Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

Otros hacían moldes de madera y arcilla para que los fundidores vertieran los metales liquido dentro de ellos.
Mientras los artesanos ebanistas y los carpinteros, se afanaban en improvisados talleres preparando la gran cantidad de tablas de madera de acacia que se necesitaban para hacer el Arca.
La agitación en el campamento era tan grande que los comentarios sobre esos mandatos del Señor por la elaboración del Arca eran de toda índole y clase.
Los artesanos y fundidores, prepararon los hornos para la licuación de los metales preciosos mientras otros especialistas, separaban el oro de las piedras preciosas y así clasificaban las aleaciones que los diversos metales tenían.
Otros hacían moldes de madera y arcilla para que los fundidores vertieran los metales liquido dentro de ellos.
Mientras todo esto ocurría en el desierto, la gran nube que acompañó siempre a los hebreos flotaba sobre ellos, ocultando dentro de ella la nave de los Nefelin que vigilaban muy atentos al pueblo Judío para que prepararan un tabernáculo para Luzbel.
Los artesanos y fundidores, prepararon los hornos para la licuación de los metales preciosos mientras otros especialistas, separaban el oro de las piedras preciosas y así clasificaban las aleaciones que los diversos metales tenían.
Mientras tanto en el campamento los recaudadores de tributos recolectaban entre la gente los metales preciosos que hacían falta para poder confeccionar este arca de acuerdo con las precisas medidas que el señor le había dado a Moisés.
Mientras todo esto ocurría en el desierto, la gran nube que acompañó siempre a los hebreos flotaba sobre ellos, ocultando dentro de ella la nave de los Nefelin que vigilaban muy atentos al pueblo Judío para que prepararan un tabernáculo para Luzbel.
El Tabernáculo.
Cuando Moisés recibió la orden del Señor de cons-truir el arca todos los artesanos del campamento se pusieron manos a la obra por órdenes expresas de Moisés para elaborar el arca del señor.
Mientras tanto en el campamento los recaudadores de tributos recolectaban entre la gente los metales preciosos que hacían falta para poder confeccionar este arca de acuerdo con las precisas medidas que el señor le había dado a Moisés.
El arca del creador.
Y procedió Jehová a hablarle a Moisés diciendo: Habla a los hijos de Israel para que recojan una contribución para el Señor.
De todo hombre cuyo corazón le conmuevan uste-des han de recoger la contribución Mía y está es la contribución que han de recoger de ellos:
Oro y plata.
Cobre e hilo azul.
Lana teñida de púrpura rojiza.
La fibra escarlata de Quermés.
Lino fino.
Pelo de cabra.
Pieles de carnero teñidas de rojo. ... (ver texto completo)
El Tabernáculo.
Cuando Moisés recibió la orden del Señor de cons-truir el arca todos los artesanos del campamento se pusieron manos a la obra por órdenes expresas de Moisés para elaborar el arca del señor.
-Todos conocemos los severos procedimientos que los divinos tenemos para crear cualquier ser vivo a partir de un orden genético de un A D N ordenado en espiral. Y todos vosotros sabéis la relación que produce el unir dos espirales de distintas especies. De las variedades que tienen diferentes órdenes de reproducción brotan aberraciones vivas sin control alguno. Como son las mezclas experimentales que crearon nuestros propios hermanos con las mujeres del hombre en la tierra. Nosotros somos la vida, ... (ver texto completo)
El arca del creador.
Y procedió Jehová a hablarle a Moisés diciendo: Habla a los hijos de Israel para que recojan una contribución para el Señor.
De todo hombre cuyo corazón le conmuevan uste-des han de recoger la contribución Mía y está es la contribución que han de recoger de ellos:
Oro y plata.
Cobre e hilo azul.
Lana teñida de púrpura rojiza.
La fibra escarlata de Quermés.
Lino fino.
Pelo de cabra.
Pieles de carnero teñidas de rojo. ... (ver texto completo)
-Cuando ellos reconocieron ante mí su maldad por haber producido gigantes con sumo poder sobre el genero humano. Y cuando las mujeres que fueron obligadas a copular con los divinos me suplicaron perdón, yo las perdoné. Pero también maldije a los enviados míos porque fueron bastantes los que las habían obligado a pecar.
-Todos conocemos los severos procedimientos que los divinos tenemos para crear cualquier ser vivo a partir de un orden genético de un A D N ordenado en espiral. Y todos vosotros sabéis la relación que produce el unir dos espirales de distintas especies. De las variedades que tienen diferentes órdenes de reproducción brotan aberraciones vivas sin control alguno. Como son las mezclas experimentales que crearon nuestros propios hermanos con las mujeres del hombre en la tierra. Nosotros somos la vida, y por ser la esencia vital para el Universo servimos siempre al equilibrio justo y armónico que emana de ella. Pero no os dobleguéis por esta mala acción y servir a Luzbel amando nuestra creación humana como la criatura más inteligente y perfecta que hay en el cosmos infinito. ... (ver texto completo)
-La belleza de las mujeres humanas les embelesó de tal manera, que consumaron el mismo pecado que cometieron en el jardín del Edén Adán y Eva. Y por estos hechos, los divinos se convirtieron en mortales como los demás. Por dejar sobre la tierra la semilla maldita de la deformidad genética.
-Cuando ellos reconocieron ante mí su maldad por haber producido gigantes con sumo poder sobre el genero humano. Y cuando las mujeres que fueron obligadas a copular con los divinos me suplicaron perdón, yo las perdoné. Pero también maldije a los enviados míos porque fueron bastantes los que las habían obligado a pecar.
-Yo Luzbel desde el reino y la plenitud del espíritu humano las perdoné a todas y ofrecí alabanzas por las hembras humanas porque ellas no tenían culpa alguna. El verdadero culpable de esta iniquidad es vuestro hermano que no fue capaz de mantener su inmortalidad.
-La belleza de las mujeres humanas les embelesó de tal manera, que consumaron el mismo pecado que cometieron en el jardín del Edén Adán y Eva. Y por estos hechos, los divinos se convirtieron en mortales como los demás. Por dejar sobre la tierra la semilla maldita de la deformidad genética.
-Cuando las madres se dieron cuenta que sus hijos eran gigantes, se arrepintieron ante mí con mares de lágrimas en sus ojos y todo el mundo divino y humano oyó sus plegarias de culpa por no haberse negado a copular con los que yo había enviado a la tierra.
-Yo Luzbel desde el reino y la plenitud del espíritu humano las perdoné a todas y ofrecí alabanzas por las hembras humanas porque ellas no tenían culpa alguna. El verdadero culpable de esta iniquidad es vuestro hermano que no fue capaz de mantener su inmortalidad.
- Por esto cito el sufrimiento en el parto de madres humanas cuando ellas son forzadas a promiscuarse con los divinos. Después, cuando llegó su tiempo, la mujer empezó a moverse inquietas de un lado a otro al sufrir fuertes dolores cuando las criaturas que nacían en sus vientres le rasgaban sus órganos genitales donde manaba en abundancia la sangre.
-La mayor parte de ellas perecieron desangradas al dar la vida a esos enormes hijos, que son gigantes híbridos.
-Cuando las madres se dieron cuenta que sus hijos eran gigantes, se arrepintieron ante mí con mares de lágrimas en sus ojos y todo el mundo divino y humano oyó sus plegarias de culpa por no haberse negado a copular con los que yo había enviado a la tierra.
-Yo soy un Arcángel celoso y ahora no hay ningún otro poder que este por encima nuestro; pero tenéis que saber que nosotros ya no podemos desde ahora crear el mal por el mal como lo han hecho nuestros científicos en la Tierra al quedarse solos en ella.
- Por esto cito el sufrimiento en el parto de madres humanas cuando ellas son forzadas a promiscuarse con los divinos. Después, cuando llegó su tiempo, la mujer empezó a moverse inquietas de un lado a otro al sufrir fuertes dolores cuando las criaturas que nacían en sus vientres le rasgaban sus órganos genitales donde manaba en abundancia la sangre.
-La mayor parte de ellas perecieron desangradas al dar la vida a esos enormes hijos, que son gigantes híbridos.
Cuando todos ellos contemplaron por primera vez la creación del hombre, Luzbel se hallaba rodeado de una multitud de Arcángeles que le interrogaban sobre el motivo de la creación de la humanidad, y entonces les dijo:
-Yo soy un Arcángel celoso y ahora no hay ningún otro poder que este por encima nuestro; pero tenéis que saber que nosotros ya no podemos desde ahora crear el mal por el mal como lo han hecho nuestros científicos en la Tierra al quedarse solos en ella.
La peste de los divinos.
Luzbel organizó a toda su gente de acuerdo con las pautas de los hombres que había creado en la tierra pero su deseo era nombrarlos inmortales. El poder de los divinos Arcángeles y Nefelin, que tenía en la base submarina se había sostenido por la energía que los humanos dejaban en el Cosmos al fallecer; y este inmenso poder había marcado la pauta para el ordenamiento de los mundos.
Cuando todos ellos contemplaron por primera vez la creación del hombre, Luzbel se hallaba rodeado de una multitud de Arcángeles que le interrogaban sobre el motivo de la creación de la humanidad, y entonces les dijo:
El becerro de oro.
Y procedió Jehová a hablar a Moisés todas estas palabras diciendo:
Yo soy tu Señor que te ha sacado de la tierra de Egipto de la casa de los esclavos.
No deberás tener otros dioses contra Mí rostro.
No deben hacerse imágenes talladas ni tampoco de otras formas parecidas a las cosas que estén en los cielos arriba, o que estén en la tierra debajo, o que estén en las aguas debajo de la tierra.
No debes inclinarte nunca ante ellas ni haber in-ducido a servirles, porque Yo tú ... (ver texto completo)
La peste de los divinos.
Luzbel organizó a toda su gente de acuerdo con las pautas de los hombres que había creado en la tierra pero su deseo era nombrarlos inmortales. El poder de los divinos Arcángeles y Nefelin, que tenía en la base submarina se había sostenido por la energía que los humanos dejaban en el Cosmos al fallecer; y este inmenso poder había marcado la pauta para el ordenamiento de los mundos.
Todos en la caravana, hasta los animales, tuvieron pan en abundancia para comer, porque todos los días les ocurría el mismo milagro divino.
Cuando todos estaban repuestos de su fatiga y del hambre, Moisés ordeno de nuevo la marcha por el tórrido desierto de arena.
El becerro de oro.
Y procedió Jehová a hablar a Moisés todas estas palabras diciendo:
Yo soy tu Señor que te ha sacado de la tierra de Egipto de la casa de los esclavos.
No deberás tener otros dioses contra Mí rostro.
No deben hacerse imágenes talladas ni tampoco de otras formas parecidas a las cosas que estén en los cielos arriba, o que estén en la tierra debajo, o que estén en las aguas debajo de la tierra.
No debes inclinarte nunca ante ellas ni haber in-ducido a servirles, porque Yo tú ... (ver texto completo)
Impresionado por el extraño fenómeno, Moisés es-taba mirando delante de la tienda contemplando el espectáculo, tomó un pedazo del blanco suelo y al probarlo supo que sabía a pan recién horneado.
Y viendo la majestad del creador se inclinó hacia la tierra y agradeció al señor tanta bondad para con su pueblo.
Todos en la caravana, hasta los animales, tuvieron pan en abundancia para comer, porque todos los días les ocurría el mismo milagro divino.
Cuando todos estaban repuestos de su fatiga y del hambre, Moisés ordeno de nuevo la marcha por el tórrido desierto de arena.
Por la mañana una helada blanca y espesa cubría la arena del desierto hasta el mismo horizonte que la vista abarcaba.
Y cuando el fuerte calor de la mañana del desierto empezó a calentar esta blanquecina escarcha, ella sola adquirió la consistencia y el buen sabor del pan tierno y recién cocido.
Impresionado por el extraño fenómeno, Moisés es-taba mirando delante de la tienda contemplando el espectáculo, tomó un pedazo del blanco suelo y al probarlo supo que sabía a pan recién horneado.
Y viendo la majestad del creador se inclinó hacia la tierra y agradeció al señor tanta bondad para con su pueblo.
Esa noche en el acantonamiento comieron de esta carne hasta casi reventar y el resto como los judíos eran muy previsores los metieron en adobo para su conservación y se fueron felices y satisfechos a dormir.
Por la mañana una helada blanca y espesa cubría la arena del desierto hasta el mismo horizonte que la vista abarcaba.
Y cuando el fuerte calor de la mañana del desierto empezó a calentar esta blanquecina escarcha, ella sola adquirió la consistencia y el buen sabor del pan tierno y recién cocido.
Apresuradamente los judíos se pusieron a la tarea de cazarlos y, cogieron tal cantidad de ellos que no cabían tantas aves dentro de los cestos que en este campamento había.
Esa noche en el acantonamiento comieron de esta carne hasta casi reventar y el resto como los judíos eran muy previsores los metieron en adobo para su conservación y se fueron felices y satisfechos a dormir.
Seria la hora nona cuando la gente ya se disponía a comer, cuando les alcanzó desde el norte una gran bandada de estorninos que invadió por completo el oasis.
Había tal cantidad de pájaros que el cielo del oasis se nublo y dejo el lugar en plena oscuridad.
Apresuradamente los judíos se pusieron a la tarea de cazarlos y, cogieron tal cantidad de ellos que no cabían tantas aves dentro de los cestos que en este campamento había.
Por la mañana reunió Moisés a su gente en torno a él y cuando les anunció la nueva del señor todos le alabaron felices por la sabiduría de Moisés y por el éxito de su demanda.
Seria la hora nona cuando la gente ya se disponía a comer, cuando les alcanzó desde el norte una gran bandada de estorninos que invadió por completo el oasis.
Había tal cantidad de pájaros que el cielo del oasis se nublo y dejo el lugar en plena oscuridad.
Luzbel, que conocía la exigencia de los rabinos le dijo:
-He oído la murmuración de los hijos de Israel que se hayan fundadas en la verdad. Pero sufrir en esta vida por el hambre es bueno, porque así aprende a valorar las cosas buenas el hombre.
- ¡Ayudaré a Israel Moisés!
Pero tú háblales y diles que por las tardes comerán carne y por las mañanas comerán el pan y por ello sabrán que yo soy su creador.
Por la mañana reunió Moisés a su gente en torno a él y cuando les anunció la nueva del señor todos le alabaron felices por la sabiduría de Moisés y por el éxito de su demanda.
Y fue de noche cuando la calma en el oasis era ya mayor y cuando Moisés se halló sólo dentro de la tienda, entonces, pidió ayuda al creador, con estas palabras:
- ¡Señor!
-Yo tu fiel siervo, ruego que mitigues con tu santa bondad el hambre de tu pueblo.
Luzbel, que conocía la exigencia de los rabinos le dijo:
-He oído la murmuración de los hijos de Israel que se hayan fundadas en la verdad. Pero sufrir en esta vida por el hambre es bueno, porque así aprende a valorar las cosas buenas el hombre.
- ¡Ayudaré a Israel Moisés!
Pero tú háblales y diles que por las tardes comerán carne y por las mañanas comerán el pan y por ello sabrán que yo soy su creador.
Moisés escucho en silencio las suplicas y ruegos de su gente y sintiendo en lo más profundo de su corazón una sensible compasión por ellos, decidió interceder ante el Señor.
Y fue de noche cuando la calma en el oasis era ya mayor y cuando Moisés se halló sólo dentro de la tienda, entonces, pidió ayuda al creador, con estas palabras:
- ¡Señor!
-Yo tu fiel siervo, ruego que mitigues con tu santa bondad el hambre de tu pueblo.
-Moisés todos los judíos sabemos ahora que eres el preferido del señor y por esta causa te pedimos que intercedas ante él para que mitigue esta hambruna que padece nuestra gente. Los animales y también los hombres se mueren por la sed y por la falta de alimentos porque apenas queda nada que podamos llevarnos a la boca.
Moisés escucho en silencio las suplicas y ruegos de su gente y sintiendo en lo más profundo de su corazón una sensible compasión por ellos, decidió interceder ante el Señor.
Como el hambre arreciaba entre la gente por falta de alimentos básicos, los jefes de todas las tribus que allí había, se le acercaron para que rogarle que a través de las suplicas al señor este les mitigase la hambruna que padecían, diciéndole:
-Moisés todos los judíos sabemos ahora que eres el preferido del señor y por esta causa te pedimos que intercedas ante él para que mitigue esta hambruna que padece nuestra gente. Los animales y también los hombres se mueren por la sed y por la falta de alimentos porque apenas queda nada que podamos llevarnos a la boca.
Moisés meditaba dentro de su tienda contento por el milagro portentoso que el señor había hecho por todos ellos. Y también agradecía de todo corazón a los Rabinos, que por fin habían dejado de incitar a los fieles contra él.
Como el hambre arreciaba entre la gente por falta de alimentos básicos, los jefes de todas las tribus que allí había, se le acercaron para que rogarle que a través de las suplicas al señor este les mitigase la hambruna que padecían, diciéndole:
La caravana había acampado cercana de un oasis y montaron enseguida las tiendas de piel de camello, porque un fuerte viento muy seco que provenía de lo más caluroso y profundo del desierto arrastran-do con el aire la fina arena que penetraba por todas partes obligando a los hombres y bestias a cubrirse con todo lo que encontraban aparente.
Moisés meditaba dentro de su tienda contento por el milagro portentoso que el señor había hecho por todos ellos. Y también agradecía de todo corazón a los Rabinos, que por fin habían dejado de incitar a los fieles contra él.
La revelación.
Los hebreos estaban contentos por los prodigios de Moisés, porque la separación de las aguas del mar había calado hondo en el sentimiento general hacía su regia figura de buen patriarca. Y los que antes le criticaban ferozmente se hallaban ahora con él en inmejorable armonía y, ahora era cuando todos los aduladores pretendían demostrarle su fidelidad lisonjeándole con mucho descaro de continuo.
La caravana había acampado cercana de un oasis y montaron enseguida las tiendas de piel de camello, porque un fuerte viento muy seco que provenía de lo más caluroso y profundo del desierto arrastran-do con el aire la fina arena que penetraba por todas partes obligando a los hombres y bestias a cubrirse con todo lo que encontraban aparente.
- ¡Satán!
- ¿Porque dudas?
- ¿Por qué temes a Luzbel?
- ¿No estarás prendado de su figura?
- ¡No seas pusilánime!
- ¡Yo me hallo junto a ti!
- ¡Yo soy ti padre y tu vástago!
- ¡Yo soy el todopoderoso!
- ¡Te hablo para prepararte contra Luzbel!
- ¡Tú deber es entender a los seres humanos para poder combatirlos! ... (ver texto completo)
La revelación.
Los hebreos estaban contentos por los prodigios de Moisés, porque la separación de las aguas del mar había calado hondo en el sentimiento general hacía su regia figura de buen patriarca. Y los que antes le criticaban ferozmente se hallaban ahora con él en inmejorable armonía y, ahora era cuando todos los aduladores pretendían demostrarle su fidelidad lisonjeándole con mucho descaro de continuo.
Al instante que Satán planificaba la contraofensiva en contra de Luzbel, se encendieron las pantallas de comunicación telepática y sonó en su cerebro la voz melodiosa y dura de su Dios Imperial.
- ¡Satán!
- ¿Porque dudas?
- ¿Por qué temes a Luzbel?
- ¿No estarás prendado de su figura?
- ¡No seas pusilánime!
- ¡Yo me hallo junto a ti!
- ¡Yo soy ti padre y tu vástago!
- ¡Yo soy el todopoderoso!
- ¡Te hablo para prepararte contra Luzbel!
- ¡Tú deber es entender a los seres humanos para poder combatirlos!
-Te hablo para informarte sobre los hombres que tienes que destruir, que son seres imperfectos.
-Alza ahora pues, tu cabeza, para que comprendas las cosas que te diré hoy y para que puedas relatar esas cosas a los Querubines que son parte esencial de la raza del Imperio.
-Luzbel no está sólo y es un soberano que no tiene a nadie que mande sobre él.
-Es dios y padre al mismo tiempo de toda su gente y también de los seres humanos que esparce por el Universo.
-Y a la vez es invisible y poderoso, y está sobre todo lo perecedero al ser luz pura que ningún ojo puede ver.
-Nadie en el Universo le consideraría igual que yo, pero para el hombre es más grande que cualquier dios por no tener a nadie sobre él.
-Y no existe nadie en ningún planeta habitado por humanos que sea superior a él.
-Es además eterno como nosotros de donde partió y es un ser completo en la luz.
-Es un Arcángel de luz inconmensurable.
-Es inexpresable.
-Es la perfección de la inmortalidad.
-No es corpóreo ni incorpóreo.
-Cuídate de él Satán, porque Luzbel es parte de los mundos que dan la vida, es de los de la gracia que dan gracia.
Y además, ayuda al hombre porque es su hijo más querido. ... (ver texto completo)
Lucha entre inmortales.
Satán que desde su nave madre había contemplado el hecho de las aguas.
Viendo que todo era obra de Luzbel, decidió hacer un contraataque indirecto para ver si podía locali-zar su escondite en la Tierra.
Al instante que Satán planificaba la contraofensiva en contra de Luzbel, se encendieron las pantallas de comunicación telepática y sonó en su cerebro la voz melodiosa y dura de su Dios Imperial.
El corazón del dios Faraón se llenó de ira y de la inmensa tristeza que da al hombre la impotencia.
Después de maldecir a todos los dioses por haber abandonado a su gente, el dios Faraón emprendió cabizbajo el camino de regreso a Tebas. Y juró por los dioses Amón y Ra que jamás tomaría esclavos del pueblo hebreo porque antes los mataría a todos en batalla. Y juró también que jamás se enfrentaría al poderoso dios que tenían los judíos.
Lucha entre inmortales.
Satán que desde su nave madre había contemplado el hecho de las aguas.
Viendo que todo era obra de Luzbel, decidió hacer un contraataque indirecto para ver si podía locali-zar su escondite en la Tierra.
Cuando todos los soldados habían penetrado en el cauce se produjo de repente un silencio total, que fue seguido de un estruendoso y terrible bramido. La precipitada caída de inmensas masas de agua sobre las tropas del Faraón, les ahogó de un golpe a todos los soldados, siendo aplastados contra el fango y desapareciendo todos de la vista del rey.
El corazón del dios Faraón se llenó de ira y de la inmensa tristeza que da al hombre la impotencia.
Después de maldecir a todos los dioses por haber abandonado a su gente, el dios Faraón emprendió cabizbajo el camino de regreso a Tebas. Y juró por los dioses Amón y Ra que jamás tomaría esclavos del pueblo hebreo porque antes los mataría a todos en batalla. Y juró también que jamás se enfrentaría al poderoso dios que tenían los judíos.
Ante la orden del Dios Rey los conductores de los carros no titubearon un instante y con gran coraje y decisión penetraron por el ancho camino que había entre las aguas.
Cuando todos los soldados habían penetrado en el cauce se produjo de repente un silencio total, que fue seguido de un estruendoso y terrible bramido. La precipitada caída de inmensas masas de agua sobre las tropas del Faraón, les ahogó de un golpe a todos los soldados, siendo aplastados contra el fango y desapareciendo todos de la vista del rey.
El dios Faraón no salía de su asombro cuando vio esas formidables murallas de agua verticales que subían desde el lecho de mar hasta el firmamento.
Los carros que iban delante del rey se detuvieron al frenar el Faraón el suyo, haciéndole dudar ante tan asombroso y sobrenatural hecho. Pero viendo que los Israelitas lo cruzaban sin temor se decidió y mandó a todos sus carros de guerra detrás de los fugitivos mientras él se quedaba en la orilla con su guardia personal.
Ante la orden del Dios Rey los conductores de los carros no titubearon un instante y con gran coraje y decisión penetraron por el ancho camino que había entre las aguas.
Los soldados del Faraón cuando llegaron hasta la orilla, asombrados se detuvieron, al contemplar el formidable espectáculo de las enormes murallas de agua que dejaban ver un camino en el lecho seco del mar.
El dios Faraón no salía de su asombro cuando vio esas formidables murallas de agua verticales que subían desde el lecho de mar hasta el firmamento.
Los carros que iban delante del rey se detuvieron al frenar el Faraón el suyo, haciéndole dudar ante tan asombroso y sobrenatural hecho. Pero viendo que los Israelitas lo cruzaban sin temor se decidió y mandó a todos sus carros de guerra detrás de los fugitivos mientras él se quedaba en la orilla con su guardia personal.
No habían pasado aún dos horas humanas cuando todos estaban a punto de cruzar el estrecho de mar. Porque los últimos ya se estaban aproximando a la otra orilla.
Los soldados del Faraón cuando llegaron hasta la orilla, asombrados se detuvieron, al contemplar el formidable espectáculo de las enormes murallas de agua que dejaban ver un camino en el lecho seco del mar.
Moisés que se hallaba al corriente por las estrictas instrucciones que el señor le había dado, ordenó a todos los capataces de apresurar el paso de la gente hacía la otra orilla. Y les dijo que si hacía falta les autorizaba para utilizar en contra de su gente los palos y los látigos.
No habían pasado aún dos horas humanas cuando todos estaban a punto de cruzar el estrecho de mar. Porque los últimos ya se estaban aproximando a la otra orilla.
Después de pasado este tiempo debían de parar las maquinas. Porque si estas seguían más tiempo en marcha, se produciría por acumulación de energía una explosión apocalíptica que destruiría a todos, hebreos y egipcios.
Moisés que se hallaba al corriente por las estrictas instrucciones que el señor le había dado, ordenó a todos los capataces de apresurar el paso de la gente hacía la otra orilla. Y les dijo que si hacía falta les autorizaba para utilizar en contra de su gente los palos y los látigos.
Los Nefelin sabían que el tiempo corría en contra de los hebreos, porque tenían doce horas escasas entes de que la poderosa energía magnética que las maquinas de Luzbel producían se quedara anulada automáticamente.
Después de pasado este tiempo debían de parar las maquinas. Porque si estas seguían más tiempo en marcha, se produciría por acumulación de energía una explosión apocalíptica que destruiría a todos, hebreos y egipcios.
La mar se puso a girar alrededor de un remolino y se entremezcló con el cielo girando furiosa con las nubes. Y después alzándose impetuosa hacía arriba fue elevándose el agua con los nubarrones y el mar despejando el lecho seco de 200 codos sagrados. Dejando seca y libre la tierra que unía las orillas del estrecho para que pasaran los judíos.
Los Nefelin sabían que el tiempo corría en contra de los hebreos, porque tenían doce horas escasas entes de que la poderosa energía magnética que las maquinas de Luzbel producían se quedara anulada automáticamente.
Los judíos al asustarse por el pavoroso bramido, se lanzaron a los suelos aterrorizados y se arrancaron los pelos despavoridos al ver que en el firmamento se formaba un gigantesco remolino que giraba sin parar sobre las aguas del estrecho.
La mar se puso a girar alrededor de un remolino y se entremezcló con el cielo girando furiosa con las nubes. Y después alzándose impetuosa hacía arriba fue elevándose el agua con los nubarrones y el mar despejando el lecho seco de 200 codos sagrados. Dejando seca y libre la tierra que unía las orillas del estrecho para que pasaran los judíos.
En ese preciso instante sonó un gran zumbido en el aire, el cual ensordeció los oídos de los hebreos y bramó cómo una bestia furiosa sobre el aire seco del desierto como si un monstruo les hablara.
Los judíos al asustarse por el pavoroso bramido, se lanzaron a los suelos aterrorizados y se arrancaron los pelos despavoridos al ver que en el firmamento se formaba un gigantesco remolino que giraba sin parar sobre las aguas del estrecho.
El protegido Moisés se acopló telepáticamente con Luzbel la mente y en ese trance permaneció en una de las orillas algo impaciente por la lenta llegada de la gente de su pueblo. Desde la cima de la duna donde se hallaba contempló la gran polvareda que levantaban las avanzadillas de los soldados del Faraón. Y en ese preciso instante alzó los brazos al cielo, hizo un signo circular con su báculo y le dijo al señor:
- ¡Señor omnipotente y eterno, márcanos el camino para que podamos abrir los abismos ... (ver texto completo)
En ese preciso instante sonó un gran zumbido en el aire, el cual ensordeció los oídos de los hebreos y bramó cómo una bestia furiosa sobre el aire seco del desierto como si un monstruo les hablara.
Cuando recibieran la señal que hiciese Moisés con el báculo, Luzbel accionaría una fuerza magnética poderosa de los módulos instalados y esos equipos trabajando a plena potencia separarían las aguas en dos mitades hasta que todos los judíos pasasen a la otra orilla.
El protegido Moisés se acopló telepáticamente con Luzbel la mente y en ese trance permaneció en una de las orillas algo impaciente por la lenta llegada de la gente de su pueblo. Desde la cima de la duna donde se hallaba contempló la gran polvareda que levantaban las avanzadillas de los soldados del Faraón. Y en ese preciso instante alzó los brazos al cielo, hizo un signo circular con su báculo y le dijo al señor:
- ¡Señor omnipotente y eterno, márcanos el camino para que podamos abrir los abismos ... (ver texto completo)
Los Nefelin tenían preparadas las maquinas y los equipos, que tenían instalados frente al estrecho de mar que impedía el paso de la caravana. Habían recibido órdenes de Luzbel para secar las aguas en el estrecho y así facilitarles el paso a los fugitivos cuando estuvieran todos cercanos a la orilla.
Cuando recibieran la señal que hiciese Moisés con el báculo, Luzbel accionaría una fuerza magnética poderosa de los módulos instalados y esos equipos trabajando a plena potencia separarían las aguas en dos mitades hasta que todos los judíos pasasen a la otra orilla.
Los Nefelin estaban esperando a los judíos detrás de las altas dunas de arena, cuando vieron llegar la cabecera de la caravana hasta la orilla del mar se prepararon y anunciaron su llegada a Luzbel.
Los Nefelin tenían preparadas las maquinas y los equipos, que tenían instalados frente al estrecho de mar que impedía el paso de la caravana. Habían recibido órdenes de Luzbel para secar las aguas en el estrecho y así facilitarles el paso a los fugitivos cuando estuvieran todos cercanos a la orilla.