Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

Encomendándose fervorosamente como todos los días al Señor, Remigio se reclinó ante el bello altar de la antigua Iglesia y pidió que le protegiese de la desatada ambición del Temple.
Acto seguido Remigio dirigió sus pasos hasta tener delante de sus ojos la mitad de la parte posterior y creyendo que ningún mortal le oía, pronunció unas extrañas invocaciones y palabras, al tener delante de su cara una lapida de piedra, que representaba en un bello relieve a los actos más significativos del juicio ... (ver texto completo)
Las palabras surgieron de la garganta de Remigio cavernosas y claras:
-Conifur… Amasias… Sagisama…
¡Debéis favorecer que penetre el flujo humano en el alma inmortal!
¡Yo que soy Egale, el de la puerta secreta, os pido protección omnipotente para mí y para mí hermana Casilda que es una fiel devota de Hermes!
Cuando Remigio entró en el templo muy temprano por la mañana, estaba siendo vigilado con atención por los dos honorables templarios que se habían quedado a vivir en el pueblo. Porque su misión se basaba únicamente en seguir de cerca todos los pa-sos que daban el tabernero y su hermana en todas sus salidas por la circunscripción y por la aldea.
Y toda la información y las novedades que había la trasmitían todos los días por el radio transmisor a la sede del Temple de Torrelavega.
Encomendándose fervorosamente como todos los días al Señor, Remigio se reclinó ante el bello altar de la antigua Iglesia y pidió que le protegiese de la desatada ambición del Temple.
Acto seguido Remigio dirigió sus pasos hasta tener delante de sus ojos la mitad de la parte posterior y creyendo que ningún mortal le oía, pronunció unas extrañas invocaciones y palabras, al tener delante de su cara una lapida de piedra, que representaba en un bello relieve a los actos más significativos del juicio ... (ver texto completo)
La portada de la hermosa Iglesia, con una mezcla de estilos que iban desde el románico al gótico, se encaraba a los feligreses con una extensa y amplia sarta de figuras esculpidas en la piedra de forma y aspecto satánico que a cristianos menos valientes les daba temor el contemplarlos. Cómo el pequeño pueblo no tenía párroco, al cura que le tocaba cele-brar la misa, es el que debía de realizar todos los domingos, la penosa y verdadera peregrinación de los antiguos fieles devotos que caminaban por ... (ver texto completo)
Cuando Remigio entró en el templo muy temprano por la mañana, estaba siendo vigilado con atención por los dos honorables templarios que se habían quedado a vivir en el pueblo. Porque su misión se basaba únicamente en seguir de cerca todos los pa-sos que daban el tabernero y su hermana en todas sus salidas por la circunscripción y por la aldea.
Y toda la información y las novedades que había la trasmitían todos los días por el radio transmisor a la sede del Temple de Torrelavega.
El valle donde estaba enclavada la pequeña aldea de Cos resplandecía de intensos tonos de un fuerte verdor, que complacía la vista a pesar del plomizo cúmulo de penetrantes nubes que pululaban por el grisáceo firmamento.
La portada de la hermosa Iglesia, con una mezcla de estilos que iban desde el románico al gótico, se encaraba a los feligreses con una extensa y amplia sarta de figuras esculpidas en la piedra de forma y aspecto satánico que a cristianos menos valientes les daba temor el contemplarlos. Cómo el pequeño pueblo no tenía párroco, al cura que le tocaba cele-brar la misa, es el que debía de realizar todos los domingos, la penosa y verdadera peregrinación de los antiguos fieles devotos que caminaban por ... (ver texto completo)
Disfrutando de la inmortalidad y de la infinita alegría que supone el vivir siempre al lado de sus seres queridos sin más sufrimientos y sin tener que hacer esfuerzo físico alguno para que todos ellos puedan comer.
El valle donde estaba enclavada la pequeña aldea de Cos resplandecía de intensos tonos de un fuerte verdor, que complacía la vista a pesar del plomizo cúmulo de penetrantes nubes que pululaban por el grisáceo firmamento.
Los dioses de las infinitas religiones que hay sobre el planeta se alegrarían de ver a todos los humanos unidos y contentos.
Disfrutando de la inmortalidad y de la infinita alegría que supone el vivir siempre al lado de sus seres queridos sin más sufrimientos y sin tener que hacer esfuerzo físico alguno para que todos ellos puedan comer.
En los tiempos nuevos que corrían, debían ser más cuidadosos en las siguientes operaciones secretas que emprenderían en Cos y en Liébana. Y ha unir en un extraordinario lugar a dos principales signos sagrados para la humanidad. Llevar el instrumento de Dios hasta el Paraíso Terrenal, para el posterior disfrute de unos auténticos héroes civilizados, si es que logran realizar esa extraordinaria hazaña.
Los dioses de las infinitas religiones que hay sobre el planeta se alegrarían de ver a todos los humanos unidos y contentos.
Capitulo 19
La noche caía acompañada de una poderosa lluvia torrencial la cual saturaba de abundancia de agua a los arroyos que corrían por las empinadas laderas de las colinas. Riachuelos que se desbordaban por el torrencial aguacero y arrasaban todo a su paso hasta que el agua llegada al valle, y que después, con fuerza arrolladora expandía su poder sobre las extensas praderas inundándolas temporalmente.
La tristeza plomiza de Cantabria se juntaba con el ansia de los pocos templarios que quedaban ... (ver texto completo)
En los tiempos nuevos que corrían, debían ser más cuidadosos en las siguientes operaciones secretas que emprenderían en Cos y en Liébana. Y ha unir en un extraordinario lugar a dos principales signos sagrados para la humanidad. Llevar el instrumento de Dios hasta el Paraíso Terrenal, para el posterior disfrute de unos auténticos héroes civilizados, si es que logran realizar esa extraordinaria hazaña.
El no tenia a ningún personaje que le esperase o se compadeciese de su sufrimiento y del aislamiento que padecía desde que su difunto hermano le había propuesto para ser Cardenal de la Iglesia. Ahora ya era muy tarde para rectificar su vida y enderezarla en otro sentido que quizá fuese más adecuado para él, pero ya no tenía tiempo suficiente para ser uno de los rectos ciudadanos de Italia, se había torcido con la placentera y cómoda ayuda de toda índole que le habían proporcionado sus padres algo ... (ver texto completo)
Capitulo 19
La noche caía acompañada de una poderosa lluvia torrencial la cual saturaba de abundancia de agua a los arroyos que corrían por las empinadas laderas de las colinas. Riachuelos que se desbordaban por el torrencial aguacero y arrasaban todo a su paso hasta que el agua llegada al valle, y que después, con fuerza arrolladora expandía su poder sobre las extensas praderas inundándolas temporalmente.
La tristeza plomiza de Cantabria se juntaba con el ansia de los pocos templarios que quedaban ... (ver texto completo)
La oronda gordura de Montini le hacía ser glotón por pura necesidad física, a pesar de las cantidades ingentes de colesterol que este siervo de Dios tenía en las paredes de sus venas, que le presagiaban un fatal desenlace. El camino que llevaba el Cardenal, que sería pronto dramático, apenas le importaba, el parecer de sus médicos y de las demás gentes que se hacían llamar sus amigos, era lo más importante para el apocalíptico ego que su familia tenía desde su juventud.
El no tenia a ningún personaje que le esperase o se compadeciese de su sufrimiento y del aislamiento que padecía desde que su difunto hermano le había propuesto para ser Cardenal de la Iglesia. Ahora ya era muy tarde para rectificar su vida y enderezarla en otro sentido que quizá fuese más adecuado para él, pero ya no tenía tiempo suficiente para ser uno de los rectos ciudadanos de Italia, se había torcido con la placentera y cómoda ayuda de toda índole que le habían proporcionado sus padres algo ... (ver texto completo)
Los preparativos para empezar la difícil misión por la parte que le tocaba al Monasterio de San Martín estaban preparados y programados por los monjes. Los miembros de la Iglesia que se habían agregado junto con el Cardenal Montini, se encontraban en la fase primaria de la elaboración preparatoria y no sabían aún cuando empezarían a ser operativos de verdad, ni sabían cuando estarían preparados para empezar sus verdaderas labores de comisarios para desenmascarar a los templarios antipapas. Ningún ... (ver texto completo)
La oronda gordura de Montini le hacía ser glotón por pura necesidad física, a pesar de las cantidades ingentes de colesterol que este siervo de Dios tenía en las paredes de sus venas, que le presagiaban un fatal desenlace. El camino que llevaba el Cardenal, que sería pronto dramático, apenas le importaba, el parecer de sus médicos y de las demás gentes que se hacían llamar sus amigos, era lo más importante para el apocalíptico ego que su familia tenía desde su juventud.
Los demás no contaban para ningún planteamiento serio y razonable de supervivencia, y todos podían ser sacrificados si ello fuese necesario en aras de la gloria y el honor del Sagrado Colegio Cardenalicio y del Papa como cabeza de la Iglesia.
Los preparativos para empezar la difícil misión por la parte que le tocaba al Monasterio de San Martín estaban preparados y programados por los monjes. Los miembros de la Iglesia que se habían agregado junto con el Cardenal Montini, se encontraban en la fase primaria de la elaboración preparatoria y no sabían aún cuando empezarían a ser operativos de verdad, ni sabían cuando estarían preparados para empezar sus verdaderas labores de comisarios para desenmascarar a los templarios antipapas. Ningún ... (ver texto completo)
Ninguno de estos sencillos planteamientos pasaba por la senil cabeza del agasajado Cardenal Montini que se hallaba muy mimado en el Monasterio entre gasas y algodones, por ser la autoridad eclesiástica y, única, que había ahora en la zona de Liébana.
Los demás no contaban para ningún planteamiento serio y razonable de supervivencia, y todos podían ser sacrificados si ello fuese necesario en aras de la gloria y el honor del Sagrado Colegio Cardenalicio y del Papa como cabeza de la Iglesia.
Cristo, siempre según los historiadores religiosos, nos decía siempre, que el reino donde habitaba su padre no se hallaba en el interior del planeta tierra. Y no pertenecía el Paraíso del amado Padre, Dios, un brutal mundo en donde los hombres se mataban unos a otros sin compasión alguna.
Ninguno de estos sencillos planteamientos pasaba por la senil cabeza del agasajado Cardenal Montini que se hallaba muy mimado en el Monasterio entre gasas y algodones, por ser la autoridad eclesiástica y, única, que había ahora en la zona de Liébana.
Todos los inicios del cristianismo se basan, no en el ejemplo misericordioso de Cristo, sino que son el reflejo del pensamiento y de las escrituras de los escribas que amañaban la historia dándola la forma que fuera más conveniente, para poder así, con sus artificiales argumentos, poder fanatizar a las masas de dóciles borregos que no tenían criterios propios ni voluntad. Ellos solo tenían hambre y miseria, y con este mísero bagaje y con la escasa preparación e inteligencia, cualquier desaprensivo ... (ver texto completo)
Cristo, siempre según los historiadores religiosos, nos decía siempre, que el reino donde habitaba su padre no se hallaba en el interior del planeta tierra. Y no pertenecía el Paraíso del amado Padre, Dios, un brutal mundo en donde los hombres se mataban unos a otros sin compasión alguna.
El desecamiento de las vehementes proclamas que del pulpito hacían los sacerdotes desde las Iglesias se había enjugado, y la gente del pueblo que tenía más preparación, contradecía las aburridas charlas de los monótonos evangelios con argumentaciones serias y reflexivas, las cuales desmontan la enorme comedia religiosa que existía en todos los antiguos escritos sagrados.
Todos los inicios del cristianismo se basan, no en el ejemplo misericordioso de Cristo, sino que son el reflejo del pensamiento y de las escrituras de los escribas que amañaban la historia dándola la forma que fuera más conveniente, para poder así, con sus artificiales argumentos, poder fanatizar a las masas de dóciles borregos que no tenían criterios propios ni voluntad. Ellos solo tenían hambre y miseria, y con este mísero bagaje y con la escasa preparación e inteligencia, cualquier desaprensivo ... (ver texto completo)
La Iglesia finalizaría la tarea que comenzó un día en Francia y después ella podía descansar tranquila y en paz los próximos siglos, con un amen piadoso y religioso que relajaría durante un cierto tiempo al Papa y a la Curia romana y la prepararía para los tiempos que por falta de credo se aproximaban.
El desecamiento de las vehementes proclamas que del pulpito hacían los sacerdotes desde las Iglesias se había enjugado, y la gente del pueblo que tenía más preparación, contradecía las aburridas charlas de los monótonos evangelios con argumentaciones serias y reflexivas, las cuales desmontan la enorme comedia religiosa que existía en todos los antiguos escritos sagrados.
El Abad, que tenía un comportamiento en la mesa algo más recatado que su anfitrión, le adulaba sin cesar, sabiendo que los cerdos eran más pulcros y más recatados que lo que le demostraba su santo huésped. Le dejaba hacer por el bien de esa difícil empresa que entre todos los siervos de la Iglesia y los miembros de la masonería iban a comenzar en contra del Temple.
La Iglesia finalizaría la tarea que comenzó un día en Francia y después ella podía descansar tranquila y en paz los próximos siglos, con un amen piadoso y religioso que relajaría durante un cierto tiempo al Papa y a la Curia romana y la prepararía para los tiempos que por falta de credo se aproximaban.
El Cardenal Montini contento por la marcha de los acontecimientos se enfrascó de lleno en saborear la sabrosa comida, sin reparar si el Abad le seguía en la intemperancia y el ritmo glotón que llevaba el fiel representante del Papa en Cantabria.
La baba grasienta le corría a raudales por entre los labios y las mejillas, al morder con verdadera ansia y buen apetito los perniles de carne de oveja joven recién asada, mientras de rato en tanto el Cardenal se refregaba sus pringosas manos en un babero ... (ver texto completo)
El Abad, que tenía un comportamiento en la mesa algo más recatado que su anfitrión, le adulaba sin cesar, sabiendo que los cerdos eran más pulcros y más recatados que lo que le demostraba su santo huésped. Le dejaba hacer por el bien de esa difícil empresa que entre todos los siervos de la Iglesia y los miembros de la masonería iban a comenzar en contra del Temple.
Cuando estuvieron los dos religiosos bien sentados en las cómodas sillas de la enorme mesa de caoba. Mesa que estaba repleta de infinidad de variadas y condimentadas viandas de todas clases, y además, estaba ornada con variados y exóticos frutos de los que cultivan con sacrificio y sudor los clérigos del Monasterio. Todo lo que una mente glotona alcan-zase ha imaginar, en guisos, se hallaba en la mesa del comedor ese día.
El Cardenal Montini contento por la marcha de los acontecimientos se enfrascó de lleno en saborear la sabrosa comida, sin reparar si el Abad le seguía en la intemperancia y el ritmo glotón que llevaba el fiel representante del Papa en Cantabria.
La baba grasienta le corría a raudales por entre los labios y las mejillas, al morder con verdadera ansia y buen apetito los perniles de carne de oveja joven recién asada, mientras de rato en tanto el Cardenal se refregaba sus pringosas manos en un babero ... (ver texto completo)
La cocina de la Abadía, tenía en la zona, una gran reputación de buen gusto, buen condimento y buen vino.
Cuando estuvieron los dos religiosos bien sentados en las cómodas sillas de la enorme mesa de caoba. Mesa que estaba repleta de infinidad de variadas y condimentadas viandas de todas clases, y además, estaba ornada con variados y exóticos frutos de los que cultivan con sacrificio y sudor los clérigos del Monasterio. Todo lo que una mente glotona alcan-zase ha imaginar, en guisos, se hallaba en la mesa del comedor ese día.
El Cardenal Montini y el Abad, algo más relajados por la fuerte tensión padecida, se marcharon hasta el amplio comedor de la Abadía, para degustar en solitario el apetitoso, abundante y calido desayuno que les habían preparado los monjes.
La cocina de la Abadía, tenía en la zona, una gran reputación de buen gusto, buen condimento y buen vino.
Las tareas de vigilancia y el control de los lugares y los puntos clave, para tratar de hallar el lugar en donde pudiese hallarse el Temple y sus templarios de Torrelavega, se distribuyeron convenientemente dentro de los muros del Monasterio y por eso cada uno de los miembro sabía lo que tendría que hacer de ahora en adelante.
El Cardenal Montini y el Abad, algo más relajados por la fuerte tensión padecida, se marcharon hasta el amplio comedor de la Abadía, para degustar en solitario el apetitoso, abundante y calido desayuno que les habían preparado los monjes.
El claustro de la Orden Benedictina estaba reunido en el salón principal del monasterio de San Martín, en un conclave que se componía mayoritariamente de agentes secretos de la Iglesia. En donde todos se afanaban y tomaban notas para no perder ni un ápice de discursos y preparativos que los mandos ejecutivos de la Congregación de la Fe del Colegio Vaticano señalaban.
Las tareas de vigilancia y el control de los lugares y los puntos clave, para tratar de hallar el lugar en donde pudiese hallarse el Temple y sus templarios de Torrelavega, se distribuyeron convenientemente dentro de los muros del Monasterio y por eso cada uno de los miembro sabía lo que tendría que hacer de ahora en adelante.
Toda la materia nacía y moría sin pausa ni respiro creando mudablemente las fantásticas caprichosas, y la más extravagante forma viva que a los dioses antiguos se les antojase de crear y daban al espacio tiempo la forma conveniente para que cada una de las especies se amoldase a su circunstancia casual.
El claustro de la Orden Benedictina estaba reunido en el salón principal del monasterio de San Martín, en un conclave que se componía mayoritariamente de agentes secretos de la Iglesia. En donde todos se afanaban y tomaban notas para no perder ni un ápice de discursos y preparativos que los mandos ejecutivos de la Congregación de la Fe del Colegio Vaticano señalaban.
Era un eterno ciclo que se devoraba a sí mismo en el tiempo, mientras el Universo se transformaba en el ordenado caos que se auto programaba sin cesar ni un instante.
Toda la materia nacía y moría sin pausa ni respiro creando mudablemente las fantásticas caprichosas, y la más extravagante forma viva que a los dioses antiguos se les antojase de crear y daban al espacio tiempo la forma conveniente para que cada una de las especies se amoldase a su circunstancia casual.
¿Porque los seres vivos que habitan el Universo se alimentaban de la vida que creaban para sobrevivir en el tiempo, y en un espacio que no perdonaba al hombre cuando le llegaba la muerte?
Era un eterno ciclo que se devoraba a sí mismo en el tiempo, mientras el Universo se transformaba en el ordenado caos que se auto programaba sin cesar ni un instante.
La vida se desarrolla dentro del planeta, de manera constante y armoniosa mientras el hombre se man-tenga neutral y tranquilo con especies que cohabi-tan a su alrededor. Pero llega el aciago día en que los humanos probaron la carne de los animales, y en este preciso instante fue cuando el hombre que habitaba la tierra entró en un laberinto infernal que era depredación y muerte para otros seres vivos.
¿Porque los seres vivos que habitan el Universo se alimentaban de la vida que creaban para sobrevivir en el tiempo, y en un espacio que no perdonaba al hombre cuando le llegaba la muerte?
Capitulo 18
La tarde languidecía en el vasto y rojo horizonte que dejaban entrever las escasas acumulaciones de nubes que tenía de día el firmamento, y era enton-ces, cuando la naturaleza se abrevia a demostrar al hombre que no estaba solo en la superficie de la tierra, que dentro del planeta vivían una infinidad de seres que respiraban y vivían junto al hombre, sin dificultar en nada su actividad biológica.
La vida se desarrolla dentro del planeta, de manera constante y armoniosa mientras el hombre se man-tenga neutral y tranquilo con especies que cohabi-tan a su alrededor. Pero llega el aciago día en que los humanos probaron la carne de los animales, y en este preciso instante fue cuando el hombre que habitaba la tierra entró en un laberinto infernal que era depredación y muerte para otros seres vivos.
Aun cuando después de la muerte de sus padres la convivencia se relajó algo en la casa, la costumbre de austeridad y virtuosidad se mantuvo siempre en la vida diaria de los hermanos. Remigio en vida de sus padres se embarcó como marino y navegó por los mares del mundo, hasta que su anciano padre le reclamó urgentemente a su lado para que tomara el relevo en la custodia y la vigilancia del acceso a la quinta puerta y para que protegiese el secreto y la tenencia de la quinta llave. Los agentes enviados ... (ver texto completo)
Capitulo 18
La tarde languidecía en el vasto y rojo horizonte que dejaban entrever las escasas acumulaciones de nubes que tenía de día el firmamento, y era enton-ces, cuando la naturaleza se abrevia a demostrar al hombre que no estaba solo en la superficie de la tierra, que dentro del planeta vivían una infinidad de seres que respiraban y vivían junto al hombre, sin dificultar en nada su actividad biológica.
Remigio y ella, se llevaban formidablemente bien en esta extraña correspondencia que tenían los dos hermanos en todas las funciones de unas esotéricas vidas que se dedicaban a preservar los valores de la civilización humana y que servia para seguir los rastros en la creación divina del hombre. Casilda creía que la vida era así desde su juventud, debido fundamentalmente al enorme aislamiento social al cual había estado sometida por sus severos padres, que siendo masónicos no dejaban a sus hijos en ... (ver texto completo)
Aun cuando después de la muerte de sus padres la convivencia se relajó algo en la casa, la costumbre de austeridad y virtuosidad se mantuvo siempre en la vida diaria de los hermanos. Remigio en vida de sus padres se embarcó como marino y navegó por los mares del mundo, hasta que su anciano padre le reclamó urgentemente a su lado para que tomara el relevo en la custodia y la vigilancia del acceso a la quinta puerta y para que protegiese el secreto y la tenencia de la quinta llave. Los agentes enviados ... (ver texto completo)
Casilda, viciosa, ramoneaba cacahuetes detrás del mostrador de la tienda bar; que tenía más mierda y más solera antigua que la barrica de vino que tenía Nerón en su palacio de Roma antes de incendiar la ciudad. Ella presentía que la depresión que tenía su hermano, era debida a la responsabilidad de ser el guardián de la quinta llave y además por la soledad y por el obligado aislamiento del ineludible com-promiso masónico.
Remigio y ella, se llevaban formidablemente bien en esta extraña correspondencia que tenían los dos hermanos en todas las funciones de unas esotéricas vidas que se dedicaban a preservar los valores de la civilización humana y que servia para seguir los rastros en la creación divina del hombre. Casilda creía que la vida era así desde su juventud, debido fundamentalmente al enorme aislamiento social al cual había estado sometida por sus severos padres, que siendo masónicos no dejaban a sus hijos en ... (ver texto completo)
Con el camuflaje que Ramón hacía periódicamente para mantenerlos en el estricto anonimato que toda la planificación se desarrollase con la normalidad habitual y así podían todos los templarios moverse por todo el territorio de Cantabria como peces en el agua. Remigio que era posiblemente el que más conocía personalmente a todos, no habría podido reconocer con esos disfraces a ningún templario de los que habitualmente entraban a tomarse un vino en la tienda bar.
Casilda, viciosa, ramoneaba cacahuetes detrás del mostrador de la tienda bar; que tenía más mierda y más solera antigua que la barrica de vino que tenía Nerón en su palacio de Roma antes de incendiar la ciudad. Ella presentía que la depresión que tenía su hermano, era debida a la responsabilidad de ser el guardián de la quinta llave y además por la soledad y por el obligado aislamiento del ineludible com-promiso masónico.
Rafael había alquilado una casa en Cos frente ha la taberna y desde ella observaba desde la ventana de su casa como Remigio se dirigía todas las tardes a la Iglesia para cerrar sus puertas para que de noche nadie accediese a su interior y eso hacia sospechar por la asiduidad lo cual Rafael anotaba en su diario para cotejarlo después con los datos que recogía en la tienda bar de su compañero Pepe.
Con el camuflaje que Ramón hacía periódicamente para mantenerlos en el estricto anonimato que toda la planificación se desarrollase con la normalidad habitual y así podían todos los templarios moverse por todo el territorio de Cantabria como peces en el agua. Remigio que era posiblemente el que más conocía personalmente a todos, no habría podido reconocer con esos disfraces a ningún templario de los que habitualmente entraban a tomarse un vino en la tienda bar.
Rafael ya había adquirido en Cos la mayoría de los terrenos adyacentes al asentamiento subterráneo de la antigua ciudad paraíso de Sagisama y solamente le quedaba resolver el enigma para saber el exacto acceso a esta hipotética quinta puerta que Rafael la había situado aproximadamente en el interior de la antiquísima Iglesia de Cos. Pero nadie lo sabía aún y como nadie se lo iba a decir voluntariamente, los templarios adoptaron la estrategia de frecuentar la taberna mixta de Remigio con asiduidad ... (ver texto completo)
Rafael había alquilado una casa en Cos frente ha la taberna y desde ella observaba desde la ventana de su casa como Remigio se dirigía todas las tardes a la Iglesia para cerrar sus puertas para que de noche nadie accediese a su interior y eso hacia sospechar por la asiduidad lo cual Rafael anotaba en su diario para cotejarlo después con los datos que recogía en la tienda bar de su compañero Pepe.
El Temple y la Mesa Redonda, desaparecieron en las vorágines y los extremos de vida de la ciudad de Torrelavega, y ninguno de sus miembros apare-cería más en público, porque todos tenían órdenes de desvanecerse en este período de peligro hasta que todos los templarios remataran las operaciones que estaban en marcha ó pendientes de finalizarse.
Ramón, que era un experto en camuflar a la gente para no ser reconocidos andando por la calle, los enmascaraba y los preparaba diariamente para ese fin y ... (ver texto completo)
Rafael ya había adquirido en Cos la mayoría de los terrenos adyacentes al asentamiento subterráneo de la antigua ciudad paraíso de Sagisama y solamente le quedaba resolver el enigma para saber el exacto acceso a esta hipotética quinta puerta que Rafael la había situado aproximadamente en el interior de la antiquísima Iglesia de Cos. Pero nadie lo sabía aún y como nadie se lo iba a decir voluntariamente, los templarios adoptaron la estrategia de frecuentar la taberna mixta de Remigio con asiduidad ... (ver texto completo)
Como el carácter de los habitantes de las montañas de los Picos de Europa, así era también el empeño fiero y tenaz del Temple para poder conseguir sus objetivos más rápidamente. La tregua que todos se habían dado se terminó entre las altas montañas de León y el puerto de San Glorio, un pueblo llamado Fuente la Reina, el cual les había acogido entre los apretados brazos de la tranquilidad y del sosiego.
Todos volvieron al trabajo pero de distinta forma y manera que anteriormente lo hacían. Porque ... (ver texto completo)
El Temple y la Mesa Redonda, desaparecieron en las vorágines y los extremos de vida de la ciudad de Torrelavega, y ninguno de sus miembros apare-cería más en público, porque todos tenían órdenes de desvanecerse en este período de peligro hasta que todos los templarios remataran las operaciones que estaban en marcha ó pendientes de finalizarse.
Ramón, que era un experto en camuflar a la gente para no ser reconocidos andando por la calle, los enmascaraba y los preparaba diariamente para ese fin y ... (ver texto completo)
Ese era el carácter recio de uno de los pueblos más fieros duchos y zurridos en toda clase de conflictos y batallas en la historia de los países y de hombres que los habitaron.
Como el carácter de los habitantes de las montañas de los Picos de Europa, así era también el empeño fiero y tenaz del Temple para poder conseguir sus objetivos más rápidamente. La tregua que todos se habían dado se terminó entre las altas montañas de León y el puerto de San Glorio, un pueblo llamado Fuente la Reina, el cual les había acogido entre los apretados brazos de la tranquilidad y del sosiego.
Todos volvieron al trabajo pero de distinta forma y manera que anteriormente lo hacían. Porque ... (ver texto completo)
Esa es la única forma para poder resistir el crudo clima invernal en las montañas y en las aldeas de la cornisa cantábrica. Los infinitos siglos de luchar contra el frió y la nieve habían hecho del cantabro un recio y valeroso luchador, que jamás se amilana con nada ni con nadie que quiera someterle. Roma lo aprendió demasiado tarde para poder rectificar, y por eso dejaron las indomables tierras del norte, que no querían someter sus vidas y ha sus hijos a ningún extranjero por poderoso que éste fuese.
Ese era el carácter recio de uno de los pueblos más fieros duchos y zurridos en toda clase de conflictos y batallas en la historia de los países y de hombres que los habitaron.
Nada tenía una relación de templanza, ni del crudo y amistoso calor del débil verano que finalizaba en las agrestes montañas de los altos Picos de Europa. Jabalíes, rebecos, corzos, osos y lobos saciaban su ansia de acumular grasa para el crudo invierno que se avecindaba, mientras los escasos seres humanos que aún sobrevivían en las altas aldeas preparaban las despensas para afrontar convenientemente los largos y duros meses del invierno.
Esa es la única forma para poder resistir el crudo clima invernal en las montañas y en las aldeas de la cornisa cantábrica. Los infinitos siglos de luchar contra el frió y la nieve habían hecho del cantabro un recio y valeroso luchador, que jamás se amilana con nada ni con nadie que quiera someterle. Roma lo aprendió demasiado tarde para poder rectificar, y por eso dejaron las indomables tierras del norte, que no querían someter sus vidas y ha sus hijos a ningún extranjero por poderoso que éste fuese.
Capitulo 17
La lluvia arreciaba sin pausa ni respiro desde hacía dos días interminables en Liébana. Pero el color de la atmósfera de un tono gris acerado, no tenía pinta de finalizar. Las nutridas y múltiples lágrimas que empapaban la blanda tierra, que estaba ya harta de tanto lloriqueo inútil. El crudo otoño en el monte avanzaba sin las treguas habituales de la primavera haciendo que la dura naturaleza de la alta montaña se refugiase en si misma en un paréntesis de pudor crudo que anunciaba la ... (ver texto completo)
Nada tenía una relación de templanza, ni del crudo y amistoso calor del débil verano que finalizaba en las agrestes montañas de los altos Picos de Europa. Jabalíes, rebecos, corzos, osos y lobos saciaban su ansia de acumular grasa para el crudo invierno que se avecindaba, mientras los escasos seres humanos que aún sobrevivían en las altas aldeas preparaban las despensas para afrontar convenientemente los largos y duros meses del invierno.
Desparecer todos por un tiempo es lo más sensato que podemos hacer y desorientaremos a nuestros enemigos que espían los movimientos del Temple continuamente.
Mientras hablaba Maica, el Maestre asentía con la cabeza ante tan sensatas y cuerdas afirmaciones, y declaró solemnemente delante de todos:
-Suspendemos desde ahora, hasta un nuevo aviso, todas las operaciones que tenemos en ejecución en Cantabria.
Capitulo 17
La lluvia arreciaba sin pausa ni respiro desde hacía dos días interminables en Liébana. Pero el color de la atmósfera de un tono gris acerado, no tenía pinta de finalizar. Las nutridas y múltiples lágrimas que empapaban la blanda tierra, que estaba ya harta de tanto lloriqueo inútil. El crudo otoño en el monte avanzaba sin las treguas habituales de la primavera haciendo que la dura naturaleza de la alta montaña se refugiase en si misma en un paréntesis de pudor crudo que anunciaba la ... (ver texto completo)
-Si seguís viniendo al Centro como si nada hubiese sucedido, tendremos serios problemas. Por qué tú sabes que la Iglesia de Roma nunca ha perdonado a nadie que la haya ofendido. Y como está herida de muerte por el Temple, el Papa, los Cardenales y la Curia (que están siempre vigilantes y atentos) tratan de defenderse para que ninguna otra religión ocupe su sitio en la historia de las religiones, ni en la guía de las divinidades que tiene el hombre. Tus hombres son unos individuos superiores que están ... (ver texto completo)
Desparecer todos por un tiempo es lo más sensato que podemos hacer y desorientaremos a nuestros enemigos que espían los movimientos del Temple continuamente.
Mientras hablaba Maica, el Maestre asentía con la cabeza ante tan sensatas y cuerdas afirmaciones, y declaró solemnemente delante de todos:
-Suspendemos desde ahora, hasta un nuevo aviso, todas las operaciones que tenemos en ejecución en Cantabria.
- ¡Y vosotros cundo discutís en la Mesa Redonda, os ponéis ciegos y jamás os ponéis al corriente del peligro que todos estamos corriendo!
-Si seguís viniendo al Centro como si nada hubiese sucedido, tendremos serios problemas. Por qué tú sabes que la Iglesia de Roma nunca ha perdonado a nadie que la haya ofendido. Y como está herida de muerte por el Temple, el Papa, los Cardenales y la Curia (que están siempre vigilantes y atentos) tratan de defenderse para que ninguna otra religión ocupe su sitio en la historia de las religiones, ni en la guía de las divinidades que tiene el hombre. Tus hombres son unos individuos superiores que están ... (ver texto completo)
-Creo que empezamos a tener problemas serios, mi querido compañero y amigo Setroc, porque hace escasos instantes que se han marchado de este bar unas personas que han estado haciendo fotografías de todo y de todos en este local y vosotros como si nada.
- ¡Y vosotros cundo discutís en la Mesa Redonda, os ponéis ciegos y jamás os ponéis al corriente del peligro que todos estamos corriendo!
Maica que era la que los había servido en la barra, y era muy ladina y atenta para unos detalles que ha cualquier otra persona pasarían desapercibidos, se dio enseguida cuenta de tales maniobras, y cuando se marcharon, llamó al Maestre y le dijo.
-Creo que empezamos a tener problemas serios, mi querido compañero y amigo Setroc, porque hace escasos instantes que se han marchado de este bar unas personas que han estado haciendo fotografías de todo y de todos en este local y vosotros como si nada.
Estaban en tan folclórica tarea, que ninguno de los caballeros que había sentados en la Mesa Redonda en el bar del Centro Andaluz, se percató de la súbi-ta llegada de unos espías que enviaba el Abad del antiguo Monasterio de San Martín de Liébana.
Ni tampoco ninguno de ellos se percató de cuando los espías del Abad, les estaban fotografiando con cámaras digitales que disimulaban en los botones de sus elegantes atuendos.
Maica que era la que los había servido en la barra, y era muy ladina y atenta para unos detalles que ha cualquier otra persona pasarían desapercibidos, se dio enseguida cuenta de tales maniobras, y cuando se marcharon, llamó al Maestre y le dijo.
Don Ramón como nuevo caballero del Temple, era el que entregaba con más vehemencia su acalorado entusiasmo. En las diferentes discusiones que casi siempre provocaba José Vega (el fabricante de los sobaos y de las quesadas) para poder incitar a todo el mundo por el camino que él deseaba emprender y quería criticar. Los demás, como Fausto delante de los tribunales de justicia, caían en esa trampa sutilmente preparada y se formaba de inmediato la acalorada discusión que jamás terminaba en la paz y en ... (ver texto completo)
Estaban en tan folclórica tarea, que ninguno de los caballeros que había sentados en la Mesa Redonda en el bar del Centro Andaluz, se percató de la súbi-ta llegada de unos espías que enviaba el Abad del antiguo Monasterio de San Martín de Liébana.
Ni tampoco ninguno de ellos se percató de cuando los espías del Abad, les estaban fotografiando con cámaras digitales que disimulaban en los botones de sus elegantes atuendos.
La monotonía se implantaba sosegadamente en la tertulia de la mesa redonda pasados los días por el sosiego y la norma de una tradicional y placentera elocuencia de los miembros de una tertulia cultural que se apoyaban en las tradiciones y el caballeroso comportamiento del Temple.
Don Ramón como nuevo caballero del Temple, era el que entregaba con más vehemencia su acalorado entusiasmo. En las diferentes discusiones que casi siempre provocaba José Vega (el fabricante de los sobaos y de las quesadas) para poder incitar a todo el mundo por el camino que él deseaba emprender y quería criticar. Los demás, como Fausto delante de los tribunales de justicia, caían en esa trampa sutilmente preparada y se formaba de inmediato la acalorada discusión que jamás terminaba en la paz y en ... (ver texto completo)
El hombre de la rosa, (mientras los templarios que tenía bajo su mando hacían sus labores) preparaba los siguientes pasos para conjuntar ordenadamente las dos delicadas operaciones en curso. El Arca de la Alianza con Dios sería trasladada hasta el quinto paraíso y una vez depositada entre la maravillosa y exuberante vegetación original de la vida, el Arcón (que servia para poder dialogar con el Señor desde el planeta tierra) vería neutralizado su fantástico poder y se vería anulado por la energía ... (ver texto completo)
La monotonía se implantaba sosegadamente en la tertulia de la mesa redonda pasados los días por el sosiego y la norma de una tradicional y placentera elocuencia de los miembros de una tertulia cultural que se apoyaban en las tradiciones y el caballeroso comportamiento del Temple.