Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:
El cuervo volvió a la nave después de varias horas y entonces Noé dedujo que la tierra se hallaba aún cubierta por las aguas. Resignado espero paciente porque intuía que el calor que traía la brisa marina anunciaba que el nivel de las aguas estaba bajando.
Mientras eso pasaba en la nave de Noé, Luzbel en su ciudad submarina, trabajaba incansable con sus Nefelin para acelerar la evaporación y aun cuando ya se podían ver las primeras cimas de la tierra, la inmensa tarea de volver las aguas al nivel anterior era ardua y lenta. Aún debían de transcurrir ciento cincuenta días para que el planeta pudiese hallarse habitable para el hombre.
Cuando por fin cesó la lluvia, ya habían pasado los cuarenta días y las cuarenta noches, cómo fueron anunciados por el creador y sólo entonces Noé se atrevió a entreabrir los ventanales de la cubierta de la nave. Y viendo que ya no llovía y que los cielos resplandecían con la intensa luz del sol, soltó uno de los cuervos al viento, el cual se alejó volando y se perdió en el horizonte.
El cuervo volvió a la nave después de varias horas y entonces Noé dedujo que la tierra se hallaba aún cubierta por las aguas. Resignado espero paciente porque intuía que el calor que traía la brisa marina anunciaba que el nivel de las aguas estaba bajando.
Mientras los largos días lluviosos pasaban con un insistente y continuado machaqueo del agua sobre la cubierta de la nave, todos ellos se atareaban en alimentar a tantas bestias como allí había. El trajín les hacía pensar muy poco en el final trágico de los demás, como había sido la voluntad del Señor y de su infalible justicia divina. Todos ellos debían de seguir siendo fieles a sus infalibles mandatos.
Cuando por fin cesó la lluvia, ya habían pasado los cuarenta días y las cuarenta noches, cómo fueron anunciados por el creador y sólo entonces Noé se atrevió a entreabrir los ventanales de la cubierta de la nave. Y viendo que ya no llovía y que los cielos resplandecían con la intensa luz del sol, soltó uno de los cuervos al viento, el cual se alejó volando y se perdió en el horizonte.
Mientras esto pasaba en la ciudad submarina, Noé había sufrido pacientemente la pavorosa lluvia que encima de la nave había caído y pensando mucho en el desgraciado final de los hombres rezaba a su creador por el alma de todos ellos agradeciéndole haberle preservado de esa terrible muerte.
Mientras los largos días lluviosos pasaban con un insistente y continuado machaqueo del agua sobre la cubierta de la nave, todos ellos se atareaban en alimentar a tantas bestias como allí había. El trajín les hacía pensar muy poco en el final trágico de los demás, como había sido la voluntad del Señor y de su infalible justicia divina. Todos ellos debían de seguir siendo fieles a sus infalibles mandatos.
Pero mientras luzbel y su gente permaneciese en el fondo de los mares, ellos tratarían de ayudar a esos pobres humanos que se habían quedado solos en la tierra porque son sus últimas y amadas criaturas.
Mientras esto pasaba en la ciudad submarina, Noé había sufrido pacientemente la pavorosa lluvia que encima de la nave había caído y pensando mucho en el desgraciado final de los hombres rezaba a su creador por el alma de todos ellos agradeciéndole haberle preservado de esa terrible muerte.
Luzbel había cumplido su palabra del exterminio de la maldad y ahora la existencia del hombre sólo dependía de Noé y de los suyos.
Pero mientras luzbel y su gente permaneciese en el fondo de los mares, ellos tratarían de ayudar a esos pobres humanos que se habían quedado solos en la tierra porque son sus últimas y amadas criaturas.
Las grandes aglomeraciones de nubes negras que se hallaban entre los cielos empezaron al instante a despejarse en el ecuador por efecto de un intenso viento cálido y se quedó sin nubes en poco tiempo todo el firmamento.
Luzbel había cumplido su palabra del exterminio de la maldad y ahora la existencia del hombre sólo dependía de Noé y de los suyos.
La intensa lluvia torrencial cómo por arte de magia se detuvo al instante y las nubes volvieron a ser las masas de agua que se precipitaban impetuosas en los océanos. En los polos del planeta se provocó un gélido frío polar que hizo solidificar cantidades enormes de agua, lo que provocó la bajada rápida de los niveles de los mares.
Las grandes aglomeraciones de nubes negras que se hallaban entre los cielos empezaron al instante a despejarse en el ecuador por efecto de un intenso viento cálido y se quedó sin nubes en poco tiempo todo el firmamento.
El fin de la tragedia.
Luzbel esperó cuarenta días hasta que observó que la tierra estaba completamente cubierta de agua, y llegado ese día mando pararse a todos los equipos del cinturón electromagnético y después ordenó a los Nefelin que invirtieran el proceso anterior para provocar el efecto contrario.
La intensa lluvia torrencial cómo por arte de magia se detuvo al instante y las nubes volvieron a ser las masas de agua que se precipitaban impetuosas en los océanos. En los polos del planeta se provocó un gélido frío polar que hizo solidificar cantidades enormes de agua, lo que provocó la bajada rápida de los niveles de los mares.
El comienzo del fin.
Siguió el diluvio sobre la tierra por cuarenta días y siguieron aumentando las aguas y ellas empeza-ron a llevar el arca y estaba flotando arriba de la tierra.
Y las aguas se hicieron abundantes abrumadoras y siguieron aumentando sobre la tierra pero el arca siguió navegando sobre la superficie de las aguas.
Y tan abrumadoramente lo anegaron las aguas a la tierra, que las altas montañas que estaban bajo de todos los cielos quedaron cubiertas.
De modo y manera que expiró toda ... (ver texto completo)
El fin de la tragedia.
Luzbel esperó cuarenta días hasta que observó que la tierra estaba completamente cubierta de agua, y llegado ese día mando pararse a todos los equipos del cinturón electromagnético y después ordenó a los Nefelin que invirtieran el proceso anterior para provocar el efecto contrario.
Y como toda la tierra seguía totalmente inundada el comandante de la flota del imperio, Satán, pensó que toda simiente humana había desaparecido para siempre en al pequeño sistema solar y lo comunicó de inmediato al imperio eclipsándose en el infinito a la velocidad de la luz.
El comienzo del fin.
Siguió el diluvio sobre la tierra por cuarenta días y siguieron aumentando las aguas y ellas empeza-ron a llevar el arca y estaba flotando arriba de la tierra.
Y las aguas se hicieron abundantes abrumadoras y siguieron aumentando sobre la tierra pero el arca siguió navegando sobre la superficie de las aguas.
Y tan abrumadoramente lo anegaron las aguas a la tierra, que las altas montañas que estaban bajo de todos los cielos quedaron cubiertas.
De modo y manera que expiró toda ... (ver texto completo)
El reflejo del sol sobre la superficie se asemejaba a un enorme y brillante farol que flotaba en el vació alumbrando a su pequeño y estéril satélite.
Y como toda la tierra seguía totalmente inundada el comandante de la flota del imperio, Satán, pensó que toda simiente humana había desaparecido para siempre en al pequeño sistema solar y lo comunicó de inmediato al imperio eclipsándose en el infinito a la velocidad de la luz.
Entonces ellos cesarían de vigilar el ínfimo planeta y entonces abandonarían el pequeño sistema solar.
Satán había esperado los cuarenta días humanos y cuando vio que la lluvia cesaba de repente y veía muy brillante a la tierra como si fuese una perla que flotase en el espacio.
El reflejo del sol sobre la superficie se asemejaba a un enorme y brillante farol que flotaba en el vació alumbrando a su pequeño y estéril satélite.
Decidió esperar hasta el fin de la gran inundación, porque el mayor deseo de Satán era contemplar la total aniquilación del hombre.
Entonces ellos cesarían de vigilar el ínfimo planeta y entonces abandonarían el pequeño sistema solar.
Satán había esperado los cuarenta días humanos y cuando vio que la lluvia cesaba de repente y veía muy brillante a la tierra como si fuese una perla que flotase en el espacio.
Ese hecho suponía para el imperio un formidable triunfo sobre Luzbel y sobre sus huestes de rebeldes Arcángeles.
Decidió esperar hasta el fin de la gran inundación, porque el mayor deseo de Satán era contemplar la total aniquilación del hombre.
Enseguida mandó al supremo un informe de lo que en el pequeño planeta estaba ocurriendo y además se atrevió a anunciar que la humanidad del planeta se estaba extinguiendo en la tierra por un completo y total diluvio.
Ese hecho suponía para el imperio un formidable triunfo sobre Luzbel y sobre sus huestes de rebeldes Arcángeles.
Una divina luminosidad penetró por los genes de Satán al ver este desastre humano.
Enseguida mandó al supremo un informe de lo que en el pequeño planeta estaba ocurriendo y además se atrevió a anunciar que la humanidad del planeta se estaba extinguiendo en la tierra por un completo y total diluvio.
Asombrado vio Satán, que los polos helados de la tierra se habían difuminado por la lluvia torrencial y espesa que se precipitaba aumentando el nivel de los mares por todo el planeta. Y vio como todas las tierras secas se sumergían haciendo que hombres y bestias que corrían despavoridas perecer ahogadas. Como los días pasaban y la lluvia no cesaba, Satán se alegró sobremanera viendo como perecían todos los seres vivos, y entre ellos a los hombres, que él contemplaba complacido desde el espacio exterior.
Una divina luminosidad penetró por los genes de Satán al ver este desastre humano.
Esta acción de Luzbel había sido tan rápida y bien ejecutada que Satán cuando se quiso dar cuenta de lo que pasaba ya era tarde para que pudiese actuar, porque ya estaba lloviendo torrencialmente en la superficie de la tierra y nada ni nadie por poderoso que fuese podía parar las espantosas riadas de agua que convertía los arroyos en caudalosos rios.
Asombrado vio Satán, que los polos helados de la tierra se habían difuminado por la lluvia torrencial y espesa que se precipitaba aumentando el nivel de los mares por todo el planeta. Y vio como todas las tierras secas se sumergían haciendo que hombres y bestias que corrían despavoridas perecer ahogadas. Como los días pasaban y la lluvia no cesaba, Satán se alegró sobremanera viendo como perecían todos los seres vivos, y entre ellos a los hombres, que él contemplaba complacido desde el espacio exterior.
Cuando se dieron cuenta que la lluvia era obra del Señor, cómo castigo a su maldad, todos empezaron a llorar y a lamentarse del maldito vivir, y del mal comportamiento que habían tenido con los abuelos y los niños. Pero ya era muy tarde para todos ellos, porque la ira de Luzbel bajaba del cielo sin piedad y sin ninguna compasión para los hombres.
Esta acción de Luzbel había sido tan rápida y bien ejecutada que Satán cuando se quiso dar cuenta de lo que pasaba ya era tarde para que pudiese actuar, porque ya estaba lloviendo torrencialmente en la superficie de la tierra y nada ni nadie por poderoso que fuese podía parar las espantosas riadas de agua que convertía los arroyos en caudalosos rios.
Los hombres que recibían esa lluvia, pensaron que se trataba de una fuerte tormenta y se refugiaban todos en el interior de las casas. Pero ya pasado un tiempo y cómo la fuerte lluvia no remitía y el agua comenzaba a penetrar por las puertas, se asustaron de verdad tratando todos de escaparse del aluvión escalando hacía las alturas mayores de la montaña para poder evitar las fuertes riadas que por doquier había.
Cuando se dieron cuenta que la lluvia era obra del Señor, cómo castigo a su maldad, todos empezaron a llorar y a lamentarse del maldito vivir, y del mal comportamiento que habían tenido con los abuelos y los niños. Pero ya era muy tarde para todos ellos, porque la ira de Luzbel bajaba del cielo sin piedad y sin ninguna compasión para los hombres.
Las enormes masas de agua que cayeron sobre la superficie de la tierra de repente, sobrepasaban en su caudal a todas las torrenteras impetuosas de los ríos de alta montaña.
Los hombres que recibían esa lluvia, pensaron que se trataba de una fuerte tormenta y se refugiaban todos en el interior de las casas. Pero ya pasado un tiempo y cómo la fuerte lluvia no remitía y el agua comenzaba a penetrar por las puertas, se asustaron de verdad tratando todos de escaparse del aluvión escalando hacía las alturas mayores de la montaña para poder evitar las fuertes riadas que por doquier había.
Cuando esas masas inmensas de agua alcanzaron la altura deseada por Luzbel, se provocó dentro del formidable anillo acuático un fuerte y tórrido calor que hizo evaporar a las masas de agua formando al instante espesísimas nubes de efecto vertical que al ser liberadas del magnetismo de las miles de naves en el anillo se precipitaron sobre la superficie de la tierra en forma de poderosa lluvia torrencial.
Las enormes masas de agua que cayeron sobre la superficie de la tierra de repente, sobrepasaban en su caudal a todas las torrenteras impetuosas de los ríos de alta montaña.
Cómo las naves se hallaban bien coordinadas entre sí, excitaron en el interior del anillo un vació total electromagnético y automáticamente provocó que las masas de agua de mares y de océanos trataran de escaparse todas a la vez hacía el firmamento.
Cuando esas masas inmensas de agua alcanzaron la altura deseada por Luzbel, se provocó dentro del formidable anillo acuático un fuerte y tórrido calor que hizo evaporar a las masas de agua formando al instante espesísimas nubes de efecto vertical que al ser liberadas del magnetismo de las miles de naves en el anillo se precipitaron sobre la superficie de la tierra en forma de poderosa lluvia torrencial.
La estrategia para el trágico evento era simple. Los Nefelin con muchos miles de naves especiales, que habían sido dispuestas para realizar este cometido encomendado por Luzbel formaron con todas ellas un largo cinturón circular alrededor del ecuador de la tierra.
Cómo las naves se hallaban bien coordinadas entre sí, excitaron en el interior del anillo un vació total electromagnético y automáticamente provocó que las masas de agua de mares y de océanos trataran de escaparse todas a la vez hacía el firmamento.
Inmediatamente Luzbel dio a los Nefelin al mando las últimas instrucciones en el ilimitado registro de la ciudad submarina para que comenzase el terrible diluvio.
La estrategia para el trágico evento era simple. Los Nefelin con muchos miles de naves especiales, que habían sido dispuestas para realizar este cometido encomendado por Luzbel formaron con todas ellas un largo cinturón circular alrededor del ecuador de la tierra.
El creador había elegido a la justa semilla humana como la depositaria de un mejor futuro para toda la humanidad y Noé, que estaba muy agradecido, por haberlos conservado la vida, se entregó al Señor en alabanzas y en oraciones para su mejor gloria.
Inmediatamente Luzbel dio a los Nefelin al mando las últimas instrucciones en el ilimitado registro de la ciudad submarina para que comenzase el terrible diluvio.
La ilusión de ese futuro llenó el corazón de Noé de buenos presagios y por ello agradeció al Señor su misericordia por haber depositado entre su familia el génesis de la supervivencia del hombre sobre la tierra.
El creador había elegido a la justa semilla humana como la depositaria de un mejor futuro para toda la humanidad y Noé, que estaba muy agradecido, por haberlos conservado la vida, se entregó al Señor en alabanzas y en oraciones para su mejor gloria.
El diluvio.
Noé ya había cumplido sus largos seiscientos años cuando entró con la familia en la nave. Estando ya en el día diecisiete en el mes de febrero del último instante de la extinción de la vida sobre la tierra.
Y fue a partir de este momento, cuando Noé y su familia, junto con las esposas de sus hijos, los nie-tos, las semillas de las plantas y los animales do-mésticos, tenían la esperanza de un futuro mejor.
La ilusión de ese futuro llenó el corazón de Noé de buenos presagios y por ello agradeció al Señor su misericordia por haber depositado entre su familia el génesis de la supervivencia del hombre sobre la tierra.
buenos dias jose que tal te mando un abrazo pues ya hace tiempo que no se nada de ti puri 2
Buenos días Puri 2
Los cuarenta días.
Después de eso Jehová le dijo a Noé:
Entra tú y toda tú gente en el arca, porque tú eres el que e visto justo ante mí entre la generación.
De toda bestia limpia tienes que tomar para ti en setenas el macho y la hembra y de toda bestia que no es limpia solamente dos, el macho y la hembra.
También de las criaturas volátiles de los cielos en setenas lo entraras, macho y hembra para conser-var viva la prole sobre la superficie de la tierra.
Porque siete días más, estoy haciendo ... (ver texto completo)
El diluvio.
Noé ya había cumplido sus largos seiscientos años cuando entró con la familia en la nave. Estando ya en el día diecisiete en el mes de febrero del último instante de la extinción de la vida sobre la tierra.
Y fue a partir de este momento, cuando Noé y su familia, junto con las esposas de sus hijos, los nie-tos, las semillas de las plantas y los animales do-mésticos, tenían la esperanza de un futuro mejor.
El planetario diluvio que había anunciado el Señor ya había comenzado y la maldad humana ya sufría por ello un merecido y terrible castigo divino.
Pero el hombre como hijo del Creador sobrevivirá representado por el justo Noé y toda su familia.
Los cuarenta días.
Después de eso Jehová le dijo a Noé:
Entra tú y toda tú gente en el arca, porque tú eres el que e visto justo ante mí entre la generación.
De toda bestia limpia tienes que tomar para ti en setenas el macho y la hembra y de toda bestia que no es limpia solamente dos, el macho y la hembra.
También de las criaturas volátiles de los cielos en setenas lo entraras, macho y hembra para conser-var viva la prole sobre la superficie de la tierra.
Porque siete días más, estoy haciendo ... (ver texto completo)
Cuando las primeras gotas de lluvia sonaron sobre las tablas secas de la superficie de la nave, sonaron cómo suenan los palillos que golpean un tambor, y la tempestuosa cascada se volvió al instante en un extraordinario diluvio el cual se precipitaba sobre la tierra desde ese firmamento que estaba cargado de negras y amenazadoras nubes.
El planetario diluvio que había anunciado el Señor ya había comenzado y la maldad humana ya sufría por ello un merecido y terrible castigo divino.
Pero el hombre como hijo del Creador sobrevivirá representado por el justo Noé y toda su familia.
Mientras tanto las mujeres en total silencio hacían la comida, mientras tanto los animales se callaban cómo si ya presintieran la terrible catástrofe que se avecinaba.
Cuando las primeras gotas de lluvia sonaron sobre las tablas secas de la superficie de la nave, sonaron cómo suenan los palillos que golpean un tambor, y la tempestuosa cascada se volvió al instante en un extraordinario diluvio el cual se precipitaba sobre la tierra desde ese firmamento que estaba cargado de negras y amenazadoras nubes.
Noé ayudado por sus hijos se apresuró a cerrar las puertas y los ventanales que la nave tenía y viendo la paz que había entre tantos animales, de distintas especies. Maravillado por tanto milagro se recogió con su familia en los aposentos superiores esperando que se hiciera la voluntad del Señor.
Mientras tanto las mujeres en total silencio hacían la comida, mientras tanto los animales se callaban cómo si ya presintieran la terrible catástrofe que se avecinaba.
¡Noé, el día de limpiar la tierra de la maldad del hombre a llegado! ¡Cierra las compuertas de la na-ve y no escuches los alaridos y gritos de la muerte, porque tú con toda tú familia por tus buenas obras anteriores y futuras seréis bendecidos por mí!
Noé ayudado por sus hijos se apresuró a cerrar las puertas y los ventanales que la nave tenía y viendo la paz que había entre tantos animales, de distintas especies. Maravillado por tanto milagro se recogió con su familia en los aposentos superiores esperando que se hiciera la voluntad del Señor.
Cuando ya concluía la demarcación de un séptimo día, ya estaban todos los animales bien alojados en sus grupos étnicos dentro de la nave. Además Noé preparó en el piso superior de la enorme nave toda clase de objetos para uso diario familiar. Y todo se hallaba bien dispuesto en su lugar, cuando el Señor con voz metálica dejo oír su palabra en el interior de la nave:
¡Noé, el día de limpiar la tierra de la maldad del hombre a llegado! ¡Cierra las compuertas de la na-ve y no escuches los alaridos y gritos de la muerte, porque tú con toda tú familia por tus buenas obras anteriores y futuras seréis bendecidos por mí!
Entonces el justo Noé ya obediente, oro al altísimo que había sido tan piadoso y misericordioso con su familia y comenzó a prepararlo todo para embarcar en la extraña nave de madera que los enviados del supremo habían posado en sus tierras, a una pareja de las camadas sucias de animales y a siete parejas de las otras camadas de los animales más limpios y puros que hubiese sobre la superficie de la tierra.
Cuando ya concluía la demarcación de un séptimo día, ya estaban todos los animales bien alojados en sus grupos étnicos dentro de la nave. Además Noé preparó en el piso superior de la enorme nave toda clase de objetos para uso diario familiar. Y todo se hallaba bien dispuesto en su lugar, cuando el Señor con voz metálica dejo oír su palabra en el interior de la nave:
Que a los que él les preguntaba, le habían cegado su entendimiento al renegar del Señor y se reían en la cara de las catástrofes que les anunciaba Noé.
Entonces el justo Noé ya obediente, oro al altísimo que había sido tan piadoso y misericordioso con su familia y comenzó a prepararlo todo para embarcar en la extraña nave de madera que los enviados del supremo habían posado en sus tierras, a una pareja de las camadas sucias de animales y a siete parejas de las otras camadas de los animales más limpios y puros que hubiese sobre la superficie de la tierra.
La pena de Noé fue grande al comprobar que había mucha maldad entre los hombres.
Que a los que él les preguntaba, le habían cegado su entendimiento al renegar del Señor y se reían en la cara de las catástrofes que les anunciaba Noé.
Cuando los enviados del Señor se marcharon, en la casa de Noé no se habían olvidado las asombrosas palabras del Señor. Y Noé que es disciplinado con los mandamientos del altísimo con los hijos estuvo buscando a todos los posibles justos que pudiesen vivir sobre la tierra para que les acompañasen en la nave, pero por más que buscó no halló a ninguno. A los hombres que se dirigían, cuando les hablaba de un próximo diluvio, se mofaban y le trataban de loco iluminado.
La pena de Noé fue grande al comprobar que había mucha maldad entre los hombres.
La sorpresa ante las palabras del Señor fue terrible para Noé y también para toda la familia que quedo anonadada.
Cuando los enviados del Señor se marcharon, en la casa de Noé no se habían olvidado las asombrosas palabras del Señor. Y Noé que es disciplinado con los mandamientos del altísimo con los hijos estuvo buscando a todos los posibles justos que pudiesen vivir sobre la tierra para que les acompañasen en la nave, pero por más que buscó no halló a ninguno. A los hombres que se dirigían, cuando les hablaba de un próximo diluvio, se mofaban y le trataban de loco iluminado.
Y el Nefelin le siguió hablando a Noé por boca del Arcángel rebelde Luzbel:
“El que no sea justo y no ame al Señor perecerá en la inmensidad de las aguas que cubrirán a toda la superficie de la tierra y que solamente tú y todos los justos que tú encuentres se salvaran, porque el Señor a preparado una nave que se posará sobre tus tierras para embarcaros con tu ayuda y la de tus hijos y para que vosotros metáis dentro de ella una pareja de animales de cada camada viva que more en la tierra. Y cuando ... (ver texto completo)
La sorpresa ante las palabras del Señor fue terrible para Noé y también para toda la familia que quedo anonadada.
El Nefelin le respondió:
¡Noé, los hombres razonables que tú encuentres en la tierra se salvaran contigo y con tú familia!
Y el Nefelin le siguió hablando a Noé por boca del Arcángel rebelde Luzbel:
“El que no sea justo y no ame al Señor perecerá en la inmensidad de las aguas que cubrirán a toda la superficie de la tierra y que solamente tú y todos los justos que tú encuentres se salvaran, porque el Señor a preparado una nave que se posará sobre tus tierras para embarcaros con tu ayuda y la de tus hijos y para que vosotros metáis dentro de ella una pareja de animales de cada camada viva que more en la tierra. Y cuando ... (ver texto completo)
Noé sorprendido por las duras palabras del Señor pregunto a los viajeros:
¿Somos tan pocos los justos en la tierra?
El Nefelin le respondió:
¡Noé, los hombres razonables que tú encuentres en la tierra se salvaran contigo y con tú familia!
“Noé, mí ira es tan colosal en contra la humanidad y del caos, que ya estoy a punto de exterminar toda la vida humana en la superficie de la tierra. Pero la bondad y la misericordia que tengo al hombre, me obliga a salvar a todas las personas justas que aún queden en la superficie de la tierra, ente el diluvio que preparo cómo castigo a sus indignas faltas.”
Noé sorprendido por las duras palabras del Señor pregunto a los viajeros:
¿Somos tan pocos los justos en la tierra?
¡Es el mandato del Señor!... Afirmo explícito Noé.
“Noé, mí ira es tan colosal en contra la humanidad y del caos, que ya estoy a punto de exterminar toda la vida humana en la superficie de la tierra. Pero la bondad y la misericordia que tengo al hombre, me obliga a salvar a todas las personas justas que aún queden en la superficie de la tierra, ente el diluvio que preparo cómo castigo a sus indignas faltas.”
“El hombre, Noé, fue creado sobre la tierra y para poder vivir en ella le fue implantado en su interior el sentimiento divino de justicia y de equidad. Pero el hombre confundido por divinidades equivocadas entregó al poderío de la maldad a las mujeres más bellas que tenían las familias del hombre. Pasado un tiempo estas mujeres engendraron de la maldad seres grotescos y muy poderosos que confundieron y persiguieron a los hombres para educarles en la oscuridad y la perdición. Y cuando estos hombres ... (ver texto completo)
¡Es el mandato del Señor!... Afirmo explícito Noé.
El silencio en el refectorio era absoluto al oírse las dulces palabras de Noé y todos se miraban entre sí hasta que otro viajero se levantó lentamente y con una natural majestuosidad y dijo con una voz clara y armoniosa, las siguientes palabras:
“El hombre, Noé, fue creado sobre la tierra y para poder vivir en ella le fue implantado en su interior el sentimiento divino de justicia y de equidad. Pero el hombre confundido por divinidades equivocadas entregó al poderío de la maldad a las mujeres más bellas que tenían las familias del hombre. Pasado un tiempo estas mujeres engendraron de la maldad seres grotescos y muy poderosos que confundieron y persiguieron a los hombres para educarles en la oscuridad y la perdición. Y cuando estos hombres ... (ver texto completo)
¡Quien deba de hablarnos por boca del Señor que diga lo que tenga que decirnos y que Él nos proteja en el templo de nuestro obediente hogar, que todos nosotros le ofrecemos al Señor para que Él haga su santa voluntad de los moradores de esta casa!
El silencio en el refectorio era absoluto al oírse las dulces palabras de Noé y todos se miraban entre sí hasta que otro viajero se levantó lentamente y con una natural majestuosidad y dijo con una voz clara y armoniosa, las siguientes palabras: