Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:

Nadie se puede enriquecer vertiendo la sangre de los demás con armas de destrucción masiva.
Cuando un poderoso país ha perdido los papeles en su trayectoria democrática y se convierte en una dictadura político militar, es que están en trágico declive los principios éticos y morales que rigen la vida de esta nación.
Cuando aún hoy padecemos esta forma de muerte, la gente cree masivamente que la guerra puede ser evitada o puede ser controlada por los organismos de la ONU que la sociedad tiene a su disposición.
Ningún país en la tierra tiene la potestad de poder atacar a otra nación soberana unilateralmente con su poderío militar, ni por las ansias guerreras de su industria militar que genera muerte.
Nadie se puede enriquecer vertiendo la sangre de los demás con armas de destrucción masiva.
1
Prologo del autor.
Esta recopilación de las espeluznantes guerras que ha soportado la humanidad en los tiempos antiguos y modernos, deseo que le sirva al hombre para que recapacite sobre tanta sangre vertida en los inútiles enfrentamientos y en luchas de los hombres contra los hombres en la historia de la Tierra.
Cuando aún hoy padecemos esta forma de muerte, la gente cree masivamente que la guerra puede ser evitada o puede ser controlada por los organismos de la ONU que la sociedad tiene a su disposición.
Ningún país en la tierra tiene la potestad de poder atacar a otra nación soberana unilateralmente con su poderío militar, ni por las ansias guerreras de su industria militar que genera muerte.
No reservo mi derecho de ser el autor de este libro, para que cualquier pacifista que quiera copiar algo del texto lo haga sin problema alguno.
El autor:
C. C. Cortés.
El Hombre de la Rosa
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Prologo del autor.
Esta recopilación de las espeluznantes guerras que ha soportado la humanidad en los tiempos antiguos y modernos, deseo que le sirva al hombre para que recapacite sobre tanta sangre vertida en los inútiles enfrentamientos y en luchas de los hombres contra los hombres en la historia de la Tierra.
Un libro sobre las armas y los ejércitos que matan a los hombres desde tiempos inmemoriales, es una burla a la paz y a la inteligencia humana, y por ese motivo no tengo dedicatoria posible para agradar a ningún ser racional vivo.
C. C. Cortés
El Hombre de la Rosa
Torrelavega 14 de mayo 2003
No reservo mi derecho de ser el autor de este libro, para que cualquier pacifista que quiera copiar algo del texto lo haga sin problema alguno.
El autor:
C. C. Cortés.
El Hombre de la Rosa
Un libro sobre las armas y los ejércitos que matan a los hombres desde tiempos inmemoriales, es una burla a la paz y a la inteligencia humana, y por ese motivo no tengo dedicatoria posible para agradar a ningún ser racional vivo.
C. C. Cortés
El Hombre de la Rosa
Torrelavega 14 de mayo 2003
Sus hijos se transformaron pasado el tiempo, como se transformó el nuevo dictador sin ayuda de nadie.
Ninguno de los hijos se libraron de la pesadilla del poder y los tres miembros de la familia caminaron entre las suaves brisas de la adulación y el halago, olvidándose de que los tres fueron un día miserables proletarios activos.
Estimados tertulianos del foro de San Pedro de Mérida:
La novela "EL DICTADOR ROJO" llega a su final, como llegan todas las cosas de está vida, ahora tengo que encontrar otro de mis libros para publicarlos en el foro en honor de la grandeza de nuestro pueblo.
Críspulo Cortés Cortés
El Hombre de la Rosa
Un nuevo dictador nacía de las cenizas de un proletariado miserable que cohabitaba en aquellos tiempos en España.
Ahora el nuevo dictador tenía que confundir a su antigua alma campesina para transformarla por boato y absolutismo en una sustancia avergonzada por el poder que el flamante Caudillo tenía.
Sus hijos se transformaron pasado el tiempo, como se transformó el nuevo dictador sin ayuda de nadie.
Ninguno de los hijos se libraron de la pesadilla del poder y los tres miembros de la familia caminaron entre las suaves brisas de la adulación y el halago, olvidándose de que los tres fueron un día miserables proletarios activos.
Los dioses humanos habían llegado desde lo más indigno del despecho servil, hasta la cúspide de la prepotencia y la divinidad personal.
Un nuevo dictador nacía de las cenizas de un proletariado miserable que cohabitaba en aquellos tiempos en España.
Ahora el nuevo dictador tenía que confundir a su antigua alma campesina para transformarla por boato y absolutismo en una sustancia avergonzada por el poder que el flamante Caudillo tenía.
Surgía un dictador más peligroso y cruel que el anterior, porque éste tenía conocimientos de los dos bandos y podía manipularlos a voluntad.
Él podía luchar contra las gentes de izquierdas y derechas y utilizar su poder de coacción en contra de la gente que les estorbaba.
España podía empezar a temblar de nuevo.
Los dioses humanos habían llegado desde lo más indigno del despecho servil, hasta la cúspide de la prepotencia y la divinidad personal.
Ellos conducían su coche borrachos, a alta velocidad, por las tortuosas curvas de la mala carretera que unía al pueblo de Valsequillo con Balálcazar.
Pero el auténtico motivo de las muertes nadie lo supo jamás.
La rueda de la vida se cegaba para traer la venganza en la difícil existencia de la familia Godoy.
Cuando la dulce compensación de la venganza se vuelve amarga, con el tiempo nunca satisface a los ejecutores.
La familia Godoy sintió después del fatal acontecimiento, un vació total, ... (ver texto completo)
Surgía un dictador más peligroso y cruel que el anterior, porque éste tenía conocimientos de los dos bandos y podía manipularlos a voluntad.
Él podía luchar contra las gentes de izquierdas y derechas y utilizar su poder de coacción en contra de la gente que les estorbaba.
España podía empezar a temblar de nuevo.
El parte que redactó la Guardia Civil de Belálcazar dice textualmente:
_ El accidente en la carretera de Valsequillo, suponemos que fuese ocasionado por el deslumbramiento de un vehículo que circulaba en sentido contrario.
Ellos conducían su coche borrachos, a alta velocidad, por las tortuosas curvas de la mala carretera que unía al pueblo de Valsequillo con Balálcazar.
Pero el auténtico motivo de las muertes nadie lo supo jamás.
La rueda de la vida se cegaba para traer la venganza en la difícil existencia de la familia Godoy.
Cuando la dulce compensación de la venganza se vuelve amarga, con el tiempo nunca satisface a los ejecutores.
La familia Godoy sintió después del fatal acontecimiento, un vació total, ... (ver texto completo)
En un trágico accidente de carretera, se mataron al tomar de noche una cerrada curva, todos los hombres responsables de las torturas y el posterior fusilamiento de los padres de Paulino Godoy.
Tan fatal contingencia ocurrió por la noche y sin ningún testigo presencial.
El parte que redactó la Guardia Civil de Belálcazar dice textualmente:
_ El accidente en la carretera de Valsequillo, suponemos que fuese ocasionado por el deslumbramiento de un vehículo que circulaba en sentido contrario.
Pasado un corto periodo de tiempo, en el término munici-pal de Belálcazar, ocurrieron unos hechos que conmocio-naron de manera controvertida a todo el pueblo.
En un trágico accidente de carretera, se mataron al tomar de noche una cerrada curva, todos los hombres responsables de las torturas y el posterior fusilamiento de los padres de Paulino Godoy.
Tan fatal contingencia ocurrió por la noche y sin ningún testigo presencial.
Los caciques con poder coaccionaban a la gente de todos los pueblos, para que acudieran a gesticular con fervor y entusiasmo al pasó del convoy del Generalísimo.
Pasado un corto periodo de tiempo, en el término munici-pal de Belálcazar, ocurrieron unos hechos que conmocio-naron de manera controvertida a todo el pueblo.
La larga caravana de coches oficiales despertaba al pasar por todos los pueblos un descarado entusiasmo. La gente que habitaba en los pueblos del recorrido era obligada a salir a la carretera a saludar al Caudillo bajo la presión y amenaza de la autoridad local.
Los caciques con poder coaccionaban a la gente de todos los pueblos, para que acudieran a gesticular con fervor y entusiasmo al pasó del convoy del Generalísimo.
La vuelta hasta Madrid del Caudillo se realizó por la co-marcal que iba en dirección a Toledo.
La larga caravana de coches oficiales despertaba al pasar por todos los pueblos un descarado entusiasmo. La gente que habitaba en los pueblos del recorrido era obligada a salir a la carretera a saludar al Caudillo bajo la presión y amenaza de la autoridad local.
Cuando después de tres días en el pueblo, se marcharon a Dos Torres, la muy apenada esposa del Alcalde se había consolado por haber recibido del Marques la promesa de inmediatos y más intensos encuentros amorosos en el picadero del General, en la calle Princesa de Madrid.
La vuelta hasta Madrid del Caudillo se realizó por la co-marcal que iba en dirección a Toledo.
Blanco, de acuerdo con la señora, se había quedado en la casa del Alcalde, con la pueril excusa de una flebitis que padecía, lo que le impedía caminar por el campo.
Cuando después de tres días en el pueblo, se marcharon a Dos Torres, la muy apenada esposa del Alcalde se había consolado por haber recibido del Marques la promesa de inmediatos y más intensos encuentros amorosos en el picadero del General, en la calle Princesa de Madrid.
La segunda noche yacían los dos agotados en el lecho matrimonial del Alcalde, después de que su marido se fue con los hijos del disfrazado Caudillo al cortijo que poseía en las afueras del pueblo, para cazar alguna pieza elegida de antemano.
Blanco, de acuerdo con la señora, se había quedado en la casa del Alcalde, con la pueril excusa de una flebitis que padecía, lo que le impedía caminar por el campo.
Como el fin justifica los medios y estaba agraciada con proporciones anatómicas muy sugestivas para su edad, el Teniente General de Dos Torres, fue la víctima propicia para sus más entusiastas engatusamientos.
La segunda noche yacían los dos agotados en el lecho matrimonial del Alcalde, después de que su marido se fue con los hijos del disfrazado Caudillo al cortijo que poseía en las afueras del pueblo, para cazar alguna pieza elegida de antemano.
Después de una larguísima sobremesa en el bar, en la que se entonaron canciones patrióticas de la guerra y el buen cante flamenco. Duermen la siesta los cuatro, en la casa del Alcalde de Balálcazar, que se desvivía en atenciones para tratar de promocionarse su carrera política.
La mujer del Alcalde, que desbordaba belleza y juventud, cómo era ambiciosa, imponía sus atenciones a los ilustres invitados de su marido halagándoles con zalamerías que sobrepasaban su disfrazada moral.
Como el fin justifica los medios y estaba agraciada con proporciones anatómicas muy sugestivas para su edad, el Teniente General de Dos Torres, fue la víctima propicia para sus más entusiastas engatusamientos.
El misterio que tiene la vida y la muerte, envuelven a los hombres durante toda la existencia vital.
Ellos se creían que tenían ya olvidado su terrible pasado, pero de improviso llega alguien que descorre la cortina del secreto para que la luz de la verdad penetre ardiente desde la sombra de la noche, para enfrentarles de nuevo delante de su destino.
Después de una larguísima sobremesa en el bar, en la que se entonaron canciones patrióticas de la guerra y el buen cante flamenco. Duermen la siesta los cuatro, en la casa del Alcalde de Balálcazar, que se desvivía en atenciones para tratar de promocionarse su carrera política.
La mujer del Alcalde, que desbordaba belleza y juventud, cómo era ambiciosa, imponía sus atenciones a los ilustres invitados de su marido halagándoles con zalamerías que sobrepasaban su disfrazada moral.
Después por la mañana, lacerados y sangrantes, los dos son arrastrados y fusilados sin ninguna compasión en el cementerio del pueblo.
El misterio que tiene la vida y la muerte, envuelven a los hombres durante toda la existencia vital.
Ellos se creían que tenían ya olvidado su terrible pasado, pero de improviso llega alguien que descorre la cortina del secreto para que la luz de la verdad penetre ardiente desde la sombra de la noche, para enfrentarles de nuevo delante de su destino.
Sus padres eran meros socialistas, sin culpa alguna en las ejecuciones de los fascistas del pueblo.
Pero por vengarse de su hijo, que fue miliciano de la República, los canallas que ahora contemplaba delante de él, les arrestaron y les torturaron en el cuerpo de guardia del Ayuntamiento, en la noche del 13 de julio.
Después por la mañana, lacerados y sangrantes, los dos son arrastrados y fusilados sin ninguna compasión en el cementerio del pueblo.
Los dos elementos que tenía ante sus propios ojos y que tratan de halagarle con palabras y con gestos aduladores, fueron los que torturaron y asesinaron sin compasión a sus padres, días antes de finalizar la Guerra Civil.
Ellos jamás podían imaginar que la persona que tanto admiran, era el viejo hijo de los Godoy asesinados por ellos.
Sus padres eran meros socialistas, sin culpa alguna en las ejecuciones de los fascistas del pueblo.
Pero por vengarse de su hijo, que fue miliciano de la República, los canallas que ahora contemplaba delante de él, les arrestaron y les torturaron en el cuerpo de guardia del Ayuntamiento, en la noche del 13 de julio.
Los personajes que el falso Caudillo tenía ante sus ojos le transportaban a unos tristes recuerdos que reaparecían en su mente como si de una película se tratara. Eran unos recuerdos activados de pronto que les envían mensajes de las terribles escenas ocurridas a sus padres en Belálcazar.
Los dos elementos que tenía ante sus propios ojos y que tratan de halagarle con palabras y con gestos aduladores, fueron los que torturaron y asesinaron sin compasión a sus padres, días antes de finalizar la Guerra Civil.
Ellos jamás podían imaginar que la persona que tanto admiran, era el viejo hijo de los Godoy asesinados por ellos.
Cuando el Caudillo y socialista rojo, después de sentarse levantó la vista al resto de los comensales que allí había, se quedo casi petrificado por el asombro; ya que sentados en la misma mesa frente a ellos había dos hombres que reconoció enseguida.
Los personajes que el falso Caudillo tenía ante sus ojos le transportaban a unos tristes recuerdos que reaparecían en su mente como si de una película se tratara. Eran unos recuerdos activados de pronto que les envían mensajes de las terribles escenas ocurridas a sus padres en Belálcazar.
El Alcalde, con ese servilismo de los caciques acompañó hasta la mesa de autoridades a Paulino y le sentó al lado de sus dos hijos.
Cuando el Caudillo y socialista rojo, después de sentarse levantó la vista al resto de los comensales que allí había, se quedo casi petrificado por el asombro; ya que sentados en la misma mesa frente a ellos había dos hombres que reconoció enseguida.
Emiliano se lo comentó al Alcalde y éste como no sabía lo que tenía que hacer lo preguntó al General Blanco que esperaba esa invitación y al momento asintió, diciendo al Alcalde:
_ El chofer que nos acompaña y nos protege, es uno de nuestros mejores hombres y ostenta el grado de Coronel del parque de automóviles así que trátele usted como se merece.
_ ¡Dígale que se siente con nosotros en la mesa!
El Alcalde, con ese servilismo de los caciques acompañó hasta la mesa de autoridades a Paulino y le sentó al lado de sus dos hijos.
_ Ahora mismo preparan una mesa para que usted coma, pero sí usted quiere le preguntó al señor Alcalde para que se siente usted en el salón con todos ellos.
_ ¡Pregúnteselo usted!
Emiliano se lo comentó al Alcalde y éste como no sabía lo que tenía que hacer lo preguntó al General Blanco que esperaba esa invitación y al momento asintió, diciendo al Alcalde:
_ El chofer que nos acompaña y nos protege, es uno de nuestros mejores hombres y ostenta el grado de Coronel del parque de automóviles así que trátele usted como se merece.
_ ¡Dígale que se siente con nosotros en la mesa!
_ ¡Somos casi paisanos!
_ Porque en tierras de la serranía, nuestras costumbres en el pueblo son más extremeñas que andaluzas.
_ Ahora mismo preparan una mesa para que usted coma, pero sí usted quiere le preguntó al señor Alcalde para que se siente usted en el salón con todos ellos.
_ ¡Pregúnteselo usted!
Paulino emocionado le dijo al “sastre”.
_ Póngame un vino de pitarra que hace mucho que no lo pruebo.
Emiliano mientras le ponía el vino preguntó:
_ ¿Es usted andaluz?
_ ¡No señor!
_ Pero nací muy cerca.
_ Soy extremeño y nacido en San Pedro de Mérida, un pequeño pueblo cerca de Don Benito.
Dijo el disfrazado Caudillo.
_ ¡Somos casi paisanos!
_ Porque en tierras de la serranía, nuestras costumbres en el pueblo son más extremeñas que andaluzas.
Emiliano, que así se llamaba al dueño del bar, como buen anfitrión le preguntó a Paulino que deseaba tomar y si quería comer alguna de las raciones que tenía preparadas en la barra.
Paulino emocionado le dijo al “sastre”.
_ Póngame un vino de pitarra que hace mucho que no lo pruebo.
Emiliano mientras le ponía el vino preguntó:
_ ¿Es usted andaluz?
_ ¡No señor!
_ Pero nací muy cerca.
_ Soy extremeño y nacido en San Pedro de Mérida, un pequeño pueblo cerca de Don Benito.
Dijo el disfrazado Caudillo.
En este bar, que es a la vez restaurante, el Alcalde había ordenado que prepararan una comida de hermandad con los dignatarios y con falangistas de los contornos. Sólo Paulino, que hacia el papel de chofer oficial, se quedaba en la barra mezclándose entre la gente que habitualmente alternaba en aquel local.
Emiliano, que así se llamaba al dueño del bar, como buen anfitrión le preguntó a Paulino que deseaba tomar y si quería comer alguna de las raciones que tenía preparadas en la barra.
El Alcalde orgulloso y contento de tener en el pueblo a gente tan principal, se pavoneaba ufano ante sus vecinos, que observaban con admiración a tan ilustres personajes. Después de los apretones de manos y de los saludos de rigor, el mandatario municipal guió a sus invitados hacía un bar que había en la plaza, que estaba justo al lado del Ayuntamiento.
Un local regentado por un vecino al que apodaban, el sastre, no porque este lo fuese, sino por la costumbre que tienen los pueblos de apodar a ... (ver texto completo)
En este bar, que es a la vez restaurante, el Alcalde había ordenado que prepararan una comida de hermandad con los dignatarios y con falangistas de los contornos. Sólo Paulino, que hacia el papel de chofer oficial, se quedaba en la barra mezclándose entre la gente que habitualmente alternaba en aquel local.
Todos estaban muy emocionados, pero lo estaban sobre manera los hijos y el padre, que ahora pisaban después de muchos años de penurias y de fatiga las calles de su más querido y añorado pueblo Belálcazar.
El último bastión de una Andalucía misteriosa y popular, en donde la gente sobrevive más de los recuerdos que de su hacer diario.
El Alcalde orgulloso y contento de tener en el pueblo a gente tan principal, se pavoneaba ufano ante sus vecinos, que observaban con admiración a tan ilustres personajes. Después de los apretones de manos y de los saludos de rigor, el mandatario municipal guió a sus invitados hacía un bar que había en la plaza, que estaba justo al lado del Ayuntamiento.
Un local regentado por un vecino al que apodaban, el sastre, no porque este lo fuese, sino por la costumbre que tienen los pueblos de apodar a ... (ver texto completo)
Del coche oficial salieron, Marcos, Roberto y el Teniente General Blanco, todos ellos vestidos con elegantes trajes de muy buen corte, pero todos ellos vestidos de paisano, a excepción del falso chofer que estaba uniformado con el atuendo de los oficiales superiores del Parque Móvil Ministerial con el grado de Coronel de automóviles.
Todos estaban muy emocionados, pero lo estaban sobre manera los hijos y el padre, que ahora pisaban después de muchos años de penurias y de fatiga las calles de su más querido y añorado pueblo Belálcazar.
El último bastión de una Andalucía misteriosa y popular, en donde la gente sobrevive más de los recuerdos que de su hacer diario.
Como la visita al pueblo de estas autoridades debía ser la más discreta posible, el Alcalde bajo resuelto y aproximándose al coche oficial, con bufona reverencia abrió la puerta trasera del vehículo para que bajaran sus invitados.
El chofer, que era el mismo Caudillo que estaba caracterizado y disfrazado para este especial y emotivo evento, se apeó para abrir la puerta trasera.
Del coche oficial salieron, Marcos, Roberto y el Teniente General Blanco, todos ellos vestidos con elegantes trajes de muy buen corte, pero todos ellos vestidos de paisano, a excepción del falso chofer que estaba uniformado con el atuendo de los oficiales superiores del Parque Móvil Ministerial con el grado de Coronel de automóviles.
Los convidados del Alcalde de Belálcazar eran los responsables del Servicio Secreto de Presidencia y el Jefe de Estado Mayor del Ejército.
Era las dos personas con más autoridad en España, después del Generalísimo.
Como la visita al pueblo de estas autoridades debía ser la más discreta posible, el Alcalde bajo resuelto y aproximándose al coche oficial, con bufona reverencia abrió la puerta trasera del vehículo para que bajaran sus invitados.
El chofer, que era el mismo Caudillo que estaba caracterizado y disfrazado para este especial y emotivo evento, se apeó para abrir la puerta trasera.
El alguacil que se encontraba de guardia en la puerta del Ayuntamiento esperando la llegada del coche oficial, al ver que se detenía un vehiculo, lo comunicó de inmediato al Alcalde que les esperaba impaciente en su despacho.
Le habían anunciado, que algunos importantes cargos del Régimen visitaran el pueblo como se había acordado en la montería del Marques.
Los convidados del Alcalde de Belálcazar eran los responsables del Servicio Secreto de Presidencia y el Jefe de Estado Mayor del Ejército.
Era las dos personas con más autoridad en España, después del Generalísimo.
BELALCÁZAR CÓRDOBA
La enorme limusina negra con matricula oficial se detuvo majestuosamente la plaza del pueblo de Belálcazar ante la puerta del Ayuntamiento.
El alguacil que se encontraba de guardia en la puerta del Ayuntamiento esperando la llegada del coche oficial, al ver que se detenía un vehiculo, lo comunicó de inmediato al Alcalde que les esperaba impaciente en su despacho.
Le habían anunciado, que algunos importantes cargos del Régimen visitaran el pueblo como se había acordado en la montería del Marques.
Como Caudillo conozco bien las necesidades que todos vosotros padecéis para llegar con los salarios que recibís al final del mes y para mitigar algo esta penuria endémica que nos a dejado la Guerra en vuestras tierras, digo ahora que las piezas que logremos abatir en la montería, serán repartidas entre las familias más pobres y las que más lo necesiten del Valle. Además declaro el día de mañana festivo, con la paga obligatoria para todos los jornaleros.
_ Quiero que el pueblo disfrute, como yo en ... (ver texto completo)
BELALCÁZAR CÓRDOBA
La enorme limusina negra con matricula oficial se detuvo majestuosamente la plaza del pueblo de Belálcazar ante la puerta del Ayuntamiento.
_ Blanco, Marques y Teniente General del Ejército, es el hijo predilecto de vuestro pueblo y es responsable de mí Casa Militar.
Es mí mejor asesor y es además excelente amigo.
Blanco me invita a pasar unos días con vosotros, mis fieles adictos, para disfrutar en una montería, porque él sabe que el deporte de la caza es mi más apasionada afición.
Como Caudillo conozco bien las necesidades que todos vosotros padecéis para llegar con los salarios que recibís al final del mes y para mitigar algo esta penuria endémica que nos a dejado la Guerra en vuestras tierras, digo ahora que las piezas que logremos abatir en la montería, serán repartidas entre las familias más pobres y las que más lo necesiten del Valle. Además declaro el día de mañana festivo, con la paga obligatoria para todos los jornaleros.
_ Quiero que el pueblo disfrute, como yo en ... (ver texto completo)
Exclamaciones de exaltación y fervor con el brazo en alto se elevaron con poderosísimo clamor por la Plaza de Dos Torres, interrumpiendo al Caudillo Rojo continuamente, que sonriente y muy complacido, esperó unos instantes y después continuó:
_ Blanco, Marques y Teniente General del Ejército, es el hijo predilecto de vuestro pueblo y es responsable de mí Casa Militar.
Es mí mejor asesor y es además excelente amigo.
Blanco me invita a pasar unos días con vosotros, mis fieles adictos, para disfrutar en una montería, porque él sabe que el deporte de la caza es mi más apasionada afición.
tierra con el siguiente discurso:
_ ¡Cordobeses!
_ ¡Autoridades militares y civiles!
_ ¡Camaradas de falange!
_ Con la abnegación y con nuestra memoria puesta en el valor de José Antonio Primo de Rivera el que dio su vida por salvar la patria de la masonería y del comunismo in-ternacional, os doy a todos las gracias por vuestro fervor y por vuestra presencia en la bendita tierra cordobesa. La inmolación de este mártir falangista pervivirá siempre en nuestros corazones y en las conciencias de ... (ver texto completo)
Exclamaciones de exaltación y fervor con el brazo en alto se elevaron con poderosísimo clamor por la Plaza de Dos Torres, interrumpiendo al Caudillo Rojo continuamente, que sonriente y muy complacido, esperó unos instantes y después continuó:
A duras penas el Caudillo llegó hasta el casino, y cuando apareció en el balcón, los gritos de fervor a su insigne y festejada figura aumentaban clamorosamente. El dictador cuando se asomó al balcón y vio tanta aglomeración de paisanos apretujados con fervor y exaltación en la Plaza, sintió dentro de su corazón la inmensa alegría de estar de nuevo en su querida tierra cordobesa y a pesar de la emoción que él sentía, con el ardor y por la fuerza que tiene la sangre cordobesa dirigió la palabra a las ... (ver texto completo)
tierra con el siguiente discurso:
_ ¡Cordobeses!
_ ¡Autoridades militares y civiles!
_ ¡Camaradas de falange!
_ Con la abnegación y con nuestra memoria puesta en el valor de José Antonio Primo de Rivera el que dio su vida por salvar la patria de la masonería y del comunismo in-ternacional, os doy a todos las gracias por vuestro fervor y por vuestra presencia en la bendita tierra cordobesa. La inmolación de este mártir falangista pervivirá siempre en nuestros corazones y en las conciencias de ... (ver texto completo)
Desde el balcón del Casino el Caudillo hablaría a los ciudadanos y la autoridad que personificaba el señorío en el hermoso y vasto Valle.
Cuando la larga comitiva de coches y las motos de los escoltas, asoman por las estrechas calles del pueblo, un estridente clarín de atención sé dejo sentir en la Plaza Mayor de Dos Torres.
A duras penas el Caudillo llegó hasta el casino, y cuando apareció en el balcón, los gritos de fervor a su insigne y festejada figura aumentaban clamorosamente. El dictador cuando se asomó al balcón y vio tanta aglomeración de paisanos apretujados con fervor y exaltación en la Plaza, sintió dentro de su corazón la inmensa alegría de estar de nuevo en su querida tierra cordobesa y a pesar de la emoción que él sentía, con el ardor y por la fuerza que tiene la sangre cordobesa dirigió la palabra a las ... (ver texto completo)
Los caciques se apretaban en tan reducido espacio y dejaban un ancho pasillo entre el gentío para que Cranfo, que estaba al llegar, accediese hasta el balcón del primer piso que se encaraba a la plaza repleta de gente.
Desde el balcón del Casino el Caudillo hablaría a los ciudadanos y la autoridad que personificaba el señorío en el hermoso y vasto Valle.
Cuando la larga comitiva de coches y las motos de los escoltas, asoman por las estrechas calles del pueblo, un estridente clarín de atención sé dejo sentir en la Plaza Mayor de Dos Torres.
En la terraza del Casino apretados unos apretados contra los otros estaban los Alcaldes de los pueblos del Valle de los Pedroches, acompañados de una multitud de personas uniformadas con la clásica camisa azul del partido oficial del Régimen. Todos lucían con entusiasmo sus condecoraciones del ejército y falange.
Los caciques se apretaban en tan reducido espacio y dejaban un ancho pasillo entre el gentío para que Cranfo, que estaba al llegar, accediese hasta el balcón del primer piso que se encaraba a la plaza repleta de gente.