Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:
Roberto abría la senda al frente del pelotón de partisanos republicanos, dotados de toda clase de armas ligeras; un material que habían pasado a España con fatiga desde Francia, para efectuar la misión especial que le había ordenado el Gobierno de la República en el exilio.
Caminaban por los Montes Vascos, vigilantes, con una metralleta stein cargada y bien apretada contra el costado y con el dedo en el gatillo para disparar de inmediato.
La cuadrilla de partisanos estaba en disposición de repe-ler velozmente cualquier ataque por sorpresa de la Guardia Civil ó del ejército del dictador.
MONTAÑAS, SAN SEBASTIÁN, JULIO 1948.
Roberto caminaba muy rápido por el quebrado y estrecho sendero de montaña, apenas visible por una espesa neblina que se pegada al collado.
Caminaban por la Sierra de Aralar, en las estribaciones de los Montes Vascos muy cerca de una antigua comarca llamada Leiza.
Roberto abría la senda al frente del pelotón de partisanos republicanos, dotados de toda clase de armas ligeras; un material que habían pasado a España con fatiga desde Francia, para efectuar la misión especial que le había ordenado el Gobierno de la República en el exilio.
Mientras subía lentamente con su pesada carga por el empinado sendero, el excelente partisano comunista, no dejaba de cavilar, las posibilidades que tenía para terminar felizmente su misión.
Los pensamientos y los recuerdos de su juventud, se acumulaban en su cerebro y aun cuando él tratase de olvidar en los momentos difíciles de su azarosa vida, aún no había podido conseguir alejarlos de su mente, por esa apacible tranquilidad que había en las altas montañas de la cornisa cantábrica.
MONTAÑAS, SAN SEBASTIÁN, JULIO 1948.
Roberto caminaba muy rápido por el quebrado y estrecho sendero de montaña, apenas visible por una espesa neblina que se pegada al collado.
Caminaban por la Sierra de Aralar, en las estribaciones de los Montes Vascos muy cerca de una antigua comarca llamada Leiza.
Después de franquear todas las curvas y pasar por el desfiladero, se desvió a la derecha por un estrecho camino forestal que le subiría hacia las montañas con mucha inclinación, hasta que llegó al claro del bosque en donde estacionó el coche.
Borro todas las marcas que habían dejado las ruedas al subir y con calma de experto abrió el maletero, sacó el maletín y una mochila, se cambió su ropa civil por otra más cómoda de camuflaje y después de cubrir todo el coche con ramas y hojas secas, inició ... (ver texto completo)
Mientras subía lentamente con su pesada carga por el empinado sendero, el excelente partisano comunista, no dejaba de cavilar, las posibilidades que tenía para terminar felizmente su misión.
Los pensamientos y los recuerdos de su juventud, se acumulaban en su cerebro y aun cuando él tratase de olvidar en los momentos difíciles de su azarosa vida, aún no había podido conseguir alejarlos de su mente, por esa apacible tranquilidad que había en las altas montañas de la cornisa cantábrica.
Marcos, que estaba acostumbrado a los peligros y tenía los nervios bien templados, aceleró despacio el vehículo y mientras circulaba lentamente con su coche por delante de los guardias los iba contando.
Después de franquear todas las curvas y pasar por el desfiladero, se desvió a la derecha por un estrecho camino forestal que le subiría hacia las montañas con mucha inclinación, hasta que llegó al claro del bosque en donde estacionó el coche.
Borro todas las marcas que habían dejado las ruedas al subir y con calma de experto abrió el maletero, sacó el maletín y una mochila, se cambió su ropa civil por otra más cómoda de camuflaje y después de cubrir todo el coche con ramas y hojas secas, inició ... (ver texto completo)
Cuando en los controles detuvieron al vehiculo en el que viajaba Marcos, este mostró a los guardias la documentación que le acreditaba como miembro de falange, junto con un salvoconducto firmado por el mismo Gobernador Militar de San Sebastián, en el cual estaba autorizado a circular libremente por toda la provincia.
El guardia al leer el documento, saludó brazo en alto y sonriendo le dejó pasar.
Marcos, que estaba acostumbrado a los peligros y tenía los nervios bien templados, aceleró despacio el vehículo y mientras circulaba lentamente con su coche por delante de los guardias los iba contando.
Todo vehículo que circulara por esta carretera debía ser concienzudamente registrado y comprobada toda la carga y también la identidad de los ocupantes.
Cuando en los controles detuvieron al vehiculo en el que viajaba Marcos, este mostró a los guardias la documentación que le acreditaba como miembro de falange, junto con un salvoconducto firmado por el mismo Gobernador Militar de San Sebastián, en el cual estaba autorizado a circular libremente por toda la provincia.
El guardia al leer el documento, saludó brazo en alto y sonriendo le dejó pasar.
A una orden del Capitán los guardias se desplegaron de forma estratégica escondiéndose entre peñascos y en los matorrales la mitad de los efectivos.
La otra mitad de guardias fueron enviados al mando de un Sargento a poner algunos controles antes de la zona de curvas y para que patrullasen a todo lo largo de la sinuosa carretera.
Todo vehículo que circulara por esta carretera debía ser concienzudamente registrado y comprobada toda la carga y también la identidad de los ocupantes.
Los guardias al llegar, con diligencia y oficio se dedica-ron a buscar los explosivos con verdadero celo e interés, revisando las cunetas y las curvas de la carretera.
Pero los guardias no advirtieron nada anómalo en el largo kilómetro de las peligrosas curvas, aunque buscaron los explosivos exhaustivamente en las cunetas.
A una orden del Capitán los guardias se desplegaron de forma estratégica escondiéndose entre peñascos y en los matorrales la mitad de los efectivos.
La otra mitad de guardias fueron enviados al mando de un Sargento a poner algunos controles antes de la zona de curvas y para que patrullasen a todo lo largo de la sinuosa carretera.
Los cables de estas conexiones que subían hacia los altos, estaban enterrados y camuflados debajo de la vegetación y la hojarasca, en donde estaban escondidos el grupo de partisanos anarquistas que dirigía acertadamente el gran experto y maquís Roberto Godoy, el hijo de Paulino, el socialista de Belálcazar.
Los guardias al llegar, con diligencia y oficio se dedica-ron a buscar los explosivos con verdadero celo e interés, revisando las cunetas y las curvas de la carretera.
Pero los guardias no advirtieron nada anómalo en el largo kilómetro de las peligrosas curvas, aunque buscaron los explosivos exhaustivamente en las cunetas.
Cuando un nutrido número de guardias civiles al mando del Capitán de línea llegó a las curvas, los especialistas guerrilleros hacía tiempo que habían enterrado debajo de la cuneta y de las curvas cerradas las poderosas cargas explosivas que estaban conectadas por unos sistemas de cableado eléctrico hasta un cebador de magneto para que las activase el observador desde lo alto de la montaña.
Los cables de estas conexiones que subían hacia los altos, estaban enterrados y camuflados debajo de la vegetación y la hojarasca, en donde estaban escondidos el grupo de partisanos anarquistas que dirigía acertadamente el gran experto y maquís Roberto Godoy, el hijo de Paulino, el socialista de Belálcazar.
En el parte oficial ordena que los mejores especialistas en atentados de la Benemérita reconocieran todos los puntos negros que estaban marcados en el mapa, en busca de las posibles trampas explosivas y ordena al Capitán de línea, que disponga de patrullas bien armadas para la vigilancia de los puntos negros hasta que pasen todos los coches de la comitiva oficial del Caudillo.
Cuando un nutrido número de guardias civiles al mando del Capitán de línea llegó a las curvas, los especialistas guerrilleros hacía tiempo que habían enterrado debajo de la cuneta y de las curvas cerradas las poderosas cargas explosivas que estaban conectadas por unos sistemas de cableado eléctrico hasta un cebador de magneto para que las activase el observador desde lo alto de la montaña.
No descartaban los agentes del servicio secreto, que en la misión de estas patrullas de guerrilleros rojos hubiese terroristas que tengan como objetivo básico atentar contra la caravana del generalísimo.
Porque todos sabían que en los días del verano tiene lugar el acostumbrado viaje del General a San Sebastián por carretera.
El viaje se efectúa, siempre desde la ciudad de Burgos, hasta su residencia ercana a la playa de la concha, en la bella capital de la provincia vascongada.
Hay un peligro ... (ver texto completo)
En el parte oficial ordena que los mejores especialistas en atentados de la Benemérita reconocieran todos los puntos negros que estaban marcados en el mapa, en busca de las posibles trampas explosivas y ordena al Capitán de línea, que disponga de patrullas bien armadas para la vigilancia de los puntos negros hasta que pasen todos los coches de la comitiva oficial del Caudillo.
Además, la misión principal de esos comandos es atentar contra las propiedades y contra las personas de todos los incondicionales al régimen.
No descartaban los agentes del servicio secreto, que en la misión de estas patrullas de guerrilleros rojos hubiese terroristas que tengan como objetivo básico atentar contra la caravana del generalísimo.
Porque todos sabían que en los días del verano tiene lugar el acostumbrado viaje del General a San Sebastián por carretera.
El viaje se efectúa, siempre desde la ciudad de Burgos, hasta su residencia ercana a la playa de la concha, en la bella capital de la provincia vascongada.
Hay un peligro ... (ver texto completo)
Era la información de una fuente segura, recogida por los agentes de espionaje en los centros republicanos de París, Burdeos y Lión, y advierten que de Francia han pasado para España, destacamentos de guerrilleros fuertemente armados.
Todos tienen la misión de desmontar los falsos frenesíes que adulan al Caudillo y que la plebe tiene en los pueblos y en las ciudades de España.
Además, la misión principal de esos comandos es atentar contra las propiedades y contra las personas de todos los incondicionales al régimen.
La información que recibió decía escuetamente que tenía que preparar adecuadamente a los escoltas para la posible defensa del Caudillo, ante un casual atentado terrorista:
Era la información de una fuente segura, recogida por los agentes de espionaje en los centros republicanos de París, Burdeos y Lión, y advierten que de Francia han pasado para España, destacamentos de guerrilleros fuertemente armados.
Todos tienen la misión de desmontar los falsos frenesíes que adulan al Caudillo y que la plebe tiene en los pueblos y en las ciudades de España.
BURGOS JULIO DE 1948.
El General Blanco como jefe de las escoltas estaba preo-cupado por la seguridad del Caudillo.
La información que había recibido de los servicios secretos españoles en el extranjero, le anunciaban que había muchas posibilidades de que intentaran atentar al séquito, en el trayecto que el Caudillo hacía por carretera desde la Capitanía General de Burgos a la casa veraniega de San Sebastián.
La información que recibió decía escuetamente que tenía que preparar adecuadamente a los escoltas para la posible defensa del Caudillo, ante un casual atentado terrorista:
La negra sombra de la muerte iniciaba el camino para la redención del sufrimiento humano en la Tierra y Marcos era el brazo ejecutor de esa eterna sombra inmortal.
Una sublime sutileza que no encajaba bien en la teoría de la inmortalidad divina que nos dejaba el Creador de la vida del hombre, cuando nos creo a su imagen y semejanza en el Jardín del Edén.
BURGOS JULIO DE 1948.
El General Blanco como jefe de las escoltas estaba preo-cupado por la seguridad del Caudillo.
La información que había recibido de los servicios secretos españoles en el extranjero, le anunciaban que había muchas posibilidades de que intentaran atentar al séquito, en el trayecto que el Caudillo hacía por carretera desde la Capitanía General de Burgos a la casa veraniega de San Sebastián.
Ahora estaba dispuesta la maquinaria humana para dar el punto final a la existencia de un dictador que no debía de haber existido jamás en la patria española.
La negra sombra de la muerte iniciaba el camino para la redención del sufrimiento humano en la Tierra y Marcos era el brazo ejecutor de esa eterna sombra inmortal.
Una sublime sutileza que no encajaba bien en la teoría de la inmortalidad divina que nos dejaba el Creador de la vida del hombre, cuando nos creo a su imagen y semejanza en el Jardín del Edén.
Con las mejores indulgencias de la amable señora, que deseó a su hermano una pronta mejoría, tomó Marcos el volante de su coche y enfiló a una velocidad moderada la estrecha carretera en dirección a San Sebastián, abandonando Aitzgorri para siempre.
Ahora estaba dispuesta la maquinaria humana para dar el punto final a la existencia de un dictador que no debía de haber existido jamás en la patria española.
Marcos liquidó la cuenta en la vieja fonda antes de reti-rarse a dormir, y al preguntarle la dueña porque se iba pronto, le indicó que se marchaba porque su hermano el cura se hallaba enfermo y le necesitaba a su lado en un pueblo cercano a Pamplona.
Con las mejores indulgencias de la amable señora, que deseó a su hermano una pronta mejoría, tomó Marcos el volante de su coche y enfiló a una velocidad moderada la estrecha carretera en dirección a San Sebastián, abandonando Aitzgorri para siempre.
A tan ceñida senda entre los altos farallones de las altas montañas se unían las cerradas curvas que tenía la torcida carretera; lo que obligaría a los coches de la comitiva del dictador a circular despacio.
En este preciso instante, es cuando Marcos con el rifle de grueso calibre, con mira telescópica y con balas explosivas que había recibido, se encontraba en perfecto estado para consumar el delicado y difícil trabajo.
Marcos liquidó la cuenta en la vieja fonda antes de reti-rarse a dormir, y al preguntarle la dueña porque se iba pronto, le indicó que se marchaba porque su hermano el cura se hallaba enfermo y le necesitaba a su lado en un pueblo cercano a Pamplona.
Marcos solo debería de esperar hasta que pasase la larga comitiva oficial de Franco, porque él estaría esperándole desde los altos farallones que dominan la difícil y sinuosa carretera de San Sebastián.
A tan ceñida senda entre los altos farallones de las altas montañas se unían las cerradas curvas que tenía la torcida carretera; lo que obligaría a los coches de la comitiva del dictador a circular despacio.
En este preciso instante, es cuando Marcos con el rifle de grueso calibre, con mira telescópica y con balas explosivas que había recibido, se encontraba en perfecto estado para consumar el delicado y difícil trabajo.
Mañana era el día señalado para la ejecución del importante y trascendental golpe de mano contra del dictador de la España fascista y estaba listo para ejecutarlo.
Marcos solo debería de esperar hasta que pasase la larga comitiva oficial de Franco, porque él estaría esperándole desde los altos farallones que dominan la difícil y sinuosa carretera de San Sebastián.
Planificó con matemática exactitud una ruta de escape para desaparecer después del atentado y marcharse para siempre de aquel maldito lugar.
Mañana era el día señalado para la ejecución del importante y trascendental golpe de mano contra del dictador de la España fascista y estaba listo para ejecutarlo.
Al rayar el alba que lentamente despuntaba en el horizon-te animó a Marcos a levantarse de la cruz y volver hacía la pensión.
Al entrar en la posada tenía las ideas mucho más claras. Había pensado en las maniobras que debería hacer para realizar la misión con seguridad; porque así era la arriesgada labor de un perfecto ejecutor profesional del partido.
Planificó con matemática exactitud una ruta de escape para desaparecer después del atentado y marcharse para siempre de aquel maldito lugar.
Un golpe mortal al Caudillo de cualquier forma que se ejecutase sonaría en España, como resuenan los truenos en una furiosa tormenta.
Al rayar el alba que lentamente despuntaba en el horizon-te animó a Marcos a levantarse de la cruz y volver hacía la pensión.
Al entrar en la posada tenía las ideas mucho más claras. Había pensado en las maniobras que debería hacer para realizar la misión con seguridad; porque así era la arriesgada labor de un perfecto ejecutor profesional del partido.
Cuando el falso sacerdote desapareció del escenario, todo el desarrollo de esta misión dependía solamente de su coraje personal y de su buena preparación en sabotajes. Para estas misiones había sido entrenado en la Unión Soviética por la KGB y ahora lo tenía que demostrar en la práctica.
Un golpe mortal al Caudillo de cualquier forma que se ejecutase sonaría en España, como resuenan los truenos en una furiosa tormenta.
Primero los dos expertos militantes se aseguraron con sus contraseñas establecidas para la seguridad, de la fiel identidad de cada uno de ellos y después más relajados, el falso sacerdote le hizo entrega de la información que necesitaba y de un maletín de cuero, que contenía armas y los medios técnicos necesarios para que el especialista pudiese ejecutar con garantías tan delicada operación.
Cuando el falso sacerdote desapareció del escenario, todo el desarrollo de esta misión dependía solamente de su coraje personal y de su buena preparación en sabotajes. Para estas misiones había sido entrenado en la Unión Soviética por la KGB y ahora lo tenía que demostrar en la práctica.
Una vez los dos hombres solos en la habitación, la escena cambió de repente.
Primero los dos expertos militantes se aseguraron con sus contraseñas establecidas para la seguridad, de la fiel identidad de cada uno de ellos y después más relajados, el falso sacerdote le hizo entrega de la información que necesitaba y de un maletín de cuero, que contenía armas y los medios técnicos necesarios para que el especialista pudiese ejecutar con garantías tan delicada operación.
Lagrimas de ternura corrían por la cara de la dueña de la pensión enternecida por la emotiva escena.
Una vez los dos hombres solos en la habitación, la escena cambió de repente.
La mesonera solicita y respetuosa, al tratarse de un cura, avisó enseguida, al tal Don Enrique y cuando bajo hasta la recepción emotivamente se abrazaron los dos delante de la rolliza matrona vasca.
Lagrimas de ternura corrían por la cara de la dueña de la pensión enternecida por la emotiva escena.
El enlace que debía de contactar con el, en España, había llegado la tarde anterior a la pensión donde se alojaba.
El correo, ataviado de sacerdote, le inquirió a la dueña de la fonda si se hospedaba en su fonda, Enrique García, que cómo era su hermano, deseaba saludarle y abrazarle.
La mesonera solicita y respetuosa, al tratarse de un cura, avisó enseguida, al tal Don Enrique y cuando bajo hasta la recepción emotivamente se abrazaron los dos delante de la rolliza matrona vasca.
Los camaradas del Comité Central le habían expuesto con todo detalle, antes de partir, la pauta a seguir para el exacto trato de toda la operación y hasta ahora su trabajo se desarrollaría a la perfección y sin ningún problema.
El enlace que debía de contactar con el, en España, había llegado la tarde anterior a la pensión donde se alojaba.
El correo, ataviado de sacerdote, le inquirió a la dueña de la fonda si se hospedaba en su fonda, Enrique García, que cómo era su hermano, deseaba saludarle y abrazarle.
Marcos estaba indeciso.
Había salido desde la casa de huéspedes donde se alojaba muy temprano buscando la frescura de la noche para así poder pensar fríamente un poco antes de que comenzase el amanecer. Quería despejar las ideas para poder pensar con el sentido razonado, el siguiente paso que tenía que dar.
Paso que por su cansancio acumulado y por la clásica indolencia ante los inminentes riesgos, el ritmo cardia-co se aceleraba desordenadamente.
Quería preparar debidamente todo el material ... (ver texto completo)
Los camaradas del Comité Central le habían expuesto con todo detalle, antes de partir, la pauta a seguir para el exacto trato de toda la operación y hasta ahora su trabajo se desarrollaría a la perfección y sin ningún problema.
Se recostaba en un monolito que antiguamente era usado por los sádicos eclesiásticos y por otros legos inquisidores, para hacer padecer al pueblo ignorante la penitencia en esos pomposos sacrificios religiosos.
Estos hitos sim-bólicos que los arcaicos y fanáticos clérigos, colocaban como aviso en las cercanías de cementerios y entre los cruces de caminos, porque querían que los cristianos que pasasen por ese lugar, sintiese terror ante las posibles penas de hoguera que el altísimo Jehová podía ... (ver texto completo)
Marcos estaba indeciso.
Había salido desde la casa de huéspedes donde se alojaba muy temprano buscando la frescura de la noche para así poder pensar fríamente un poco antes de que comenzase el amanecer. Quería despejar las ideas para poder pensar con el sentido razonado, el siguiente paso que tenía que dar.
Paso que por su cansancio acumulado y por la clásica indolencia ante los inminentes riesgos, el ritmo cardia-co se aceleraba desordenadamente.
Quería preparar debidamente todo el material ... (ver texto completo)
SAN SEBASTIÁN 16 JULIO DE 1948
Marcos se hallaba sentado ante el pedestal de una antigua cruz de piedra que estaba al pie de un viejo cementerio en el pueblo Vasco de Aitzgorri.
Se recostaba en un monolito que antiguamente era usado por los sádicos eclesiásticos y por otros legos inquisidores, para hacer padecer al pueblo ignorante la penitencia en esos pomposos sacrificios religiosos.
Estos hitos sim-bólicos que los arcaicos y fanáticos clérigos, colocaban como aviso en las cercanías de cementerios y entre los cruces de caminos, porque querían que los cristianos que pasasen por ese lugar, sintiese terror ante las posibles penas de hoguera que el altísimo Jehová podía ... (ver texto completo)
En estos precisos instantes el campesino socialista del pueblo cordobés de Belálcazar tenía en sus manos todo el poder absoluto de la nación española.
España era suya y podía hacer con ella todo lo que le viniera en gana, sin tener responsabilidad alguna, ni ante Dios, ni delante del mismísimo diablo que se presentara al instante.
Querían tener un doble del dictador, pues ahora lo iban a tener con creces cuando le faltase el original y sin tener otro dictador que le imitase como él.
SAN SEBASTIÁN 16 JULIO DE 1948
Marcos se hallaba sentado ante el pedestal de una antigua cruz de piedra que estaba al pie de un viejo cementerio en el pueblo Vasco de Aitzgorri.
Después de comer prepararía la marcha para asistir al desfile de la victoria en Madrid.
El desfile de la conmemoración de la victoria del día 18 de julio le fastidiaba sobre manera, pero no tenía más remedio que asistir; debería de estar allí presente saludando y estrechando la mano a tantos lameculos y aduladores.
Pero al menos ahora estaba sólo sin que nadie le ordene lo que debería de hacer.
En estos precisos instantes el campesino socialista del pueblo cordobés de Belálcazar tenía en sus manos todo el poder absoluto de la nación española. España era suya y podía hacer con ella todo lo que le viniera en gana, sin tener responsabilidad alguna, ni ante Dios, ni delante del mismísimo diablo que se presentara al instante.
Querían tener un doble del dictador, pues ahora lo iban a tener con creces cuando le faltase el original y sin tener otro dictador que le imitase como él.
Cuando el Cardenal marchó, paulino se encaminó al comedor privado de Franco en donde tenía la mesa aderezada con sabrosos platos que estaban regados de los excelentes vinos de la Rioja que tenía la bodega del Pardo.
Comió ese día Paulino Godoy, como si estuviera viviendo en el paraíso.
Después de comer prepararía la marcha para asistir al desfile de la victoria en Madrid.
El desfile de la conmemoración de la victoria del día 18 de julio le fastidiaba sobre manera, pero no tenía más remedio que asistir; debería de estar allí presente saludando y estrechando la mano a tantos lameculos y aduladores.
Pero al menos ahora estaba sólo sin que nadie le ordene lo que debería de hacer.
Paulino siguiendo la burda comedia del cruel dictador, se repuso enseguida y dijo al Cardenal que su gobierno tomaba debida nota.
Le dijo que trasladaría la demanda del Secretario de Estado Americano, para así poder tratar este asunto, en el próximo Consejo de Ministros.
Cuando el Cardenal marchó, paulino se encaminó al comedor privado de Franco en donde tenía la mesa aderezada con sabrosos platos que estaban regados de los excelentes vinos de la Rioja que tenía la bodega del Pardo.
Comió ese día Paulino Godoy, como si estuviera viviendo en el paraíso.
El Cardenal Primado al contemplar al glorioso Caudillo de esta guisa, se alarmó y preguntó al Generalísimo si le sucedía algo.
Paulino siguiendo la burda comedia del cruel dictador, se repuso enseguida y dijo al Cardenal que su gobierno tomaba debida nota.
Le dijo que trasladaría la demanda del Secretario de Estado Americano, para así poder tratar este asunto, en el próximo Consejo de Ministros.
Paulino en su papel de Caudillo disimuló un gran enfado ante tal demanda del norteamericano.
El Cardenal Primado al contemplar al glorioso Caudillo de esta guisa, se alarmó y preguntó al Generalísimo si le sucedía algo.
_ ¡Excelentemente!
Respondió el Primado y continuó:
_ Creó con firmeza, que el Ministro de Asuntos Exteriores de esa Nación norteamericana, es más anticomunista que usted mismo excelencia.
Me ha dicho que jamás permitirá que vuelvan a España las hordas rojas.
Respondió el cardenal y prosiguió:
_ El Secretario de Estado le requerirá al general Deguol el desarme incondicional de todas las fuerzas de invasión que se hallan preparadas ante la frontera Española. Pero Norteamérica desea que deberán ... (ver texto completo)
Paulino en su papel de Caudillo disimuló un gran enfado ante tal demanda del norteamericano.
Paulino ofreció al Cardenal una cómoda butaca mientras él se sentaba en el diván preguntándole si su eminencia deseaba comer o tomar alguna cosa.
Ante la negativa del Primado le preguntó:
_ ¿Cómo han respondido los norteamericanos?
_ ¡Excelentemente!
Respondió el Primado y continuó:
_ Creó con firmeza, que el Ministro de Asuntos Exteriores de esa Nación norteamericana, es más anticomunista que usted mismo excelencia.
Me ha dicho que jamás permitirá que vuelvan a España las hordas rojas.
Respondió el cardenal y prosiguió:
_ El Secretario de Estado le requerirá al general Deguol el desarme incondicional de todas las fuerzas de invasión que se hallan preparadas ante la frontera Española. Pero Norteamérica desea que deberán ... (ver texto completo)
Cuando el Cardenal entró en el despacho, el falso Franco se levantó prestamente y se le acercó para besar el anillo del Primado de España.
Este benévolamente, suplicó que no lo hiciese, diciendo que Franco estaba dispensado por el Santo Padre como fiel defensor de la cristiandad.
Paulino ofreció al Cardenal una cómoda butaca mientras él se sentaba en el diván preguntándole si su eminencia deseaba comer o tomar alguna cosa.
Ante la negativa del Primado le preguntó:
_ ¿Cómo han respondido los norteamericanos?
Paulino se acicaló despacio, ayudado por su disciplinado y diligente asistente y aunque todavía faltaba más de una hora para la reunión, como tenía tiempo de sobra, vestido y ya preparado para la recepción se enfrasco en la lectura de los periódicos del día, que aparte de los chismes y enredos habituales, todos ensalzaban la figura del Caudillo.
Sólo el diario oficial de la falange, Arriba, era el único que se atrevía a comentar con escritura sutil la probable invasión armada del Valle de Aran por ... (ver texto completo)
Cuando el Cardenal entró en el despacho, el falso Franco se levantó prestamente y se le acercó para besar el anillo del Primado de España.
Este benévolamente, suplicó que no lo hiciese, diciendo que Franco estaba dispensado por el Santo Padre como fiel defensor de la cristiandad.
Paulino ya más tranquilo llamo al ayuda de cámara y le ordena que le sirva un apetitoso desayuno. Y cuando dio fin al espléndido almuerzo, mandó que le preparasen un baño caliente para relajarse un poco de la enorme tensión y de la monotonía pasada. Se hallaba en esa labor de aseo cuando sonó el teléfono y la voz de la secretaria le anunció la visita a las once en punto del Cardenal Primado de España y el representante oficial del Estado Vaticano ante el generalísimo.
Le recibió, porque el Cardenal ... (ver texto completo)
Paulino se acicaló despacio, ayudado por su disciplinado y diligente asistente y aunque todavía faltaba más de una hora para la reunión, como tenía tiempo de sobra, vestido y ya preparado para la recepción se enfrasco en la lectura de los periódicos del día, que aparte de los chismes y enredos habituales, todos ensalzaban la figura del Caudillo.
Sólo el diario oficial de la falange, Arriba, era el único que se atrevía a comentar con escritura sutil la probable invasión armada del Valle de Aran por ... (ver texto completo)
Sobre las nueve y media de la mañana fue cuando desde la ventana de sus aposentos los vio partir en silencio.
Salieron sin hacer ningún ruido y sin sirenas de los escoltas hasta que la larga comitiva oficial enfiló la carretera hacía el norte.
Paulino ya más tranquilo llamo al ayuda de cámara y le ordena que le sirva un apetitoso desayuno. Y cuando dio fin al espléndido almuerzo, mandó que le preparasen un baño caliente para relajarse un poco de la enorme tensión y de la monotonía pasada. Se hallaba en esa labor de aseo cuando sonó el teléfono y la voz de la secretaria le anunció la visita a las once en punto del Cardenal Primado de España y el representante oficial del Estado Vaticano ante el generalísimo.
Le recibió, porque el Cardenal ... (ver texto completo)
Y como el Teniente General tenía obligación de acompañar en los viajes al Caudillo, la autonomía total estaba ya asegurada en la Capitanía de Burgos y como sustituto del jefe del Estado en estas instalaciones militares sería libre cuando se marchasen los dos.
Sobre las nueve y media de la mañana fue cuando desde la ventana de sus aposentos los vio partir en silencio.
Salieron sin hacer ningún ruido y sin sirenas de los escoltas hasta que la larga comitiva oficial enfiló la carretera hacía el norte.