Mensajes de SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz) enviados por Críspulo Cortés Cortés:
El Arca de la Alianza ya estaba liberada esperando a la Orden del Temple para que está la protegiese de los Estados que ansían poseerla para esclavizar a los seres que estaban bajo su mando y amparo.
Estaba emplazada la recóndita caja, recubierta con la sombra de las alas de los protectores Arcángeles que se reclinan sobre su cubierta, sobre la mesa del misorium sacro que se ha construido bajo estrictas medidas dadas al Profeta Moisés por el Señor en el desierto del Sinaí. En los días en que el pueblo de Israel se encaminaba durante cuarenta largos años, al ansiado territorio donde manaba leche y miel.
En el cuartel general, de las ideologías enfrentadas en el conflicto, Victoriano, por ser responsable del espionaje en el Temple, y Matania, porque hacía lo mismo para la Iglesia, analizaban las cintas con los diálogos grabados por los dispositivos electrónicos instalados por las dos partes, por todo el perímetro y en las carpas de sus enemigos potenciales.
El Arca de la Alianza ya estaba liberada esperando a la Orden del Temple para que está la protegiese de los Estados que ansían poseerla para esclavizar a los seres que estaban bajo su mando y amparo.
Las trompetas de la guerra parecían alejarse hasta el infinito, perdiéndose entre la lejana sombra de la noche que se aproximaba a pasos agigantados.
En el cuartel general, de las ideologías enfrentadas en el conflicto, Victoriano, por ser responsable del espionaje en el Temple, y Matania, porque hacía lo mismo para la Iglesia, analizaban las cintas con los diálogos grabados por los dispositivos electrónicos instalados por las dos partes, por todo el perímetro y en las carpas de sus enemigos potenciales.
La férrea vigilancia de las guardias del Papa y de los caballeros templarios, que circundaban todo el perímetro sagrado, con las armas automáticas bien dispuestas para repeler cualquier agresión exterior, les aseguraba provisionalmente a todos la pacifica coexistencia.
Las trompetas de la guerra parecían alejarse hasta el infinito, perdiéndose entre la lejana sombra de la noche que se aproximaba a pasos agigantados.
En cuanto se terminaron las formalidades religiosas y los caballeros, los curas y frailes, se alejaron al campamento en donde se celebraría el Concilio; dejaron a Feliciano Pérez y a los obreros masones, para que cerraran el perímetro circular, con la tapia de bloques de cemento prefabricados de dos metros de altura que ya tenían preparada.
La férrea vigilancia de las guardias del Papa y de los caballeros templarios, que circundaban todo el perímetro sagrado, con las armas automáticas bien dispuestas para repeler cualquier agresión exterior, les aseguraba provisionalmente a todos la pacifica coexistencia.
Se colocó con la grúa el Arca en el misorium, que estaba en el centro del círculo sagrado, y todos los presentes se arrodillaron para agradecer a Cristo y al Señor, el favor de haber recuperado entre todos la custodia del Arca sagrada.
En cuanto se terminaron las formalidades religiosas y los caballeros, los curas y frailes, se alejaron al campamento en donde se celebraría el Concilio; dejaron a Feliciano Pérez y a los obreros masones, para que cerraran el perímetro circular, con la tapia de bloques de cemento prefabricados de dos metros de altura que ya tenían preparada.
El contador Geyger que controlaba Feliciano aviso de que el peligro más grave estaba neutralizado y se podían quitar todos los pesados trajes de plomo.
Se colocó con la grúa el Arca en el misorium, que estaba en el centro del círculo sagrado, y todos los presentes se arrodillaron para agradecer a Cristo y al Señor, el favor de haber recuperado entre todos la custodia del Arca sagrada.
Mientras el aire fresco de noviembre impregnaba lentamente la superficie de la Octava Profecía, del aire puro. La radiación que desprendía la entidad Divina iba desapareciendo lentamente, hasta que al salir totalmente del apestoso agujero se detuvo.
El contador Geyger que controlaba Feliciano aviso de que el peligro más grave estaba neutralizado y se podían quitar todos los pesados trajes de plomo.
La operación de izado fue lenta y aunque sudaban todos como cerdos por tan especial atuendo, nadie se quejaba pensando en terminar de una vez con el peligro mortal que todos los operarios voluntarios ansiaban.
Mientras el aire fresco de noviembre impregnaba lentamente la superficie de la Octava Profecía, del aire puro. La radiación que desprendía la entidad Divina iba desapareciendo lentamente, hasta que al salir totalmente del apestoso agujero se detuvo.
Cuando los cuatro extremos de los dos varales que sustentan el Arca estuvieron atados, Marañón que dirigía desde dentro la operación, dio aviso por radio de que diera comienzo la operación de izado a Matania que esperaba en el exterior con el otro equipo para manejar el torno que la elevaría hasta la superficie.
La operación de izado fue lenta y aunque sudaban todos como cerdos por tan especial atuendo, nadie se quejaba pensando en terminar de una vez con el peligro mortal que todos los operarios voluntarios ansiaban.
El sudor corría a raudales bajo el enorme peso del traje especial de Canive, Argos y Becerril mientras ataban el extremo de la soga que colgaba desde la polea que sostenía el trípode a los varales del Arca de la Alianza.
Cuando los cuatro extremos de los dos varales que sustentan el Arca estuvieron atados, Marañón que dirigía desde dentro la operación, dio aviso por radio de que diera comienzo la operación de izado a Matania que esperaba en el exterior con el otro equipo para manejar el torno que la elevaría hasta la superficie.
El equipo de Matania, estaba formado por Basilio, Claudio y Rufino.
El sudor corría a raudales bajo el enorme peso del traje especial de Canive, Argos y Becerril mientras ataban el extremo de la soga que colgaba desde la polea que sostenía el trípode a los varales del Arca de la Alianza.
El equipo de Marañón, estaba formado por Canive, Argos y Becerril.
El equipo de Matania, estaba formado por Basilio, Claudio y Rufino.
Las atuendos hechos de plomo anti radiación, eran tan pesados, que los equipos de tres individuos y el capataz, estaban obligados a salir de la Cripta cada quince minutos para no morir dentro del putrefacto ambiente que se respiraba en su interior. Los siglos que habían pasado y los restos de los esqueletos de todas clases, apestaban el aire viciado dentro de la Cripta de piedra.
El equipo de Marañón, estaba formado por Canive, Argos y Becerril.
Los especialistas que trabajaban para el Temple y los que laboraban para la Iglesia eran coordinados, en relación con toda la obra civil de la plataforma, por el Masón Feliciano Pérez, que era el maestro cantero con la confianza suficiente de las Órdenes en litigio. La operación sagrada estaba dirigida por los Nigromantes Matania y Marañón, que estaban ayudados por tres especialistas de cada Orden.
Las atuendos hechos de plomo anti radiación, eran tan pesados, que los equipos de tres individuos y el capataz, estaban obligados a salir de la Cripta cada quince minutos para no morir dentro del putrefacto ambiente que se respiraba en su interior. Los siglos que habían pasado y los restos de los esqueletos de todas clases, apestaban el aire viciado dentro de la Cripta de piedra.
Una plataforma lisa de hormigón armado, sostenía la base donde se apoyaban las piernas de los cuatro Querubines del misorium donde su posaría el Arca de la Alianza cuando fuese sacada a la luz del día.
Los especialistas que trabajaban para el Temple y los que laboraban para la Iglesia eran coordinados, en relación con toda la obra civil de la plataforma, por el Masón Feliciano Pérez, que era el maestro cantero con la confianza suficiente de las Órdenes en litigio. La operación sagrada estaba dirigida por los Nigromantes Matania y Marañón, que estaban ayudados por tres especialistas de cada Orden.
En el centro del claro, otros misteriosos personajes emplomados, montaban una plataforma cuadrada, hecha con madera de acacia maciza, sostenida por cuatro Querubines de oro macizo que sustentaban el maderamen de acacia con las alas desplegadas y arrodillados debajo de los extremos de la mesa.
Una plataforma lisa de hormigón armado, sostenía la base donde se apoyaban las piernas de los cuatro Querubines del misorium donde su posaría el Arca de la Alianza cuando fuese sacada a la luz del día.
Una cuerda trenzada con los tendones de infinidad de delicados borregos lactantes colgaba de la polea que desaparecía en la redonda abertura hecha en la cúpula de la cripta.
En el centro del claro, otros misteriosos personajes emplomados, montaban una plataforma cuadrada, hecha con madera de acacia maciza, sostenida por cuatro Querubines de oro macizo que sustentaban el maderamen de acacia con las alas desplegadas y arrodillados debajo de los extremos de la mesa.
En el círculo del bosque, (donde estaba la cripta de piedra hecha por las manos de los monjes y de los caballeros templarios) trabajaban sin descansar las fantasmales imágenes emplomadas, emplazando el alto trípode de madera de acacia, con una polea de la misma especie de árbol cubierta de oro puro que colgaba de la punta.
Una cuerda trenzada con los tendones de infinidad de delicados borregos lactantes colgaba de la polea que desaparecía en la redonda abertura hecha en la cúpula de la cripta.
En las cercanías del campamento se preparaba un evento excepcional.
Por la peligrosidad del hecho, varios hombres con aspecto extraterrestre, estaban sacando (de la vieja cripta de piedra) el Arca de la Alianza a la luz del día.
En el círculo del bosque, (donde estaba la cripta de piedra hecha por las manos de los monjes y de los caballeros templarios) trabajaban sin descansar las fantasmales imágenes emplomadas, emplazando el alto trípode de madera de acacia, con una polea de la misma especie de árbol cubierta de oro puro que colgaba de la punta.
27
Lloviznaba ligeramente con esa lluvia que empapa lo que se encuentra bajo de su aguada sombra sin compasión alguna. El día era de gris acero al estilo Cántabro y ninguno de los asistentes al Concilio se movía de la respectiva carpa que ya tenía asignada de antemano cada Orden, fuese religiosa ó militar.
En las cercanías del campamento se preparaba un evento excepcional.
Por la peligrosidad del hecho, varios hombres con aspecto extraterrestre, estaban sacando (de la vieja cripta de piedra) el Arca de la Alianza a la luz del día.
Preparaban la enorme carpa en donde se celebraría el Concilio más excepcional de toda la Historia de la Iglesia.
27
Lloviznaba ligeramente con esa lluvia que empapa lo que se encuentra bajo de su aguada sombra sin compasión alguna. El día era de gris acero al estilo Cántabro y ninguno de los asistentes al Concilio se movía de la respectiva carpa que ya tenía asignada de antemano cada Orden, fuese religiosa ó militar.
Los cocineros se afanaban en preparar los menús para tanta gente importante y los frailes y legos se encargaban de aprovisionarlo todo y de adecentar los dormitorios individuales y colectivos.
Preparaban la enorme carpa en donde se celebraría el Concilio más excepcional de toda la Historia de la Iglesia.
El día 23 de diciembre a media mañana ya estaba todo el dispositivo dispuesto y operativo.
Los cocineros se afanaban en preparar los menús para tanta gente importante y los frailes y legos se encargaban de aprovisionarlo todo y de adecentar los dormitorios individuales y colectivos.
El amplio espacio despejado fue apisonado por las maquinas y después hormigonado con una capa de cemento, antes del montaje definitivo de las carpas multicolores para cobijar a los litigantes eternos.
El día 23 de diciembre a media mañana ya estaba todo el dispositivo dispuesto y operativo.
Más alejado del cinturón que rodeaba el perímetro, un círculo minado rodeaba la tierra de nadie, para evitar inesperadas visitas por la retaguardia de los cordones de seguridad, que vigilaban los soldados de los dos bandos que estaban entremezclados para evitar susceptibilidades.
El amplio espacio despejado fue apisonado por las maquinas y después hormigonado con una capa de cemento, antes del montaje definitivo de las carpas multicolores para cobijar a los litigantes eternos.
La vigilancia del contorno se realizaba por turnos rigurosos entre las milicias de las congregaciones, para evitar trampas y acometidas inesperadas del Temple o de la Iglesia.
Más alejado del cinturón que rodeaba el perímetro, un círculo minado rodeaba la tierra de nadie, para evitar inesperadas visitas por la retaguardia de los cordones de seguridad, que vigilaban los soldados de los dos bandos que estaban entremezclados para evitar susceptibilidades.
En un llano rocoso vecino al círculo mágico donde dormitaba el Arca, las excavadoras del Temple y la Iglesia se atareaban sin parar para desbrozar todo el terreno de árboles, matorrales y escajos, en todo el contorno que los Nigromantes habían trazado.
La vigilancia del contorno se realizaba por turnos rigurosos entre las milicias de las congregaciones, para evitar trampas y acometidas inesperadas del Temple o de la Iglesia.
Los resignados monjes y los caballeros templarios, se dispersaron con distintos ánimos a sus respecti-vos acuartelamientos para preparar el Concilio que posiblemente les aportaría la paz.
En un llano rocoso vecino al círculo mágico donde dormitaba el Arca, las excavadoras del Temple y la Iglesia se atareaban sin parar para desbrozar todo el terreno de árboles, matorrales y escajos, en todo el contorno que los Nigromantes habían trazado.
Como había ganado el Temple en la elección del lugar por mayoría de bolas blancas la planificación que había plateado el Maestre Guatire fue aceptada de inmediato.
Los resignados monjes y los caballeros templarios, se dispersaron con distintos ánimos a sus respecti-vos acuartelamientos para preparar el Concilio que posiblemente les aportaría la paz.
25ª dijo con monotonía Matania en tanto los otros miraban a Marañón y para escucharle el color de la anteúltima bola. Cuando dijo, Blanca, las miradas de todos se centraron en Matania, porque tenía que sacar la última bola.
26ª Blanca.
Como había ganado el Temple en la elección del lugar por mayoría de bolas blancas la planificación que había plateado el Maestre Guatire fue aceptada de inmediato.
El Cardenal y el Maestre pensando en el empate se disponían a continuar otra agotadora sesión.
25ª dijo con monotonía Matania en tanto los otros miraban a Marañón y para escucharle el color de la anteúltima bola. Cuando dijo, Blanca, las miradas de todos se centraron en Matania, porque tenía que sacar la última bola.
26ª Blanca.
Al llegar al número 24, faltaban sólo dos bolas por salir y la expectación se inflamaba por momentos hasta un límite insostenible.
El Cardenal y el Maestre pensando en el empate se disponían a continuar otra agotadora sesión.
Al llegar al número 24, faltaban sólo dos bolas por salir y la expectación se inflamaba por momentos hasta un límite insostenible.
Al llegar a este número los partidarios de la Iglesia y el Cardenal, se agitaban esperanzados pensando que iban a ganar con una mayoría absoluta y ya se frotaban las manos con verdadero entusiasmo.
El recuento se efectuó prontamente por los brujos oficiales. Uno sacaba las bolas una a una y el otro las contaba echándolas en un cofre distinto, según el color que tenían.
Veintiséis personas había en el salón y otras tantas bolas empezaron a surgir de las dos bolsas.
Si se reunían más bolas blancas, la proposición de Guatire sería aceptada por todos y si es al contrario que salen más negras, la proposición era denegada, y entonces la Iglesia dispondría el lugar y el modo de celebrar el Concilio.
El recuento se efectuó prontamente por los brujos oficiales. Uno sacaba las bolas una a una y el otro las contaba echándolas en un cofre distinto, según el color que tenían.
Como todos tenían una bola blanca y otra negra en su faltriquera, metían la mano, mientras Matania y Marañón pasaban con la bolsa delante de cada uno de los asistentes, para que depositasen en ella una de las esferas.
Si se reunían más bolas blancas, la proposición de Guatire sería aceptada por todos y si es al contrario que salen más negras, la proposición era denegada, y entonces la Iglesia dispondría el lugar y el modo de celebrar el Concilio.
- ¡Que se vote esta propuesta del Maestre a la vieja usanza de la Orden Templaria!
Dijo Reinaldo, el Prior de Santo Toribio.
Como todos tenían una bola blanca y otra negra en su faltriquera, metían la mano, mientras Matania y Marañón pasaban con la bolsa delante de cada uno de los asistentes, para que depositasen en ella una de las esferas.
Dijo Guatire mirando fijo al Cardenal, después que los aplausos de todos los presentes, ratificaran las palabras que sabiamente había pronunciado.
- ¡Que se vote esta propuesta del Maestre a la vieja usanza de la Orden Templaria!
Dijo Reinaldo, el Prior de Santo Toribio.
-Propongo que dos Nigromantes, uno por el grupo de la Iglesia y otro por el Temple, sean los únicos facultados para emplazar y controlar el reducto del Concilio, el día 24 de diciembre del año 2006.
Dijo Guatire mirando fijo al Cardenal, después que los aplausos de todos los presentes, ratificaran las palabras que sabiamente había pronunciado.
-Estamos aquí reunidos para decidir entre la Orden del Temple y la Iglesia el lugar y el día donde unos antiguos hermanos se reconcilian ante el Arca del Creador. Y por eso y para acelerar tan grato evento cedo la palabra al Maestre Guatire.
-Propongo que dos Nigromantes, uno por el grupo de la Iglesia y otro por el Temple, sean los únicos facultados para emplazar y controlar el reducto del Concilio, el día 24 de diciembre del año 2006.
El Abad de la Orden del Cister, Eleuterio, finalizó la charla, dejó la palabra por un mandato religioso estricto, a su Eminencia el Cardenal Montini.
-Estamos aquí reunidos para decidir entre la Orden del Temple y la Iglesia el lugar y el día donde unos antiguos hermanos se reconcilian ante el Arca del Creador. Y por eso y para acelerar tan grato evento cedo la palabra al Maestre Guatire.
-Él, es el que deberá decidir, donde y cuando debe ser consultado. En cuando el Arca de la Alianza se halle dentro del Tabernáculo sagrado.
El Abad de la Orden del Cister, Eleuterio, finalizó la charla, dejó la palabra por un mandato religioso estricto, a su Eminencia el Cardenal Montini.
-Pero amados hermanos en el Señor, los errores no se perpetúan a divinis entre las gentes de iglesia y de comunión diaria. Sólo los canallas y los necios están perennemente opuestos en una lucha caduca por poseer el objeto sagrado que nadie puede tocar ni manipular a su antojo. Sólo el Señor puede tocar y autorizar a su gusto al vigilante fiel que guardara el secreto de la Octava Profecía hasta la muerte.
-Él, es el que deberá decidir, donde y cuando debe ser consultado. En cuando el Arca de la Alianza se halle dentro del Tabernáculo sagrado.
El odio de siglos reflotaba impetuoso.
-Pero amados hermanos en el Señor, los errores no se perpetúan a divinis entre las gentes de iglesia y de comunión diaria. Sólo los canallas y los necios están perennemente opuestos en una lucha caduca por poseer el objeto sagrado que nadie puede tocar ni manipular a su antojo. Sólo el Señor puede tocar y autorizar a su gusto al vigilante fiel que guardara el secreto de la Octava Profecía hasta la muerte.
El gesto de satisfacción de Guatire, contradecía la expresión desencajada del Cardenal.
El odio de siglos reflotaba impetuoso.
Una rara agitación, se palpaba en ese ambiente de cicateros asistentes.
El gesto de satisfacción de Guatire, contradecía la expresión desencajada del Cardenal.
Un balbuceo de asentimiento, entremezclado con gestos burlones, se unió bajo las altas bóvedas ojivales de la sala de reunión.
Una rara agitación, se palpaba en ese ambiente de cicateros asistentes.
-Era madre del martirizado por una manera egoísta de teñir el alma con la rapacería de acumular oro y plata del Temple.
Un balbuceo de asentimiento, entremezclado con gestos burlones, se unió bajo las altas bóvedas ojivales de la sala de reunión.