, conocía la gran responsabilidad hermética de su trabajo. Era la misteriosa Sagisama, una ciudad sagrada que oculta entre otros misterios profundos, la sagrada reliquia de la última cena de Cristo y es inalcanzable e inviolable sin el consentimiento de su guardián. La puerta se hallaba herméticamente sellada para los no iniciados, pero tenían el acceso libre todos los que fuesen arquitectos de la vida y de la existencia humana y que fuesen capaces ... (ver texto completo)
Esa era la aportación actual de Remigio y Casilda, para conservar todos los misterios de la fidelidad y la inmortalidad del hombre. Misterio que guardaba con ahínco el planeta Tierra en sus entrañas, desde que Dios cerró para siempre el Paraíso Terrenal al expulsar de su interior al hombre
Las seis llaves que faltaban para operar sin ningún riesgo los enigmas de la vida y muerte del hombre, se hallan esparcidos por todo el mundo sin ningún contacto posible entre ellas, y cualquier mortal que tenga la capacidad de descubrir las siete llaves y su significado, será señor y dueño del planeta.
Remigio cómo guardián de la puerta quinta y de su llave, conocía la gran responsabilidad hermética de su trabajo. Era la misteriosa Sagisama, una ciudad sagrada que oculta entre otros misterios profundos, la sagrada reliquia de la última cena de Cristo y es inalcanzable e inviolable sin el consentimiento de su guardián. La puerta se hallaba herméticamente sellada para los no iniciados, pero tenían el acceso libre todos los que fuesen arquitectos de la vida y de la existencia humana y que fuesen capaces ... (ver texto completo)
Remigio, vestía tan miserable y pobremente que le daba seria lastima a quien le veía por primera vez. Pero esta pobre y deslucida presencia humana, se catalogaba dentro del serio orden masónico con el máximo grado, el treinta y tres. Nadie en el pueblo ni fuera de el, sabía ni conocía su relación con los hermanos custodios de las siete llaves, ni lo sabría jamás. Era parte de su vida y de su familia desde la oscura noche del tiempo pasado y ellos guardaban herméticamente el secreto que representaba ... (ver texto completo)
Las seis llaves que faltaban para operar sin ningún riesgo los enigmas de la vida y muerte del hombre, se hallan esparcidos por todo el mundo sin ningún contacto posible entre ellas, y cualquier mortal que tenga la capacidad de descubrir las siete llaves y su significado, será señor y dueño del planeta.
La tienda mixta, que regentaba Remigio junto con su hermana Casilda, les daba para comer con cierta holgura a los dos pillos truhanes. Sisaban en todo y ha todos, con medidas trucadas y con los vasos macizos de culo gordo, engordando el incalculable tesoro que todos los días del año los dos hermanos contaban como miserables después de cerrar a cal y canto las puertas de la tienda.
Remigio, vestía tan miserable y pobremente que le daba seria lastima a quien le veía por primera vez. Pero esta pobre y deslucida presencia humana, se catalogaba dentro del serio orden masónico con el máximo grado, el treinta y tres. Nadie en el pueblo ni fuera de el, sabía ni conocía su relación con los hermanos custodios de las siete llaves, ni lo sabría jamás. Era parte de su vida y de su familia desde la oscura noche del tiempo pasado y ellos guardaban herméticamente el secreto que representaba ... (ver texto completo)
En la casa más antigua del pueblo - que era la que estaba más cerca del misterioso templo - trabajaba y habitaba desde tiempos inmemoriales, la familia que se dedicaba en los bajos de la casa a comerciar con ultramarinos y que además, es la única taberna que hay en todo el pueblo. Digo que la familia era algo extraña, no por el raciocinio de los clientes personales, ni de los pocos habitantes que tenía el pueblo, sino por ser ese propietario, al tiempo que tendero y tabernero, la única persona depositaria ... (ver texto completo)
La tienda mixta, que regentaba Remigio junto con su hermana Casilda, les daba para comer con cierta holgura a los dos pillos truhanes. Sisaban en todo y ha todos, con medidas trucadas y con los vasos macizos de culo gordo, engordando el incalculable tesoro que todos los días del año los dos hermanos contaban como miserables después de cerrar a cal y canto las puertas de la tienda.
Su arquitectura era en el exterior y en el interior un verdadero libro de piedra, un libro que solamente podían leer los siete hombres elegidos por Cristo.
En la casa más antigua del pueblo - que era la que estaba más cerca del misterioso templo - trabajaba y habitaba desde tiempos inmemoriales, la familia que se dedicaba en los bajos de la casa a comerciar con ultramarinos y que además, es la única taberna que hay en todo el pueblo. Digo que la familia era algo extraña, no por el raciocinio de los clientes personales, ni de los pocos habitantes que tenía el pueblo, sino por ser ese propietario, al tiempo que tendero y tabernero, la única persona depositaria ... (ver texto completo)
Capitulo 3
Las pocas casas que había en el pueblo de Cos se apelotonaban alrededor de la antigua y enigmática iglesia.
Era un extraño monumento edificado con una infinidad de extrañas y misteriosas mezclas del románico del visigodo y el gótico.
Su arquitectura era en el exterior y en el interior un verdadero libro de piedra, un libro que solamente podían leer los siete hombres elegidos por Cristo.
Así era Maica y por eso formaba parte del Temple sin que ninguna otra persona lo supiera, pues era el acuerdo hermético y secreto que Maica tenía con el Maestre Setroc.
Para el Temple, Maica era los ojos y los oídos que dejaban grabados en su espabilada y muy avispada mente los comentarios y las pistas que ella pudiera escuchar en el bar y sirvieran a la causa de Cristo.
En una palabra, era la mejor espía que disponía en la actualidad el Temple de Torrelavega.
Capitulo 3
Las pocas casas que había en el pueblo de Cos se apelotonaban alrededor de la antigua y enigmática iglesia.
Era un extraño monumento edificado con una infinidad de extrañas y misteriosas mezclas del románico del visigodo y el gótico.
Había leído el último libro del hombre de la rosa a trancas y a barrancas, porque ella no disponía del tiempo material para dedicarlo a su pasión favorita que era precisamente la lectura. Se había cultivado de la forma que ahora llaman los sabios eruditos, el auto dictado ó el auto ejercitado. Ella estaba deseando poder servir algo a los caballeros que se sentaban alrededor de una mesa redonda que había en la esquina del local. Ella lo que quería era poder escuchar las asombrosas y fantásticas ideas ... (ver texto completo)
Así era Maica y por eso formaba parte del Temple sin que ninguna otra persona lo supiera, pues era el acuerdo hermético y secreto que Maica tenía con el Maestre Setroc.
Para el Temple, Maica era los ojos y los oídos que dejaban grabados en su espabilada y muy avispada mente los comentarios y las pistas que ella pudiera escuchar en el bar y sirvieran a la causa de Cristo.
En una palabra, era la mejor espía que disponía en la actualidad el Temple de Torrelavega.
Maica veía reflejada su propia manera de ser en las pasiones que ponían las mujeres de las novelas que escribía Setroc, que estaban escritas y entregadas al amor y al odio humano de una manera tan brutal y realista. Esa era su afición y el único pasatiempo que le dejaba la poca vida privada que tenía en su que hacer diario. Siempre estaba atareada, saciada de trabajo y tampoco ella disponía a su gusto de su propia existencia, la cual la exigía demasiado, sin compensaciones añadidas. Maica era muy ... (ver texto completo)
Había leído el último libro del hombre de la rosa a trancas y a barrancas, porque ella no disponía del tiempo material para dedicarlo a su pasión favorita que era precisamente la lectura. Se había cultivado de la forma que ahora llaman los sabios eruditos, el auto dictado ó el auto ejercitado. Ella estaba deseando poder servir algo a los caballeros que se sentaban alrededor de una mesa redonda que había en la esquina del local. Ella lo que quería era poder escuchar las asombrosas y fantásticas ideas ... (ver texto completo)
Ella no comprendía los complicados asuntos de los caballeros de la Mesa Redonda, pero admiraba las buenas obras poéticas de todos sus miembros y los preciosos escritos literarios del hombre de la rosa, que a ella la deleitaban sobre manera por las emocionantes y candentes escenas de amor y también, por la intensa pasión que ponían los protagonistas que intervenían en esas historias.
Maica veía reflejada su propia manera de ser en las pasiones que ponían las mujeres de las novelas que escribía Setroc, que estaban escritas y entregadas al amor y al odio humano de una manera tan brutal y realista. Esa era su afición y el único pasatiempo que le dejaba la poca vida privada que tenía en su que hacer diario. Siempre estaba atareada, saciada de trabajo y tampoco ella disponía a su gusto de su propia existencia, la cual la exigía demasiado, sin compensaciones añadidas. Maica era muy feliz, un poco ha su manera, con su gente, con sus amigos, con una fortaleza y una fuerza de voluntad que esa considerada dama tenía para todos los caballeros y los socios del centro. ... (ver texto completo)